Política real-virtual

La política real y la política virtual marchan en sentidos contrarios, y la distancia entre ambas crece a medida que la autosuficiencia de una se beneficia con la ausencia de la otra. La era del simulacro de Jean Baudrillard no cancelaba la diferencia entre la cosa genuina y su reflejo, entre realidades reales y virtuales, simplemente abría un precipicio entre ambas, fácilmente franqueable para los internautas, pero cada vez más difícil de franquear para los ciudadanos actuales o futuros. (Zygmunt Bauman; Vida de consumo; FCE; pag. 149)

Sensualidad en Bilbao

En su segunda acepción: 2. f. Propensión excesiva a los placeres de los sentidos.

Siempre habrá que discutir si los palceres pueden ser excesivos.

Lo fantástico es cómo se puede llegar a determinadas situaciones.

Un correo de una antigua compañera de carrera.

Una quedada de hace algo más de un mes para pasar repaso a nuestras vidas y estados actuales.

Un libro por medio para seguir demostrando con la práctica la teoría de Zaid de que los libros acaban generando conversaciones.Obviaremos en este caso el título, aunque pueden intentar indagar por este blog, ya que no es lo importante en este caso.

Un correo del autor después de aquella quedada con la compañera para buscar un tiempo reposado, ¡qué mejor que una comida!, que se concreta hoy.

Una propuesta posterior de dos espacios para comer con posibilidad de elección.

Aterrizamos en el Bar Capuccino (Gordóniz 2). Os lo digo susurrando…. ¡No os lo perdáis!y disfrutad del tacto de la comida antes del gusto. Para comer con las manos, si se quiere.

Con los previos, cervecita en un día de calor cubiertos con buena sombrilla, se inicia la conversación que va y viene tejiendo los espacios personales, profesionales, sociales, familiares… como si nos conociéramos ya de antes.

Pasa algún buen amigo. ¡Es lo que tiene comer en la calle!

Se añade a última hora alguna generación más joven.

Pasadas las seis nos levantamos. Unos buscando un taxi. Otros, el camino fácil para llegar a casa.

Aquí le andamos tecleando.

Al fin y al cabo sólo hablábamos de libros y de vida. ¡Qué más se puede pedir en una tarde de bochorno en Bilbao!

Obviamos nombres, fotos y demás. Eso queda para los presentes en la conversación. Quizás en la próxima invitemos a alguna persona más siempre y cuando no le hayan zumbado los oídos hoy a la tarde.

La infelicidad del exceso

La gente parece progresivamente abrumada por el exceso de alternativas que se le ofrecen, generándose así una curiosa paradoja: somos infelices en un mundo en el que tenemos de todo. Es decir, seguramente en los próximos años tendremos que aprender a manejar bien el balance (tradeof) entre una oferta tremendamente variada, global, y una demanda agobiada, perdida, ante el exceso.

Cultura playera

Leo la prensa aprovechando la estupenda mañana de domingo en ‘la salvaje‘.

Debajo de la sombrilla, en cómoda silla, con la brisa marina que soplaba todavía a eso de las 11:30 leo un par de infromaciones en El Correo.

La primera el artículo de juan Bengoechea ‘El silencio de Dios’ . Recojo el párrafo fina:

La pobreza no es un castigo divino, sino el fruto amargo de decisiones humanas. Y nosotros somos la primera generación que dispone de recursos y tecnología para erradicarla. No podemos, como hasta ahora, delegar el gobierno de la globalización en la mano invisible del mercado. Debemos intervenir creando mecanismos que, a semejanza de nuestros estados de bienestar, permitan paliar las obscenas desigualdades existentes en el mundo. Es un imperativo ético, y, a largo plazo, también una inversión. Su coste con toda seguridad sería inferior al esfuerzo desplegado para paliar algunas de sus secuelas: inmigraciones ilegales, pandemias o terrorismo integrista. Sólo en la carrera de armamentos el género humano enterró en 2008 una cantidad equivalente al 2,4% del PIB mundial. En el barco de la globalización podemos salvarnos o hundirnos, pero, en ambos casos, lo haremos todos juntos.

La pobreza es el fruto amargo de decisiones humanas. Y nosotros somos la primera generación con recursos y tecnología para erradicarla.

Más adelante me encuentro con una amplia entrevista, doble página, de César Coca y Jon Fernández a la Consejera de Cultura Blanca Urgell realizada tras la reciente comparecencia ante la Comisión de Cultura y Juventud del Parlamento. Algunas notas y comentarios sobre la misma. – Me llama la atención la excesiva ‘museización’ y ‘Guggenheimnización’ mediática de la cultura y de la política cultural. Vuelve a aparecer de nuevo como titular y arrastra tras de sí al Balenciaga. – La dependencia presupuestaria ya conocida que supone la EITB y la política lingüística con el problema que supone que se suelen situar las miradas donde están los dineros aunque a veces a medio y largo plazo no sea donde se estén jugando las estrategias de futuro de las políticas culturales. – El reconocimiento medianamente explícito de que ha habido personas y colectivos que hasta la fecha se han quedado ‘fuera del reparto’. – La necesidad de revisión del Plan Vasco de la Cultura. Algo que casi todo el mundo reconoce  porque no ha mantenido un equilibrio entre los distintos sectores, porque hay subsectores a los que nunca se les ha llamado y por la falta de análisis trasversales y en nuevas claves amén de algunos de los planteamientos de partida que llevan al hecho final de que sólo parece encontrar una justificación cuando se convierte en una especie de rosario de acciones situadas una detrás de otra sin ton ni son. – Me gusta que se hable de cultura abierta por el guiño que supone.
– Me parece interesante la referencia a ‘industrias fuertes’ pero no encuentro ninguna pista ni referencias a la digitalización como reflejo de una nueva situación.
– Me parece sano que acepte los patinazos con deportividad reflejado en forma de risas en la entrevista.
– Finalmente, saco una frase de contexto pero que quizás definiría con claridad una línea de trabajo: que tengamos claro qué dinero reciben los proyectos, de dónde y cuáles son sus resultados.Quizás esto deba ser más importante que nunca en situaciones de crisi y de aumento de desigualdad. Por ello es posible que el Athletic deba ir a buscar los dineros que demanda a otro sitio al igual que todo aquello que no tenga a fecha de hoy una incidencia clara en nuevas propuestas de valor.

Lectura y soledad

Leía mucho, escuchaba música. La lectura y la música me habían gustado siempre, pero la mistad con Shimamoto había estimulado y pulido las dos aficiones. Me acostumbré a ir a la biblioteca y a leer cuanto caía en mis manos. Cada vez que empezaba un libro, no podía dejarlo. Era como una droga. Leía durante las comidas, en el tren, en la cama hasta el amanecer, leía a escondidas durante las clases. Mientras tanto, conseguí un pequeño aparato estéreo y, en cuanto tenía un momento libre, me encerraba en mi habitación a escuchar jazz. Sin embargo, apenas sentía deseos de compartir con nadie mis experiencias sobre libros o música. Yo era yo, no otro. Pnesarlo me hacía sentir tranquilo y satisfecho. En este sentido, tal vez fuera un adolescente solitario y arrogante. Detestaba los deportes de equipo. Aborrecía los juegos donde tuviera que disputar unos puntos con los demás. Lo que a mí me gustaba era nadar solo, en silencio.

Con todo, no era un auténtico solitario. En la escuela tenía algunos buenos amigos, aunque no muchos.

(Haruki Murakami, Al sur de la frontera, al oeste del sol ; pag.28)

La invasión del ocio

En tiempos de crisis y paro parece que hay que ir haciendo hueco al ‘ocio’. Los video juegos se convierten en nueva industria cultural porque se han convertido en una alternativa de ocio.

Este camino de convertir la cultura en divertimento en algo sólo útil en los momentos de ocio como opuesto a neg-ocio ha calado también en las encuestas de lectura.

Lanzarse por ese tobogán que se preocupa sólo de una parte del tiempo vital con un sentido y significado por detrás no tengo nada claro que sea un buen camino o, mejor, que sea el camino.

Hacer converger como si fuera casi lo mismo ocio y cultura o pensar que la cultura sólo se desarrolla y disfruta en tiempos de ocio supone avanzar hacia un nivel de raquitismo temporal y vital importante tanto si es videojuego como si es lectura.

Sentimientos, arte y permanencia

A poco que cambien los gustos de la gente, a la mínima fluctuación económica, todo se irá al garete. Lo he visto muchas veces. Es algo muy simple. Todo lo que tiene forma desaparece antes o después. Sin embargo, hay un tipo de sentimientos que permanecen para siempre…

Nadie se sumerge en inguna aventura esperando resultados mediocres. La gente, pese a tener un chasco nueve de cada diez veces, desea tener al menos una experiencia suprema, aunque sólo sea una vez. Y eso es lo que mueve el mundo. Eso es el arte, supongo.

(Haruki Murakami, Al sur de la frontera, al oeste del sol ; pag.134)

Imagen e identidad

– ¿Sabes, Hajime? -dijo-. A través de una fotografía no puedes comprender nada. No es más que una sombra. El verdadero yo está en otro sitio. Y eso no sale reflejado en la imagen.

Aquella fotografía hacía que me doliera el corazón: Al mirarla, me daba cuenta de cuánto tiempo había perdido. Un tiempo precioso que jamás volvería. Un tiempo que, por más que me esforzara, jamás podría recuperar. Un tiempo que únicamente existía en aquel instante y en aquel lugar. Mantuve los ojos fijos en la fotografía durante largo rato.

– ¿Por qué la miras con tanta atención? -dijo Shimamoto.

– Para llenar ese espacio de tiempo -le respondí-.

(Haruki Murakami, Al sur de la frontera, al oeste del sol ; pag.180-181)

Contenido abierto y acceso a la información

¿Son abiertos los canales, los mediadores que nos facilitan el acceso a los contenidos que queremos a veces que sean abiertos?

¿Tiene sentido que entre creador que quiere que su contenido sea en abierto y el usuario final que la intermediación genere ganancias para otros?

¿Deben ser de pago los contenidos que producen las administraciones públicas en formatos digitales?

Preguntas y más preguntas que mañana nos plantearemos los Aprendices en el taller. Es posible que salgamos con más preguntas todavía para eso estamos en ‘proceso de aprendizaje’ tal y como ocurrió la semana pasada en el seminario montado con motivo de la presentación del quiosco digital de las Revistas Culturales.

Esperemos no suicidarnos nosotros como parecen hacer periodistas y políticos en nuestro proceso de aprendizaje.

Maridaje

En su segunda acepción: Unión, analogía o conformidad con que algunas cosas se enlazan o corresponden entre sí.

Parece que el último número de Trama y Texturas marida bien con el vino Singular presentado hoy en Bilbao.

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Parece también que experiencia, Javier Maura, y novedad, Joël López, no hacen mala compañía.

Ha sido un buen final de día.

Ha empezado pronto como muchos otros.

Hemos estado y hablado con bastantes personas que como otras veces nos han acompañado en la decisión.

Así que a todos y a todas con los que hoy he hablado ¡Mil gracias por vuestra escucha compañía, ánimos, consejos y pepitogrilleces!

La vida se encarga de tomar las decisiones de una forma maravillosa y sorprendente… y entonces todo resulta sencillo y natural. (Sandor Márai; La mujer justa; Salamandra, pag. 124)

La vida está hecha de decisiones (Ferrán Adriá; El Correo 9-05-04)

Nos seguimos.

Todo a su tiempo.

Hoy un día bien maridado con cada persona con la que he hablado.

Regalo

Hay que saber dar y hay que saber recibir. No hemos sabido ver los regalos que nos hacían en su momento. A veces incluso hemos creído que nos eran debido por ser quienes éramos. A veces nos han dadop la mano y creíamos que era algo común y no lo era; no era, no en ese caso, una convención. No siempre los regalos son compras encubiertas: son manifestaciones espontáneas de afecto, queremos expresar algo que de otra manera no podemos o no sabemos.

Propiedad intelectual. Desaprendiendo…

Este próximo viernes los Aprendices celebraremos un taller centrado sobre la Propiedad (Derecho o facultad de poseer alguien algo y poder disponer de ello dentro de los límites legales.) intelectual (Dedicado preferentemente al cultivo de las ciencias y las letras).

El celebrar un taller sobre algo supone el reconocimiento de la existencia del objeto del taller. En este caso, la propiedad intelectual.

Hemos recogido algunas posiciones un poco airadas de estos últimos días como la de Milos Forman u otras reflexiones más sutiles como la de Juan Varela que con datos hace ver que los que menos se favorecen, luego alguien se favorece, de la economía digital son precisamente los creadores de contenidos, siendo en cambio los buscadores y portales los que parecen hacer un negocio redondo.

Si al mismo tiempo vemos, por ejemplo, que quien promueve las descargas libres prohibe la copia de sus programas vemos que hay muchos intereses bailando.

En cualquier caso esta discusión en lo que se refiere a contenidos culturales podríamos situarla en el terreno de la burguesía bienpensante que en la pirámide maslowniana tiene ya cubiertas sus necesidades básicas.

Es decir: entretenimiento de salón para minorías.

En cualquier caso es lo que por azar y situación nos ha tocado vivir y con ello si al final podemos pasaremos la tarde del viernes.

Al fin y al cabo a nadie molestamos ni nuestras alubias dependen directamente de lo que dejemos en dominio público.

De todas formas si pensamos que el discurso y el debate es nuevo nos equivocamos.

Fueron los libreros quienes inventaron al autor como propietario de su obra (69)….En el siglo XVIII la idea de propiedad literaria va contra todo un discurso de la Ilustración que rechaza la apropiación privada de las ideas. Toda la ideología ilustrada, según Condorcet o Sieyès por ejemplo, consiste en afirmar que no puede establecerse una propiedad literaria porque las ideas deben ser compartidas para el progreso de la humanidad, y no hay una razón por la cual un individuo particular sea el propietario de una obra en que haya ideas útiles para todos (72). (Roger Chartier; Cultura escrita, literatura e historia; FCE)

Libro de texto. Además de los modelos, ahora los soportes

Parece que la propuesta genérica del PP gallego para pasar del préstamo a la titularidad o propiedad en las rentas bajas y medias agrada a libreros y editores gallegos. A El País el modelo de préstamo existente le sigue pareciendo que es gratuidad. Santillana, perteneciente a su grupo haría bien en explicarle las diferencias.

El problema es que cuando pensemos o evolucionemos hacia el digital habrá que repreguntarse qué queda en préstamo o titularidad y hacia dónde irán las inversiones de las administraciones públicas.

Los balbuceos digitales en Cataluña parecen estar generando tensiones en Cataluña.

El cambio de soporte que se irá produciendo de manera gradual con toda seguridad dibujará en un plazo no excesivamente amplio un panorama más complejo en principio porque suponiendo que los contenidos entendidos como uan de las claves necesarias para la educación deban ser gratuitos cómo podrá concretarse ese proceso ¿con plataformas abiertas y con pago de ordenadores?¿qué deberá ser asumido en una nueva situación donde las mediaciones cambian por las administraciones y qué por los padres?

Pudiendo además en modelos de plataformas abiertas estra presentes referencias de distintos editores o de distintos proveedores de información tendrá sentido la ‘exclusividad editorial’ que hasta ahora iba unida al libro en papel.

Se atisban momentos de peligroso lobby editorial donde como tanta veces los intereses educativos quedarán en segundo plano.

Esperemos que los responsables públicos sepan estar a la altura de los ciudadanos y no de las empresas.

¿Uniformidad?

El conservadurismo, el racismo, la xenofobia, la construcción de un antipático “nosotros” hecho de miedo y prejuicio de clase emp iezan a ser de buen tono. Nuestro mundo ni es homogéneo ni se deja uniformar por las buenas y las malas de los intereses financieros transnacionales o de una ideología jacobina y abusiva que relega las diferencias al siniestro territorio del folklore hecho espectáculo.

(Miguel Sánchez Ostiz; Cuaderno Boliviano, pag. 160)