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Para Émile Zola (París, 1840-1902), el amor en el siglo XVII es “un gran señor empenechado […] que entra en los salones precedido por una música solemne”; en el XVIII, “un granuja desaliñado […] que desayuna con una rubia, cena con una morena y trata a las mujeres como diosas generosas”; y en el XIX, “un joven formal, correcto como notario, que tiene rentas del Estado…”.
Así pues, el amor heroico del XVII, el amor sensual del XVIII se han convertido en el amor pragmático que se concluye a toda prisa como un negocio en Bolsa.
“El hombre actual no tiene tiempo para amar,
y se casa con la mujer sin conocerla…
y sin que ella lo conozca a él”
(Víctor Hugo)
Es posible.
Lo que no queda aclarado en tu poema es si la mujer tenía o no tiempo para amar.
Y dónde le coloca a ella el “descoloque” al encontrarse con esa posible certeza de que él no la tenía. ¡Qué sorpresa o qué desastre, o qué sorpresa y desastre!
La referencia a diferentes siglos me proyecta una imagen global en la visión de Zola. Sí que, globalmente, plantea la de su visión de diferentes individuos de diferentes centurias; creo que el común denominador es que son gentes de parecido estatus que él rescata de “aquestas maneras”.
Tu poema lo entiendo, ¡cómo no! pero,
No, no creo que eso sea todo. Creo que cada uno y una podemos quedarnos desconcertadas y desconcertados, que vivimos una época en la que ese desconcierto (a veces con desilusión) nos anima a decir(nos) “pues no sigo en esto” con todo el dolor que supone.
Pero no es cuestión de épocas; las “costumbres y culturas”, ayudan. Al hilo de lo anterior, nos rasgábamos las vestiduras por una elección dictaminada (y que, sigue dictaminándose en algunas culturas), mientras que las y los “occidentalitos” presumíamos de ser “libres” al respecto. ¡Jua!.
Creo, más bien, que nuestra generación (que no nuestro siglo) está a caballo entre la búsqueda de la libertad, consecuentemente también en el amor, lo que se esperaba de nosotros por parte de nuestros mayores, el paso del tiempo con otros paradigmas sociales, … vamos, un “mix-remix” extraño.
Al final, es más sencillo, creo: amas o no en cada momento, si vas dejándolo por otras cosas (hijos de los dos, trabajo que antes solo era “ocupación” para como nos veía la sociedad ….,) pues ni te conoces ni reconoces en la visión del otro, ni quieres participar en esa visión y, viceversa.
Si pudiéramos aprender para hacer algo ….
Si al menos se lo podemos contar a los y las que nos siguen …
Me parece que es un “coñazo” de comentario. Así que … tú mismo (es a quien va dirigido.
Y no me resisto a enviarle a Luis un poema que, como casi todos, no escribió para mí (en este caso, no nos conocíamos) y que me parece precioso:
http://www.google.es/search?sourceid=navclient&aq=0&oq=&hl=es&ie=UTF-8&rlz=1T4GZHZ_esES252ES253&q=luis+cosme+cubas+pott&gs_upl=0l0l0l2094lllllllllll0&aqi=s50
Hola Gloria.
No era un poema mío.
Se me había olvidado ponerlo y ya lo he corregido.
es de Víctor Hugo.
Abrazos
Txetxu.. o él no sabía amar, o se puede hacer una traducción libre : “E…. te has equivocado de pierna”. ´
Esto, frase amorosa de una amiga de mis dieciseis años,,,, que era de mi cuadrilla de entonces ( ellos. dos para arriba como mucho, nosotras, obviamente, dieciesieis) en el “Ugari” hiperconocido para nuestra generación. Se la dedicó a un actual prócer” bilbaino del ayuntamiento,” comiendo hamburguesa y, haciendo “caricias bajo la mesa con las piernas y piés all iguall que,, más o menos, todas y todos los que andábamos sentaditos en torno a esa mesa .
El Ugari ya no existe.
Éramos mas simplles, también más complejos a veces.
En realidad, éramos
Pero recomiendo el “Luum”, la vida sigue.