Retos del sector. Jordi Nadal

Hace ya un tiempo hicimos llegar a algunos amigos una pregunta que ahora con más calma queremos recuperar.

La solicitud era la siguiente: os pedimos que, de manera telegráfica, nos hagáis llegar los cinco retos fundamentales que, en vuestra opinión, tiene el sector del libro en estos momentos.

Iremos incluyendo algunas de ellas y, al mismo tiempo, las iremos agrupando para plantear un análisis conjunto.

Quienes deseéis hacernos llegar vuestra opinión hacerlo, por favor al correo (jmbarandiaran@euskalnet.net ) indicando en el asunto: retos del sector. Ahí va la primera opinión:

1. Editar muchos menos libros para venderlos (trabajarlos) mejor

2. Crear nuevos canales

3. Crear nuevos lectores

4. Asociar la lectura a ocio de calidad

5. Apoyar la mejora de la red librera española y latinoamericana

Jordi Nadal

 

Tecnología y educación

La influencia del ordenador en la educación es un tema bastante recurrente. Sus posibles bondades o maldades y los planteamientos, digamos, genéricos de soporte parecen responder más a intereses de Hard y Soft que educativos, de desarrollo y de contenidos.

Aibanez recoge diversas lecturas y opiniones alreredor del asunto que ayudan por lo menos a relativizar y a pensar que, quizás, debamos utilizar otros criterios.

¿No sería más interesante hacer un buen análisis de los contenidos y recursos que se utilizan, junto con las dinámicas que generan en función de los soportes que posibilitan el acceso a la información?

Mañana en Bilbao lluviosa y destemplada. Levantada tardía. Desayuno en la cama, encima servido. Música escogida cerquita de la oreja. Un libro recién empezado la noche anterior y… el disfrute de poder seguir leyendo sin prisa y con todo el tiempo a disposición propia.

¿Quién? ¿Yo? No. Mi hijo.

Pero nosotros disfrutamos viéndole y oyendo la música.

Bien mirado, la cama es un gran invento y el libro otro.

Los libros en refrigeradores para asegurar su conversación.

Brétemas se fue de exploración a una gran superficie francesa, estas que aplican políticas locales. Es decir: en su país acatan el precio fijo y aquí hacen lobby para poner el mercado a su medida con el juego permitido de algunos otros elementos del sector, del libro.

Brétemas salió asombrado al ver el libro retractilado junto al tulipán y guardado en refrigeradores que quizás sea bueno para la “salud” del libro. Así nos lo cuenta. Claro que el retractilado es posible porque alguien se deja retractilar, un editor en este caso, que permite hacer realidad el vaticinio que ya lanzó hace un tiempo Paco Puche uniendo el libro a la salsa de tomate. Debemos reconocer, por lo menos, que es más agradable unirlo a la salsa que a la grasa margarinada.

Uno se pregunta si este editor que hace el juego al “carrefour”( entiéndase como genérico) de turno debería tener derecho a que, por ejemplo, tal y como reclaman los editores de Castilla y León, la Junta les compre sus libros, sólo por el hecho aparente de estar asociados. El asociacionismo parece dar derecho a exigir que compren mis libros sin valorar si son buenos o malos. Quizás a esta modalidad la podríamos denominar como de “retractilado” político-poltronil.

Ninguno de los dos son caminos adecuados para reivindicarse y/o reconocerse como sector cultural.

El libro: la mejor máquina de leer. José Antonio Millán (La frase)

’La lectura a través de la red está por lo general al servicio de la búsqueda de datos, de asimilación de informaciones breves. Nadie lee una novela extensa, un ensayo largo en pantalla (entre otras cosas porque es muchísimo más incómodo). Y la lectura detenida y extensa es la que más forma los hábitos lectores, los automatismos y las capacidades de una extracción eficiente de información. Por no hablar de la articulación interior y de la capacidad del diálogo con los otros, sobre la que pronto tendremos que decir algo. Para educar en la lectura siguen siendo necesarios los libros, porque los libros son las mejores máquinas de leer’ (José Antonio Millán, La lectura y la sociedad del conocimiento pag. 55-56)

Cuando la red se convierte, por un rato, en un cúmulo de emociones

Bello, duro, sereno y lúcido el texto de Juan Varela fruto de su propia experiencia y situación vital.

Leerlo, pensarlo, interiorizarlo y luego…. casi con seguridad tener que volver a poner en su lugar, resituar se dice, gran parte de nuestra escala de prioridades, hecha trizas por el mal-vivir diario.

El dolor, como decía Chivite, nos hace ver de otra manera.

Infoxicación. Remedios caseros

Releía en el número 37 de If de Octubre de 2005 la reflexión que de nuevo traía a la palestra Alfons sobre la “Infoxicación”. En la misma, entre otras cosas, afirmaba que:

La cantidad de tiempo que podemos dedicar es cada vez menor, porque debemos repartir la cantidad finita de tiempo del que disponemos a más elementos de información. Nuestra atención es “el” recurso escaso..Hay que diseñar instrumentos para reducir el ruido informacional y aumentar la productividad del tiempo de atención del que disponemos. (Alfons Cornella; Infoxicación en If 37 Octubre 2005)

Después de leerlo, me paré un momento y escribí cuál es mi remedio casero para intentar, que no conseguir siempre, que esto no me ocurra.

Este es el resultado

Vivo, en gran parte de la información, la gestión de la misma y la posibilidad de generar conocimiento innovador en el sentido de que pueda ser útil, usable y operativo.

Por lo tanto debo incluir en mi propio ritmo de trabajo un tiempo diario para la gestión de la misma que abarca más de la mitad de mi jornada para poder aplicar así los principios de que no hay mejor práctica que una buena teoría y el de predicar con el ejemplo.
Qué medios utilizo para no sentirme desbordado o cómo y en qué distribuyo mi tiempo. Ahí van algunas ideas:

–          Leer y contestar sólo dos veces el correo al día, al inicio de la jornada y a media tarde. Las personas con las que trabajo y me conocen, si hay algo urgente, ya saben cómo localizarme (messenger, móvil….)
–          Seguimiento de blogs. Me he establecido un tope de 50 de los cuales recibo las actualizaciones a las cuales doy un vistazo al inicio de mañana y al final del día, guardando aquello que me parece más interesante para una lectura más tranquila y/o una posible explotación posterior.
–          Seguimiento de secciones específicas (cultura, economía, opinión…)de unos 10 periódicos que recibo, en todos los casos menos en dos, vía suscripción correo electrónico. Lo que me interese recibe el mismo tratamiento que los blogs
–          Seguimiento diario de 8 webs con el mismo tratamiento.
–          Semanalmente, seguimiento de 4 suplementos culturales y de 6 webs más que voy revisando ordenadamente, más menos, entre un conjunto de seleccionadas.
–          Escritura y blog una hora. Momento de repasar, escribir, pasar a esquemas parte de la información guardada. Así como más menos señala Enrique Dans, en función de unos centros de interés, seleccionados, las noticias, los artículos, los libros, correos de otras personas, charlas esporádicas, entradas de blogs se convierten en posibles fuentes de generación inicial de información y conocimiento que pueden tener otro valor en el momento en que son contextualizadas o cruzadas con otras.
–          Dos horas de lectura específica de artículos largos o libros divididas más menos en tres tiempos de duración distinta: pasar parte de las lecturas a mi fichero maestro, lectura de algún artículo o parte del mismo y lectura de libros, alternando, normalmente, entre ensayo y ficción, entendidas ambas en sentido amplio y casi como un juego.
–          Como el tiempo es el que es y mientras no pueda ser más que, quizás, tampoco sería bueno, esta es mi distribución y el “tope” de fuentes que de una manera más menos lógica puedo llegara controlar y seguir.

Detrás de esta operativa hay, por supuesto, algo más importante por detrás que en este caso ha sido la realización previa de un S.I.E. (Sistema de información empresarial)