¿Pregunta a tu librero o a tu librera?

Recuerdo que cuando se puso en marcha esta campaña hace ya algunos años, hubo alguna crítica por mótivo de género a la cual no le faltaba razón. Proponía la misma que sería de justicia que la campaña llevase como lema PREGUNTA A TU LIBRERA porque la mayoría del sector estaba compuesto. fundamentalmente por mujeres.

En un reciente Cinco Días aparece el relanzamiento de la Campaña, aparentemente con el mismo lema: Pregunta a tu librero.

Curiosamente, si repasamos la lista de “los libreros” que aparecen en Cinco Días son los siguientes:

– Paz Arias de Antonio Machado, librerA

– María José Rodríguez de Cervantes de Oviedo librerA

– María del Carmen Nieto de Rayuela de Málaga librerA

– Miquel Colomer de la Catalonia de Barcelona librerO

Sería más justo, en esta proporción preguntar a las libreras que a los libreros ya que estos parecen más difíciles de encontrar.

Desde aquí ¡Feliz Año a librerAs y librerOs!

Librerías. Algunas diferencias entre Francia y España

He leído en estas fechas pasadas un estudio realizado en Francia sobre la situación económica de las librerías publicado hace ya un año. Por ahora, los estudios que se hacen en España sobre las librerías y que llevan ya una sistemática de más de siete años, son, en mi opinión superiores.

Pero sí hay algunos detalles que creo merece la pena recordar e, incluso, tener en cuenta cuando por estos lares se está elaborando una nueva ley del libro:

1. Conviene volver a recordar, ya que, en su momento se copió aquí gran parte del modelo francés, el elemento cualitativo de los descuentos a aplicar a las librerías. Si realmente, el libro es algo más que un mero objeto e incluye, en algunos casos, una propuesta de valor, acorde con ello se deberá también valorar y recompensar a quienes la mantienen. La ley francesa dice así:   l’obligation légale faite aux diffuseurs d’inclure dans leur barème de remises une partie qualitative devant être au moins égale à la partie quantitative (article 2 de la loi du 10 août 1981).

2. Quizás, aunque no sólo, como consecuencia de ello, el descuento que obtienen las librerías francesas en las distintas materias es de media 5 puntos superior a las españolas.

Editar la vida. Michael Korda

editar-la-vidaAutor: Michael Korda

Título: Editar la vida. Mitos y realidades de la industria del libro

Páginas: 377

Año de edición: 2005

Editorial: Debate

ISBN: 84-8306-618-1

Comentario

Juan Cruz me recomendó este libro hace ya un par de meses y tuve un conocimiento más cercano de Korda a través de el artículo que Juan publicó en El País Semanal, del que ya nos hicimos eco a principios de noviembre.

A lo largo de la propia evolución de Michael Korda como editor se va reflexionando sobre distintos fenómenos del mundo editorial, siendo siempre interesante la reflexión desde la experiencia y la visión norteamericana del asunto y del funcionamiento del tinglado editorial.

Así, entre otras menudencias, podremos enterarnos del origen del sistema de devoluciones y comprobar cómo su uso actual no tiene nada que ver con su origen, o de la importancia del libro de texto en las estrategias editoriales o de los múltiples caprichos de algunos autores.

Francamente interesante.

Algunas frases que me han llamado la atención

– Más de sesenta años después de la Depresión, las librerías pueden devolver a las editoriales los libros que no han vendido sin perjuicio económico, una medida de emergencia destinada, entonces, a salvar a los libreros de la quiebra cuando la economía se colapsó y que en la actualidad sigue vigente a pesar de que las grandes cadenas de librerías se han convertido en gigantes muy rentables que empequeñecen, incluso, a las editoriales más grandes, y que han echado  del negocio precisamente a las librerías pequeñas e independientes a las que se quería proteger con la política de consignación. (Michael Korda; Editar la vida; pag. 281)

– Muchos best sellers hacen que la editorial termine perdiendo dinero porque se reimprimen en exceso, mientras que, por supuesto, hay incontables best sellers que dejaron de serlo porque las tiradas fueron demasiado prudentes o no se respondió a la demanda con la suficiente rapidez. (se suponía que los ordenadores resolverían este problema, pero lo cierto es que nada ha cambiado: las devoluciones de libros de tapa dura aún son del treinta y cinco al cuarenta por ciento, lo que prueba que se trata más de una cuestión de fingerspitzengefühl que de falta de información) (Michael Korda. Editar la vida; pag. 204)

– Ningún editor, da igual lo bueno que sea, puede convertir un libro malo en uno bueno, así que debe trabajar sólo en aquellos libros que ama, sim importarle el motivo. Amar al libro hace que el trabajo tenga sentido y se consiga extraer algún valor de él. El que trabaja en un libro que detesta, que le disgusta o que le resukta indiferente, no logra nada. (Michael Korda; Editar la vida; pag. 163)

– En ningún negocio la línea entre la autocomplacencia y el comercio es tan delgada como en el medio editorial. La diversión genera dinero. (Michael Korda; Editar la vida; pag. 139)

– No es que los editores sean estúpidos, ni siquiera que no aprendan de la experiencia, sino que aquellos a quienes no les gusta la lectura siempre están más interesados en comprar algo que no es necesario leer que algo que sí, como una novela (eso explica la tranquilidad con que los agentes venden los libros con resúmenes de dos páginas en lugar de enviar la totalidad del manuscrito). (Michael Korda; Editar la vida; pag. 216)

– Por extraño que parezca, estaba agradecido con ellos: me habían enseñado que los libros son una mercancía como cualquier otra, algo que muchos editores aún no han aprendido. (Michael Korda; Editar la vida; pag. 202)


 

Regalos de Navidad

Van llegando las felicitaciones, cada vez más, por cierto, por correo electrónico, incluso entre las gentes del “papel”. Entre las que vamos recibiendo se “cuela” una que es un auténtico regalo.

Primorosa como todo lo que hace con mimo este “trío”, con un dibujo exquisito y con una frase que es un regalo para la vida y para el amor:

No somos la misma persona que el año pasado,

ni lo son aquellos a los que amamos.

Es una suerte, si habiendo cambiado,

seguimos amando a una persona cambiada

(W. Somerset Maugham)

Es un auténtico regalo seguir siendo querido y poder seguir amando

Leer en la cama

Cuando los cambios vienen de la observación de lo cotidiano pueden llegar a calar.

Hace unos meses Julia Luzán escribía:

Al hablar de placeres, Manguel recuerda uno especial: la lectura en la cama. La idea de leer acostado, sugiere el escritor, es un acto “egocéntrico, estático, libre de las convenciones sociales…”. Un acto que, por tener lugar entre las sábanas, en el reino de la lascivia y la pereza pecaminosa, participa de la emoción de las cosas prohibidas. Recuerda el escritor una ilustración del siglo XV en un libro de horas que muestra a Santa Ana, la madre de la Virgen, sentada en la cama concentrada en la lectura de un libro e ignorando al niño que le muestra la comadrona. En un manuscrito del siglo XVIII se ve a un monje arropado entre mantas leyendo en una fría noche de invierno. Proust escribía y leía sentado en la cama. La escritora francesa Colette encontraba refugio en la cama por la noche para sus lecturas prohibidas. Edith Warton, la novelista estadounidense, llegó a sentir el dormitorio como su único refugio, donde podía escribir y leer a sus annchas. “Yo también lo hacía en la cama”, confiesa Manguel, “en la larga sucesión de camas en las que pasé las noches de mi infancia….La combinación de cama y libro me proporcionaba una suerte de hogar al que sabía que podía volver noche tras noche” (Julia Luzán; Leer es la vida; El País Semanal 17/12/05; pag. 104)

Ahora vía Innova, llegamos a Bedbooks, donde se nos presenta un nuevo formato para la posición horizontal.

¡Buenos sueños!

Recercat. Depósito de documentos

A través de El Correo Bibliotecario de Octubre, todavía no sé por qué llega muchas veces con tanto retraso su edición en papel, me encuentro con una información de interés: la creación, por parte del Consorci de Biblioteques Universitàries de Catalunya (CBUC) y del Centre de Supercomputació de Catalunya de RECERCAT, un depósito de documentos digitales de lo que habitualmente se conoce como literatura gris.

Hago la prueba para ver cómo funciona. Introduzco la palabra Logística y me encuentro, entre los resultados, con el siguiente sobre la Logística inversa. Tiene buena pinta para conseguir información que, hasta ahora, estaba lejos de nuestro alcance.

Entre la logística inversa de aquí y el X Estudio de FANDE ya tenemos para entretenernos en el ir y venir.

Libros leídos. Resumen de un año

Regalar un libro significa sustituir la perspectiva de quien escribe por la curiosidad y el placer de alguien que lee, un intercambio de ´fides´”. (Ernesto Hernández Busto)

Conozco ya a dos personas y amigos que de cada libro que leen elaboran una ficha detallada con la referencia del libro leído y todo aquello que les ha llamado la atención.

Yo hago memoria, también, de los libros leídos, pero separando la referencia, que voy guardando en una hoja excel, del fondo, que me ha llamado la atención o me ha removido en su lectura, que voy incluyendo en un fichero temático.

El libro, los libros, siguen siendo un buen regalo para lectores y no lectores. Ernesto Hernández Busto ha hecho, recientemente, en la Vanguardia unas interesantes reflexiones sobre lo que supone y hay detrás de regalar un libro.

De los que yo he leído este año, quizás, me quedaría a fecha de hoy con los siguientes:

Fe de vida de José Ramón Recalde. He leído otras biografías, pero probablemente, la cercanía vital, su tono y parte de una historia compartida por contexto, e intereses me ha producido mayores vibraciones.

El fusil de mi padre de Hiner Saleem. Quiero reconocer con esta elección el papel y el riesgo del librero como prescriptor.

Elogio de la lentitud de Carl Honoré. Ha jugado un papel importante en mis tomas de decisión posteriores y en mi propio ritmo de vida.

La puerta de Magda Szabó. La necesidad de poner los pies en la tierra.

Mentira de Enrique de Hériz. La muerte siempre nos pone en nuestro sitio.

Tiempo, lectura, silencio y pensamiento. Julián Marías (La frase)

Siento desconfianza e inquietud. La faena intelectual requiere afán de verdad, de claridad, atención a la realidad, largo esfuerzo. Hay que esperar, a veces decenios, a ver algunas cosas claras, y ese momento a veces no llega. Quien lo probó lo sabe. Así se ha hecho, en dos milenios y medio, con muy pocas personas y menos recursos, toda la cultura de Occidente, de la cual vive, quizá no por casualidad, el resto del mundo. ¿Se pondrá en peligro por un poco de vanidad, por algunas manías, por intereses que no están claros? Sigo confiando en que algunas personas se queden de vez en cuando en casa, con un libro legible en las manos, y sobre todo lo pongan sobre la mesa y se pongan silenciosamente a pensar. (Julián Marías; Libros para no ser leídos; ABC 10/02/00)

Del PNB al FNB

Leo en un artículo del número 38 de IF un nuevo concepto, por lo menos para mí y que, como casi siempre, viene de la periferia, de Bután en este caso.

El concepto en cuestión es la Felicidad Nacional Bruta (FNB) frente al Producto Nacional Bruto (PNB), en el fondo, emoción y sentido frente a materia.

Recojo el párrafo:

(Bután)…Es una especie de laboratorio político vivo: ¿estará Bután dentro de veinte años en una posición económica de riqueza comparable a algunos de sus vecinos mayores?

Un país históricamente desaventajado por su geografía, que hoy puede acelerarse por la sabiduría de sus decisiones políticas (para empezar, su rey abosluto, pasará a finales de este año la soberanía al pueblo). Un “exsoberano” educado en Oxford que en su día ya advirtió que para su país era más importante la Felicidad Nacional Bruta (FNB) que el Producto Nacional Bruto (PNB). Y si no, que se lo pregunten a los que deben atajar la “epidemia” de enfermedades mentales que se abalanza sobre Occidente.  

Redes de sentido y significado. Resumen de un año

A veces, en el punto medio, suele encontrarse la virtud, sobre todo, si éste sirve de punto de encuentro.

Así, a nivel geográfico, Burgos es un punto medio interesante que he solido utilizar con frecuencia como lugar de encuentro entre personas del País Vasco, Madrid y Castilla.

El Landa ofrece un espacio maravilloso, ya conocido por bastante gente, que posibilita el encuentro tranquilo, a distintos niveles, económicos, de privacidad y gastronómicos, que hacen posible el mejor aprovechamiento del tiempo.

Ayer celebré, creo, el último encuentro “a mitad” de camino de este año. Por ello, me apetece señalar y agradecer con ello a algunas personas e instituciones su apel de referente y de punto de red que han jugado este año. El orden no indica preferencia. Además hablamos de red.

Manuel Bragado ha sido un auténtico descubrimiento para mí. Me ha permitido, junto a Catuxa, también, descubrir quizás de manera más palpable la realidad “carnal” de la blogosfera. El camino de la tecnología me lo vienen mostrando Álvaro, Pablo y su gente hace tiempo.

Por la otra punta, Zaragoza, también funciona como lugar de encuentro entre los Estatutos, Euskadi y Cataluña. Allí  Pablo y yo retomamos una conversación abandonada hacía más de un año. Y las palabras, se han convertido en realidad naciente, incipiente, temblorosa todavía, pero, como todo lo que merece la pena, con mucho cariño por detrás.

Siempre, hay referencias cercanas, tres básicamente, Fernando, con el que comparto años de amistad, conversación y comida reciente, junto con Txema y lógicas de trabajo parecidas en campos distintos, lo cultural y lo social que enriquecen nuetra relación. La Universidad que me permite situar la reflexión y la práctica en otro plano y en un contraste más académico y Jose y José Luis que son punto y aparte.

No quiero olvidarme del otro lado del charco donde Roger me bombardea diariamente con sus informaciones de valor, aunque sabe y no olvido que me debe una botella de ron. Ni de la linde castellana con Portugal a través de Salamanca. La colaboración y la amistad con la gente de Amano permite que lo pensado tome concreción. Hace poco me decían: “Pásanos lo que escribes que a menudo eres demasiado esquemático y obtuso. Si nosotros lo entendemos, lo entenderá todo el mundo”. Espero que esto lo entiendan. ¿Correcto?

Dejo para el final una conversación continua, mantenida por teléfono, mail y algunos contactos personales y familiares que durante los últimos años se viene sucediendo, y que me enriquece con el autor, qué mejor para acabar, del libro que en su título refleja, en parte, el sentido de este post: “Todo tan cerca“.

Mi querido Mijael. Amos Oz

Autor: Amos Oz

Título: Mi querido Mijael

Páginas: 269

Año de edición: 2005

Editorial: Siruela

ISBN: 84-7669-458-X

Comentario

Un libro despedida. Una carta, quizás no escrita. Una imposibilidad, a veces, de expresar con palabras habladas lo que sí se puede poner en papel.

Detrás de una aparente normalidad y felicidad se va escondiendo, muchas veces, una apatía, deseos no satisfechos, expectativas no cumplidas en la relación entre Jana y Mijael.

Con frases cortas, agarrada a la cotidianeidad de la vida, Amos Oz, a través de la visión de Jana nos va descubriendo el proceso hacia el fin de una relación, aparentemente normal, en el Israel de los años 1950.

Algunas frases

Escribo porque las personas a las que amaba han muerto. Escribo porque cuando era niña tenía una gran capacidad de amar y ahora esa capacidad de amar está muriendo. No quiero morir. (9)

– Mi padre era una persona atenta. Pasó por el mundo como si la vida fuese un curso preparatorio donde se aprendía una lección y se acumulaba experiencia. (55)

– Yo tomé un sorbo de café y le miré, ya que me imaginaba que Mijael quería que le mirase en aquel momento. Él notó mi mirada. Una tranquila satisfacción brilló en su rostro. Con qué poco se puede hacer feliz a una persona. (134)

– Las cosas insignificantes pueden parecernos degradantes cuando el dolor nos atrapa. (149)

– Olvida, significa morir. Yo no quiero morir. (62)

Otros libros comentados de Amos Oz

Contra el fanatismomiqueridomijael

Biblioteca, acceso al conocimiento y derecho de autor

No soy un experto en temas de derechos de autor, propiedad intelectual, derecho de préstamo, pero es claro que en el mundo del libro, tanto en la industria, como en los servicios hay un debate y reflexión abierto sobre la triada de acceso público, derechos y gasto.

He leído en Madri+d un interesante artículo de Javier Gimeno Perelló que se interroga y plantea algunas reflexiones alrededor de estos temas que creo son de interés.

Cada vez que leo sobre estos temas me viene a la memoria la obra de Jeremy Rifkin “La era del acceso” donde se viena definir al nuevo capitalismo como la posibilidad de llegar a la propiedad a través del acceso.

Así, por ejemplo, en este caso, y sirva como ejemplo, el autor para llegar a cobrar su dinero, propio por su creación debe poder acceder a su editor, a la entidad de gestión correspondiente y, sobre todo, a la información que se puede ir perdiendo por el camino.

El usuario de la biblioteca, parece que directa o indirectamente, también tendrá que pagar por acceder al libro. Pero qué ocurriría si fueran los ciudadanos los que comprasen los libros y los donasen a las bibliotecas. ¿También tendrían que pagar otros ciudadanos o las bibliotecas por prestar esos libros?.

Junto a esto, ¡cuidado con los monopolios! ya lo escribió Rifkin hace unos años:

Ser capaz de controlar, por un lado, tanto la infraestructura de las comunicaciones como las vías de acceso y los portales que cientos de millones de personas emplearán para comunicarse, así como, por otro, buena parte de los contenidos culturales que fluyen a través de los cables y el  espacio radioeléctrico, les proporciona a las empresas mediáticas un poder sin parangón’  (Rifkin,J.; La era del acceso. La revolución de la nueva economía; Paidós; Barcelona 2.000, pag. 289).

Los futuros de la industria editorial-15. Andrew Wylie, Jorge Herralde , Gloria Gutiérrez y Ernest Folch

Había parado ya mis notas en relación al encuentro sobre “los futuros de la industria editorial” celebrado ya hace un mes en Barcelona.

La publicación por parte de La Vanguardia de la conferencia deAndrew Wylie y algunos comentarios muy atinados de José Antonio Millán en su blog con fecha de 10 de diciembre  hacen que desempolve algunas de las notas tomadas y que siga mostrando mis interrogantes, por ahora, de las posturas mantenidas por todos los intervinientes, en estos momentos en el tema de los derechos ya que todos, desde google-print hasta el autor son parte interesada que perderán o ganarán en función de la nueva situación que se presenta.

Sí me parece que nos debe marcar una cierta llamada de atención la intervención de externos al sector, por lo menos hasta ahora, con intención de búsqueda de posiciones de monopolio, ante lo cual ya se van produciendo algunas reacciones interesantes.

Algunos comentarios que aparecieron en la mesa de Barcelona:

– Los contratos cambiarán atendiendo a dos variables duración y mercados. Se abre, al mismo tiempo la gestión en otros campos que suponen un reto y una incógnita; el audiovisual e internet

– Todo autor es bueno

– Globalización de la venta: se vende más bestseller y menos fondo

– Hay una serie de sellos que son anomalías persistente en este mundo dominado por los conglomerados

– Bienvenidos sean los inéditos que siguen inéditos y no contribuyen a la contaminación librera

– Estados Unidos es autoabsorbente. No tiene la sensación de tener que depender de nadie más

– ¿Será posible asumir que la lectrua es una actividad de élites y actuar en consecuencia?

Libros parlantes

Me ha gustado el nombre dado en Argentina a una campaña que posibilita el acceso de colectivos discapacitados o con disfunción, según cuál sea la escuela que aborde la realidad de la integración y/o la normalización, a los libros.

La idea, a través del nombre, de convertir a los libros en voceros, en palabras que hablan, creo que refleja muy bien el sentido y es más acertado que el término de “audiolibro”. El matiz, y a veces ahí está lo importante, es significativo. Libros parlantes supone que “los libros hablan” me pueden decir algo, icnluso aquello que no se puede-debe decir (ver en la RAE).

El audiolibro ni siquiera está en el diccionario, así que dejemos que los libros puedan hablarnos a todos.

De feria en feria

No. No voy a hablar de del reciente, aunque ya hace un més celebrado, Saló del Llibre ni de la Feria de Guadalajara. Me voy a mover en un ámbito  más doméstico: entre el IV Salón del cómic de Getxo, celebrado este fin de semana pasado y la Feria del Libro y Disco Vasco que tiene hoy su inicio.

Dos manifestaciones temáticas, el cómic en un caso, y el “todo lo vasco”, en principio, en el otro que cuentan con una infraestructura envidiable en comparación con las Ferias itinerantes del libro.

Una de las preguntas, por lo menos cuando vi el domingo la estructura en Getxo, es si no será posible que, por lo menos, las Ferias principales cuenten con una definición del espacio, buena carpa, elemento muy importante por las humedades de esta tierra, sala de conferencias integrada, espacio para talleres y exposiciones….,  parecida a la allí vista.

Los patrocinadores y pagadores son básicamente los mismos y la verdad es que, en este caso, el hábito hace al monje.

Durango ya es historia aparte porque cuenta con un espacio que es instalación permanente. Aquí, en “lo vasco” se ha dado el paso de lo volátil (la carpa) a lo estructural (el cemento). Parece como si se quisiera poner buenos cimientos a la cultura vasca, pero estos no tienen por qué ser siempre de hormigón, ni convertirse en flor de un día.