8 años… María ptqk

Querido Txetxu,

Pues quién lo diría, pero figúrate que somos de la misma quinta. Yo también empecé a bloguear hace casi ocho años, en agosto de 2004. Entonces, la internet todavía era uno-punto-cero y escribir un blog aún era sinónimo de ser un freak. A mi alrededor, nadie sabía lo que era. Yo decía: escribo un página en internet, como un fanzine pero digital, es fácil y divertido. Y la gente me contestaba: estás colgada. Y yo insistía: me lo paso muy bien y conozco a otros blogueros, personas a la que les gustan las mismas cosas que a mí. Y la gente me contestaba: estás colgada. No es por hacerme la heroica, pero escribir un blog en aquellos años era jodido. No te tomaba en serio ni dios.

Y de repente, bam, llegó la web social. De la noche a la mañana, tener vida en internet dejó de ser sinónimo de “problemas de socialidad” y se convirtió en un valor en alza. Durante un tiempo, los blogueros incluso fuimos gente guay. También es verdad que los primeros años de la dos-punto-cero jugamos con cierta ventaja: ya teníamos nuestras redes de contactos, manejábamos con confianza las claves de la net-etiquette, estábamos a la última de la última versión del último pluging. Pero en internet es todo tan fugaz que rapidamente hemos regresado a la casilla de salida. Como en una parábola, pasado nuestro minuto de gloria, hemos vuelto a ser unos freaks.

¿Por qué? Pues porque escribir un blog hoy es de gilipollas. En las redes sociales se pueden hacer casi lo mismo (producir contenidos, distribuir información, jugar con la identidad digital, hacer colegas, aprender, debatir, archivar…) pero con la mitad de esfuerzo. Por eso desde que apareció Facebook la web se ha convertido en un cementerio de bitácoras abandonadas. ¿Para qué molestarte en cuidar un espacio propio si, en dos clics, puedes tener un perfil para compartir movidas con tus amigos? ¿Para qué elaborar un texto, tomándote el tiempo de argumentar tu punto de vista y editarlo bonito, cuando puedes decir más o menos lo mismo en un tweet, que encima si te sale medio ingenioso te lo retuitean? ¿Para que sirve tener un blog si con el Facebook y el Twitter se puede hacer “más o menos” para lo mismo? Claro que en ese “más o menos” está toda la diferencia.

Las redes sociales son un poco como el MacDonalds, mientras que los blogs son más parecidos a los bares de barrio. Son lugares para explorar, para perderse, llenos de meandros. En mi blog yo soy la mesonera. Pinto las paredes a mi gusto, pongo la música que quiero, converso con los habituales, observo a los recien llegados, lo cocino y lo sirvo todo yo misma. Además, a diferencia de las redes sociales, en los blogs nos cedemos un poco de tiempo. Cuando escribes, te lo concedes a tí misma. Cuando te leen, te lo condeden los demás. Cuando lees a los otros, se lo devuelves. En la sociedad de la prisa, esto es un acto de resistencia.

Pero escribir un blog es un currazo, que puede ser muy ingrato. Es como una plantita. Crece despacio, coge enfermedades, hay que cambiarla de tiesto, acordarse de regarla y de vez en cuando, muy de vez en cuando, te da una pequeña flor. Sólo compensa si disfrutas apasionadamente con cada uno de los pasos hasta el punto de que si prefieres, por ejemplo quedarte un sábado en casa actualizando tu sidebar en vez de estar en el sofá o cenando con amigos o en la calle bebiendo cerveza. Al final, tenían razón los que nos tomaban por locos. Para escribir un blog, y aguantar ocho años, sin duda hay que estar bastante chalado.

Con solidaridad bloguera, feliz aniversario 😉

Ptqk.

8 años blogueando

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.