Fin de semana en Hondarribia

Hacía tiempo que no nos permitíamos una escapada de sábado-domingo. Temas de trabajo, vacaciones y asuntos varios no nos lo habían permitido. Así que el viernes a la tarde nos liamos la manta a la cabeza, hicimos una reserva rápida y jugamos a caballo ganador al movernos en terreno conocido. Ello unido al buen tiempo, sobre todo del domingo nos ha permitido pasar un delicioso fin de semana de paseo, mar y buena comida.

Un par de direcciones en Hondarribia que merecen la pena: El Hotel Jaizkibel al inicio de la subida al monte y un poco a las afueras del casco antiguo es una muy buena alternativa. Puede ser estupendo también por la instalaciones para reuniones de trabajo. Para comer, hemos repetido en Mamutzar (Eguzki kalea 8; tfno: 943645032) en el casco antiguo.

Un paseo matinal por el casco antiguo, un paseo vespertino por el barrio de pescadores alargado hasta la playa y un domingo visitando las playas y los pueblos de Hendaia y San Juan de Luz volviendo después de Hondarribia a Donosti por la carretera que corona Jaizkibel y nos lleva hasta Lezo bordeando la costa es más que suficiente para volver con los pulmones y la cabeza bien oxigenados.

Librerías, trabajo y buenas prácticas

El Diario Vasco se ha hecho eco de la incidencia que Fnac parece que está teniendo ya en el mundo librero donostiarra y, probablemente, guipuzcoano.

La sensación que da de inicio es que todo el mundo parece estar perdiendo ventas, menos un librero que habla con un mimo especial del fondo. El dato es interesante. Hace ya unos meses estuve hablando con un editor que deseaba conocer alguno de los puntos de venta interesantes a visitar en San Sebastián y, aunque conocía la librería, a decir verdad de pasada, no la incluí en la posible lista. Ello no fue óbice para que él, después de la visita y habiendo caído por allá por casualidad o por relativa cercanía a la Fnac me hablara de ella.

Quiero unir este hecho a una reflexión más amplia que de cara al trabajo del futuro nos plantea el Mik de Mondragón. Me gustaría traer aquí algunos interrogantes y posibilidades que allí se plantean y aplicarlos al mundo de la librería:

– ¿Cuidan las librerías y sus trabajadores su capital relacional, su red de relaciones o sigue primando la competencia sobre la coopetencia?

– ¿Qué pasos se han dado y se dan para mejorar la formación, el aprendizaje y la gestión del conocimiento en las liberías?

– ¿Qué grado de implantación y uso existe de las Tic?

– ¿Qué grado de preponderancia se da a las actitudes sobre las aptitudes?

– ¿Qué grado de flexibilidad existe en el trabajo?

– ¿Cuándo se han realizado las últimas modifciaciones?

Por poner un ejemplo sencillo y de buena práctica: Hace pocas fechas necesitaba un libro en euskera para mi hijo. Para conseguirlo me dirigí a una de las posibles librerías de Bilbao que, habitualmente, disponen de fondo infantil-juvenil en euskera. Al llegar allí y dirigirme a una de las personas “de confianza” (primera nota. Además de saber el fondo de la librería, hay una persona que sé que va a realizar su gestión más allá de las paredes si es necesario) me comunica que no tienen el libro y que saben que en otra librería que también habitualmente e incluso en mayor cantidad maneja ese tipo de fondo tampoco lo tienen (segunda nota. Esa persona ha sido proactiva y ha convertido una información recibida en conocimiento. Alguien ha venido. No tengo el libro. Pregunto a otro que tiene más posibilidades que lo tenga. Tampoco lo tiene. Es posible que sea un libro difícil de encontrar. Sé, así la situación inicial para un próximo cliente que ha cambiado del simple no lo tengo al no lo tengo y es posible que sea difícil de encontrar). El trato habitual con la persona hace, probablemente, que dé un tercer paso. En este caso la editorial del libro tiene un punto de venta en Bilbao  donde conseguimos el último ejemplar que quedaba y que por el trato persona a persona, trabajadora a trabajadora en este caso, me supone conseguir el ejemplar. Una buena gestión de la información en envolución y del trabajo colaborativo. Esta misma persona me comentaba cómo con cierta asiduidad se dirigía también si le era necesario a una librería de Madrid para solicitar, a veces, información específica de algunos títulos de determinada especialidad.

Pero, no acaba aquí la historia. ¿Saben dónde estaban los pocos ejemplares que quedaban? En la librería del barrio al lado del Instituto que había sido el más ágil en manejar la información de primera mano por la que se pelea día a día porque en ello le va la subsistencia.

Entrevista con la cultura

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Autor: César Coca
Título: Entrevista con la cultura
Páginas: 340
Año Edición: 2005
Editorial: Bassarai
ISBN: 84-89852-66-9

Comentario

El proceso de lectura que realizo de la mayoría de los libros tiene sus fases que encuentran su punto final,  en muchas ocasiones, en esta entrada en el blog.

El libro coral de César, donde actúa como director intentando dar el tempo, pasión y ritmo adecuado a su orquesta de solistas, empecé a leerlo al poco de su presentación a finales de Noviembre. No convenía ir más allá en su lectura de capítulo por día, de persona por día, para que los sonidos fueran penetrando y posando. El libro contiene en su interior 24 entrevistas a distintos personajes de la cultura.

Las lecturas que suelo realizar van acompañadas de su correspondiente toma de notas en esos pequeños cuadrados blancos de papel que acaban componiendo tacos de mesa y que con el tiempo, en mi caso, terminan durmiendo en el interior de los libros en cantidades variables, una, dos o tres, como es el caso.

Posteriormente las notas tomadas pasan a un documento donde son clasificadas según su temática. Quizás algún día cuente cuál es la estructura de ese documento que poco a poco va creciendo en “texto robado” y en entradas temáticas. Lógicamente, el paso de las mismas, también tiene su ritmo: no más de cinco por día para poder volver a degustar, a veces, o filtrar, en otras, lo anteriormente anotado.

Hoy he terminado la gozosa tarea y termino el ciclo con esta entrada. Ha sido, casi, el cumplimiento perfecto de un proceso de lectura lenta.

Las personas entrevistadas, incluiremos de casi todas alguna referencia posteriormente, dicen lo que dicen o callan lo que callan como consecuencia, en gran parte, de la voz, el gesto y la actitud de quien pregunta. Y, la verdad, es que dicen bastantes cosas con sentido. Alguien ha preguntado y ha sabido estar.

Volveré sobre el libro y releeré, con el tiempo, algunas de ellas.

También nosotros al re-leer o, casi, re-escuchar, nos situamos de una manera determinada ante el entrevistado. Hay personas a las que, quizás, hemos escuchado más veces y pensamos que no nos aportará nada nuevo. A otros, igual, los etiquetamos antes de empezar y, a unos terceros, finalmente, queremos escucharlos por primera vez.

Repito. He disfrutado y pensado, a veces van unidos, mucho con su lectura y aquí van algunas de las “perlas” que yo he anotado.

Algunas ideas

Carlos Fuentes: La novela es el arte de la educación de los sentimientos. A través de ella educamos nuestros sentidos verbalmente; también a través de la poesía, claro. El título de Flaubert La educación sentimental  podría ser el título general de las novelas en su conjunto. (220)

– Mario Vargas Llosa: La novela ha de hacerse sobre seres humanos, sobre acciones humanas. Una novela sobre ideas no funciona. Las ideas son importantes, pero si no transpiran de unas vidas muy concretas, no funcionan como contenido de una novela. Éste es un género impregnado de humanidad, en él se percibe la vida, pero dentro de un entramado social. (335)

– Cristóbal Halffter: Los medios masivos de comunicación nos dan tal cantidad de información que no nos queda tiempo para pensar. (287)

– José Luis Sampedro: La acumulación de la información estorba a la visión global. La visión implica casi un desnudamiento previo. Si acudimos a interpretar el mundo cargados de información, inevitablemente contaminamos lo que observamos, porque proyectamos toda esa información sobre el fenómeno. Cuando los místicos intentaban comprender y acercarse nada menos que a lo divino, se apresuraban a aniquilarse, a desnudarse, y entonces era cuando conseguían ver. Para comprender muy profundamente con una visión global, hay que empezar por prescindir de la hojarasca. (192)

– Javier Echeverría: La gratuidad irá menguando. Internet tuvo su era romántica, la de la “cibercultura”, caracterizada por la gratuidad y mantenida por voluntarios. Seguirá habiéndola, pero progresivamente se cobrará más por los servicios y las prestaciones, porque eso es el desarrollo de la economía electrónica, sobre todo mientras no haya impuestos en el espacio electrónico. (211)

– Philip Glass: Me parece que el mundo del entretenimiento se ha convertido en la fuerza dominante en los asuntos culturales. El factor económico está detrás de todo ello, y ya no existe responsabilidad cultural, ése es el problema. (71)

– Maria João Pires: El ser humano no debe evadirse, sino enfrentarse a la realidad y a su capacidad de tratar de cambiar las cosas. Vivimos en un mundo de cinismo e hipocresía y colaboramos con él. Esa es la realidad. (250)

– Arturo Pérez Reverte: El problema de la Historia de España es que pensamos que conmemorar es celebrar. Conmemorar es recordar, reflexionar. (89)

– Salvador Pániker: A mí, las palabras con mayúscula, incluida la palabra “dios”, me causan un profundo recelo. Yo siempre digo que, cuando comienzan las palabras con mayúscula (“Patria”, “Revolución”, “Partido”, “Verdad”), cuando se apela a ellas comienzan los crímenes. (113)

– José Saramago: El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir. (13)

– Pierre Boulez: Hay tres características de la música como del arte: la realización, el sentimiento y la reflexión. (141)

– Mario Muchnik: Yo estoy en contra de esas campañas. ¿Para qué quieren que la gente lea? Si alguien no tiene ganas de leer que no lo haga. Además, todo lo que se ha hecho hasta ahora, más que inducir a la lectura ahuyenta a la gente. (168)

– Javier Marías: Lo que afecta al lenguaje termina por afectar a la forma de pensar. Y eso es algo que saben muy bien las dictaduras. A fuerza de hablar de una forma se acaba por pensar así. (253)

– Gilles Lipovetsky: Ya lo anunció Hegel, aunque formulado de otra manera: la cultura será sólo algo decorativo, porque ha entrado en la lógica de lo efímero, y ahí están los ejemplos del cine y la televisión. Si lo comparamos con lo que sucedió en las vanguardias del siglo XX, ahora la cultura ya no crea nada nuevo, se queda en cosas ya vistas. (48)

– Daniel Barenboim: El papel del arte, de la música o de la cultura no cambia según las épocas de desarrollo tecnológico. Hay ciertas cosas que son eternas, que están siempre aquí, como los conflictos humanos, el amor o el miedo a la muerte. Aunque tengamos tecnologías más avanzadas, eso no cambia. El ser humano, en sí no cambia. (36)

– Vístor Pérez Díaz: El mundo al que vamos es de acción combinada con reflexión. La economía del futuro es la del conocimiento. La gente que piensa siempre tendrá ventaja, por eso hay que aprender a centrar la atención en lo importante, esquematizar las cosas, comunicar con claridad… Eso supone dominar un arte: el de hacer preguntas. (153)

Tópicos y paradojas del sector del libro

Se han publicado en los últimos días un par de artículos en distintos medios, ABC y La Vanguardia que, de alguna manera, vuelven a poner en solfa al sector del libro.

Empezando por el más reciente, publicado ayer en la Vanguardia y obra de Ricardo Artola, director literario de no ficción de Planeta, bajo el título de “No más tópicos por favor” donde pasa repaso a algunas de las frases más comunes en el sector desde, lógicamente, su punto de vista.

Ante los tópicos señalados, quizás se podrían enfrentar estos contratópicos que, también, son tópicos:

– Las grandes editoriales sí publican buenos libros contra Si los grandes no son capaces de publicar buenos libros mal iríamos en este sector

– Los libros son baratos contra Hay libros baratos y caros. Barato y caro es un concepto de valor, no de precio

– Viva Dan Brown contra Viva Ruiz Zafón

– Todo libro tiene su lector contra Algunos libros tienen su comprador. Muchos libros son devueltos y guillotinados. Es decir: no son ni leídos ni comprados por nadie.

-¿De verdad las mujeres leen más que los hombres?. Las estadísticas no dicen eso. Dicen que determinados títulos y géneros, fundamentalmente literarios, son más leídos por las mujeres que por los hombres. Lo que más se publica y se vende es literatura, luego es lógico pensar que sí, que leen más, aunque esto, a veces, no gueste a algunos hombres.

– ¿Se publican 60.000 libros al año? Contra Se publican 60.000 libros al año y en esa cifra no se esconde nada porque habría que aplicar el principio anterior del propio autor que es el de que Todo libro tiene su lector. Los de las administraciones tienen lectores políticos, etc. etc.

– ¡Y dale con la crisis! contra Pues alguna crisis debe haber cuando el grupo Planeta salda libros de Espasa Calpe por pensar que, quizás, no es capaz de venderlos a su precio.

– ¿Y si lo prohibimos?  contra Prohibamos algunos libros y veremos cómo no son tantos los que realmente los buscan por placer. Los cálculos más optimistas hablaban de no más de 5000.000 personas en toda España. Prohibamos los libros de texto que tienen sus lectores y veremos cómo nadie se chuta y todos los alumnos lo celebran.

– Lo mejor son los lectores. Aquí coincidimos

El segundo, publicado ya hace unos días en el suplemento cultural del ABC, obra de Carlos Alfieri y bajo el título de “Paradojas editoriales” reflexiona, básicamente, sobre cómo en un sector en el que se habla continuamente de crisis no paran de nacer pequeñas editoriales que, aparentemente parecen tener menos recursos para afrontar la crisis, quizás tengan más flexibilidad.

Sector de la Distribución. Estudio de perfil

Hace ya un tiempo ha empezado a circular el X Estudio de Perfil del sector de la distribución que, como siempre, aporta información de interés. El mismo suele aumentar cuando hay posibilidad de hacer análisis en series históricas un poco más amplias.

Después de un primer vistazo señalo algunas de las afirmaciones y constataciones que me han llamado la atención particularmente.

– La penetración bien sea de libros o prensa y revistas. Los distribuidores de libros llegan a más municipios, 330 frente a 197, pero a menos puntos de venta 2506 frente a 4841. Dato que, particularmente, me llama la atención. Es más habitual ver un quiosco que una librería.

– El libro de texto no universitario supone el 49,9% de la facturación cifra excesivamente crítica con los nuevos planteamientos sobre gratuidad.

– Las librerías suponen el 76% de la facturación pero va aumentando la venta directa a Instituciones. ¿Por qué?

– Es el subsector dentro de la cadena de valor donde existe un mayor grado de concentración: el 12% de las empresas facturan alrededor del 68% y la tendencia parece ir en aumento.

– La facturación en publicaciones periódicas, prácticamente, duplica a la de libros (3.025 frente a 1.630) y los atípicos son casi un tercio en relación a los libros (685 frente a 1.630). Ello explica en parte las “quejas”, por ejemplo de los quiosqueros con el tema del tabaco.