20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 11. Espacio lento

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

“Pero no estoy aquí sólo para comprarme un libro. Gran parte de la excitación que siento en una librería proviene del lugar en sí mismo, de la convicción de que puedo pasarme aquí todo el tiempo que quiera. Las reglas tácitas que hemos ido creando en las librerías son bastante diferentes de las reglas que rigen en los demás comercios. Aunque casi siempre sea de propiedad privada, una librería satisface una demanda pública en el espacio y el tiempo que pone a nuestra disposición. …El tiempo que podemos demorarnos no lo define la campanilla de la caja registradora. Una librería está hecha para demorarse en ella, a veces durante horas…..El ocio permitido en una librería proviene en parte del tipo de producto que vende. Los libros son lentos”. (Lewis Buzbee; Una vida entre libros; Tempos; 184 pag)

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20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 10. Identidad

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

Una librería es un proyecto que se transforma todos los días con la ambición de sorprender y satisfacer las necesidades de quien entra en ella. Sin embargo nos cabe a nosotros mantener intacta su personalidad, conservando a toda costa nuestra manera de ser expresada en la imagen gráfica escogida, en la decoración, en el método para disponer y arreglar las cosas, en la dinámica del equipo de trabajo, en el tipo de lenguaje utilizado por los libreros, en la calidad de las relaciones con los proveedores y clientes, en las actividades que promovemos, en la elección y selección de los libros, en los materiales de divulgación y en el arreglo de los escaparates. (Mafalda Milhoes; Palabras por la lectura; Consejería de Cultura de Castilla La Mancha pag. 124)

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 9. Bipolar entre lo ideal y lo práctico

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

Lo ideal y lo práctico. Cómo no pasarse de ideal, cómo no pasarse de práctico: esta es la causa del mal vivir de los libreros, el motivo de sus malas noches y del aire taciturno y gris de algunos a fin de mes. La pugna continua entre el espíritu romántico y la necesidad de vender para poder mantenerse en la ilusión de que vive en el mejor de los mundos posibles; un mundo cuyos límites son la cultura y el saber, un mundo que compartes con gentes que aman y respetan las mismas cosas. Sin embargo, para mantener este sueño, y no hay otra manera (para la librera, en este caso, independiente), hay que ponerse el mandil y salir a despachar: hay que vender. Y lo que para algunos podría considerarse un menoscabo de ese espíritu idealista o un desdoro o una mácula en un alma pura, la venta y no cualquier venta, la venta de un libro, es la expresión de un don raro, inusual, la manifestación de un arte que sólo los virtuosos están llamados a realizar, un puñado de escogidos, un puñado de santos: porque vender un libro, además de ser un arte, es un milagro.(Lola Larumbe; en AA.VV.; Pasión de papel. Cuentos sobre el mundo del libro; Páginas de espuma 2007;  155)

 

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 8. Espacio de comunicación

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

La librería, además de un espacio comercial, es un agente de cultura. Y, por encima de todo, un lugar de comunicación…Ahí reside una de las razones que justificarán su pervivencia, siendo así que la librería soporta, como pocas, una arriesgada y fragilísima posición en el circuito empresarial del libro….O la librería es un recinto de comunicación ¿o en qué se convierte? Porque la librería es ese espacio único entre el tú y el yo, ese vínculo que los hombres necesitamos y al que el libro siempre apela (Antonio Basanta; Congreso de libreros celebrado en Ourense 2002)

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 7. Punto de encuentro

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

Pepys pensaba que estos comercios eran lugares útiles para esperar entre una cita y otra, o para encontrase con su mujer o amigos, mientras ocupaba su tiempo leyendo o charlando con el librero o con otros clientes. Parece que incluso los libreros más eminentes solían estar casi siempre presentes en su negocio y, siendo hombres educados y juiciosos, su conversación se convertía en el modo más fácil de aprender lo que se cocía en el mundo de las letras, a falta de las reseñas sobre libros y teatro tal como las conocemos hoy día. (Henry Petroski; Mundolibro; Edhasa,  pag. 225-226)

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 6. Oferta coherente y seleccionada

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

Frente a la competencia de formas de intermediación «objetivas» y «técnicas» como la de Amazon, para el librero independiente la recomendación personalizada y subjetiva forma parte central de su trabajo: recomendaciones, notas elogiosas sobre ciertos libros, crónicas en su página web, mesas de novedades temáticas, invitación a autores o editores a presentar sus obras. Son valoraciones que contribuyen a orientar la recepción de una obra, al mismo tiempo que dan sentido a una oferta pletórica que, en cierto modo, se escenifica y hace legible para el público. La competencia específica del librero se basa en un trabajo de selección destinado a mostrar una oferta coherente, síntesis de sus gustos personales y de las expectativas de una clientela dada, entre la afirmación de su singularidad y las exigencias comerciales. Se trata de lanzar propuestas, de enviar señales de autoridad que orienten al lector hacia una oferta de calidad. Como afirma un librero parisino: «Nuestra labor consiste en hacer la criba. Cribamos y lanzamos propuestas. Hay que predisponer a nuestros clientes, inspirarles confianza. A veces hay que saber decir: “No, no se lleve esto, no le va a gustar”. Y te quedan agradecidos». El destacar la personalidad del librero, que no oculta su parcialidad o incluso su mal carácter (sus gustos y manías), también responde a esa lógica. (Sophie Noël en Revista Texturas 32; Trama editorial, pag. 74)

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 5. El oficio más arriesgado del mundo

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

“Yo me dedico a mi oficio, ¿comprendéis? Soy librero, voy de aquí para allá, veo a un montón de gente, vendo los libros, descubro talentos ocultos bajo montañas de papel……Yo propago ideas. El mío es el oficio más arriesgado del mundo, ¿entendido?, soy responsable de la difusión del pensamiento, incluso del más incómodo. –Señala en dirección a la casa de Oporinus-. Ellos escriben e imprimen, yo difundo. Ellos se creen que un libro vale por sí mismo, creen en la belleza de las ideas en cuanto tales….Una idea es válida en tanto que se difunde en el lugar y en el momento adecuados, amigo mío” (Luther Blisset, Q, Debolsillo, pag. 496-497)