Inspirar amor

Joubert: El fin de la vida es amargo. Menos de un año después de escribir esas palabras, a los sesenta y un años, edad que en 1815 debía de parecer mucho más avanzada de lo que hoy se considera, anotó una formulación distinta sobre el fin de la vida que invita a mayor reflexión: hay que morir inspirando amor (si se puede). Te conmueve esa frase, sobre todo las palabras entre paréntesis, que a tu modo de ver muestran una gran sensibilidad de espíritu, adquirida con gran esfuerzo, sobre lo difícil que resulta inspirar amor, en particular para alguien que está en la vejez, que se está sumiendo en la decrepitud y se encuentra al cuidado de otros. Si se puede. Probablemente no exista mayor logro humano que merecer amor al final. (Paul Auster; Diario de invierno; pag. 228)

Los recuerdos están todavía recientes y frescos. La muerte de una persona cercana genera extrañeza en nosotros mismos.

Todos somos extraños para nosotros mismos, y si tenemos alguna sensación de quiénes somos, es sólo porque vivimos dentro de la mirada de los demás. (pag. 175)

Una de esas miradas se ha ido y no volverá. Habrá otras miradas, pero serán distintas. Tendrán otros puntos de vista sobre nosotros mismos y sobre la vida.

Y en el rum-rum del que muere y del otro queda ese inspirar (2. tr. Infundir o hacer nacer en el ánimo o la mente afectos, ideas, designios,…) amor o haberlo inspirado.

¿Qué acabaremos inspirado cada uno de nosotros hacia los otros que nos sacan de nuestra propia extrañeza?

4 comentarios en “Inspirar amor

  1. ¡Cómo me gusta que te empeñes en inspirar amor. Sigo pensando que tus Trabajos de Amor me ayudan a vivir -y tus citas para seguir comprando libros-. Podías cambiar de nombre del blog a <> Gracias Txetxu.

  2. Podrías cambiar de nombre del blog a “Inspirando Amor”, y esta entrada es otro:

    delicioso pastelito de arroz de mi vecina
    en mi puerta, como antes.
    Issa

  3. Gloria

    Mi pregunta (una de mil) hace tiempo es ¿que pasa con el amor cuando mueres o alguien querido muere? Creo, lo se, que entre los que vamos quedando, es el recuerdo, el abrazo, la disputa ocasional, la vida con el o ella. Pero, cuando tu mismo mueres, ¿donde se va el amor que tienes y has tenido?

  4. Pingback: Inspirar Amor « Trabajos de Amor Dispersos

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