Libro de texto y Consejo escolar de Euskadi

Interesante la valoración que a finales de junio realizó el Consejo escolar de Euskadi sobre el programa con rimbombante título de “Programa de gestión solidaria y equitativa de libros de texto y material didáctico para los niveles de enseñanza obligatorios en los centros docentes públicos de la CAPV”.

Algunas de las líneas de más interés de la reflexión:- Cuestionar el propio papel del libro de texto e incidir en sus limitaciones para el proceso educativo.
– Cuestionar su propio futuro como material curricular.
– Se cuestiona el procedimiento empleado por la Consejería.
– Se cuestionan las fechas en que se ha realizado.
– Se cuestiona la equidad que el programa dice pretender y en relación a la solidaridad y el desarrollo sostenible que también dice pretender la duda del Consejo es por qué hacerlo sólo con este programa.
– Deja entrever la contradicción que supone la posibilidad de renuncia a participar en el programa en relación a los fines de solidaridad y desarrollo sostenible y las diferencias que puede generar entre alumnos con libros siempre nuevos y otros con libros usados.
– Supone una sobrecarga de trabajo para los centros que en el marco normativo no queda solventada.
– Finalmente se señalan algunos puntos de valoración técnica en cuanto al texto.

¿Hará caso el Consejero a los consejos del Consejo?

Un buen consejo siempre puede ser educativo y aquí hay unos cuantos. Casi tantos como para cambiar los fines, el marco y los ritmos de actuación.

El problema, quizás, es que el Consejero crea que tiene la “lección bien aprendida” y no le haga falta saber nada más.

El viaje. Siempre hay un primero

Coincidimos en la cena de ayer a la noche con otra pareja con la que habíamos viajado en tren a Sintra. Al otro lado dos jóvenes gallegos. Todos queriendo escuchar algo de fado.

Los presupuestos distintos. Nos acordábamos al ver a los gallegos de nuestras primeras escapadas en las que lo gastado a la noche suponía automático recorte en los días sucesivos.

Así andaban ellos a la hora de escoger los platos y teniendo, además, sumo cuidado con el queso y el jamón que suponían un auténtico peligro para el presupuesto.

Tiempo y espacio en el viaje

 

Dos de las dimensiones. La tercera quizás sean las propias personas.

Tiempo:

– A quien madruga Dios le ayuda y le ahorra colas imposibles de padecerlas de  manera impasible.

– Una vez ya en tarea y en esta ciudad todo lleva su “ritmo lento”: el servicio, los desplazamientos, la tertulia, las puestas de sol……

Espacio:

– Siempre mejor mantener cuando no desvirtúe el recorrido una distancia de metros adecuada con los recorridos marcados por la mayoría de las guías. Ello permite, casi, hacer el recorrido con un nivel de compañía razonable.

El viaje y el silencio.

 

Hoy al sacar una foto que “colgaré” a la vuelta a Bilbao pensaba al hacerla: “el viaje” en “el viaje”.

Cuando veníamos en el avión para aquí, por cierto el avión más pequeño en el que me he montado ya que sólo tenía 19 plazas, escribía en relación al libro que estaba leyendo y a la experiencia en el viaje: “El libro tenía más sonido interior que las hélices del avión”.

Las ciudades las hacen amables, en gran medida, los ciudadanos. Lo estamos comprobando estos días continuamente.

Seguimos.

Desencanto. Jorge Herralde. La frase

 

Aplicable a Navarra como inicio de una nueva esperanza.

El desencanto es una forma irónica, melancólica y aguerrida de la esperanza. Tal vez no pueda existir un verdadero desencanto filosófico, sino poético, porque sólo la poesía es capaz de representar las contradicciones sin resolverlas conceptualmente, sino componiéndolas en una unidad superior, elusiva y musical. (Jorge Herralde; Por orden alfabético ; pag. 152)

Modelos de préstamo y gratuidad. Comportamiento de algunas grandes superficies

Interesante el artículo explicativo que Eroski aporta sobre los modelos de préstamo y gratuidad.

Más allá de los modelos algunas grandes superficies empiezan a llenar parte de sus espacios con el libro de texto.

Una de las que, curiosamente, basa su planteamiento en el servicio y la calidad estaba indirectamente haciendo un uso
descuidado del nuevo texto legal al permitir que libros con precio fijo como son los de infantil y bachillerato y que obligatoriamente deben tener el precio marcado no dispusieran de precio. Para el resto de los libros de texto, primaria y secundaria, si alguien quiere saber el precio no le que da otro remedio que coger los libros, ir a una caja, esperar que un dependiente o dependienta esté libre y solicitarle que le mire con el lector y le comunique los precios de los libros.

¿No se está con ello dificultando el acceso a una información básica para la compra al cliente? ¿Harán lo mismo con los yogures?

Si, en su propaganda se afirma, aunque en letra pequeña, que: Y también tienes el mejor precio en libros de Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria (E.S.O.) ¿Por qué esconder el precio?

Libros y peces

Pedro Ugarte firmaba un artículo ayer en El País bajo el título “Pescando extranjero
” en el que planteaba una reflexión interesante sobre las consecuencias de la mala temporada, parece, del bonito del norte y de como unos intentan colarnos atún por bonito y otros pretenden medidas proteccionistas que, al parecer no se dan con alguna editorial que se ha visto obligada a cerrar.

Tiene, en mi opinión, bastante razón en los planteamiento de “lobby pesquero” que parecen poder ejercer “nuestros arrantzales”. La duda que me queda es si la
editorial que ha cerrado pretendía también colarnos atún por bonito y lo digo sin saber a qué editorial se refiere.

Baita Gaminiz

 

No hemos podido escaparnos fuera el fin de semana así que hemos decidido concedernos alguna pequeña escapada local.

Ayer a la noche fuimos a cenar al Baita Gaminiz , sitio al que hace tiempo tenía ganas de ir así que aprovechando la tranquilidad de esta semana de agosto en Bilbao nos acercamos para ver la posibilidad de disponer de mesa sin reserva.

Llegamos pronto, así que no tuvimos ningún problema. La terraza, hacía una noche
estupenda, estaba toda ocupada, pero en el interior había sitio de sobra.

Precioso local, para nuestro gusto, y estupendamente atendido. Cenamos unos pimientos ricos ricos, una ensalada de bacalao y centollo, unos salmonetes frescos frescos y una degustación de bacalaos, una de las especialidades del restaurante.
Para terminar un bizcocho de chocolate caliente y una torrija con vainilla helada. Rico, rico.

 

Equipo joven y ágil nada agobiante Después, con los cafés, tertulia tranquila para que los gustos y sabores se fueran asentando.

Muy recomendable.

Nos vamos a la playa que hace un día estupendo.