Red de blogs y libros. Seguimos enredando

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L@s chic@s de aprendices son incansables e insaciables.

Ayer a través de la lista de distribución llegó la referencia de una herramienta que posibilita la construcción de “redes sociales virtuales”.

Uno que tenía sábado de “culo inquieto” y que además se había vuelto a enredar en esto de la Red de blogs y libros ha
pensado que puede ser una buena herramienta para que enredemos los que queramos, cuando queramos y como queramos.

Así que hoy domingo me he puesto a invitar a alguna gente animándoles este correito:

Estimados amigos:
Todos debemos seguir con nuestros blogs, pero se me ha ocurrido que detrás de la idea de ir recogiendo los blogs  relacionados de una manera u otra con el libro y la lectura y que iremos recopilando aquí tampoco estaba de más el poder generar un espacio real de red donde podamos o bien incluir algunos o todos los posts que referimos en
nuestros blogs o alguna referencia específica que consideremos de interés. El descubirmiento de esta plataforma en la que os invito a participar ha sido descubierta gracias a otra red maravillosa y local que tenemos en Bilbao que se llama aprendices.Así que desde ahora, sin ningún afán de protagonismo sino sólo de crear un espacio entre iguales queda  abierto “este cortijo” al que te invito a participar y si crees que merece la pena a que corras la voz. (http://redeblogsylibros.ning.com ). Por cierto: ¡ojalá sea un espacio plurilingüe)

Alguno me llamará cariñosamente “pesao”, así, sin la “d”. Otros pasarán, unos terceros se animarán y quizás poco a poco algo se vaya tejiendo.

Conste que no soy ningún experto en la plataforma. Jugaré con ella al ensayo y al error. y pediré sopas a algún(a) aprendiz avezado en estas lides que siempre me sacan de algún apuro.

El amigo librero

Buena iniciativa del nuevo periódico Público , aunque sólo en papel; de reservar los sábados parte de las recomendaciones de libros a las realizadas por libreros.

Bueno también el nombre “amigo librero”, con lo que supone de referencia a la persona y no sólo a la librería. Se inicia con Fuentetaja que, en estos días, es como jugar a caballo ganador.

Habrá que seguir viendo ahora cuáles son sus amigos y, sobre todo, cuál es la situación geográfica de los mismos.

Para quién se escribe. El papel de las librerías como mediadores

La reflexión que la LIB , Internacional y de Bilbao, ¡qué más pedir, nos acerca sobre la “infantilización” del texto sin tener ello un carácter peyorativo hacia la literatura infantil, sino, en todo caso hacia la desadaptación o simplificación progresiva de la literatura para adultos que parece no alcanzamos en ocasiones niveles suficientes de comprensión demuestra que el papel de las librerías puede ir y debe ir mucho más allá de la mera expenduría que para eso ya tenemos las de tabaco. Otro tema, difícil y lento, es conseguir que esas voces con sentido puedan ser poco a poco oídas o visualizadas, en primer lugar, para poder ser posteriormente escuchadas.

Algo parecido ocurre también con este ejemplo de la Librería Livro do dia que nos acercan nuestros colegas de Blogtailors.

Intentaremos este curso, veamos si cumplimos el propósito, de una manera especial acercar y hacer notar todas las veces que sea posible las buenas prácticas de todas estas “pequeñas experiencias de trabajo con sentido”.

Además, en este caso el círculo se cierra porque todo termina en Portugal.

¿Por qué decimos esto?

Cultura, Gobierno Vasco y multinacionales

En el día después de enterarnos que el lehendakari  tiene una nueva “hoja de ruta” que nos vuelve a situar una vez más ante las urnas o ese se pretende leo, casi de casualidad en el único medio que hace referencia, por lo que he podido ver, a este tema que la semana que viene la cultura vasca será acogida en Madrid en el espacio de una multinacional.

No sé qué pensar. Puede ser un signo de lo que se pretende: Euskadi se encuentra cómoda desde este gobierno entre las multinacionales o puede ser, también, la muestra de que algunos parece que no se enteran de nada.

La posible ingenuidad de la decisión, desde una administración pública, no tiene justificación.

Acepto que puedan existir otros puntos de vista, pero yo no los veo.

Compartir la nada. La frase. Alberto Manguel

Acumular más de lo que podríamos necesitar o aprovechar, proponer a otros una participación en una cultura común erosionada día a día y que va siendo gradualmente reemplazada por la “nada”, sugerir a los pobres y necesitados que se sirvan “más” de las riquezas comunes cuando éstas nunca han estado a su alcance, delimitar o explotar grandes áreas de
nuestro planeta y luego pasar a otras, dejando atrás nuestros residuos y desechos, ésos son los métodos de nuestra locura global, en nuestro trato con otros seres humanos, con bosques y mares, con la tierra que habitamos o el aire que respiramos. Gracias a estos métodos, al mismo tiempo que damos la impresión de compartir con los demás nuestra suerte y nuestra desgracia, en realidad no compartimos nada, no entregamos nada, escondemos nuestro vino y acaparamos nuestro té. (Alberto Manguel, Nuevo elogio de la locura ; pag. 31)

El dinero ¿lo puede todo?

Sigo con mucho interés, me encanta además el nombre, al “ojo fisgón “, curioso que es él.

En una de sus últimas entradas termina con la siguiente afirmación: hoy en día tiende a primar la regla de que quien publica a los autores exitosos o con posibilidades de serlo es aquel que pueda ofrecer más dinero por ellos…

Se me cruza la misma con un texto de Manguel en su Nuevo elogio de la locura, libro que recomiendo aunque quizás  alguien haya leído ya alguno de los textos en al gún medio, que estaba pasando a mi “diario de citas” y que dice, disculpen porque es un poco largo:

·         Si aceptamos… la prioridad de los valores económicos, cambiamos nuestra relación con todas las actividades creativas. Si la ganancia financiera es el objetivo final, entonces lo que buscamos es cierta especie de perfección: la producción de artefactos que puedan convertirse fácilmente en dinero. Es decir, en un mundo en el que el valor monetario es la medida de todas las cosas, las obras de arte que no ofrecen en sí mismas una gratificación financiera inmediata, que requieren procedimientos largos y difíciles, que no pueden ser definidas mediante etiquetas o bytes de sonido, y que no generan beneficios comerciales a través de complejos vericuetos estéticos, éticos o filosóficos, deben ser descartadas o, al menos, recibir muy poca atención. El fracaso, cuya aceptación es inherente a cualquier actividad creativa, es visto, bajo esa luz, como anatema, así como las creaciones poéticas que Shelley llamó “criaturas de la inmortalidad”, puesto que la ley económica exige que cualquier cosa creada cargue con su propia mortalidad, su fecha de “caducidad” que determina hasta cuándo la cadena de producción puede continuar vendiendo sus productos.
Las cualidades artísticas de una obra deben someterse al gusto de la mayoría o, en determinados casos, a un supuesto gusto “elitista” al que la mayoría puede, según le han dicho, acceder por una determinada suma de dinero. Bajo la evaluación común del valor económico, todos los otros valores se desdibujan o desaparecen. Esta necesidad de consumir no se genera mediante la creación de nuevas áreas de exploración intelectual y emocional a cargo de la obra de arte en sí misma, sino por medio de campañas planificadas que, inspiradas en estadísticas e investigaciones de mercado, logran inventar una prehistoria de anhelos por algo que más tarde se producirá deliberadamente para satisfacerlos.
(Alberto Manguel; Nuevo elogio de la locura; pag. 26-27).

Como que a medio plazo, no me pregunten por qué, veo una relación sobre todo en la medida que lo que cuenta es sólo, en muchos casos, la cuenta de explotación.