Se ha celebrado estos días pasados el Congreso referido en Bilbao bajo el lema “Una Ciencia Social renovada para un nuevo tiempo”.
Pude asistir a la conferencia inaugural de Joan Subirats y a la apertura del mismo. En el aire latía los interrogantes que el nuevo tiempo lanza en este caso a los sociólogos y politólogos.
Subirats dejó, desde su propia experiencia, algunas preguntas más en el aire.
A veces las respuestas nuevas solo surgen desde nuevas posiciones y paradigmas y creo que en este sentido merece la pena leer con atención la Declaración que, como ciudadanos con una tarea específica, realizan los asistentes al Congreso y a la cual me sumo.
DECLARACIÓN DEL IX CONGRESO VASCO DE SOCIOLOGÍA Y CIENCIA POLÍTICA
Durante los días 16 a 18 de julio se ha celebrado en Bilbao el IX Congreso Vasco de Sociología y Ciencia Política con el lema “Una Ciencia Social renovada para un nuevo tiempo”. Distribuidos en 22 grupos de trabajo, más de 300 personas procedentes de distintas universidades, entidades sociales y centros de investigación, tanto de Euskadi como de España, Europa y América del Sur, hemos reflexionado conjuntamente sobre algunos de los principales retos a los que se enfrentan nuestras sociedades en la actualidad: la innovación y la creatividad en el nuevo entorno digital, la convivencia en diversidad, el envejecimiento activo, los procesos de renovación urbana o las transformaciones en el Estado de Bienestar son sólo una pequeña muestra de las temáticas abordadas en el marco de este IX Congreso.
Y es precisamente en relación a esta última cuestión a la que las personas asistentes al IX Congreso Vasco de Sociología y Ciencia Política deseamos hacer la siguiente declaración:
1. Mostramos nuestra preocupación por las medidas que, en el marco de un falso paradigma de austeridad, vienen adoptando los distintos Gobiernos de la Unión Europea. Estas decisiones están provocando ya, como demuestran muchas de las investigaciones presentadas en el Congreso, una enorme cantidad de sufrimiento injusto que afecta en muchos casos a colectivos y a individuos particularmente vulnerables.
2. Consideramos que tales medidas están siendo adoptadas sin una suficiente evaluación de sus consecuencias sociales, y sin la imprescindible deliberación pública que su gravedad comporta. Deliberación que, exigible siempre en un contexto de normalidad democrática, se vuelve especialmente urgente cuando comprobamos cómo tales decisiones se adoptan desde una perspectiva tecnocrática incompatible con cualquier criterio de legitimidad social y política.
3. Denunciamos, en particular, el debilitamiento de las estructuras e instituciones de protección social que tales medidas comportan, la profundización en la desigualdad de género y la precarización vital que generan y la ruptura del vínculo social que provocan.
4. Denunciamos, igualmente, los recortes en educación y en investigación, que afectan gravemente a trayectorias investigadoras en proceso de consolidación, y que suponen una irresponsable carga de profundidad contra las posibilidades de construir un modelo social fundado sobre la igualdad, la innovación, la participación, la sostenibilidad, la responsabilidad social y la búsqueda del bien común.
5. Por todo ello, en nuestra condición de científicas y científicos sociales, nos reconocemos en las reivindicaciones de toda esa ciudadanía que protesta contra dichas medidas y contra sus consecuencias más evidentes (deshaucios, desempleo, remercantilización de derechos sociales, privatización de servicios públicos…), reivindicaciones que como ciudadanas y ciudadanos apoyamos y hacemos nuestras.
En Bilbao, a 18 de julio de 2012