Las extrañas compras de libros digitales de eLiburutegia y la poca transparencia del proyecto

El mes pasado Manuel Gil se preguntaba dónde compra una biblioteca libros digitales y más recientemente, reflexionaba sobre la posible competitividad digital de algunas editoriales españolas en el mercado latinoamericano.

Lo que quizás no se le había ocurrido pensar es que el mercado digital latinoamericano podía encontrar un hueco en el mercado, no diré español, sino vasco en este caso.

Lo digo por lo siguiente:

De los 1592 títulos editados en 2015 que figuran en el fondo del catálogo de e-liburutegia a fecha de hoy 871 han sido editados en Latinoamérica. El 54,7 por ciento.

Así que resulta que quizás lo planteado por Manuel Gil en el caso de Euskadi haya sido en dirección contraria.

Creo que este dato, que no es un detalle insignificante es una punta de un iceberg de una gestión de un proyecto estratégico que cada vez va dejando más interrogantes en el camino y menos claridad en las explicaciones que tampoco han sido dadas con fundamento en el último Consejo Vasco de la Cultura celebrado el martes de la semana pasada.

Conviene quizás recordar que al Consejo le compete adecuar, desarrollar y evaluar el Plan Vasco de la Cultura . Y, señalar también que el proyecto 16. Biblioteca Digital o electrónica vasca. Desarrollo de una plataforma préstamo On line forma parte del actual Plan.

Como miembro del Consejo y como persona participante en el seguimiento de este proyecto me siento con una cuota de responsabilidad sobre el mismo y, lógicamente, sobre los dineros públicos y los procesos que para su consecución se están llevando a cabo.

A lo largo de este tiempo he tenido, además ocasión de conversar y contrastar aspectos del mismo con bastantes personas tanto del ámbito público como del privado y en todas las ocasiones en las que se me ha solicitado con claridad he trasladado mi opinión sobre el mismo.

En este blog he hablado en varias ocasiones sobre el proyecto y quiero, en esta ocasión, trasladar algunas reflexiones y llamadas de atención que no me sitúen, creo que no suele ser mi estilo, en la tibieza.(Cfr.; Mery Cuesta; La Rue del Percebe y la niebla de la cultura digital; pag. 20).

  1. En política cultural y en proyectos públicos, los procesos y las formas son elementos consubstaciales, también de los proyectos; sobre todo si se acepta y se apuesta con coherencia desde la praxis un determinado modelo de gobernanza que en el caso de la cultura en Euskadi suele pasar como mínimo por la transparencia y la participación activa del sector. El Proyecto de la Biblioteca Digital de Euskadi se ha ido alejando con el tiempo del modelo de la gobernanza participativa con el que nació y no se han respetado por parte de la administración los compromisos informacionales y de reuniones a los que se comprometió.
  2. Esa falta de información hace que a un servidor le entren serias dudas sobre si tanto el desarrollo tecnológico y la coordinación del proyecto como la compra de los fondos han seguido los canales habituales y normalizados de la contratación pública. No he sido capaz de encontrar referencia alguna en la página del Gobierno a ningún contrato o concurso relacionado con este proyecto. Puede que existan. Yo no los he encontrado.
  3. Se ha venido comentando y afirmando en foros públicos que los responsables de la selección del fondo son los bibliotecarios. Me extraña mucho que los bibliotecarios hayan seleccionado el fondo al que estoy haciendo referencia. ¿Se imaginan ustedes a una persona que trabaje en el ámbito de las bibliotecas de Euskadi seleccionando como título preferente Alto riesgo obstétrico editado por Ediciones UC en Chile? Si los bibliotecarios confirman que ellos han sido los que han propuesto estos títulos mi duda quedará resuelta, pero seré crítico, desde luego, con dicha selección. Es cierto que se afirmaba con claridad que Una comisión formada por bibliotecarios se encargará de seleccionar los ebooks a comprar. Tengo sobre ello una duda más que razonable.
  4. Desconozco también si los bibliotecarios son los encargados de la selección de los 1.000 títulos en inglés sobre los que en el último Consejo se comentó que en breve iban a estar presentes en la Biblioteca Digital de Euskadi. Por lo que he podido contrastar tengo, también, mis serias dudas.
  5. No las tengo, en cambio, sobre la no presencia todavía y a fecha de hoy de todo el fondo en euskera existente en e-pub.
  6. Se informó en la última reunión del Consejo que eBiblio, a saber qué es exactamente hablar de eso, había mostrado un gran interés por adaptar la plataforma de eLiburutegia. Es curiosos que algunas de las últimas noticias o rumores que se escuchan en torno al proyecto de eLiburutegia rondan más en torno a posicionamientos hacia fuera que a dar respuesta a los propios usuarios de las bibliotecas y a seguir con un cierto criterio y forma unos planteamientos iniciales que desde un principio han sido difusos y parecen venir más marcados desde fuera que desde el propio ámbito bibliotecario y de los usuarios.
  7. Me consta igualmente que ha habido escasa permeabilidad a contrasta de verdad el proyecto tanto con algunas otras administraciones como con otras empresas que desarrollan su trabajo desde el ámbito privado. En muchas ocasiones la única respuesta ha sido el ‘silencio administrativo’.
  8. Mientras eBiblio ya ha hecho públicos los datos de préstamo, para el conocimiento de ciudadanos y profesionales del 2015, eLiburutegia sigue en modo silencio. Los últimos datos conocidos son de Octubre. El silencio y los balones fuera suele ser señal de no cumplir las expectativas
  9. El Viceconsejero señaló que habrá una próxima reunión en torno al proyecto. Espero que en la misma presenten lo que no presentaron, según se habían comprometido, para febrero de 2015: un plan de trabajo justificado y con cronograma sobre la evolución del proyecto.
  10. Como pequeño colofón. Todo va tomando un cierto tufillo a podrido y a responder a intereses distintos a los de la ciudadanía y a los profesionales bibliotecarios. Hablamos de dinero público y no de que algún público hago negocio con el dinero de todos.

Ahí lo dejo.

Las sabias y humildes croquetas de las que hay tanto que aprender… Hoy las del Café Lago

Las croquetas son en mi familia un punto clave.

croquetas_café_lago

Mi madre las ha bordado siempre, sean del tipo que sean, y las sigue bordando y haciéndonos disfrutar con ellas en ocasiones excepcionales.

En fechas recientes pudimos disfrutar de unas de espinacas que hoy en la comida familiar han vuelto a salir como tema de conversación.

Así que detrás de ellas, para la familia, se esconde y se muestra toda una antropología del comer humilde, rico y distinto que ante formas externas aparentemente parecidas esconden en su interior gran diferencia fruto de esa mezcla sencilla y humilde de la salsa besamel y de los acompañamientos que se consideren adecuados en cada momento y ocasión. Y ya luego en cada caso y en cada familia hay tradiciones distintas de contenido para las mismas.

Tan importante como el interior es la encuadernación o el rebozado que presentan en cada caso y para cada ocasión y la forma que se pueda dar a la misma.

Dependerá, al fin y al cabo, si la queremos leer-degustar de un bocado o de más de uno. Eso quedará siempre al criterio del cocinero-editor.

De las últimas que he probado ya he hablado aquí sobre las croquetas de chorizo de Pamplona que ya he compartido y entorno a las cuales he conversado en más de una ocasión en Los Fueros.

Me queda contaros las que he descubierto hoy a la mañana, gracias a la insistencia faceboquera de Marino Montero sobre las mismas. Me refiero a las croquetas de chorizo del Café Lago.

Detrás de toda ‘delicatessen casera’, como es el caso, suele esconderse una bella historia familiar que suele ir más allá de una generación. El origen de éstas nos lo ha contado Boni mientras las degustábamos con un buen txakolí y un excelente verdejo.

cafélago

Si queréis saber la historia de las mismas y disfrutarlas (ración de 6 croquetas) lo mejor es que os paséis por el Lago en la calle Correo.

Luego quizás al salir penséis porqué en la gastronomía cada producto es un mundo, tiene su soporte específico y distinto que cada vez tiende más a la diferenciación y en se otro que llamamos los contenidos creativos tendemos hacia la uniformización.

Pero este es otro tema.
Por cierto… las rabas también están de buen ver.

Y comprobar que allí siguen camareros a los que conocimos hace ya treinta años…

Mery Cuesta. La rue del percebe de la cultura y la niebla de la cultura digital

laruedelpercebedelaculturaConsonni ha editado recientemente este libro de Mery Cuesta que, ayer a la noche, empecé a leer y terminaré este fin de semana.

Que se pongan en duda los discursos dominantes que intentan, además, ser dominadores yendo de tapadillo bajo ‘piel de cordero’ es ya algo que me anima.

Algo de esto, y más, hace Mery en torno a la cultura digital e, incluso, ante la propia cultura que… ¡a saber qué es y cómo la llamamos y adjetivamos en cada caso!

¡Muy recomendable!

Os dejo alguna citas breves…

    • Todo aquello que sea formulado a modo de conclusión sobre los fenómenos que se producen en el entorno digital es siempre apresurado. (9)
    • El método más honesto para teorizar sobre la cultura digital se conjuga en estricto presente y en pasado mañana o, lo que es lo mismo, en el terrno de lo especulativo. (9)
    • Está demostrado que todas las generaciones se creen el eje de algo (11)
    • Esta utopía del ciberespacio como territorio de libertad e independencia radical de los Gobiernos del Mundo Industrial (sic) está hoy, casi 20 años después, en las antípodas de lo que la cultura digital está siendo: no hay libertad, sino vigilancia, no hay independencia sino una nueva fase del capitalismo de saturación. (18)

El paradigma del cambio continuo es un contexto de pensamiento anestésico. (22)

¿Dónde encontrarlo?
En la propia editorial y en algunas librerías.

¿Volviendo a lo analógico y palpable?

Curiosamente ayer escogí una nueva plantilla para el blog e incluí esta imagen en la cabecera.

Libro_Objeto_de_curiosidad

Hoy leo que Amazon anda buscando, al parecer, locales en Estados Unidos para montar su propia red de librerías.

Primero ‘limpia el campo de minas’ y luego se dedica al monocultivo.

Aunque esa, como escribe Jorge Carrión, no es la noticia.

La noticia no es que Amazon vaya a abrir tiendas físicas, sino que mañana se inaugura Cal Llibreter y el domingo la sede Juanita de Nollegiu.

Puede que al final todo lo digital no fuera en este caso nada más que un señuelo hacia donde todos miramos embobados. Al fin y al cabo es algo que en otros terrenos sigue pasando. Mientras nos tienen entretenidos en las redes, los negocios los van haciendo con las materias primas, con los sustentos vitales.

Puede, también, que se acepte el pacto y la convivencia como un estado ‘natural’.

Por estos lares, en cualquier caso, Agapea ya hace mucho tiempo que hizo este viaje de vuelta.

En estas idas y vueltas me resulta mucho más sugerente la de Carlos Zahumenszky que, sin renegar del digital, vuelve al papel.

La inseminación artificial, por poner una analogía que los entusiastas más obtusos del futurismo puedan comprender, también es un proceso científico muy eficaz, pero sigo encontrando más satisfactorio el sexo tradicional.

Es también algo parecido a lo que puede suceder con la comida liofilizada que existe, pero…

Todo ese componente físico desaparece de forma trágica con el libro electrónico. En lugar de un rincón maravilloso de la casa donde descansar y disfrutar de tu colección, lo que obtienes es un rectángulo de plástico negro y cristal. Es como comparar la comida de un restaurante con el menú liofilizado de un astronauta. En ambos casos probablemente alimenta, pero…

En cualquier caso, será, como casi siempre, un problema de intereses:

No es seguro que los intereses de la industria del libro y los de la sociedad que trata de perseverar y defender la lectura sean necesariamente coincidentes. No me resulta difícil imaginar -como una simple hipótesis mental- a un editor satisfecho vendiendo libros que nadie leerá. (Roberto Casati; Elogio del papel; pag. 59)

La librería, como agente dinamizador y agitador, no es algo nuevo…

Me han gustado las declaraciones de Esperanza Alcaide librera desde hace 21 años en El gusanito lector de Sevilla.

Señalaré dos ideas que me parecen importantes de las mismas.

La primera es que conviene hacer historia y mirar hacia atrás. Si lo hacemos nos daremos cuenta que la librería como dinamizadora y agitadora cultural en torno al libro y a otras actividades no es algo nuevo sino que tiene una larga historia que de alguna manera muchos libreros y libreras van reinventando, adecuando, adaptando y enriqueciendo.

La segunda, me parece una reflexión de calado y dice así:

La librería no es sólo un trabajo, es una forma de vivir. Cuando intento dinamizar la calle y el barrio con libros, con autores, con temas culturales, no sólo estoy dinamizando la zona en la que tengo mi negocio, sino el barrio en el que vivo. Cada cosa que haga la voy a comentar con mis vecinos, con mis amigos, con mi familia. Está todo unido”.

Aunque sea de otra librería y de otra ciudad, creo que esta imagen del traslado de Nollegiu, recogida en la espléndida crónica de Natàlia Farré, es un buen reflejo visual de esta idea.

(Imagen Jordi Cotrina en El Periódico)Barcelona 31 01 2016 Barceloneando Cadena humana para el traslado de los libros de la libreria Nollegiu en el Poble Nou a su nueva sede a una calle de la anterior de distancia Fotografia de Jordi Cotrina

Todo muta y se reinventa para adaptarse continuamente a la realidad y para hacer realidad las ideas libreras en un tiempo y un entorno concreto.

Y entre historia y actualidad aprovecho también para recordar que la llibreria Quera acaba de cumplir un siglo de vida… ¡ahí es nada!

Archivolibreriaquera

Nunca viene mal echar la vista atrás.

10 librerías con encanto…

Y seguimos dando vueltas a las librerías y comprobando que algunas parecen estar de moda.

Probablemente lo estén porque su oferta es en muchos casos innovadora. Al fin y al cabo…

se innova cuando se entiende al cliente. (Alfons Cornella)

En este caso viajamos de la mano de la guía Repsol que nos sugiere 10 librerías con encanto que incluso puede demostrar como la amplitud de mirada en torno a la librería y sus posibilidades es a veces más amplia fuera que dentro del sector.

No encantan todas las que aparecen, pero nos agrada de manera especial ver entre las mismas a, por ejemplo Nollegiu, Letras Corsarias, Numax… jóvenes librerías que ya se han hecho un hueco en el ‘encanto librero’.

Felicidades también para las encantadoras Laie, La Fugitiva, Tusitala, La Buena vida, 8 y ½, La Extravagante, La Jerónima.

Lavapiés ¿un barrio librero?

Si ayer hablábamos de ‘librerías de campo y playa‘, hoy nos acercamos a uno de los barrios que parece traer consigo el ‘despertar de las letras’: Lavapiés, un barrio inundado de librerías.

Alguno dice que las librerías llegan al barrio cuando los lectores ya se han ido, pero eso, en cualquier caso, lo dirá el tiempo y los resultados.

Las que a continuación aparecen son sólo una muestra, porque si husmeas encontrarás más.

Así que hoy, como ya es lunes, nos hemos puesto en plan urbanita.

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