Fallece Carlos Simó

Es posible que para muchas de las personas llegadas en los últimos años al sector del libro su nombre no les diga nada o poco.

Ha fallecido en Bilbao Carlos Simó que fue hace ya unos cuantos años presidente de FANDE de 1997 a 2012. En aquellos años jugó un papel importante en distensionar y hacer más habitables y humanas las relaciones entre los distintos sectores.

Hoy y aquí mi recuerdo con cariño.

 

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La librería Auzolan cierra. Los efectos colaterales, en parte, del nuevo mapa de la distribución

Recibo hoy en mi correo una noticia que, a decir verdad, no me ha extrañado. Con más de una persona he comentado que quizás este año 2018 va a ser un año clave en lo referente a la distribución en el sector del libro y lo que vaya a pasar y aquello que ya está pasando va a tener claras consecuencias sobre el conjunto del sector y junto a ello algunos efectos colaterales.

Auzolan cierra y, en este caso, es una consecuencia bastante clara de un  cambio importante en la realidad de la distribución en Euskadi.

La noticia me ha provocado una sensación agridulce más conociendo una parte del trasfondo que ha podido llevar a motivar la decisión.

Os dejo ahora con la comunicación que han enviado.

Queridos amigos y amigas:

Con estas líneas queremos comunicaros que el próximo sábado 28 de abril, la librería Auzolan cerrará sus puertas definitivamente. Desde su apertura en 1977, hemos tratado de que Auzolan constituyera un espacio abierto a la literatura, la cultura, el arte, el pensamiento y, en general, a todas las disciplinas del conocimiento y del ocio. Igualmente hemos puesto nuestro esfuerzo en difundir y profundizar en las posibilidades de expresión y comunicación de las dos lenguas de nuestra comunidad: el euskera y el castellano.

Narración, poesía, ensayo, filosofía, teatro, literatura infantil, cómic, ilustración, estudios específicos, guías de viaje, disciplinas científicas, materias de estudio o de entretenimiento… Todos los géneros escritos han tenido cabida en nuestros estantes y han sido disfrutados por todas las personas que nos han visitado, tantísimas, que eran clientas y muchas veces buenas amigas. Esperamos que, de esta manera, hayamos contribuido a hacer de Pamplona una ciudad más hermosa, más libre, más culta y, por qué no, también un poco más ensoñadora. Una ciudad que, con nuestro empeño y también el de otras librerías independientes y espacios culturales, ha podido ser vivida de una manera más bella y consciente, en sintonía con las inmensas posibilidades de expansión que los libros procuran.

Llegados a este punto, entendemos que como parte fundamental de este proyecto merecéis una explicación, aunque sea breve, sobre los motivos del cierre. Como sabéis, Auzolan ha sido desde el principio una gran aventura, con momentos de calma y  procelosos, siempre esforzados. Desde hace unos meses, la librería pasó a integrarse en la distribuidora de libros de la que los socios de Auzolan formábamos parte. La situación en el mundo del libro y sus vicisitudes han obligado a la distribuidora a emprender otro camino y esa es la razón principal del término de esta aventura.

Nos sentimos tristes, pero también contentos por haber encauzado nuestras ilusiones profesionales hacia este bello tránsito. En este momento, no queremos dejar de insistir en que nada hubiera sido posible sin la colaboración y el apoyo que nuestros proveedores, clientes, y sobre todo amigas y amigos nos han procurado. Habéis sido quienes, atravesando día a día la puerta de la librería, le habéis dotado de sentido a la simple operación de encender las luces y de ponernos detrás del mostrador o delante de las mesas de novedades.

Por ello, queremos compartir con vosotros este punto final el próximo jueves 26 de abril. Os invitamos a una pequeña fiesta de despedida que tendrá lugar a las 20:00, una sencilla reunión en la que nos encontraremos una vez más en el número 3 de la calle San Gregorio, y será el momento para que, en persona, hablemos de todo y recordemos tanto. Intervendrán Fernando Pascual y Mertxe Zufia (socios de Auzolan) y Roberto Valencia (coordinador de Foro Auzolan).

El Escondite una nueva librería que abre en Bilbao

A principios de mes, el 3 de abril concretamente,  ha abierto en Bilbao una nueva librería. Quizás sería más preciso afirmar que ha habido una ‘permuta’. Quienes llevaban las riendas de la franquicia de Santos Ochoa en Bilbao han decidido establecerse por su cuenta muy cerquita de su ubicación anterior, pero, en mi opinión, en una calle con mucho más tránsito y posibilidades.

No son por lo tanto nuevos en estas lides.

¿Su nombre? El Escondite.

Me gusta esa incitación e invitación, unida a la propia marca , de “un lugar para perderse” para quizás después de nuevo encontrarse.

Así se presentan ellos, Olga y Luken:

EL ESCONDITE es el nuevo nombre comercial que hemos dado a nuestra librería al cambiar de ubicación y dejar de formar parte de la cadena Santos Ochoa.

Como profesionales de este sector llevábamos ya nueve años gestionando Santos Ochoa en Bilbao, por lo que contamos con una amplia experiencia en el sector del libro y la papelería.

EL ESCONDITE es por lo tanto un nuevo local comercial abierto al público en Abril de 2018 donde te vas a encontrar con dos personas (Olga y Luken) dispuestas a atenderte y ayudarte en todo lo que nos sea posible.

Nos gustaría que…

  • encontrases en nuestro escondite un lugar donde refugiarte del stress cotidiano echando una ojeada a nuestros libros siempre que te apetezca.
  • si no encuentras tu libro en nuestras estanterías nos lo pidas porque haremos lo imposible por traértelo y, si no puede darse el caso, asesorarte de cuáles son los pasos que puedes seguir para obtenerlo (libro agotado, descatalogado, viejo o antiguo)
  • disfrutases de una papelería de diseño atractiva y práctica tanto para el ámbito personal como escolar.

Esperamos verte en breve y que disfrutes realmente de nuestro lema…

EL ESCONDITE

… un lugar donde perderse

¡Larga vida!

Marcial Pons, 70 años como librería independiente

Le leo hoy a Quique Pascual en Facebook:

Este año celebramos nuestro 70 aniversario. En 1948 Marcial Pons se establece, en Madrid, como librero independiente con la firme idea desarrollar un modelo de librería especializada.

Casualidad, por lo menos yo no lo sabía, aunque vaya usted a saber si M.O. se ha movido con su habitual discreción y sentido del tiempo, que en este número de Texturas aparezca la conversación que mantuvimos con Carlos Pascual.

En la misma se puede leer:

Más que nunca la librería tiene que ser atractiva y acogedora, traslucir una atmósfera de confianza que invite a romper las barreras del umbral. Ahí parecen recrearse muchas de las medidas de urgencia para remontar la crisis. Sin embargo, eso solo representa la punta del iceberg. De puertas para adentro es donde se debe afrontar el verdadero reto, de orden tanto estructural como reivindicativo. Porque el actual desafío, personal e intransferible, es que cada librero construya un perfil propio para su librería y que, además, lo defienda convencido de la causa. Esto implica potenciar los valores de lo individual en un marco de ensalzamiento colectivo de la profesión. Solo así podrá devolverse el prestigio social a las librerías, clave para una sana revitalización del sector.

Enrique Pascual escribió hace unos años en Fidelizar a través del oficio, leedlo entero, merece la pena:

Hay que tener claro qué librería queremos ser, distinguirnos del resto, que el público sepa que somos especiales (que no especializados obligatoriamente) por algo.

Tercera oleada del panel de hábitos culturales de Euskadi. Participación cultural

Se ha publicado la tercera oleada del Panel de hábitos culturales de Euskadi.
La anterior, publicada hace ahora un año aproximadamente, me pareció muy sugerente.

En este caso se centra la mirada en la participación

— La participación receptiva hace referencia al consumo cultural pasivo a partir de niveles de asistencia y frecuencia de realización de distintas actividades relativas. Así, se mide y se distingue la intensidad en cada una de ellas. Concretamente: lectura de libros y asistencia al cine, conciertos, espectáculos y exposiciones.
— La participación creativa se refiere específicamente a la realización, o no, de distintas prácticas artísticas a nivel amateur (Un total de 13 actividades como pintar, escribir, hacer videos,…). Así, en este caso, a diferencia del anterior, no se distingue según la intensidad de realización de cada una de ellas.
— La participación digital, por último, se capta solamente en su vertiente receptiva. Es decir, en el consumo o realización digital de distintas actividades (lectura, cine, exposiciones,… a través del medio digital). Para facilitar la lectura, aunque se hable de “participación digital” cuando se comenten los resultados, se estará hablando de “participación digital receptiva”.

Recojo aquí algunas de las interpretaciones de nuevo sugerentes:

  • Para la participación receptiva, tienen mayor relevancia los factores de convivencia con hijos (pasar a convivir con hijos disminuye el nivel de consumo), de acceso a un salario (pasar a la inactividad laboral), de importancia de la cultura (cuánto mayor peso tiene como componente de la identidad propia, mayor consumo) y, finalmente, la cuestión del tiempo libre (a mayor tiempo libre, mayor consumo).
  • En el caso de la participación creativa, el factor de la convivencia con hijos es especialmente importante, y toma también relevancia el aumento del nivel de estudios. Además, es destacable que en este caso tener otras aficiones parece incentivar la participación cultural.
  • Para la participación digital, destacan fuertemente dos factores: la reducción de tiempo libre (que favorece el consumo digital) y la adquisición de abonos. En relación a este último factor, todo apunta a que se trata del fenómeno de expansión de plataformas de contenido digital audiovisual.

Una nota al margen, la constatación del aumento de la participación digital correlacionada con la reducción del tiempo libre es abordada también y de manera amplia por Judy Wajcman en Esclavos del tiempo. Vidas aceleradas en la era del capitalismo digital. Lectura que recomiendo.

Conexiones improbables. Buenas prácticas, sorpresas y el abuelo por medio

Lo determinante es la manera de estar en la vida que uno adopta (Maria Joao Pires en César Coca; Entrevista con la cultura; pag. 248)

Hay noticias que alegran el día.

Una de ellas saber que el equipo y las personas que trabajan en Conexiones improbables han sido reconocidas como buena práctica europea sobre espíritu emprendedor y potencial de la innovación e Industrias Culturales y Creativas (página 76)

También lo alegra, así fue el viernes, el poder compartir comida, qué disfrute, con quienes llevan 25 años muñendo textos y manchando papel con sentido en este del mundo del libro.

Y, lo más curioso por lo que tiene de conexión improbable, entre una historia y otra es que por medio de las dos se ha colado mi abuelo. Quizás porque él ya en sus tiempos intentaba zurcir esas conexiones… y, también, y ahí lo dejaré, una ciudad que para ambos proyectos ha jugado siempre un papel clave.

Luego, por qué negarlo, da gusto poder leer:

  • Me encantaron la comida, la conversación, la benevolencia, la generosidad, la naturalidad, el humor, el lugar fascinante con su cultura…
  • Muy buen almuerzo. Divertido, interesante, filosófico, muy buena comida (como siempre en Euskadi)….X e Y tipos excelentes, cálidos, inteligentes y muy prácticos.

¡Felicidades para todos!

 

El imaginario de la librería independiente

Vuelvo sobre el artículo de Sophie Noël publicado en el número 32 de la revista Texturas y que llevaba por título La independencia de las librerías.

Quizás lo haga influido por la reciente lectura de Tocar, dudar, hojear. La librería Ombres Blanches y por una espléndida sesión de trabajo en la que participé ayer a la tarde en Consonni espléndidamente dinamizada por Rosa Llop y en la que tomo parte gente estupenda.

De alguna manera ayer estuvimos trabajando en torno a los imaginarios, algo además lógico en esta época donde el contexto de la experiencia y lo que algo nos sugiere parece ser clave.

Chistian Thorel escribe casi al final de su libro:

Esta librería se va a convertir en una cosa más o menos pública, en un «bien común». Las librerías son empresas comerciales pero también espacios de cultura. Al igual que los teatros y algunos cines, son habitadas de tal modo que su  ‘propiedad’ acaba por convertirse en algo difuso. De alguna manera, el nosotros se hace extensivo al círculo de lectores y ciudadanos de Toulouse, a aquellos y aquellas que viven el mundo a través de los libros.

Y Sophie Noél escribía en su artículo :
El imaginario que rodea una librería independiente podría así resumirse mediante una serie de oposiciones estructurales que la definen con respecto de los actores de la venta online: lugar de vida (alma)/lugar sin alma; humanos/algoritmos; singular, único/estandarizado, homogéneo; calor/frío; material/virtual; local/transnacional; pequeño comercio/multinacionales. Es un imaginario que encontramos en diferentes latitudes, como muestra este extracto de la página web de los libreros independientes norteamericanos: «En este mundo de tweets, de algoritmos y de descargas digitales, las librerías no son un anacronismo en vías de extinción. Son organismos vivos que respiran, que continúan creciendo y expandiéndose». Consideradas hace dos décadas como negocios condenados a la cuasidesaparición a causa de las nuevas formas de consumo online, basadas en el modelo anglosajón, las librerías independientes encarnan hoy en Francia un ideal social y cultural defendido tanto por los editores como por los poderes públicos. Al poner de relieve su carácter único y auténtico, tienen la ventaja de ofrecer un espacio coherente donde todo forma parte de un mismo sistema: el local, la organización del espacio, la retórica utilizada, las creencias compartidas con el público, así como las características sociales de sus animadores.
Esta identidad independiente se hace eco además de la aspiración a una sociedad más armoniosa y humana que canalizan diferentes críticos del capitalismo. Lejos de ser un caso aislado, habría que poner en paralelo este éxito con el de otros negocios locales independientes, que vuelven con fuerza al centro de las ciudades apostando por la autenticidad, la singularidad y el deseo de distinción, como en el caso de los bodegueros o de los artesanos.
Algo de esto y mucho más resonaba ayer también en Consonni y me reconfirmaba en lo sugerente que es siempre ‘mirar a los lados’ y más allá y más cerca al mismo tiempo de eso que tan pomposamente llamamos ‘sector del libro’.