Ley del libro y ley del cine

La ley del cine se ha aplazado. Parece que el mundo del cine quiere hacer las cosas con más tiempo y tranquilidad que el que se ha tomado el mundo del libro.

La lectura lenta viene con prisas legales. Las rápida imágenes piden sosiego. A los del libro parece no desagradarles la ley. Eso dicen en público. Los del cine dicen en público, con claridad, que no les gusta nada.

¿No se debería hacer primero una ley marco de las industrias culturales?

Cómo cambian las librerías

Estamos en París. Hablaremos en su momento de dos o tres librerías que nos ha gustado, pero ahora traemos al recuerdo un texto de Vargas Llosa reciente sobre el cambio de las librerías en Roma y, probablemente, en más sitios.
Si algo ha cambiado mucho en Roma en todo este tiempo son las librerías. Sigue habiendo muchas, y hay incluso algunas, como la nueva que acaba de abrir Feltrinelli en la Galería que lleva el nombre del actor cómico Alberto Sordi, gigantescas. Pero ya son librerías sólo a medias, porque en todas las
que visité, cuatro o cinco, los libros ocupaban sólo una parte de las estanterías, dedicada la otra a los vídeos y los discos, secciones que por lo general atraían un público más numeroso, y, sobre todo, más joven que el que merodeaba entre los libros. En cambio, no encontré una sola de esas pequeñas librerías polvorientas y familiares, que uno escarba siempre esperanzado en el hallazgo, que estoy seguro de haber descubierto siempre en mis viajes anteriores. Seguramente existen todavía, pero cada vez más pocas y más apartadas de los circuitos turísticos, empujadas hacia los márgenes y las catacumbas, al igual que en todas las otras ciudades del mundo. No lo digo de manera plañidera.
Me parece muy bien que ahora las librerías sean grandes almacenes donde los libros comparten el espacio con las películas y la música, que a mí también me gustan mucho. Lo que no deja de inquietarme es que aquellos caros amigos parecen estar como a la defensiva, en una lenta retirada, conscientes de su inferioridad frente a competidores tan solicitados y poderosos. (Mario Vargas Llosa; en Roma en dos tiempos ; El País)
Otras referencias anteriores a Librerías en Italia

Autores atados

Ríanse ustedes de los blindajes en las grandes empresas o de los contratos de
los futbolistas. No lo digo por las cantidades que se cobran, sino por algunas de las condiciones que Xabier Docampo señala .

¿Puede un autor ceder libremente la explotación y préstamo de su obra a las bibliotecas públicas? ¿Podrán hacer objeción de conciencia al canon? ¿Podrán decir a una entidad de gestión que no quieren recibir ni un duro y que la entidad devuelva automáticamente esas cantidades a las bibliotecas que las han generado? ¿Estarán todos los autores igual? ¿Serán todos los editores igual?

Las librerías independientes en Francia

En Francia, en el tiempo que llevo enredando en este sector, las librerías siempre han tenido una menor penetración como canal que en España.

Se acaba de hacer público un estudio sobre la situación de la librería independiente en Francia (se realizó uno anterior en el 2003) y, al mismo tiempo leo una noticia que refleja su malestar y nerviosismo, entre otras cosas, por el fenómeno internet. Mala solución cuando el ascenso de las librerías virtuales parece imparable .

El problema, la base o parte de ella, sigue estando dentro: bajo nivel de
inversión y reciclaje, poco espíritu cooperativo, miedos y recelos y
falta, en ocasiones, de prospectiva.

Sería muy interesante escuchar a muchos que no hablan.

La lentitud para el cambio de los editores. Michael Korda

La mayoría de las editoriales son lentas a la hora de notar el cambio, en parte porque son mercaderes, en parte porque les interesa el statu quo. Si aguzan el oído es casi siempre para oir lo que las librerías están diciendo (por medio de los representantes de ventas), en lugar de prestar atención a lo que sucede en la calle. Además, las editoriales más importantes forman parte del establishment (las menos importantes meramente aspiran a ello) y tienden a compartir las opiniones de quienes son, o quieren ser, ricos y poderosos como ellos. (Michael Korda; Editar la vida ; pag. 155)