La parte por el todo

Los libreros de Madrid son importantes y lo son tanto que, algún medio los convierte en los libreros españoles.

Lo más curioso es que, desde la periferia, Galicia en este caso, se convierta la centralidad teórica, Madrid, en totalidad.

Esperemos que no les ocurra lo mismo en relación a la mesa del libro que acabn de ’inaugurar’ en esa Comunidad con la participación de todos los sectores. Deberán tener en cuenta que nos movemos en un mercado, por el idioma, cada vez más global, pero que quizás, por las ideas, pueda ser no más local, pero sí más personal.

El librero y su labor crítica

Hoy empieza la Feria del Libro de Bilbao y ayer tuvo lugar la rueda de prensa de presentación de la misma. La Feria viene galardonando ya desde hace años la labor de un escritor. El galardonado de este año ha sido Ignacio Vila Matas y para presentarlo y hablar sobre él estuvo presente en la presentación un escritor de Bilbao, Pedro Ugarte.

Pedro se ha carcaterizado, entre otras cosas, por ser una persona bien vista por la mayoría o por todos los libreros y libreras que conozco, además de prestarse con facilidad a la colaboración desinteresada.

El acto de ayer se convirtió también en un pequeño homenaje a Santi Cámara fallecido en Marzo de este año; pero nada se puede comparar a las palabras que Pedro le dedicó y que me han resultado de las más bellas oidas en los últimos tiempos entre las relacionadas con la profesión del librero. Sin ser textuales, creo que recojo el sentido de las mismas al decir que Pedro afirmó que bastaba ver que Santi era un buen librero sólo con pararse todas las semanas ante el escaparate, porque Santi cambiaba todas las semanas el escaparate. Pedro siguió, Santi realizaba sólo con esa acción la labor más inteligente de crítica literaria de la ciudad. Bastaba con ver lo que estaba allí presente y lo que faltaba para saber lo que realmente merecía la pena. Y terminó: se echan en falta libreros inteligentes y con criterio que sean capaces de ir marcando caminos con cierta coherencia.

Sobran las palabras.

Las bases de datos del mundo del libro

Es curiosa la aparente evolución de los editores en relación a la información sobre sus productos.

Durante una serie de años no han tenido excesivo interés en preocuparse de que la información sobre su fondo editorial esté al día en el ISBN. Desde hace tres años llevan intentando implementar una base de datos de libros vivos con una estructura informacional seria y acorde con lo que se está haciendo en otros países.

Esta iniciativa parecía sonar bien hace tiempo, pero, tristemente, empieza a sonar a música ya escuchada, casi machacona.

Emiliano Martínez, presidente del Gremio de Editores de Madrid y anterior Presidente de la Federación de Editores, vuelve a insistir sobre el tema y sobre sus ’beneficios’ para los libreros.

Como toda realidad informática-documental el problema no suele estar en la herramienta, sino en la sostenibilidad de los contenidos.

¿Quién será capaz de asegurar su adaptabilidad y convivencia con otras bases de datos?

Lengua y precio fijo

Recogía recientemente La Vanguardia unas declaraciones de Ernest Folch en las que afirmaba que “si existe una ley que establece el precio fijo de los libros, y el mismo título es más caro en catalán, se está vulnerando la esencia de esa ley”.

Afirmación, aparentemente interesante en principio, pero llena de trampas. Se ñalemos algunas:

1. El señor Folch no indica en ningún momento cuál es en su opinión la esencia de la ley. Nosotros no sabemos si es la esencia, pero sí que una de sus finalidades es no discriminar en función del producto concreto. El Precio no fijo, sino único es del producto-soporte-libro concreto.

2. Se debería señalar con claridad que quien discrimina en función de precio son las propias editoriales que, habitualmente, son editoras ’bilingües’.

3. El libro siempre, sea en catalán o castellano, es el prodcuto de acceso más barato a través de la red de Bibliotecas.

4. Plantea políticas de subvenciones por parte de las Administraciones para igualar precio. Y me pregunto ¿Sobre todos los títulos?, ¿quién los elige?

5. Existen ya políticas de compra por parte de las instituciones que permiten asegurar, en algunos caso, un mínimo de tirada. ¿Se disponen ya de análisis claros sobre el uso de las mismas y la repercusión en precio?

6……. Seguro que podríamos seguir.”