Libreros y libreras felices

¿Existen? Sí

¿Son especie protegida? No

¿Se esconden? Tampoco

¿Te puedes topar con ellos? Depende de la actitud sincrónica. Algunos los rehuyen.

¿Tienen proyectos? Unos cuantos

¿Evalúan? También

Habíamos quedado a comer para charlar de algunos temas. Querían recoger ideas y críticas. Son, al fin y al cabo, de la especie ‘libreros con orejas grandes y boca pequeña’, por lo menos hoy.

Siempre es además ocasión de conocer gente nueva. Hasta algún editor se ha ‘perdido’ por allí y algún otro presente en la ausencia porque se encuentra trabajando en estos días algo alejado de Bilbao.

Seguimos con el aire fresco. ¡Por eso me debe ir tan bien la tensión!

Machismo y ganancias

Los titulares de los periódicos son a veces maravillosos. Los estudios que dan pie a los mismos también.

El de El País de hoy, estupendo: Los hombres machistas ganan más dinero.

Claro que ahora vienen las dudas:

¿A partir de qué cantidad se empieza a ser machista?

¿Cuándo este hecho, tasado en euros, si se mantiene estable no tiene vuelta a trás?

¿Le habrá entrado a la banca americana de repente un puntito de conciencia pudorosa y habrá abandonado su machismo institucional?

¿Quién es más machista el Presidente del Gobierno, el de la Junta de castilla y León o el alcalde de Valladolid?

¿Se producirán tendencias parecidas en las mujeres? ¿Se podrá también una mujer convertir en machista a partir de determinada cantidad de dinero?

Y yo, por aquí, todo preocupado porque no me cuadran las cifras…. 🙂

Divagaciones nocturnas

Frescura

Cuando hoy volvía para casa después de una comida con una persona, que  en su origen es y ha sido de trabajo, me venía constantemente rondando por la cabeza la palabra frescura.

Así que me he ido al diccionario y creo que esta acepción aplicada a la persona cuadra con el sentimiento y la sensación que tenía.

Amenidad y fertilidad de un sitio agradable y lleno de verdor.

Cambio ‘sitio’ por persona.

Algunas personas, no muchas, me provocan esa agradable sensación después de estar con ellas. No es sólo de lo que se hable. Es la actitud mostrada, la forma de expresarse, de estar, de mirar, hablar….

¡Vienen bien estos ‘toques’ después del inicio de semana que  todos llevamos a cuestas!

Usuarios y bibliotecas

Se acaban de hacer públicos a través de los medios de comunicación los datos de un estudio sobre las bibliotecas, que habrá que esperar a leer entero, realizado por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y que abarca del año 2001 al 2005.

Los datos, que parecen ser optimistas no parecen guardar excesiva relación con otros que facilita el INE  que, por cierto, facilita ya datos del 2006. Es cierto que parecen aumentar los usuarios absolutos y el número de préstamos absolutos, pero un análisis un poco más fino quizás nos permita ver otras cosas, por lo menos en los datos del INE.

Resaltaré dos datos, usuarios y  préstamo, que utilicé durante este año para un curso.

En relación a los usuarios no niego que hayan aumentado. sería como negar que la población española también ha crecido, pero, por lo menos en los datos del INE, lo que no parecen aumentar es el número de usuarios por 100.000 habitantes que es lo que nos puede dar una tasa real de crecimiento en la población española. es decir: no nos vale el más, sino el más en relación al volumen global de la población y este dato no parece haber aumentado: 33.972 en el 2.000 y 33.808 en el 2006. Con mucha variación en función de las distintas Comunidades Autónomas. ¿Reflejo quizás de las distintas políticas llevadas adelante?

(Si pincháis sobre las imágenes las veréis en grande)

usuarios_p.JPG

Si nos fijamos ahora en los préstamos podemos ver que éstos sí que han aumentado. Algo lógico si hay más usuarios absolutos, más número de los mismos.

Pero cuál es la tendencia clara al aumento en préstamo, qué es lo que está cambiando realmente la tendencia. ¿Los libros? ¿Los documentos sonoros? ¿Los audiovisuales?

prestamo_p.JPG

Parece que los libros y los documentos sonoros mantienen un crecimiento vegetativo, mientras que el aumento significativo se produce en los documentos audiovisuales. ¿Cuál será tanto la tendencia presupuestaria como de compra a futuro con estos indicadores? ¿Qué soportes y contenidos deberán ser atendidos en un futuro?

Veremos, finalmente dónde se produce ese ‘cambio decisivo’ que parecen anunciar los realizadores del estudio. Quizás sea el cambio ya generalizado de nombre: de la biblioteca a la mediateca.

¿Ayudará ese cambio a la inclusión social?

Notas sueltas de una Jornadas

Me invitaron a asistir a unas Jornadas celebradas este fin de semana pasado, viernes y sábado, en Bilbao y organizadas por el PSE-EE.

La primera finalidad de las mismas era clara y quien se haya paseado por algunos de los medios escritos lo habrá comprobado: la ‘puesta de largo ante la clase económico-empresarial grande de Euskadi de Patxi López.

Digo lo de ‘grnade’ porque hubo, si mi cabeza no me falla, escasaseferencias a las Pymes.

Dos días dan para entresacar algunas notas que me llamaron la atención.

La primera, una recomendación para la lectura de la Ministra Cristina GarmendiaMás formación y menos burocracia de Andreu Mas-Colell.

Las notas sueltas que van por orden de aparición sin indicar quién lo dijo.

– Crear un entorno social más proclive a la investigación científica.

– Generación de un tejido empresarial progresivamente más intensivo en conocimiento.

– Países nórdicos como  modelo.

– El problema no es la independencia, sino las libertades básicas y la respuesta a la globalización.

– El secreto está en la organización y ‘valorización’ del capital humano.

– El empresariado vasco secaracteriza por la iniciativa, la intuición, la perseverancia y la asunción de riesgos.

– La clave está en cómo encontrar el equilibrio en inversión entre los sectores tradicionales y novedosos.

– Debemos situarnos en la  parte alta de la cadena de valor del producto. Comentario: me resonaba la reflexión que alguna vez he planteado a editores sobre dónde situarse en la escalera (datos, información, conocimiento y sabiduría) de la gestión del conocimiento.

– Aumentar el nivel tecnológico de los productos.

– El problema fundamental no es la dimensión, sino si se tiene producto o no.

– Nadie sabe ni cuánto va a durar ni cuán profunda va a ser la crisis.

– El modelo de crecimiento no lo deciden los gobiernos sino los empresarios.

– Los economistas en los momentos complejos no somos los mejores para ‘animar’ una fiesta.

– Nadie pone la mano en el fuego sobre otro posible sobresalto.

Innobasque puede ser un buen punto de partida para muchas cosas.

Cuando iba el sábado hacia las Jornadas me encontré en Amézola con esta escena

taichi.jpg

 

que se repite a diario.

Quizás el cómo veamos las cosas, las situaciones y las relaciones tenga mucho que ver con los ritmos.

Efecto del best seller

st1\:*{behavior:url(#ieooui) }

st1\:*{behavior:url(#ieooui) } Los grandes empresarios tienden a correr en pos de los best seller, principal espejismo del desierto de la edición ‘no’, e ignoran o acptan el libro de alta cultura según los vaivenes del presupuesto, y del patrocinador. Pero a menudo en el preuspuesto se producen desastres creados por lo que yo llamo ‘falso best seller’, o sea el libro sin la menor calidad sque se querría que fuese un best seller, pero que en realidad vende la mayoría de las veces sólo una parte, o nada, de una tirada exagerada. Para un auténtico best seller, ¿cuántos hay ‘falsos’ que fueron a parar a la guillotina? Con todas sus costosas campañas publicitarias. Eso sí, el ‘falso best seller’ habrá obtenido un resultado: habrá desalojado de los mostradores de las librerías, como hace la falsa moneda con la buena, a los libros de la edición ‘sí’. (Giulio Einaudi en diálogo con Severino Cesari; pag. 16)

¿Qué inquieta a las librerías francesas?

El último número de agosto de Livres Hebdo recoge cuáles son los factores que más inquietan a las librerías francesas.

Los señalo por orden de importancia y con el porcentaje aproximado entre paréntesis.

– Situación económica general (42%)

– Concurrencia de las librerías en línea (34%)

– Concurrencia de otras formas de ocio (25%)

– Baja presencia de público en las tiendas (22%)

– Elevado nivel de producción (21%)

– Concurrencia de las grandes superficies comerciales (15%)

– Retroceso en número de los ‘grandes lectores’ (7%)

– Concurrencia de los hipers y supers (7%)

– El precio del libro (5%)

¿Y a  ti librero qué es lo que te produce inquietud?

Verticalización del sector

Aparece hoy en El País un artículo firmado por Carles Geli sobre la presencia de los editores, algunos grupos, en las librerías y cómo, aparentemente parecen querer extender su poder.

Al final y en lo que se refiere a los grupos de capital exclusivamente español el artículo sólo referencia el caso de PlanetaCasa del Libro y obvia por ejemplo el fracaso del modelo PrisaCrisol.

El otro ejemplo citado, la aparición de las Bertrand en España, parece más bien responder a conseguir ocupar el mercado que el propio grupo Bertelsmann puede estar perdiendo en el terrno puerta a puerta, es decir, el descenso de socios y ventas del Círculo de Lectores.

El resto de ejemplos, Top Books, Laie, Fnac y Nobel  hacen referencia a realidades distintas que más que ver con grupos editoriales tienen relación en algunos de los casos con realidades libreras.

Se quedan muchos otros ejemplos en el tintero como el proceso que puede seguir Almuzara junto a Librerías Beta, el modelo de Santos Ochoa, el más modesto de Ler librerías, la propuesta de horizontalidad de L o la verticalización casi buscando la exclusividad con el ‘o conmigo o contra mí’ de Elkar.

Sabemos que hay más. Sólo queremos señalar que nos llama poderosamente la atención que El País calle sobre rl propio fracaso dentro de su grupo no editorial, sino de comunicación, al igual que Planeta y/o que se piense que estos, los macrotamaños son los únicos y posibles planteamientos con sentido y futuro.

La realidad del mundo del libro en lo que concierne a librerías demuestra que esto no es así en todos los casos y lo que sí parece más preocupante es que el monocultivo se va a centrar en las ciudades o núcleos de atracción poblacional por encima de 100.000 habitantes quedando a salvo ortso que sí parecen ofrecer diversidad.

En cualquier caso, estos procesos que son interesantes y se desarrollan de manera más callada aquí y en otros países, no requieren el sustento de los grandes medios que pertenecen a grupos multimedia y multisoporte se dan otros procesos de sinergias entre editores y libreros a los que les basta con ir llegando, de manera sigilosa, a sus lectores.

Gasto público

Para tenerlo en cuenta en estos tiempos….

Todo aquel gasto público que los ciudadanos vean como beneficioso para la sociedad legitima la actividad tributaria de recaudar ingresos públicos y apunta hacia la construcción de un sistema tributario justo. Y, contrariamente, todo gasto público que pueda ser tachado de despilfarro, clientelismo, ostentación, gastos faraónicos, etc. desincentiva el interés por la fiscalidad y hace más aceptable socialmente el fraude fiscal. (Txema Otxaran; Los impuestos vascos. ¿qué son y para qué sirven?; Gogoa, pag. 70)

Librería, pescadería y novedades

Hay un fenómeno que me parece que no escapa a nadie que visite las librerías, y es que las librerías se parecen cada vez más a las pescaderías. Es decir, llega el género, pero al cabo de tres o cuatro días empieza a apartarse, no necesariamente porque huela mal, sino porque llega género más fresco. Una cantidad de libros llega a una mesa, llamada mesa de novedades, y va desplazando al libro por bueno que sea. Hay un momento que ese libro se cae de la mesa de novedades, se introduce en la estantería y ahí se pierde en la noche de los tiempos. (Joan Barril; Conversaciones con editores en primera persona; pag. 224)

Librerías crujientes

Los dos días de Madrid han dado bastante de sí.

Una de las reuniones de trabajo la celebré en la Marcial Pons de economía.

No había estado nunca dentro de ella cosa que no ocurre, por ejemplo, con la Marcial Pons de humanidades de la que ya he hablado en alguna ocasión.

Además de la estupenda atención de Enrique, de casta le viene al galgo, pude luego mantener una interesante conversación con Nacho, su director de sistemas. Andan liados en proyectos interesantes que ojalá lleguen a buen puerto.

Lo que me agradó sobremanera es que hablásemos de proyectos novedosos y tecnológicamente avanzados en un ‘espacio crujiente’.

La librería es agradable y como podéis ver de abundante madera. Al avanzar sobre la balconada ésta produce un agradable crujir que, por lo que me contaban, parece tener ‘enfrentados’ a los clientes entre los amantes del crujjjjj y los detractores del mismo.

 

 

 

 

A mí me provocó una agradable sensación y la reunión y la charla con las personas que allí estaban más todavía.

 

 

Siempre es bueno que las librerías hagan ruido. Por lo menos, indica movimiento.

 

 

Librerías y crisis

Estos días pasados, paseando por Madrid y ya de noche me llamó poderosamente la atención un anuncio de de una empresa de ‘plástico‘ que había escogido a las librerías como eje de una campaña publicitaria.

Que en tiempos de crisis, parece que ya sí, con la que está cayendo y con lo caritativos que parece que vamos a ser los ciudadanos al salir todos, o mejor nuestro dinero gestionado por las arcas públicas, en defensa solidaria de los pobrecitos bancos, inversores y especuladores varios de distinta talla y tamaño, tiene gracia que sean las librerías el lugar de refugio ante la avalancha que se avecina.

Quizás sea una forma sutil de señalar que nunca habrá dinero mejor gastado.

La ‘siemprecrisis’ del sector del libro

De una manera general siempre se ha hablado de la crisis del libro. A mediados del siglo XVIII en su “Tableau de Paris”, Louis Sébastien Mercier ecribe que la censura y los “reglamentos de cualquier clase” amenazan la edición y el comercio del libro: “Todo el mundo se compadece y dice que está arruinado: impresores, libreros, autores. Los primeros no quieren comprar nada, y cuando imprimen lo hacen a su costa, los libreros no dan ninguna salida al libro: los falsificadores (raza indestructible) se adueñan durante este tiempo de la obra y el autor ha perdido su salario y sus anticipos. He ahí el estado de la librería”. En 1904 el librero-editor Henri Baillière escribe que la crisis del libro “es una enfermedad crónica que tiene su naturaleza en sí mismo; sufre desde su nacimiento, vive y vivirá. No desaparecerá y no morirá, es inmortal. (Laurence Santantonios; Tant qu’il y aura des livres; Bartillat, pag. 133-134)