Las devoluciones

Las devoluciones son la mejor medida del fracaso de la industria editorial. Si bien no hay datos objetivamente contrastables, homogéneos entre las distintas prácticas comerciales (no es lo mismo la realidad que describe el oxímoron de “venta en firme con derecho a devolución”, que los depósitos), no es aventurado establecer que, a nivel sectorial, en los últimos diez años se han duplicado, pasando de niveles del 15% a niveles de alrededor del 30%. Este dato evidencia un fracaso en todos los términos. (Jesús Badenes; Grupo Planeta; Ponencia en el V Concreso de Editores)

El libro y la industria editorial -1

Autor: Gloria Gómez Escalonilla
Título: El libro y la industria editorial
Páginas: 40
Año Edición: 2005
Editorial: Fundación Alternativas
ISBN: 84-96204-62-6

La Fundación Alternativas acaba de publicar un “libro sobre libros” o mejor sobre el sector que lleva por título “El libro y la industria editorial” y ha sido escrito por Gloria Gómez-Escalonilla.

A lo largo de 40 páginas, curioso que esté dado de alta en el ISBN porque según se recoge en la RAE en su sexta acepción, de libro, se afirma: “Para los efectos legales en España, todo impreso no periódico que contiene 49 páginas o más excluidas las cubiertas”, hace un somero análisis de la situación actual del sector, de la incidencia de nuevos factores, fundamentalmente centrados en el fenómeno digital y sus consecuencias para realizar finalmente algunas propuestas genéricas sobre posibles políticas a llevar a cabo.

Según lo leía iba tomando algunas notas sueltas que iré recogiendo en comentarios sucesivos y que muestran algunos criterios y opiniones distintas a los de la autora. Tienen, las mismas, por lo tanto, la finalidad de intentar enriquecer un posible debate o aportar otros puntos de vista que, bien es cierto, son también difíciles de recoger en sólo 40 páginas.

Como aperitivo en el enlace del título pueden leerse el libro.

Libros o velocidad. Reflexiones sobre el oficio editorial

Autor: Jordi Nadal y Paco García
Título: Libros o velocidad. Reflexiones sobre el oficio editorial
Páginas: 158
Año Edición: 2005
Editorial: Fondo de Cultura Económica
ISBN: 84-375-0582-8

Comentario

Los, algunos, editores, en este caso Jordi y Paco suelen cometer un cierto error de ombliguismo al convertir la parte en el todo. Lo digo, en este caso, por el subtítulo del libro (reflexiones sobre el oficio editorial)al intentar o incluir en lo editorial reflexiones de otros ámbitos o al pensar que las únicas reflexiones de interés osn las editoriales. Podría haber tenido ortro subtítulo como: reflexiones sobre el sector del libro, reflexiones sobre el ser y hacer profesional, ¿hacia dónde vamos los que nos movemos entre y con libros?… son simplemente algunas sugerencias que, creo son más fieles con lo que el libro aborda a lo largo de sus aproximadamente 158 páginas de breves texto de tiempo de lectura media de tres minutos que, aún habiéndolo leido ya fragmentariamente a través de Infonomía y habiendo, también, disfrutado del placer de leer unos cuantos originales antes de su publicación me ha supuesto volver a tomar un amplio número de notas sobre aspetos que antes no había recogido.

Se demuestra con ello que, aún con libros profesionales es posible encontrar elementos nuevos, de reflexión en este caso, en función de la posición que ocupa el lector o.

Los textos aparecen agrupados en 7 grandes apartados:
– El oficio de editar (para éste sí vale el subtítulo)
– Formación un concepto de futuro (para éste no)
– El mundo de la empresa (para éste tampoco)
– Librerías: una mirada esperanzadora (para éste tampoco)
– Ferias del libro: el gran escaparate del sector (tampoco)
– Mercados internacionales (tampoco)
– Reflexiones sobre el pasado, presente y futuro (menos)

Se aconseja su lectura lenta y la toma de notas en paralelo. Estoy convencido que los autores aceptarán gustosos las posibles sugerencias y confrontaciones.

Algunas frases que me han gustado

A lo largo de este blogy en sucesivos días y meses saldrán muchas de ellas. Vayan sólo estas cinco como pequeña muestra.

– Editar es, dentro de cada registro, de cada categoría, de cada tipo de libro que se escoja, un acto de selección, de búsqueda de lo valioso, de separación del polvo de la paja, de respeto al tiempo y la inteligencia del posible lector. (pag. 4)

– La producción de libros crece, porque los libros son relativamente baratos; son un medio de información práctico. Como instrumento de lectura sólo se precisa, en el peor de los casos, unas gafas, la bicicleta del espíritu. (pag. 12-13)

– El sector editorial (yo diría del libro) es demasiado pequeño desde el punto de vista económico como para que todos pongamos el énfasis en lo que nos separa en vez de lo que nos une. (Sirva como recordatorio que la facturación total del sector es aproximadamente un tercio de la facturación anual de El Corte Inglés) (pag. 84)

– Las librerías de América Latina establecen una apuesta con sus mejores armas: contenido, selección, coherencia, visibilidad, constelación de autores que explican una propuesta. (pag. 65)

– Las devoluciones y los costes logísticos que implican son uno de los grandes lastres financieros del sector (pag 114)

Los libros universitarios de las universidades

Grabriel Zaid ha escrito recientemente un artículo en la Revista Letras Libres que bajo el título Los libros y la UNAM hace un repaso a la edición universitaria. Señalo que es necesario registrarse de manera gratuita para tener acceso al artículo.

Al leerlo he encontrado cierto paralelismo con lo que, en ocasiones, puede pasar en la realidad española.

Quienes llegan a enterarse de un libro interesante de la UNAM, y sufren para conseguirlo (en librerías, incluso de la UNAM, o en las variadas dependencias donde se publican, empezando por investigar de cuál se trata, dónde está, a qué horas vende y con qué trámites), agradecen la oportunidad de tenerlos a mano, cuando menos una vez al año, en vez de peregrinar de un lado a otro.. La dificultad de visualizar y encontrar el fondo universitario.

La UNAM es una selva editorial de un centenar de sellos independientes que no publican para el público: imprimen para la bodega y, sobre todo, para que conste en el currículo del autor y el informe departamental. La edición, a veces, al servicio exclusivo del currículo del profesor. La edición ciega o de las catacumbas.

Esa magnitud (de escasa repercusión, fuera del mundo curricular) ha sugerido proyectos de integración, que han sido mal recibidos por los editores departamentales. La razón es obvia: todos quieren ser dueños de su propio micrófono, aunque nadie los escuche, y desconfían de una burocracia central que determine a quién se escucha y a quién no. Sólo podrá existir un posicionamiento comercial serio desde el trabajo conjunto y coordinado.

crear una ventana aparte hacia el mundo externo: una especie de Grupo Editorial UNAM, que ni siquiera centralice la distribución, pero sí pueda crear un escaparate colectivo. Importante papel a jugar en España por la AEUE

Desgraciadamente, todos los proyectos de integración bibliográfica de los feudos de la UNAM han fracasado. Esperemos que en España no y se implemente y utilicen adecuadamente las nuevas tecnologías

Teoría marxista de la tapa dura. (Pere Duch e Ignacio García Barredo)

Creemos que el libro de bolsillo tiene futuro. Nuestra teoría es que el libro de bolsillo tendrá una evolución parecida a la que han tenido las clases sociales en la sociedad capitalista. En un principio, la clase dominante (reducida y muy rica) estaba a años luz de la clase dominada (muy numerosa y muy pobre); en la actualidad nos encontramos con una clase dominante (reducida y más rica) y con una clase media (abundante y menos pobre), no contemplamos las bolsas de pobreza manifiesta que también existen. En general los bienes de consumo y los servicios se han ido adaptando a esta nueva estructura social, y por eso ahora, los modos de vida de la clase dominante y la clase media, por lo menos aparentemente, están más próximos entre sí.

Así pues, pensamos que pasará lo mismo con el libro de bolsillo, que en sus inicios estaba excesivamente proletarizado, con diferencias abismales respecto a las ediciones convencionales, y que poco a poco se irán aminorando dichas diferencias. Es decir, el libro de bolsillo se ira desproletarizando, y convirtiéndose en un libro de bolsillo para las clases medias. Libros de bolsillo un poco más grandes, de más calidad, también en tapas duras, de mayor precio, pero no caro, bueno para los ojos nuevos y las vistas cansadas, y de los que venderemos millones de ejemplares las librerías independientes, para felicidad y regocijo de lectores, editores y libreros.

Algunos calificarán esta teoría de revisionista …

Pere Duch (Librería Babel, Casellón)
Ignacio García-Barredo (Librería Estvdio, Santander)

 

Sobre un reciente estudio de las Revistas Culturales-7 y último

Todavía muy apegadas al papel

El análisis en relación a las tecnologías de la comunicación no llega a ocupar una página. Está claro que aquí nos encontramos con un reflejo claro de lo que afirma Santantonios: “Los comportamientos evolucionan siempre más lentamente que las tecnologías.”( Laurence Santantonios; Tant qu’il y aura des livres; Bartillat, 2005, pag. 227-228)

La medición se realiza sólo sobre la disposición, sobre el tener o no tener, cuando ya es teoría aceptada que: “El valor de la tecnología no deriva de su posesión (“valor de cambio”), sino de su aplicación (“valor de uso”) ( Alfons Cornella; kNewton: buscando un orden en la información, Gestión 2000, 2004, pag. 104)

En estos momentos la valoración realizada y la información recogida en este apartado consideramos que aporta un valor 0, ya que, aunque se realiza un intento de aproximación por ver qué se hace, probablemente mejor qué se puede hacer a través de la web, no hay información en profundidad sobre uso real, estándares, nivel de facturación real conseguido, digitalización de contenidos…..

A modo de conclusión

Recogíamos hace poco a cuenta de los Observatorios del libro y la lectura una cita de Lluis Bonet en la que se afirmaba que:

Así, los datos que se recogen, vía encuesta o registro, dependen en buena manera del modelo o modelos interpretativos al uso. En función de cada uno de ellos, y de las variables consideradas como básicas, se diseñarán y elaborarán indicadores distintos. El diagnóstico resultante será utilizado para plantear aquellos objetivos estratégicos que cada uno de los actores en liza considere conveniente para construir la realidad cultural alternativa por la que luchan” (Lluis Bonet).

En ningún momento del estudio se explica ni para qué se quieren los datos ni qué se quiere conseguir de ellos. No aparece ningún atisbo en las conclusiones de qué se quiere decir con ello.

Así:

– Número de revistas analizadas: 145. ¿Son muchas o pocas?, ¿Son signifcativas?, ¿deberían existir más?…

– Distribución por materias. ¿Se considera adecuada?, ¿Es la realidad y por eso está bien?, ¿Se debe plantear otra calsificación?

– Estructura de las empresas. ¿Es indiferente?, ¿Da lo mismo cualquier estructura societaria? ¿El que ésta cambie nos dice algo?…..

– La periodicidad. ¿Es mejor o peor?, ¿Es significativa?, Si lo es ¿para qué es significativa?

– ……. Y así podríamos seguir.

Suficiente para una primera aproximación.

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Sobre un reciente estudio de las Revistas Culturales -6

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Sobre un reciente estudio de las Revistas Culturales -3

Sobre un reciente estudio de las Revistas Culturales -2

Sobre un reciente estudio de las Revistas Culturales -1


Pequeñas notas que se van acumulando

La opción de notas de outlook del office se va convirtiendo, en una de ellas, en un pequeño cajón donde se van acumulando noticias y breves comentarios que conviene que salgan a la luz de ven en cuando. Quizás haya con el tiempo un momento que permita volver sobre alguno de los temas o pensamientos aquí recogidos.

Quedan a vuestra disposición, también, para sugerir una vuelta más tranquila a cualquiera de ellos.

1. En Valencia, que parece que últimamente andan a la última en políticas de consenso político y cultural, se ha creado la Federación Valenciana del Libro. Puede ser un buen laboratorio para superar el viejo y lastrado esquema de funcionamiento de las Cámaras del Libro.

2. Libros y adolescencia. La edad de la ruptura y el cambio, pero no sólo con la lectura. Los libreros y la Fundación Germán Sánchez Ruipérez reflexionaron sobre ello y nos trasladaron sus conclusiones.

3. La necesidad de aclaraciones terminológicas que siempre nos acaban traicionando. ¿Es bueno comparar al libro con otros bienes de consumo? ¿Peligro del reduccionismo y aceptación de sus consecuencias?

4. La recuperación de la lectura en voz alta en el marco de la relación adulto-niño.

5. En Francia sí parece que los universitarios leen y compran. El 84% han comprado al menos un libro para sus estudios. También es cierto que realizan una buena valoración de los manuales. ¿Ocurre aquí lo mismo?(Livres Hebdo 601 /13-05-05/ pag. 52-53)

Nuevas editoriales para el mantenimiento del ecosistema

Parafraseando a Paco Puche en su teoría de los huecos, cuando más grandes son las bolas más espacio dejan entre ellas para que quepan bolas más pequeñas. Algo de esto pasa en el mundo editorial.

Así, sin un afán de ser exhaustivos iremos recogiendo a partir de hoy 26 de mayo aquellos nuevos proyectos editoriales de los que vayamos teniendo noticia, enlazando el sello editorial con el medio en el que hemos conseguido la información.

oqo
Inéditor y su web (29/05/2005)
Libros del asteroide(26/05/2005)

El favor que la televisión ha hecho a la literatura

Recogíamos hace poco una cita de Tobías Wolf en la que quedaba reflejado el favor que, en su opinión, había hecho la Televisión a la Literatura al vaciarla de las malas publicaciones.Ahora, quizás la Televisión pueda volver a hacer otro favor. En el mes de Noviembre se va a celebrar en Huelva el Congreso Hispanoluso de Comunicación y educación que lleva por título La Televisión que queremos….hacia una Televisión de calidad

En alguna otra ocasión ya hemos recogido el posible traslado de planteamientos de un medio a otro. Algunos de los títulos propuestos en las ponencias realmente resultan sugerentes y, probablemente, tendría también todo el sentido que se abordasen desde el ámbito del libro.

Señalo algunos de ellos:

– ¿Es posible una televisión (libro)de calidad?
– Dilemas y retos de la televisión (libro) en un mundo de comunicación global?
– Televisión (Libro) y minorías. La representación del otro en la pantalla (papel)
– Televisión (Libro) y telespectadores (lectores): la movilización de la sociedad civil.
– Televisión (Libro) y adolescentes: una mítica y controvertida relación.

Siempre se puede aprender y, quizás, los temas a plantear no son tan distintos

El libro de bolsillo

Bajo el título de Pequeños libros para grandes lectores el sello Punto de lectura del Grupo Santillana ha montado un seminario en el que participa Peter Mayer.

Se trata, curiosamente, de intentar analizar un mercado sobre el cual nadie ha fijado hasta la fecha los límites con claridad. Mejor dicho: cada editor puede fijar sus propios límites, sin haber acabado de objetivar qué es eso del libro de bolsillo.

Si uno pregunta cuál es la definición que se utiliza de Libro de Bolsillo para los estudios de Comercio Interior se encontrará que éste queda reducido, exclusivamente a un “formato” aunque no se defina el mismo.

Un estudio del Ministerio de Cultura de no hace más de un año afirma también que: No existe una definición precisa y universal del libro de bolsillo.

Nos encontramos, por lo tanto con uno de estos fenómenos curiosos sobre los cuales, se organizan Jornadas sin saber de qué se habla exactamente, se hacen estudios de volumen de facturación sin saber qué es lo que se mide y dejándolo al criterio subjetivo.

Está claro que el formato no es suficiente ya que guarda también en ocasiones una estrecha relación con el tema de derechos.

Señalo algunos comentarios que he ido recogiendo alrededor del “concepto” y agradecería una definición del mismo.

– Para José Antonio Millán, el tamaño importa y así, al compararlo con el Rocket ebook nos habla de un tamaño de 12×19

– Algunas definiciones-descripciones recogidas por Santantonios
1.Un formato barato que se encuentra, en general mal impreso
2. Un libro no demasiado caro que no teme nada, fácil de trasportar , que se puede llevar de paseo sin precocuparse de estropearlo o de doblarle las puntas
3. Es práctico, ligero, puedo ponerlo en mi bolso de mano, pero yo no regalaríaun libro de bolsillo
4. Creo que es el mejor invento editorial del siglo XX; evidentemente no se revende al mismo precio que una Biblia de Gutenberg.
5. La democratización de la lectura
6. Es lo que yo amo, en donde se pueden subrayar pasajes, anotar; yo no prodría hacerlo en un libro normal
7. Un acceso agradable al libro. Para mí el libro de bolsillo es una auténtica golosina, sobre todo la colección “Folio”. Yo la colecciono. Mis estanterías están preparadas para el formato de dicha colecciónes.
8. Lo encuentro pasado de moda, de mala calidad, reflejo de los años 70, va en serio.
9. Es el desastre. Se encuentra todo en formato bolsillo. No importa qué sea. Al menos, el bolsillo inglés no se rompe, el papel no amarillea, su tinta no palidece.
10. Es la libertadde comprar solo mis libros. Me acuerdo cuando tenía 16 o 17 años, adoraba el torniquete de la librería papelería de la calle Caulincourt: esos son los primeros libros que yo he comprado por mí mismo.
11. No conozco más que eso. No compro mas que libros de bolsillo, jamás novedades. (Laurence Santantonios; Tant qu’il y aura des livres; Bartillat, pag. 177-179)

– No parece escaparse del fenónemo tiránico de la novedad: La tiranía de la novedad toca también el libro de bolsillo…Muy a menudo el publico toma por novedades libros que ya han sido publicados bajo otras sobrecubiertas. Se comienza a hacer segmentaciones en el bolsillo: policiaca, ciencia-ficción, escolar, etc…Publicar con otra sobretapa, otro número de ISBN y otro precio (evidentemente más elevado) es convertir al libro en una novedad. (Laurence Santantonios; Tant qu’il y aura des livres; Bartillat, pag. 189)

– Ni del de exceso de oferta. En la edición de bolsillo, durante décadas tan deficitaria en España, se ha invertido el signo; en los últimos años se ha producido un exceso de oferta respecto al espacio librero y el número de lectores. Durante años se había afirmado que el fondo de una editorial, la backlist, lo constituía la edición de bolsillo, ahora se trata de una segunda vida, también breve. (Jorge Herralde; El observatorio Editorial; Adriana Hidalgo; pag. 158)

– Parece que, al final, se convierte en un baul donde todo cabe. Al inicio, se trataba de publicar en pequeño formato, de difundir ampliamente a menor precio. Hoy se encuentra un poco de todo: libros de pequeño formato a un euro y medio, formatos más grandes, apenas discernibles de las primeras ediciones, que se llama “semibolsillo” al precio de 10 euros. Fuera de las grandes colecciones de bolsillo, hay cientos de autores creados por los propios editores, con el objetivo de hacer vivir títulos y de dar una segunda oportunidad a los libros de su fondo que no interesan necesariamente a los grandes editores. (Laurence Santantonios; Tant qu’il y aura des livres; Bartillat, pag. 190)

Animo a quien lo desee a facilitar uan definición-descripción. Yo seguiré con el máximo interés las noticias del Seminario para ver si allí la facilitan.

Sobre un reciente estudio de las Revistas Culturales -6

El precio de la cultura

¿Cuestan todas las revistas lo mismo?, ¿hay variaciones importantes en función de la temática?, ¿a cuánto está la página de arquitectura?, ¿y la de crítica de la cultura?.

Hagamos algunos cálculos aproximativos. Se nos dice, en la página 7 que el precio medio de las revistas culturales es de 8,32 Euros y la media de páginas 125. Estos nos daría un precio por página de 0.066 Euros o, lo que es lo mismo, 11.07 de las antiguas pesetas, teniendo en cuenta que, en este precio, estamos pagando también las páginas de publicidad que podríamos calcular, como media en 5, lo cual nos aumentaría en casi 50 céntimos de las antiguas pesetas el precio real de la ‘cultura’ que leemos.

El precio medio del libro, según los últimos datos de Comercio Interior (Año 2003), se sitúa en 12,03 euros. Haciendo unos cálculos sobre 500 libros de temas varios sale un resultante de, aproximadamente 250 páginas por ejemplar. El costo de página de ‘cultura libresca’ se situaría en 0,048 Euros, es decir 8 de las antiguas pesetas, un 40 por ciento menos o más barata que la ‘cultura revisteril’. ¿Hay argumentos que justifiquen estas diferencias?.

Entre las Revistas, tampoco todo cuesta lo mismo. Veámoslo a continuación. El precio medio por página, según temática sería el siguiente:
Arquitectura: 0.12
Cine: 0.11
Arte: 0.09
Libros y Literatura: 0.084
Ciencias Sociales: 0.068
Música: 0.064
Pensamiento: 0.058
Crítica de la Cultura: 0.049
Artes Escénicas: 0.04

La arquitectura y el cine es lo más caro, casi el triple en relación a las artes escénicas y la crítica de la cultura, situándose las Ciencias Sociales, la Música y el Pensamiento en precios intermedios.

Consideramos que también hubiera sido de interés el saber qué perfil de anunciante se da en cada caso. Si hay diferencia por temáticas, dónde hay más predominio del apoyo institucional o privado, cuánto tiempo se mantiene un anunciante, quién se anuncia en revistas de distintos temas, junto, con un análisis paralelo de las tarifas de publicidad y su relación con tirada y precio de revista.

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Casona de San Pantaleón de Aras

Cuando no hay nada que hacer un sábado a la tarde y un domingo dan mucho de sí. Eso, por lo menos, nos parecía a Ángela y a mí cuando paseábamos antes de la cena por las cercanías de la casona.

Tuvismos una tarde de sábado de agua sin parar. Justo pudimos comer en la playa de Laredo para refugiarnos posteriormente en la casa, ubicada en un pequeño pueblo de interior a unos 12 kilómetros de Laredo.

La casona de San Pantaleón, ubicada en un hermoso terreno de 5.000 metros cuadrados nos ofrece siete habitaciones cuidadosamente decoradas, una pequeña y agradable sala donde ’hicimos’ la tarde acompañados de buena música y lectura y con una oferta de cena en plan picoteo que es de agradecer ya que no siempre se ofrece en establecimientos de este tipo.

Recomendable.

Política mente. De la revolución a la globalización

A veces salta la soprpresa donde menos se lo espera uno.

Confesaré, en primer lugar, que todavía no he leido el libro. En segundo lugar diré que, como otras tantas veces, la Editorial Anthropos no ha hecho bien sus deberes ya que, aunque el libro está ya en la calle el mismo no figura en el ISBN ni, tampoco, a fecha de hoy, en la propia web de la editorial.

Felicidades a Iñaki Esteban y al “Correo” que dedicaron casi una página entera a comentar el libro.

Txema García me suele enviar periódicamente todas las convocatorias de actos que se realizan en las Casas del Libro en Bilbao y, a veces, uno se encuentra, una mañana de viernes con pequeños destellos como el que fue la presentación de este libro.

No voy a entrar en detalles sobre el mismo hasta que lo lea, pero, a parte de los comentarios de Iñaki Esteban sí quiero resaltar tres o cuatro ideas que allí se dijeron y que me llamaron particularmente la atención:

– El miedo (al diferente, al inmigrante, al futuro….) se ha convertido en un operador político peligroso.

– La “intrascendencia” de la política, en el sentido de total inmanencia de la misma. Importante en relación a algunos temas que la Iglesia parece querer traerse entre manos.

– Europa es la “gestión de lo ajeno”.

– Nos encontramos ante un “libro pesado”, no plomo, sino que tiene peso específico.

– Importante dilema entre Imanol y Patxi sobre si la fraternidad puede convertirse en un elemento político tangible.

– Sólo se puede polemizar desde la humildad.

– Siguen sin existir espacios para los “ciudadanos que quieren opinar”.

Sobre un reciente estudio de las Revistas Culturales -5

¿Cómo se comercializan los proyectos-revistas culturales?

Me resulta, en principio difícil leer los datos. Así, en la página 6 se afirma que : “la tirada total de las revistas analizadas es de 10.025.904”. Posteriormente, a la hora de hablar de la distribución, en la página 26 se indica que los porcentajes se han calculado en función de la tirada, pero las tablas que aparecen en la página 28 y la primera de la 104 no nos resultan comprensibles ya que el total de la tirada que nos serviría como referencia parecería ser el de 1.012.539.

Con estas salvedades, nos atrevemos a adelantar los siguientes comentarios, centrándonos, básicamente, en la tabla de la página 105:

– Dejaremos aparte lo que podríamos denominar “Comercialización directa” (suscripciones y gratuitos) que, lógicamente, deben tener un tratamiento distinto, sobre todo las suscripciones ya que son las que pueden permitir el soporte real y sostenido de la revista. Baste señalar que, en todos los casos el mismo se sitúa por encima del 20%. Sólo queda una duda que, quizás, pueda ser de interés. ¿Cuántas de las suscripciones han sido gestionadas directamente por el editor o le han llegado a través de otros canales?. Todos conocemos la práctica común de gestión de suscripciones a través de Puntos de Venta. ¿Dichas suscripciones dónde se imputan a suscripciones o a punto de venta? Suponiendo que se imputen a suscripciones se dispone de algún dato de mayor o menor de ‘colaboración’ del canal para la consecución de las mismas. Suponemos que , en el caso de los gratuitos de arquitectura y de Libros, los dos se sitúan por encima del 10%, puede ser motivado por posibles convenios de intercambio con Asociaciones o Colegios Profesionales, posibilitando, en el fondo el pago de otra manera.

– Fijémonos sólo en los tres canales.

1. Arquitectura. Se distribuye el 49,7%. De ello, el 43, 6 por librería, el 3,7 por quiosco y el 2,4 por gran superficie.
2. Arte. Se distribuye el 64,3%. El 18,2 por librería, el 40,6 por quiosco y el 5,5 por gran superficie.
3. Artes Escénicas. Se distribuye el 33,9%. El 27 por librería, el 3,5 por quiosco y el 3,4 por gran superficie.
4. Ciencias Sociales. Se distribuye el 66,9%. El 9,4 por librería, el 56,8 por quiosco y el 0,7 por gran superficie.
5. Cine. Se distribuye el 66,5%. El 24 por librería, wl 36,1 por quiosco y el 6,4 por gran superficie.
6. Crítica de la Cultura. Se distribuye el 69,5%. El 10,6 por librería, el 56,9 por quiosco y el 2 por gran superficie.
7. Libros y Literatura. Se distribuye el 61,4%. El 17,2 por librería, el 43,2 por quiosco, el 1,9 por gran superficie.
8. Música. Se distribuye el 69,7%. El 7,5 por librería, el 54 por quiosco y el 8,2 por gran superficie.
9. Pensamiento. Se distribuye el 46,7%. El 18,5 por librería, el 27,6 por quiosco y el 0,6 por gran superficie.

El Quiosco es el canal claramente predominante, excepto en Arquitectura y Artes escénicas, pero todavía podemos ver algo más: así, curiosamente, hay tres temáticas en los que el porcentaje de penetración de los canales es inferior al 60% como son Arquitectura (49,7), Artes escénicas (33.9) y Pensamiento (46,7). En los dos primeros, curiosamente, la librería es el canal mayoritario y, en el tercero que sigue siéndolo el quiosco es en el que menos distancia hay entre el quiosco y la librería. Veremos, más adelante, qué supone esto en pesetas.

Todos sabemos, también, que la presencia en el punto de venta viene marcada con claridad por el distribuidor. Durante mucho tiempo, y todavía ahora, sabemos que existen distribuidores específicos en función del canal de comercialización (quiosco o librería). Mientras se va produciendo, cada vez más y sobre todo entre librerías cabeceras, la presencia en el mundo de las publicaciones periódicas, no está tan claro que este proceso se esté dando en los quioscos. Por ello sería de interés saber cuál es el origen de los datos ya que si la lectura es que Distribuidor es igual a canal habría algunas realidades no contempladas.

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Ministerio de Fomento y Políticas de lectura -2 (Jordi Nadal)

Ayer, hablábamos de unas posibles políticas o actividades a realizarse en tierra (tren) o bajo tierra (metro) en relación a la lectura. En el día de hoy, elevamos nuestras miras y, de la mano de Jordi Nadal, alzamos el vuelo y nos centramos en el aire. Desde lo celestial, casi al igual que en tiempos anteriores, parece que podemos volver a recuperar el sentido del libro y la lectura.

Recogemos su artículo recientemente publicado en Infonomía

Elogio (¿clandestino?) del libro.

En un vuelo de IBERIA, una persona que atendía el vuelo (azafata o sobrecargo, qué más da) estaba aprovechando un momento de tranquilidad para leer un libro.

Mi curiosidad de editor y de lector me obligó a preguntar, discretamente, qué leía. Me mostró el libroy me confesó que las normas de la compañía les permiten leer revistas o periódicos, pero no libros. Por tanto, aunque estuviese prohibida la lectura de libros, la sensualidad de la atracción por leer era superior a la exigencia de una norma.

¡Qué revelación más potente para mostrar el valor de la lectura de libros! IBERIA lo ha entendido perfectamente y creo que con ello muestra qué significa leer.

Efectivamente, no es aconsejable que lean libros durante el vuelo.

¿Cómo, si no, se podría salir rápidamente a atender aun pasajero y a cualquier necesidad o pregunta que tuviese si se está en medio de la lectura de La dama del perrito de Chéjov (mientras el autor habla de la vida auténtica)?

¿Cómo salir de la lectura de, digamos, el poema de Auden “Stop all the clocks” para servir un vaso de agua ?. (¿Cómo salir de ese intensísimo poema de duelo amoroso en un minuto?)

¿Cómo librarse de la emoción inmensa sobre el amor en sólo 18 versos de Philip Larkin en su poema “When first we faced…”?

¿Cómo se puede contestar a cualquier petición fácilmente si se acaba de leer el desgarro del protagonista de El capote, de Gogol a sus compañeros de trabajo, a los que pregunta que por qué le mortifican?

¿Cómo salir en un instante de la lectura de De Profundis de Oscar Wilde y abandonar a una persona capaz de seguir amando, incluso desde la prisión de Reading?

¿Cómo evitar disimular la conmoción de leer algo sobre cualquier genocidio, por ejemplo, el judío, cuando se lee La noche, de Elie Wiesel? ¿Cómo dejar de leer un párrafo interrogante de Primo Levi o de Imre Kertesz? (¿Cómo dejar de pensar en qué pasó para llegar al Holocausto, o a cualquier otro genocidio?)

¿Cómo atender a alguien sin sentir la necesidad de compartir lo que sientes al leer a Ryszard Kapuscinski? (Leer El mundo de hoy te da más conocimiento que leer cada día de un año un periódico inane)

¿Cómo poder hablar después de leer Trabajos forzados de Octavio Paz (cuyo texto nos recuerda que siempre acaba llegando la primavera)?

Tienen razón al prohibir la lectura de libros: a veces, algunas revistas, algunos periódicos, entretienen y a veces hasta distraen del hecho de pensar. Ofrecen, incluso con una cierta apariencia de gracia, un paseo grande por la superficie de muchas cosas. La mayor de las veces, en muchísimas páginas y secciones hablan de todo para que no se llegue a nada. En 1920, F.S. Fitzgerald escribía en A este lado del paraíso:

Queremos creer. Los estudiantes quieren creer en autores consagrados, los electores tratan de creer en los diputados, los países tratan de creer en sus dirigentes, pero no pueden. Demasiadas voces, demasiada crítica desperdigada, ilógica, precipitada. Y todavía es peor con los periódicos. Cualquier hombre rico y retrógrado, con esa mentalidad particularmente acaparadora y adquisitiva propia del genio de las finanzas, puede ser propietario de un periódico que es el alimento espiritual de miles de hombres cansados y apresurados, demasiado ocupados con sus negocios para poder tragar otra cosa que ese bocado ya digerido. Por dos céntimos el votante compra su política, prejuicios y filosofía. Un año más tarde cambia el corro de la política o el propietario del diario; consecuencia: más confusión, más contradicción, la irrupción de nuevas ideas, su adobo, su destilación, la reacción contra ellas.

Gracias a IBERIA por este elogio inmenso (y casi clandestino al mismo tiempo) a la lectura de libros. Como dice Paul Virilio, “la lectura implica tiempo para la reflexión, una reducción del ritmo que destruye la eficiencia dinámica de la masa”.

Dicho en lenguaje coloquial: cada vez que vean a alguien con una buena lectura, se está desafiando al pensamiento único, se consolida la ciudadanía y se progresa en lo humano. Cuando se habla en este contexto de buenos libros, casi se aplica al 100 % la frase de Albert Camus sobre la amistad:

“Allí donde se detiene un mundo, nace la amistad, obstinado deseo de transparencia que define la libertad. Nuestra casa avanza”

Por Jordi Nadal (jordi-nadal@telefonica.net)

Materiales citados:

poena Auden
poema Larkin
Octavio Paz , del que marco el fragmento en el que pienso especialmente
Luego de haber cortado todos los brazos que se tendían hacia mí; luego de haber tapiado todas las ventanas y puertas; luego de haber inundado de agua envenenada los fosos; luego de haber edificado mi casa en la roca de un No inaccesible a los halagos y al miedo; luego de haberme cortado la lengua y luego de haberla devorado; luego de haber arrojado puñados de silencio y monosílabos de desprecio a mis amores; luego de haber olvidado mi nombre y el nombre de mi lugar natal y el nombre de mi estirpe; luego de haberme juzgado y haberme sentenciado a perpetua espera y a soledad perpetua, oí contra las piedras de calabozo de silogismos la embestida húmeda, tierna, insistente, de la primavera. Octavio Paz, Trabajos forzados, 1949 En: ¿Águila o sol?, FCE. México, 1984

Y añado: todavía no hemos encontrado nada relacionado con el mar, pero tiempo habrá.

Enlaces relacionados

Políticas-1

Ministerio de Fomento y Políticas de lectura -1

Al igual que el Ministerio de Fomento y Cultura han firmado un acuerdo para preservar el patrimonio, que sería casi como preservar el ’inmovilizado’ cultural, no estaría mal que firmasen otro no para preservar sino para dinamizar la lectura.

Vien esto a cuento de dos artículos y alguna experiencia vivida. El programa lo podríamos titular Lectura por tierra (mar) y aire, a no confundir con otros ministerior que también utilizan estos tres elementos.

Empecemos por la experiencia. Cuando los de provincias (un servidor en este caso) nos acercamos a la capital (Madrid) siempre o muy habitualmente hemos comentado la sorpresa que nos casua la cantidad de gente que lee en el metro. Cuando con el tiempo en las provincias (Bilbao en este caso) ha habido también metro parece que la experiencia se va repitiendo. De hecho en Madrid existe todo un proyecto que, creo, debe haber salido ya a concurso público y que ha tomado como ejemplo lo que ya en otros países se viene haciendo hace tiempo. Siendo el metro un buen sistema de comunicación, aunque el tranvía aquí en Bilbao nos parece más amable, ¿por qué no realizar una política coordinada de creación de bibliotecas en líneas de metro, trenes, tranvías….?. Todo lo que se mueve por railes, menos el AVE, va bien con “Tiempo de lentura lento”

Mañana seguiremos por el aire gracias a Jordi Nadal