¿Qué nos gastamos en libro de texto?

Parece que hoy es el día D hora H del inicio del curso escolar. Todos los informativos nos hablan de los millones de niños y niñas que vuelven a las aulas y de los cientos de miles que lo hacen por primera vez.

No podíamos nosotros tampoco faltar a la cita y se nos ha ocurrido hacer un pequeño comparativo por intentar ofrecer alguna visión distinta.

Así que nos ha quedado este cuadro tan mono

pisa_gastotexto.JPG

Las fuentes de los datos que hemos utilizado han sido las siguientes

P.I.B. per cápita

Gasto medio libros de texto

PISA

Se me ocurren algunas hipótesis conclusiones que aquí apunto para discusión comentario o nuevas sugerencias.

1. Yo quiero ser navarro. Son los que con menos gasto (17) y buen nivel de renta (3) consiguen de los mejores resultados en PISA.

2. Intuyo que el planteamiento del libro de texto que hacen los educadores sutilmente dirigidos por algunos grupos editoriales anda más pendiente, en general, de la pela es la pela que de resultados educativos. Parece existir una mayor correlación entre Renta y gasto que entre gasto y PISA.

3. Si se pueden conseguir buenos resultados con 85 euretes ¿por qué hay que gastar, casi 149?

4. ¿Tiene sentido que las distintas formas de gratuidad, cheque escolar y demás derivados, hablando de medias, se sitúen por encima de 90 euros?

5…… y las que se les courran o sugieran.

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Autor: cambiando de tercio

Actualmente trabajo en consultoría en el sector del libro, la cultura y en el tercer sector. Centrado fundamentalmente en pymes, insticuiones y administraciones públicas.

13 comentarios en “¿Qué nos gastamos en libro de texto?”

  1. De momento soy navarro, porque me ha tocado a 85 mortadelos por pirata. En educación infantil.
    Pero espera a que crezcan: acabaré neoyorkino, pero de los de la 5ª Avenida para arriba.

  2. Mis amigos andan como locos, del corteingles al carrefour, pendiente del último libro de texto que les falta… El colegio de mi hija los compra para todos los alumnos (no debe ser muy legal eso…). Me los factura a finales de septiembre, cuando ya hemos cobrado. Puedo devolver los que quiera (si los tengo de un año anterior, un suponer). Y no me cobra más que el precio, ni me hace descuento.
    El colegio supongo, se saca un margen, que redundará en el presupuesto para educar a mi hija. No está mal. Prefiero eso a que se lo lleve el señor carrefour. Me resuelve un problema, me da servicio, que es lo que se espera.
    Sí, ya sé que lo romantico sería que los pidiera al librero de la esquina, tardara un mes y medio en conseguirlos todos… no creo en el proteccionismo de lo ineficaz. Suena durísimo, lo sé, pero así lo siento.

  3. Álvaro. Es cierto. Debes tener un librero muy ineficaz al igual al parecer que el carrefour y el Corte Inglés.
    En mi caso no tengo esos problemas con el librero y no me suele gustar apoyar a quien se acaba lucrando con dinero ajeno que es lo que habitualmente ocurre en los ‘huntes’ por parte de muchas editoriales a los centros.

  4. Yo los he comprado en librería: tardan en traerlos, pero siempre llegan.
    Lo que no entiendo es de dónde salen esas medias que dan: en Madrid tocamos a 148, 8 euros… pues a mí no me sale: 455, 70 euritos las dos niñas (6.º de Primaria y 3.º de la ESO); y así a otros amigos: alrededor de los 400 euros, siempre hacia arriba, para dos niños.
    Lo que más fastidia es la poca calidad de muchos de los libros de texto, como apunta Toupeiro. También, el que no haya taquillas en los coles e institutos y tengan que cargar con el peso del saber.
    Un beso. Ana

  5. En el cole de mis hijos (escuela primaria pública), el material está socializado, para reducir costes.
    En Cataluña, material y libros los pagamos los padres, íntegramente. Para recibir ayudas (de material, de comedor, que también va a cargo de los padres, etc.) hay que ser pobre de solemnidad. Y lo digo como miembro del Consejo Escolar, bien al corriente de estos asuntos. La solución con respecto a los libros, pues, es la socialización, que representa un trabajo extra no remunerado para el equipo docente y para los padres. El proceso es el siguiente: el equipo directivo hace inventario del material, calcula las necesidades de material de papelería, libro de texto y otro material docente con la intención de reciclar todo lo posible, compra el necesario y divide el gasto resultante en cuotas familares, por niño. A principio de curso, un batallón de padres (más bien madres) se pasa unas cuantas horas forrando libros, para protegerlos del desgaste.
    Mis hijos reutilizan de un curso a otro mucho material de papelería, y aprovechan buena parte de los libros que han usado otros alumnos en los cursos anteriores.
    La necesidad mueve el ingenio.
    Y si queréis, otro día os cuento cómo conseguimos los ordenadores que no nos llegan por medio de la administración y cómo, pese a estar para el arrastre, los hacemos funcionar (Linux mediante).

  6. ¿Te refieres a si creo que lo mejor es buscarse la vida ante el excesivo coste del material escolar (y en este caso, hablamos sobre todo de libro de texto), y, por ejemplo, socializarlo?
    No, no me parece la mejor opción, pero es lo mejor que puede hacerse mientras falte pasta pública y no haya modo de obtenerla.
    De todos modos, sí considero que muy buena parte del material escolar deberías reutilizarse aunque fuera gratuito, y que es muy educativo enseñar al alumno a cuidarlo para que otros puedan también usarlo.

  7. Silvia, me parece una buena solución, como dices, mientras se encuentra una solución. Lo malo es que, por ejemplo, en el colegio donde va mi hija pequeña (primaria, público) se propuso por los padres y no se aceptó por el centro: se alegó que cambiaban los libros mucho de un año para otro, que la gente que lo necesitaba disponía de las becas, etc.
    Yo tengo la experiencia de que los libros de mi hija mayor (que, excepto mudanzas, ha ido a los mismos colegios que la pequeña) no sirven para la pequeña, y se llevan tres cursos. La editorial cambia a veces, sí, pero aunque no cambie, cambia el proyecto y el libro pasa a tener simplemente tres cositas diferentes, toda la paginación distinta, algunos ejercicios aparecen en temas ordenados de otra manera… y los profesores no aceptan que los niños usen libros en que no puedan decir “En la página 27, ejercicios del 1 al 8”. ¿Cómo lo habéis solucionado vosotros? ¿Manteniendo la edición del libro? Sería una buena cosa que no surgieran ediciones año sí y año también que no aportan absolutamente nada nuevo al libro de texto y sí hacen que tenga que renovarse todo el “parque librero” (como el parque automovilístivo) por nimiedades.
    Creo que las editoriales son las primeras culpables de este gasto estúpido. Yo he heredado libros de mis hermanos cuando estudiaba y me llevaba con mi hermana tres cursos.
    Otros culpables, a mis ojos, son los profesores, que basan demasiado su enseñanza en el libro de texto. Los críos no aprenden a tomar apuntes desde temprano. No digo todos los profesores, pero muchos se limitan a decir qué tienen que subrayar del libro y encomendarles que estudien lo subrayado. Eso me deja atónita: ¿qué ha ocurrido con el libro de texto como herramienta para completar? ¿Qué ocurre con la explicación del profesor y el tomar apuntes para aprender? Muchos se quejan luego de que los chicos no son capaces de expresarse con frases completas. Pero, si en los libros de texto los ejercicios son casi tipo test: “liga las frases que se corresponden”, “di si es verdadero o falso”, “rellena los blancos”…
    Perdona la extensión, José María, pero creo que detrás del mercado del libro hay un problema de un sistema de educación, o que ambos van ligados, cuando menos.
    Un beso.

  8. Sí, Silvia, lo recibí de vuestro boletín Infoedicat (siempre muy interesante, por cierto). Me pareció muy buena iniciativa. Por lo que leí parece que aún lo están probando en estudiantes de universidad, ¿no?, y que es una editorial estadounidense.
    Estaría bien que editoriales de aquí se animasen, y que se atreviesen con los chicos de Primaria y de la ESO. Supongo que tiempo al tiempo.
    Jose María, tú que eres librero: ¿los libros de texto suponen tanta ganancia para las librerías? Me refiero a que obligan a trabajar con editoriales muy distintas y, por tanto, con distribuidores que, de otra manera, quizá, no trabaja la librería, ¿no? A veces pienso si no es más molesto localizar esos libros que el beneficio que aportan al librero. Porque, ¿cómo reaccionan esas distribuidoras? ¿Exigen un adelanto sobre los libros, ya que el librero no es cliente suyo? ¿Aseguran la devolución en caso de que los clientes de la librería dejen al librero colgado?
    Gracias.
    Un beso.

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