Etiquetas
El pasado jueves me invitaron a participar en un grupo de contraste relacionado con el proyecto Lectura en empresas enmarcado en el Plan de Lectura del País Vasco. Habrá que ver cuál es su ‘sino’ en esta legislatura.
Fuimos 8 las personas invitadas que disfrutamos, creo, de la sesión de trabajo y la comida previa.
Proveníamos de diferentes ámbitos, lectura, educación, empresa, consultoría, financiero, innovación… y ello creo que fue enriquecedor al proponer puntos de vista desde miradas distintas y desde una dinámica coordinada por Roberto y Javier que permitió el diálogo igualitario y enriquecedor.
Fue no sólo enriquecedor, sino, en algún caso, entrañable en el recuerdo (Recordar: Del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón) al estar entre nosotros el hijo de un librero emblemático.
Señalo sólo algunas de las pinceladas e interrogantes que me resultaron sugerentes.
- Lectura y empresas como un espacio nuevo de trabajo. ¿Desde dónde abordarlo? La conversación, la emoción, la fomración, el conocimiento.
- La apuesta por la ‘empresa productiva’ frente a la ‘empresa especulativa’.
- La dificultad de llevarlo a la práctica si no tiene una visibilidad en la cuenta de resultados.
- Cuánto tiempo nos pasamos de hecho ya leyendo en las empresas.
- La ficción es lo que mejor comunica la realidad.
- En qué modelos de empresa se pueden poner en marcha proyectos de este tipo.
- La innovación nace de las metáforas.
En fin que con la que está cayendo en el sector del libro y la lectura fue un momento para ‘los sueños soñados despiertos’ y para la utopía tópica (1. adj. Perteneciente o relativo a determinado lugar.)

























