Exceso y frustración

Gabriel Zaid me ha parecido siempre un pensador sugerente y estimulante. Estoy leyendo ahora El progreso improductivo.

Señala en mi opinión con acierto que ‘paradójicamente, esa riqueza de posibilidades colectivas, se vuelve una carga aplastante de posibilidades no vividas que acaba por empobrecernos. Mientras que el hombre de una cultura pobre ejerce su cultura plenamente, nosotros vivimos en una cultura que rebasa nuestra capacidad de vivirla, ni en varias vidas seguidas’.

Mucho de esto hay también en las propuestas de redes sociales donde la aparente oferta de ‘amigos’ y relacciones son imposibles de vivir. El mundo relacional está en la base del mundo cultural, pero requiere tiempo y profundidad imposible de vivir con todos esos ‘amigos’ de las redes sociales que pensamos a veces que más valor tienecuanto más grande es.

Sigue…’La cultura moderna crece a tal velocidad que vos vuelve, personalmente, cada vez más incultos. La incultura, la insuficiencia, el subdesarrollo, son productos directos del progreso´….’Gracias al progreso, la vida no vivida, pero posible, lleva siglos de crecer más aprisa que la vida vivida, dejándola siempre atrás y empobreciéndola’.

Voy a ver si consigo resituarme en lo menos, en apariencia, pero más profundo e intenso.

De okupa

Temporalmente hemos escapado de nuestro hábitat habitual buscando ‘espacios vacíos’ en los entornos familiares cercanos.

Así que hemos aterrizado de ‘okupas’ en dos casas pensando en que quizás en alguna de ellas no nos aguanten.

Hemos llegado con nuestro equipaje-vivac para aguantar como mínimo un mes.

Nos ofrecen en ambas wifi que nos permite mantener el contacto con el mundo y nos ofrece, por lo menos en la que uno se encuentra, la posibilidad de contrastar y convivir con rutinas distintas a las que habitualmente manejamos, hecho que ayuda siempre a darse cuenta de la realtividad de muchos de los tics vitales que nos acompañan y que en muchas ocasiones hemos acabado dando el grado de ‘norma’.

Curioso también en nuestro caso al habernos movido de población los distintos ritmos y las nuevas tramas de comercio, urbanas y de ritmo en las que nos iremos moviendo durante una temporada.

La patria…. y el poeta

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Y el poeta recuerda la patria, tantas como poetas sobre la tierra. Tantas como límites se impone el hombre, tantas como fronteras se descubren en el pasado de un infierno cercano. Tantas patrias como locuras existen en el mundo. Tanta insignificancia como las cosas que nos rodean sin importancia. (Kepa Murua; Un lugar por nosotros; Brosquil; pag. 80)

Los equipos….

Llevamos desde octubre de manera muy activa trabajando un equipo base de 8 personas en el proyecto Kulturklik. Pronto verá la luz con su traje definitivo. Paciencia

Somos de procedencias e historias personales y profesionales diversas. También de muy distintas edades. Con un abanico que rondará casi los 35 años entre la persona de más edad y la más joven.

Mantenemos un ritmo de reunión semanal que nos sirve además como cierre laboral en muchas de las ocasiones.

Tengo la sensación aunque en esto siempre uno se puede equivocar que el ambiente es bueno, participativo con alto grado en ocasiones de crítica, sugerencias, aportaciones que se mueven en un ambiente cómodo, con su punto de sana ironía en muchas ocasiones.

A lo largo de estos meses hemos mantenido también abundantes reuniones. Hemos podido disfrutar y enriquecernos con los puntos de vista, sugerencias y opiniones para algunos de los temas de unos cuantos medios de comunicación. Desde aquí gracias a los que habéis compartido parte de vuestro valioso tiempo e ideas con nosotros siempre además desde una actitud claramente colaborativa, trasparente y abierta. Seguiremos hablando y escuchando.

Pero lo que hoy quería resaltar es ese buen ambiente que a veces se muestra en pequeños detalles. Lógicamente hay personas que hablan más, otros menos. Según el tema o asunto puede haber una ‘primera visión’ de especialista que luego algún ‘recluta patoso’ tira por tierra o quizás a la responsable de comunicación ñla responsable de tecnología le puede plantear un enfoque más adecuado en su área en la que no había caído. Todo ello con orden y concierto.

A veces, en esos momentos ocurre como en las orquestas, el arpa que casi no ha aparecido, pero estaba ahí que incluso puede que lleve algún concierto sin aparecer empieza a tocar su melodía. Quizás es corta. Sólo unos compases, pero claves, imprescindible para el buen funcionamiento.

De ello creo que el viernes pasado tuvimos un claro ejemplo que no viene al caso.

Al fin y al cabo esta entrada sólo quiere ser un pequeño homenaje y agradecimiento para todos los que nos vemos los viernes con ‘buen, muy buen rollito’ hasta cuando ‘vuelan’ las ‘bofetadas dialécticas de punta a punta de la mesa.

¡Nos vemos el viernes!