Kukutza. Tristeza y contradicción

Acabo de bajar del barrio de Rekaldeberri donde se asienta Kukutza con una profunda situación de tristeza.

Lo visto me recuerda épocas pasadas que uno inocentemente pensaba que estaban superadas.

Se lo comentaba justo el miércoles a un amigo: esto va a explotar.

Carreras, cargas de la ertzaintza, contenedores volcados, un barrio incomunicado por coche.

Imágenes para mí de una sociedad que sigue enferma.

No tengo el cuerpo para entrar en los motivos que han llevado a esta situación.

Sí venía pensando cuando volvía que parece extraño que algo que lleva sucediendo desde hace diez años parezca que sólo pueda terminar por explosión en unos pocos meses como si todos hubiéramos estado mirando para otro lado o hubiéramos tenido miedo de ir urgando en la contradicción hasta llegar al ‘punto limpio’ donde las cosas y situaciones pueden empezar a cicatrizar y crear nueva piel.

No me apunto a los que a última hora les gusta señalar con el dedo como el chivatillo listo de la clase ni a la defensa, chulesca, incluso a cualquier precio, de la propiedad privada ante una propuesta pública, la de Kukutza, que ha vivido siempre al borde y en el margen, pero con interlocución, en sus relaciones con las instituciones. Cada uno, en cualquier caso, es libre.

El estar viendo los toros ahora desde un lado, el institucional, me provoca una profunda situación de contradicción porque tristemente siguen existiendo y seguimos levantando barreras.

Cualquier solución que se dé creo que ya no va a ser buena.

En vísperas de una celebración de Año internacional de las culturas, de la Paz y la Libertad estos prolegómenos aunque parezcan locales no son buenos.

Me voy a rumiar en solitario cómo sobrevellar la contradicción.

En cualquier caso prefiero quedarme con el dolor de la tristeza que con la rabia mostrada en los contenedores volcados o la fina capa de las palabras aparentemente inteligentes.

A veces es necesario el silencio.

Actualización

Y de escuchar reflexiones como la de Imanol.

Linda caritza Street.

Asier Gallastegi

Anuncios

6 comentarios en “Kukutza. Tristeza y contradicción

  1. Mont

    Me gusta la reflexión que haces, también al menos por mi, que no me he acercado fisicamente. Nos cuesta encontrar los espacios comunes y el “punto limpio”. El síntoma no es local es epidémico y lo peor es que puede llegar a ser crónico. Contigo en la tristeza.

  2. Pingback: Kukutza ya es (parte de nuestra) historia | enredando+korapilatzen

  3. Pingback: Kukutza ya es (parte de nuestra) historia | Participasión

  4. Pingback: Cultura y diversidad. A propósito de editores y Kukutza | cambiando de tercio

  5. Pingback: Kukutza ya es (parte de nuestra) historia - enredando+korapilatzen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.