Revista Texturas… culminando los 10 primeros años…

Se ha convertido ya casi en un clásico que en fechas veraniegas encontremos una excusa para juntarnos en climas templados costeros, típicos de Bilbao por estas fechas, algunos de los hacedores de Texturas.

Así que ya desde hace unos años bien en julio o en agosto somos capaces de buscar cualquier justificación para hacerlo.

Andamos ya muñiendo y zurciendo el número 30 que vendrá con algún elemento añadido.

Durante un par de jornadas largas de trabajo, una en la sede de Madrid y otra en la de ‘provincias’, hemos estado repasando y volviendo a ver lo que estos primeros treinta números han dado de sí.

455 artículos y 350 autores son una aportación nada desdechable y suponen una variedad de miradas sugerentes sobre el sector del libro y la lectura que probablemente nadie, en lengua castellana, haya recogido hasta la fecha.

Así que ayer al terminar, después de darle a la matraca toda la tarde y de mover y remover, de pensar y repensar, de echar números, calcular pliegos, contar páginas… nos sentíamos a gusto y felices.

Así que hoy, que esperamos un buen día en Bilbao, los tres muñidores nos vamos a regalar la celebración, la conversación, el paseo y los planes para los próximos 30 números que vendrán, si nada se tuerce, con algunas golosas novedades.

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Librerías… el espacio donde, con sosiego, repensar el mundo y reinventarlo

Si ayer hablaba de la faceta del librero como prescriptor o ‘curator’ que dirían algunos modernuquis, hoy queremos añadir a esa faceta la de la librería y el librero como espacio para repensar y reinventar el mundo.

Es claro que, si quedan personas con visión de mundo para combatir el mal de siglo, son los libreros.

Al fin y al cabo, una propuesta de lecturas es una invitación a leer el mundo o a releerlo de una determinada manera o desde un determinado punto de vista.

Este nuevo matiz me lo sugiere la lectura del artículo Libreros de Valeria Luiselli en El País, concretamente cuando dice, refiriéndose a las librerías:

Día-de-las-librerías-342x315si bien la cultura en abstracto no nos arraiga ya en este mundo complejo y jodido, sí quedan algunos espacios —pocos— desde donde podemos repensar nuestro lugar en él, e imaginar formas alternativas de reorganizar la vida.

Esto, querida Manuela Carmena es algo que seguro Amazon no hará… y algunas que se dicen librerías tampoco.

El librero como ‘curator’ o, en más castizo, como prescriptor.

Los excesos provocan nuevas profesiones y nuevos perfiles.

CursienTanhauserAsí, ante el exceso de información que se mueve en internet, surge el perfil del ‘curador’ de contenidos que intenta poner de relieve y seleccionar aquella información que en cada caso y para cada situación puede resultar más útil y relevantes.

En el sector del libro, por lo menos en España, siempre se ha dicho que existe un exceso de publicación. Si a la misma añadimos ahora la existente en electrónico y toda la producida por los escribientes que no escritores y las empresas de autoedición que no editoriales llegamos a una situación de contaminación por exceso, sobre todo cuando todo el mundo quiere ser partícipe de la teórica tarta productiva y llevarse sus pelillas a casa.

En medio de este panorama la labor de selección, criba, categorización, sigue siendo cada vez más necesaria y pertinente.

Y creo que en esta tarea las editoriales, las librerías, no los vendedores de libros, y las bibliotecas son la triada perfecta; sobre todo las dos últimas, para separar el grano de la paja y para apostar por la selección y la prescripción.

Editoriales y bibliotecas que quieren ser librerías. Lo palpable ‘mola’

Parece que lo de ‘montar librería’ se está poniendo de moda por estas tierras.

España no es Estados Unidos ni los modos, modas, costumbres y usos son coincidentes ni tienen necesariamente por qué serlos. Así que los movimientos y tendencias ni coinciden ni coincidirán. Editores-libreros y editores-analógicos.

Así que parece que por aquí, se le va cogiendo gusto a montar librerías e incluso la ‘enfermedad librera’ llega a contagiar a algunos editores.

Es estos últimos días he visto por lo menos tres noticias relacionadas con editores que amplían sus puntos de vista convirtiéndose en libreros. No nos debería extrañar si echamos la vista atrás y vemos que siempre ha habido aquí y allá esas dos funciones trabajando ‘bajo el mismo techo

  1. Gadir

Lino_Microlibreriamutante2. Lino, la microlibrería mutante de Blackie Books ubicada en un hotel

La oferta de Lino es, por así decirlo, una mezcla de libros de Blackie con «algunos infantiles, nuevos y antiguos, clásicos ilustrados, algunas recuperaciones de los 70 en ediciones preciosas, algunos libros de importación con ediciones de lujo, algunos libros de no ficción con temas curiosos, libros que nos hubiera gustado publicar, libros que están en la órbita de algunos de Blackie, etc…». Jan lo resume así: «Estaríamos contentísimos de tener esta misma selección en el salón de nuestra casa».

3. Malpaso abrirá librería

Malpaso, ultima los preparativos para la apertura, a la vuelta del verano, de una librería en el cruce de las calles Girona y Diputació. Tendrá unos 100 metros y habrá un poco de todo: fondo de narrativa, secciones temáticas y otras hechas en colaboración con prescriptores culturales. Desde la editorial prometen, además, «espacios sorpresa».

Finalmente, parece que también a las bibliotecas les están entrando ‘ansias libreras’.

Bienvenidos sigan siendo los mestizajes y las visiones más amplias y abiertas. Quizás es también momento de volver a pensar y reflexionar sobre los modelos asociativos, sobre el con quién y el para qué.

Carmena ¿posturea ahora con Amazon?

carmena_amazonQuiero pensar, por intentar ser bien pensado, que lo de Carmena con Amazon, tiene más de postureo (ciertos hábitos, poses y actitudes más por apariencia que por convicción), que de convicción, si no empezaría a ser preocupante por sus posicionamientos aparentes ante lo ‘grande vacuo’. Tanto si es decisión propia como si es consecuencia de algún consejo o consejero, deberían hacérselo mirar porque van para nota.

Las amigas y amigos de ‘La Alberdi’ se han mojado en público.

Han escrito hoy en Facebook:

Lo que se echa de menos en Madrid desde hace años es una cierta complicidad del Ayuntamiento con las librerías independientes. Pensábamos que las cosas podían cambiar con el nuevo equipo municipal y que habría un cambio de rumbo total en lo que a políticas culturales se refiere. Por esto nos ha sorprendido tanto el entusiasmo de la alcaldía en la inauguración del “centro tecnológico” (antes a esto lo llamaban simplemente almacén de distribución o de logística) que la mayor multinacional del mundo de venta on line ha instalado en Madrid. Creo que le ha faltado a la alcaldesa información, por esto le recomendamos la lectura del libro “En los dominios de Amazon. Relato de un infiltrado” de Jean Baptista Malet, editorial Trama. Por cierto, la librería Alberti lo entrega en Cibeles en menos de dos horas.

Y habían escrito poco antes en El País.

Resulta paradójico que un nuevo equipo de Gobierno municipal aupado por plataformas vecinales, de barrio, que pretende (o pretendía más bien) devolver a los ciudadanos una ciudad arrasada por políticas clientelares con las grandes empresas, se pliegue de nuevo a esos mismos intereses. Hablamos de Amazon y de los publirreportajes disfrazados de noticias que hemos visto en medios privados y públicos a propósito del nuevo tiempo de entrega que esta gran corporación ha conseguido reducir a una hora en el centro de la capital. Esto lo puede conseguir “el gigante”, algo que no hemos leído en estas “noticias”, gracias a reducir otros costes, salarios, competencia y apoyo institucional. En abril de 2013, Ignacio González inauguraba el centro logístico en Alcalá de Henares. Hoy, Manuela Carmena —alguien con un discurso en apariencia tan opuesto al del expresidente regional— ha hecho lo mismo: seguir ninguneando el comercio tradicional e independiente de Madrid en favor de una gran multinacional.— Lola Larumbe, Iñaki Lucía, Laura Vila y Miguel Ángel Martín.Librería Rafael Alberti de Madrid.

Por medio, siempre se cuelan, los que quieren sacar tajada jugando al despiste de sus intereses y planteando que los libreros deberán se más rápidos, más altos y más fuertes que Amazon, como si esto fuera un tema de machitos. Allá ellos con sus espejitos de colores sustitutos del crecepelo de ferias que antes vendían.

Lola y compañía: todo mi respeto, apoyo  y complicidad.

Señora Manuela, las prisas bien sabe usted que no son buenas en política y, probablemente en el comercio con esa falsa sensación de servicio por la inmediatez como si el asunto fuera de vida o muerte, tampoco.

Bauman de quien supongo apreciará en sus reflexiones escribe:

  • Las leyes del mercado se aplican equitativamente sobre las cosas elegidas y sobre quienes las eligen. Sólo los bienes de cambio pueden entrar por derecho propio en los templos del consumo, ya sea por la puerta de los ‘productos’ o por la de los ‘clientes’. En el interior de esos templos, tanto los objetos de adoración como los devotos son bienes de cambio. La vida política ha sido desregulada, privatizada y confinada así también al ámbito de los mercados, característica que distingue a la sociedad de consumidores de toda otra forma de comunidad humana. Como en una parodia grotesca del imperativo kantiano, los miembros de una sociedad de consumidores están obligados a seguir los mismísimos patrones de comportamiento que los objetos de su consumo. (Zygmunt Bauman; Vida de consumo; FCE; pag. 89)

¿Estará usted siguiendo esos patrones?

Incluiré finalmente dos citas del libro de Malet, En los dominios de Amazon, si de lo que hablamos es de empelo, calidad y tejido social:

El Sindicato de la Librería Francesa considera que, en términos proporcionales, la librería independiente representa una actividad que genera dos veces más empleos que las grandes superficies culturales, tres veces más que la gran distribución y, según las cifras de la Federación de comercio electrónico y de la venta a distancia, dieciocho veces más que el sector de la venta electrónica de la que Amazon es su florón. En otros términos, hacen falta dieciocho veces menos empleados en un almacén logístico de Amazon que en una librería independiente, aquella situada en el centro de la ciudad y que se suele visitar con frecuencia, para vender el mismo volumen de libros. (82-83) 

  • Con la concesión de estas subvenciones públicas, otorgadas a una multinacional en plena forma financiera, los políticos falsean con dinero público no solamente la libre competencia, sino que por añadidura aceleran el proceso económico, aumentando más el número de parados que los nuevos empleos no cualificados puedan crear. Todo esto garantiza los mega-beneficios de una multinacional, cuya leyenda se escribe en Wall Street un poco más cada día. (87-88)

Seis nuevos sellos de calidad para librerías

  • sello-calidad-librerias-logo-postLibrería Vid (Móstoles, Madrid)
  • Librería Lex Nova (Madrid)
  • Librería Pasajes (Madrid)
  • Librería Trama (Lugo)
  • Librería Luna Nueva (Jerez de la Frontera, Cádiz)
  • Librería Joker (Bilbao)

Pasan a ser nuevos granitos que van haciendo granero en el sello de calidad. En esta ocasión, ya están en el mapa desde el primer momento. ¡Buena señal!

Ya se sabe: un grano, no hace granero, pero…

Mis opiniones sobre el sello de calidad: Acceder

¡Felicidades!

 

 

 

¿Es acertado hablar de descarga gratuita de libros desde las bibliotecas públicas?

El 13 de julio escribí una entrada con el título: ebooks gratuitos ¿cómo lo ves?

Las razones que me animaron a hacerlo fueron 2 fundamentalmente:

  1. Una publicidad que vi en twitter lanzado desde un servicio público de bibliotecas:

2. Un contraste, ante la cierta sorpresa que me produjo la publicidad, con cinco personas que mantienen distinta relación con el mundo del libro y a quienes les pregunté, en modo ‘cata a ciegas’ tras leerles el texto : Más de 10.000 ebooks gratuitos. Descarga ebook, ¿quién podía anunciarse así? La respuesta en los cinco casos fue la misma: Una web de descargas. Es cierto que alguna persona añadió a esa frase el adjetivo ilegal.

Ello fue lo que me animó a jugar con una recogida de información a través de un sencillo cuestionario que ha tenido los siguientes resultados porcentuales:

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