Leer, he ahí la cuestión. Juan Cruz

La cultura es lo que queda después de haber leído. Se puede ver, se puede escuchar, pero lo importante, lo que se queda en el sustrato de lo que sabemos es lo que se ha leído, lo que está en letra impresa, lo que se puede subrayar y reproducir por métodos antiguos y rudimentarios. Hasta que no sepamos vender la lectura, por usar el vocablo más temido, y más usado, en la industria cultural, no habremos resuelto el principal problema de la sociedad: vender cultura, asegurar la educación mediante el conocimiento de lo que hacen otros.

Porque lo primero que está en peligro es la lectura. Es decir, la cultura tal como la entendimos: el conjunto de conocimientos que nos ayudan a enfrentarnos a la nada, a la banalidad con la que nos amenaza la existencia y contra la que sólo valen la sabiduría y la paciencia. Por esa vía de la escasez de lectura es por donde se ha despeñado la ansiedad de saber: por la vía de que nada importa, hay que distraerse, la lectura exige un esfuerzo, hay otros elementos que la sustituyen, qué más da.

No nos hemos dado cuenta, pero esta es la verdad: la crisis de la humanidad proviene de la crisis de la cultura del libro. Es verdad que en este campo también existe el efecto mariposa: cuando alguien deja de leer en un lugar, muchos están dejando de leer en otro. Dicen los africanos que cuando se muere un viejo se incendia una biblioteca. Ahora las bibliotecas se incendian solas. Las queman la televisión banal, y, en general, la banalidad. La banalidad es el mal que cae sobre la cultura, y primero cae sobre la cultura del libro. La banalidad del mal.

Casi jugando, nos hemos ido cargando la cultura del libro creyendo, además, las estadísticas que dicen que se compran más libros. ¿Y qué libros se compran? Las estadísticas son como las guerras: dan cifras finales, no ofrecen nunca los gestos ni los sentimientos. ¿Qué se está leyendo, qué hemos estado leyendo? En las paradas de los metros y de los autobuses, en las playas y en el monte, en las mesas de noche se están reiterando como en un círculo concéntrico las mismas lecturas, como si la alimentación se estuviera haciendo en serie, en un único centro y para terminales únicas, concentradas. La alimentación en serie conduce a la gordura. Estamos engordando; no nos estamos alimentando.

Se considera el de la lectura un tiempo libre, un tiempo de ocio; así se nos ha vendido lo que se debe leer: lo que entretiene. Por esa vía se ha colado la televisión de la basura, y la gente se ha dicho: si leer es entretenerse, veamos la televisión, que es más entretenido. O leamos los libros que se hacen desde la televisión: deben ser más entretenidos. Eso se dice. Eso se hace. Se han arrinconado los clásicos, nos los dieron como gordura en las escuelas; terminamos saturados; no los recomendamos, no los leemos. Ahí radica el principio del mal de la lectura. El mal de lectura: ese es el mal de nuestra época.

Volver a leer –volver a hacer leer también— sería volver a tener esperanza en la vida, y no la vida tal como la conocemos, sino la vida con sueño y con esperanza, la vida con otras historias. La venta de la cultura no es sólo la expedición de libros, tickets, discos, cuadros, etcétera, sino que es el entramado que acerca al ciudadano al conocimiento de lo que otros hacen para que la humanidad avance por la vía de la discusión y el disfrute. Si no somos capaces de contar esto no vendemos ni una escoba.

El olor de los libros no es suficiente: hay que grabarse la letra: para conocerla, para discutirla, para tararearla… La banalidad en la que ha caído la lectura afecta también a la memoria; y, por tanto, a las relaciones, a la manera de vernos unos a otros, de juntarnos y también de separarnos.

Se vive después de haber leído; no hay ninguna batalla o ningún acontecimiento histórico o humano, grande o pequeño, que no tenga antes que nada su correlato en letra impresa; puede ser también relatarse en otros medios, o con otros medios, pero lo primero que convoca cualquier cosa que tenga trascendencia para nosotros es escribirlo, verlo escrito. Los psicólogos de la escritura creen que ésta pone en orden a la gente; las ideas circulan mejor por la vía de la mano. Juan Carlos Onetti, el escritor uruguayo, decía que nadie puede hacer ninguna maldad si está leyendo: con una mano sola no se puede disparar bien, decía. Y con la mano libre de la lectura sólo puede hacer uno cosas placenteras con su propio cuerpo. Menos matar.

Todos los otros instrumentos de la cultura –las artes plásticas, incluidos el cine y la televisión, la música, el teatro…— subsisten como tales elementos de cultura gracias a que existe el soporte de los libros o de la escritura, donde queda constancia de las invenciones de la imaginación artística o humana. La película puede llevarnos al libro, pero el libro contiene aún más películas; la película puede ser mejor que el libro, pero en el libro está la película… Recuerden el famoso chiste de la cabra que consumía celuloide. Le dice la otra cabra: “Me gustó más el libro”.

Así que el elemento que más importa en lo que podríamos llamar la venta de la cultura es el libro, su difusión, su venta, su lectura. De cómo una sociedad recibe el libro depende su grado de civilización. De modo que lo que nos debe preocupar, en España y en el mundo, es cómo estamos vendiendo los libros para saber cómo nos estamos comportando con respecto a la cultura en términos generales.

Pequeños detalles de un año -14

Quiero reservar este último y más largo “pequeños detalles” de este año, especialmente, a una persona que con frecuencia muy superior a la normal ha ido punteando, retomando y retocando unas cuantas de las frases enviadas.

Su nombre es Juan y dejamos su apellido para mejor ocasión. Por brevedad, señalaremos la fecha y la frase enviada y su respuesta, o comentario, o sugerencia, o nueva frase en cursiva y a continuación.

– 01/07/04. Publicar es como lanzar mensajes en botellas al mar: es incierto que lleguen, aunque también es cierto que hay milagros’(Gabriel Zaid). Este es bueno, barandiarán

– 05/07/04. Los hombres que hablan de sí mismos no dejan de ser eternos adolescentes. (Kepa Murua; La poesía y tú, Brosquil, pag. 59). Y eso es malo?

– 07/07/04. ”Lo que la vida no da, los libros tampoco lo prestan”. (Víctor Moreno; No es para tanto; Divagaciones sobre la lectura, pag. 43). Los libros te salvan la vida, pero la lectura ha de ser interior y noble.

– 08/07/04. «Cuando te sientes desamparado en una ciudad extraña, las librerías te ofrecen la imagen más íntima y personal del lugar». (Eduardo Mendoza; El Mundo 9-Junio-2002). Depende!!!!

– 14/07/04. La pobreza me parece mucho más que un absurdo. Considero la pobreza como algo obsceno. Y creo que la teoría de que el mercado libre se encargará de todo es un absurdo y una obscenidad más. El llamado mercado libre de lo que se preocupa es de enriquecer a las corporaciones más poderosas. Creo que la última tendencia del mercado libre es que los pobres sean aún más pobres.(Norman Mailer; El Semanal 11-Julio-2004). Menudo mailer!

– 02/09/04. La librería es un centro de información, un lugar para el análisis y el reposo del alma, no un almacén diseñado para consumir más a más velocidad. El librero, en fin, ejerce una tarea que desborda los exiguos beneficios que obtiene en cada operación. (Mario Bango; La Voz de Asturias 1 Noviembre 2000). Pues ahora yo ya no sé lo que es la librería. Te adjunto un articulo que he escrito

– 03/09/04. Sólo la lectura atenta y constante proporciona y desarrolla plenamente una personalidad autónoma. (Harold Bloom; Cómo leer y por qué; Anagrama, pag. 210). La lectura va con uno cuando ya se quedó en silencio el libro. Esa frase te puede servir un día. Ya te diré de quién es.

– 06/09/04. ¿Qué son nuestros sentimientos?. Noticias que nos hablan de nosotros mismos. (Albert Sánchez Piñol; La Piel fría, Edhasa, pag. 277). Nunca lo dicen todo

– 07/09/04. Leer no es una experiencia separada de la vida, sino una experiencia como cualquier otra, a veces más intensa, verdadera y perturbadora que cualquier otra. Leemos por placer, pero también para vivir más. La literatura ilumina la vida, la vuelve más compleja, la ensancha; lo contrario también es cierto: la vida ensancha, ilumina y vuelve más compleja la literatura. (Javier Cercas; El País Semanal Junio 2004). La vida es la literatura una vez reescrita.

– 13/09/04. Para conocer es necesario contar con información, pero también reflexionar sobre ella, jerarquizarla y descartar lo trivial. (Fernando Savater. Diario de Navarra 28/05/1999). Pues que vendría muy bien que todos hicieran eso

– 08/10/04. La verdad casi siempre se escribe en minúsculas. (Albert Sánchez Piñol; La Piel fría, Edhasa, pag. 196). No necesariamente

– 23/11/04. Digamos que, según la distinción que hace Steiner entre la sociedad de la información y del conocimiento, yo atribuyo al periódico digital la tarea de aportar los datos, y al del papel, la de aportar el conocimiento. (Juan José Millás; El País 10.000 / 18/10/2004). Tiene razón: los dedos y la mente: la vieja distinción

– 15/12/04. Lo ideal sería ser idiota, no hacerse preguntas. Pero ningún lector puede hacerlo porque los libros constantemente nos plantean preguntas y no siempre nos dan respuestas.” (Alberto Manguel, La Vanguardia 14-04-2004). Jorge Enrique Adoum, escritor ecuatoriano, halló en una pared de su país, esta inscripción: “Cuando teníamos todas las respuestas nos cambiaron la preguntas”. Citado por Benedetti

– 17/12/04. A medida que avance el siglo XXI, la nueva riqueza de las naciones se basará cada vez más en la materia gris, el saber, la información, la investigación y la capacidad de innovar, y no en la producción de materias primas. (Ignacio Ramonet, Guerras del siglo XXI, Mondadori, pag. 1). Pensar y comer seguirán siendo aspiraciones incesantes

– 21/12/04. Creo más bien que no nos encontramos de inmediato en un estado de amistad; incluso los seres unidos por un largo entendimiento deben, en cada encuentro, reinstaurar su amistad. Necesitamos cierto tiempo para aproximarnos a otro ser. (Pierre Sansot; del buen uso de la lentitud; Tusquets, pag. 47). Es como los jardines húmedos, hay que regarlos también

– 22/12/04. ’Tal vez también ella había tenido que admitir que al principio carece de importancia qué camino se toma y con quién se recorre, porque al amor no le importa a quién quiere uno cuando se lo deja fluir libre por el sendero que se pisa, por los ojos en quienes uno ha fijado la mirada mientras camina’ (Grondahl,J.C.; Silencio en Octubre, Salamandra Barcelona 2001 , pag. 304). Caminar es mirar a los lados

¿El cuento de lo que se edita?

Leo con interés el artículo firmado por Raquel Garzón La literatura breve no deja de crecer que ha sido publicado por El País el domingo 26 de diciembre. En el subtítulo se afirma que: “Jóvenes autores, más traducciones y dos nuevos sellos especializados fortalecen el mercado del cuento”. Es curioso mantener un subtítulo que parece marcar una tendencia de mercado que parece basarse, exclusivamente en una ’percepción’ señalada por la Federación de Gremios de Ediroes de España, tal y como se señala en el texto del artículo.

Señalo dos afirmaciones que, personalmente, me han dejado bastante perplejo. Las negritas son de cosecha propia

– La literatura breve gana espacio también en el mercado y sigue dando pelea por sacudirse el sambenito de género que vende poco y mal frente a la voracidad de la novela. Pregunta: ¿Cuento bueno, novela mala?

– Lo breve se adapta mejor a una época de velocidad y vértigo. Pregunta: ¿Sólo se publica o se debe publicar lo que se adapta?. ¿Caminamos hacia un modelo de editorial adaptada?

Para leer algo sobre el cuento que merece la pena

Casa del Olivo

casadelolivoAutor: Carlos Castilla del Pino
Título: Casa del Olivo. Autobiografía (1949-2003)
Páginas: 508
Año Edición: 2004
Editorial: Tusquets
ISBN: 84-8310-985-9

Comentario

Quizás el libro debería subtitularse no autobiografía, sino autobiografía social. Las vivencias más personales y familiares quedan tapadas por lo político-social-profesional, manteniendo, quizás, en la sombra la faceta más personal y sin permitir al lector establecer con claridad los posibles nexos de unión entre lo público y lo privado.

Ello llama más la atención cuando gran parte de la vida de Castilla del Pino ha pasado pegada y en relación con lo más íntimo de los otros.

Con todo ello la visión que nos da de su vida y de lo que la rodea merece ser leída y tenida en cuenta por su forma de estar en el mundo y por los canales de relación establecidos. Siempre aparece como un fondo coral el ’pueblo llano’ que aporta sentido y sensatez.

Algunas frases

– El portero salió a mi encuentro. Le pregunté si se podía ver el interior. Me dijo que no, que no había nadie. Me quedé frustrado, porque ese día, en aquella soledad, hubiera sido el adecuado para entregarme a esa comparación, tantas veces hecha entre lo leído y lo vivido. (pag. 29)

– En los tiempos de opresión, de soledad y forzado silencio sólo queda el recurso de retirarnos a cuidar de aquello que aún nos queda de nuestra condición de libres: leer, escribir, pensar. Pero ante todo con la obligación de pensar qué es lo que podemos hacer (“lo posible”) para llegar a ser libres. (pag. 305)

– Cada experiencia emocional es única, aunque la denominemos con la misma palabra. (pag. 400)

Pequeños detalles de un año -13

Hoy, día de Navidad, no está de más traer a este espacio algunos de los buenos deseos y recuerdos recibidos durante el año.

Vayamos del más reciente al más antiguo en el tiempo:

– Adela escribía: Muchas gracias por esa pequeña ráfaga de aire fresco que me envías todos los días. Te recuerdo con mucho cariño y te deseo lo mejor en estas fiestas y para el próximo año.

– Rosa decía: A lo largo de este año he ido recibiendo estas líneas para empezar bien el día y nunca he comentado nada, más que nada por falta de tiempo y porque algunas frases se han quedado en mi persona como esos buenos libros que después de leídos van configurando partes de nuestra propia vida y van madurando con el tiempo. Gracias de verdad por la luz que en algunas ocasiones nos has dado, porque han sido reflexiones válidas y compartidas a nivel de trabajo y libreras, y por la luz que personalmente cada día al abrir el ordenador descubro en tus reflexiones, y digo tuyas porque nada tomado de los otros, sea leido o escuchado se recomienda sin haber sido hecho propio.
Os deseo una feliz Navidad, que disfrutéis de tranquilidad y de vivir en familia los pequeños detalles que hacen especial la Navidad y que no se venden ni comercializan. Y que empecéis bien el año 2005, lo que luego venga ya se irá viviendo.
Un abrazo,
(Me he permitido la licencia de suprimir la referencia a una empresa)

– Y un divertido diálogo con Sara:
Por favor! Dime que no te funciona el reloj de tu ordenador… Como sea que estas a las 3:00 y a las 6:00 de la madrugada escribiendo mensajes…..es como para que te lo mires. Esta cita me parece lindísima y cierta. Cuánta compañía siguen haciendo los libros después del tiempo!!!.
A lo que yo contestaba: Mi reloj funciona, pero al igual que existen los despertadores, también existe la posibilidad de programar el envío de los mensajes.
Para terminar por su parte con: Pues ya hace falta tener mala leche para ponerle a trabajar al aparato a las tres de la madrugada……

– Del otro lado del charco Mónica nos decía: ME PONGO MUY CONTENTA Y TE FELICITO. LO QUE TÚ ESCRIBES DEBERÍA SER LEÍDO POR MUCHÍSIMAS MÁS PERSONAS. UN BESO, DOS BESOS, MUCHOS BESOS Y ESO SÍ CONTINÚA ESCRIBIENDO BIEN.

– La más breve, porque no hacen falta más palabras, de “J”: me emocionas tánto, que pierdo la gramática. Él ya sabe que también me-nos emociona.