Lecturas del día 24 de mayo

  1. Las tertulias literarias salen de bibliotecas y aulas y toman la calle en Vitoria-Gasteiz
  2. El cierre de librerías
  3. “El uso de la investigación para promover la alfabetización y la lectura en las bibliotecas: directrices para bibliotecarios”
  4. Convergencia de crisis y paradigma digital del libro
  5. Veinte propuestas para desarrollar el activismo social europeo del siglo XXI
  6. ¿Es posible un nuevo modelo de Feria?

8 años… José Antonio Gómez

Yo también llevo cerca de ocho años escribiendo en blogs, y aunque lo sigo viendo bueno y necesario, me resulta agotador, por lo que quizás un día de estos dejaré de comentar cómics en mi jirotaniguchi.com. Pero espero que no: escribir en blogs me ayuda a pensar, a documentarme y a reflexionar, para poder escribir, y por eso no lo quiero dejar. Es una forma de resistencia contra la multitarea continua y la acumulación de estímulos informativos que me roban tiempo.  Y algo que además de serme útil, puede serlo para los demás y me gratifica. Pero, ¿siguen estando los demás al otro lado de los blogs? Desde la explosión de Facebook y Twitter, los lectores digitales llegan a los contenidos por las recomendaciones que les llegan de sus amigos en las redes sociales. Incluso los lectores de feeds como Google Reader creo que son menos usados. De modo que creo que principalmente me leen quienes reciben en su “muro” o en su “timeline” mis notas, y están conectados en ese momento. Pero incluso éstos en la mayoría de los casos quizás no sigan la recomendación, o al llegar así lean unos segundos el contenido escrito, de modo descontextualizado. Porque el blog tiene “contexto”, trayectoria, descriptores, otros enlaces, los comentarios (escasos) que puedan llegar, permanencia… Todo cosas de la que carece la escritura en las redes sociales.

¿A dónde estoy queriendo llegar?: A afirmar que quizás estemos en una etapa de decadencia de los blogs, sobrepasados por formas más inmediatas de publicar y recibir contenidos, pero que yo lo lamento, porque los ritmos de lectura -textual y audiovisual- están acelerándose tanto que veo difícil la reflexión la comprensión, la crítica o la reelaboración de ideas. Cada vez veo más necesarioa la capacidad de autorregular los distintos tiempos y tipos de lectura, de aprender a desengancharse de los textos rápidos y entrar en los lentos -sean cortos como las notas de blogs o largos como Madame Bovary. Yo mismo, que empecé escribiendo en blogs sobre alfabetización en el uso de la información, me siento intoxicado, de modo que estoy ahora haciendo un curso en mi Universidad sobre Gestión del Tiempo personal y profesional. A ver si lo aplico y sigo guardando, como espero que hagas tú, esos momentos de sosiego para reflexionar escribiendo en voz alta en blogs -sobre todo lo humano.

José Antonio Gómez

8 años blogueando

¿Dónde están los enemigos?

Mañana empieza la Feria del Libro de Madrid.

Un evento que alcanza su edición número 71 y que en los últmos años genera un cierto revuelo, más allá de la crisis, en torno a los nuevos soportes en los que el libro se nos presenta.

Me ha llamado mucho la atención la siguiente noticia que se abre con el titular de

Amazon se perfila como el enemigo número uno de la Feria del Libro de Madrid

Falta casi únicamente el término ‘público’ para que resulte ‘enemigo público número uno’.

Los enemigos parecen situarse siempre fuera como es este caso sin analizar más detalladamente las infiltraciones que puede haber.

El texto de la noticia se inicia con la siguiente frase:

“Amazon es el verdugo de los libreros, y de todo el sector editorial español. Si fuera por ellos, nos comprarían incluso la Feria del Libro”

Basta entrar en Amazon para comprobar que existe un número importante de ‘colaboracionistas con el enemigo’ tanto entre las editoriales como entre las librerías.

Más adelante se señalan algunos otros elementos que no son nuevos tristemente en el sector.

– Se dice que no respetan el precio fijo del libro. Unos cuantos editores y libreros, algunos que de hecho estarán presentes en la Feria, les han enseñado ese camino con su ejemplo.

– Se señala a continuación el tema de los impuestos: Las librerías pagamos nuestros impuestos. ¿Dónde los paga Amazon? ¡Hombre! supongo que Amazon los pagará en algún sitio y en este mundo glocalizado plantear la gestión de los mismos con carácter local se me hace complejo. Tampoco tengo claro dónde pagan todos los impuestos todos los grupos editoriales o incluso algunas librerías asociadas cuyo capital y propiedad extá en ‘manos extranjeras’ o dónde pagarán parte de los impuestos los editores que imprimen en países asiáticos.

– Más sensato me parece lo que se señala a continuación que es preocuparse por la estrategia de Amazon que parece, en algunos casos, superar a los libreros.

Es claro, pero no por Amazon, sino que el tema ya viene de antes que la entrada de nuevos operadores altera el status quo del sector. Es claro también que de puertas adentro no es oro todo lo que reluce y que ello suele traer como consecuencia señalar con fuerza hacia fuera para que no se vean los ‘trapos sucios’ internos.

Hace unos días me comentaban que resultaba vergonzosa y vergonzante la actitud que alguna otra plataforma digital que no es Amazon mantiene para conseguir apoyos y posicionamiento en el mercado. Supongo que la misma sí paga aquí los impuestos.

En cualquier caso, la Feria está para buscar la palpabilidad con los libros, los autores, la cadena de valor y quizás no sea ni el mejor momento ni el mejor lugar para ‘aguar la fiesta’.

En un libro que estoy terminando, ‘Ansiedad por el status‘ se dice:

La ideología se difunde en la sociedad como un gas incoloro e inodoro. Forma parte integrante de los periódicos, de los anuncios, de los programas de televisión y de los libros de texto: en ellos quita importancia a su parcial, y quizás ilógica o injusta forma de concebir el mundo: en ellos da a entender mansamente que no hace más que señalar verdades añejas que sólo discutiría un tonto o un maníaco.

Sin embargo, la mente política incipiente desecha la cortesía y la tradición, se niega a asumir culpas por adoptar una posición contraria y se pregunta con la inocencia de un niño pero con la tenacidad de un abogado en un juicio: ‘¿tiene esto que ser así?’ (pag. 223)

Quizás ahora solo quede una pregunta: ¿desde dónde construir nuevas estrategias y desde dónde busca los enemigos, si es que los hay? ¿desde la ideología o desde la política?

¡Feliz Feria del Libro!

El valor de la autonomía

Hoy hemos tenido una jornada de trabajo de equipo con mucho aire de informalidad y cierto clima de relajo.

Se han venido celebrando con cierta periodicidad y en cada momento el ritmo de la misma ha sido distinta.

Ahora necesitábamos algo de tono relajado y así ha sido.

Así que desde aquí ¡felicidades a quien haya tenido la idea de montarla así!

Ha tenido además otro elemento positivo. La hemos realizado ‘palpando’ cultura y arte. Gracias por lo tanto también a los que nos habéis acompañado y guiado durante la jornada.

Me habéis hecho disfrutar.

Ha habido también su momento para la reflexión que habíamos tenido que preparar de manera creativa. No contaré más sobre esto. Sólo que nos ha permitido tener sana terapia de la risa al comprobar el resultado.

Bueno es que a estas alturas del partido tengamos todavía capacidad de reirnos de nosotros mismos y entre nosotros.

Con todo ello, me quedo con una reflexión que ha salido casi al terminar la mañana: el valor que alguien ha dado a la autonomía personal de cada uno de los miembros del equipo.

El constatar que las distintas formas de ver, hacer y las distintas procedencias haya sido visto como una riqueza no exenta, lógicamente, de tensiones, pero, al fin y al cabo como algo que ha aportado valor en estos tiempos es un punto que aporta para mí un particular interés y una visión que comparto.

Hemos terminado disfrutando como clásicos artesanos con producto hecho con nuestras manos, cada uno distinto, porque para algo somos diferentes y finalmente con buena conversación-comida.

Pero lo dicho: mantengámanos autónomos sin llegar a crear Comandos que ese tiempo ya pasó.

8 años… Joseba Lopezortega

ALGUNAS VIRTUDES

Ocho años no son demasiados para un buen brandy, pero son muchos más que ocho si hablamos de comunicación. Hace sólo ocho años no existía la red social, los teléfonos eran Nokia y algunos los llevaban a la vista, en una cartuchera, con su inevitable color gris, casi negro; los portátiles eran toscos y pesados, la tele de tubo ocupaba medio salón y no encontrabas tesoros en Spotify. Incluso sobrevivían algunos videoclubes.

Hacerse un perfil era retratarse de lado, no todo el mundo decía emprendedor en lugar de empresario y la palabra amigo excluía –aunque no necesariamente- a decenas de desconocidos con los que tienes poco en común, y que la mayor parte de las veces saludas y no contestan.

En este concreto contexto ocho años son un arco de enorme amplitud, que sobrevuela paradigmas, modas y tendencias evidenciando una virtud ciertamente poco frecuente: la perseverancia en el ejercicio continuado, libre y comprometido de la comunicación.

Perseverancia, libertad y compromiso. Es como para felicitarse, no hay duda.

Joseba

8 años blogueando

Plurales engañosos

(El Roto)

La semana pasada se celebró en Bilbao el Congreso sobre Memoria y Convivencia

Dentro del mismo el jueves se habló sobre Cultura y Convivencia.

Algunos medios reflejan titulares que, en mi opinión, son poco claros.

Así, por ejemplo, el Diario Vasco dice:

‘Escritoresvascos ‘reconocen’ el silencio de la Cultura ante ETA

También se puede hablar en singular y tener el mismo efecto tal y como recoge El País

La cultura asume su silencio ante ETA

Creo que en este caso es un titular poco claro. Fueron dos los escritores que hablaron. Es claro que se puede pluralizar ya que es más de uno, pero lo es también que no refleja, en mi opinión, con suficiente nitidez el tema. ¿Toda o la mayoría de la cultura; todos o la mayoría de los escritores?

Unas declaraciones de Fernando Aramburu y posteriores respuestas y matizaciones ya incidieron al final del año pasado sobre este tema.

Plurales o singulares pueden llevarnos al juego del sí y el no y esto en cultura no creo que sea el mejor camino.

Imanol Zubero en un reciente texto y recogiendo unas palabras de Anjel Lertxundi venía a señalar que quizás esto no ha sido exactamente así:

Me acordé de Xabier Lete y del manifiesto firmado en 1980 por 33 intelectuales vascos. Me acordé de muchos autores y libros que sí hablan contra ETA con rigor y calidad literarios, libros publicados «en medio de la balacera», como me dijera un periodista mexicano (…). Mi repaso abarcó también a los escritores que por acción o calculada omisión han sido conniventes con ETA. Pero esa galería de situaciones que acabo de pergeñar es idéntica para los escritores vascos en euskera y en castellano: en ambas lenguas ha habido escritores comprometidos contra ETA y escritores que han justificado las acciones del grupo armado. (Anjel Lertxundi)

En efecto, mayo de 1980 un grupo de destacados intelectuales vascos hizo público un valiente manifiesto en el que denunciaban “la violencia que nace y anida entre nosotros, porque es la única que puede convertirnos, de verdad, en verdugos desalmados, en cómplices cobardes o en encubridores serviles”.

Sigo pensando que a veces la mejor palabra dicha es la callada.

Las obras y los hechos también hablan y quizás nos haga falta a todos una mayor dosis de individualidad crítica que admite pocos plurales

8 años… María ptqk

Querido Txetxu,

Pues quién lo diría, pero figúrate que somos de la misma quinta. Yo también empecé a bloguear hace casi ocho años, en agosto de 2004. Entonces, la internet todavía era uno-punto-cero y escribir un blog aún era sinónimo de ser un freak. A mi alrededor, nadie sabía lo que era. Yo decía: escribo un página en internet, como un fanzine pero digital, es fácil y divertido. Y la gente me contestaba: estás colgada. Y yo insistía: me lo paso muy bien y conozco a otros blogueros, personas a la que les gustan las mismas cosas que a mí. Y la gente me contestaba: estás colgada. No es por hacerme la heroica, pero escribir un blog en aquellos años era jodido. No te tomaba en serio ni dios.

Y de repente, bam, llegó la web social. De la noche a la mañana, tener vida en internet dejó de ser sinónimo de “problemas de socialidad” y se convirtió en un valor en alza. Durante un tiempo, los blogueros incluso fuimos gente guay. También es verdad que los primeros años de la dos-punto-cero jugamos con cierta ventaja: ya teníamos nuestras redes de contactos, manejábamos con confianza las claves de la net-etiquette, estábamos a la última de la última versión del último pluging. Pero en internet es todo tan fugaz que rapidamente hemos regresado a la casilla de salida. Como en una parábola, pasado nuestro minuto de gloria, hemos vuelto a ser unos freaks.

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Lectura y contexto

El País Semanal publicó ayer un artículo La memoria del lector donde de manera divulgativa se abordaba la posible incidencia de los soportes sobre el recuerdo de lo leído.

Parece que el papel frente a la pantalla se lleva la palma y ello básicamente por ofrecernos ‘marcos referenciales’ (página, textura, coordenadas espaciales) a la hora de leer.

Me comentaba hace poco un amigo que tiene un compañero de trabajo que es capaz siempre de situar con facilidad una cita en función de las coordenadas espaciales que facilita un libro en papel.

No sé si las generaciones posteriores a las nuestras que viven en general un marco referencial más líquido se moverán de otra manera nate las referencias textuales.

Yo sigo prefiriendo el papel. De hecho me han preguntado numerosas veces por qué no tengo todavía un ‘lector electrónico’. Quizás este asunto de las referencias y contextos lectores sea uno de los motivos.

La pantalla parece situarme ante lo inabarcable y ante el hecho de que en un mismo espacio es el texto el que cambia sin moverse el contexto.

A los que somos clásicos y con cierta edad parece que cada vez nos son más necesarias las referencias espacio-temporales y como vamos más lentos en general en nuestras vidas nos encontramos más acomodados con el pasar página que con el desplazamiento arriba-abajo del texto ante un espacio que no se mueve.

Si en nuestra propia vida hablamos ante los hechos de ‘pasar página’ es difícil que nos acostumbremos ya al ‘navegar líquido’ donde el mar, aparentemente, no se mueve.

Resulta inquietante la obsesión tecnológica por la inmediatez, aunque valoremos la agilidad, la prontitud, la respuesta que nos hace presumir que estamos juntos y cerca, pero la proximidad sin mediación es un espejismo. Las nuevas tecnologías suponen nuevas mediaciones y hemos ade aprender a comportarnos, a proceder, a valorar y a cuidar lo que son y lo que significan. Hasta tal punto que cabría decir que, en cierta medida, tenemos que aprender a leer otra vez. (Ángel Gabilondo; Darse a la lectura; pag. 155)

8 años… Luis González

Cuando conocí a Txetxu yo acababa de llegar al mundo del libro. Creo recordar que llegó a mi nuevo despacho acompañado por Santi Cámara quien me lo presentó como la persona que se iba a hacer cargo de la defensa de los intereses de los libreros. Yo entonces tenía este mismo objetivo -entre otros derivados de mi cargo- y sentía una gran ilusión por haber migrado desde el campo de los neutrinos, los aerogeneradores y la fusión nuclear al del libro y la lectura.

El señor Barandiarán y yo pudimos colaborar satisfactoriamente durante esta época y siempre agradecí su espíritu práctico y bastante más abierto (innovador) de lo que yo empezaba a ver en este nuevo sector. Precisamente este talante explica la naturalidad con la que encajé su inicio como bloguero y su mentalidad inquieta en la frontera de varios territorios.

Desde entonces todos hemos aprendido bastante sobre lo que ofrece el medio digital, pero hace ocho años Txetxu inició un camino mucho antes que otros empezaran a transitarlo. Durante este decurso se ha mostrado constante en una actitud cambiante, un día se le ve como un Savonarola del mundo libresco, otro día hedonista como un Qunqueiro o Luján, otro día analítico e irónico como un Strachey, y otro día memorialista como un Pla, pero siempre con un ánimo Boswelliano de no dejar de recorrer cada día casi a la vista de todos.

Señor Barandiarán: que sea así por muchísimos años.

Luis

8 años blogueando

Pan y circo. Cansado del ‘efecto Athletic’

Entre mis amigos ‘forofogoitias‘ no sé cómo va a sentar lo que escribo a continuación, pero estoy ya canso del ‘fenómeno Athletic’y de la aparente situación que provoca de euforia y deseo colectivo que hoy ha tenido uno de sus puntos más altos al ver a casi todos nuestros representantes políticos haciendo la ola a no se sabe bien qué.

Bilbao lleva días lleno de banderas rojiblancas.

Ninguna causa que merezca la pena, y mira que ahora podemos tener unas cuantas entre manos, ha conseguido ese aparente efecto de aunar voluntades.

Solo el fútbol, el ‘pan y circo’ moderno que pagamos entre todos ya que ellos deben, parece ser capaz de amansar a las fieras y situarnos un velo de falsa ilusión y realidad ante los ojos.

Todo ello parece situar al fútbol y al Athletic, sin el primero no existiría el segundo, fuera de la realidad cotidiana como un externo acallador de conciencias que nos aleja del día a día.

Pan y circo daban los emperadores romanos al pueblo para acallar sus voces.

Atlhetic y cerveza parecen dar nuestros mandatarios para mantener cierto aire de emperadores modernos.

Cuando el efecto acabe, cuando las burbujas desaparezcan habrá que volver a la dura y cruda realidad.

Ya no habrá entonces banderas en los balcones que anuncien en los mismos sitios nuestro apoyo a los desahuciados de sus casas, a los parados o que critiquen las inversiones sin sentido o la ‘salvacicón de los bancos’.

No importará. Solo nos sentiremos salvados o derrotados por unos colores que teñirán toda la realidad, la del día a día.

8 años… Imanol Zubero

Cuando se me ocurrió –o me lo ocurrieron- esto de “hacerme un blog”, tú fuiste la primera persona con la que hablé. La verdad, te vi tan entusiasmado que me desanimé. Pero tu empuje (razonado) venció a mi pereza y hace menos de cuatro años comencé a dar mis primeros pasos por la blogosfera. Torpes, torpísimos primeros pasos. Y tú te descojonabas cuando veías que para meter un link en uno de mis comentarios copiaba toda la dirección… y cosas de esas. Pero te descojonabas desde la cercanía, aportándome soluciones, solucionándome problemas.

Desde entonces me he ido haciendo más mayor y un poquito más sabio, y ya podemos mantener conversaciones de tú (que soy yo) a TÚ (que eres tú). Pero siempre he tenido muy claro que de no haber estado tú ahí desde hace 8 añazos es muy improbable que yo lo estuviera ahora. Así que, remedando aquel poema anónimo del siglo XV, yo canto a los cuatro vientos (si es que hay vientos en la blogosfera):

ROMANCE DE BARANDIARÁN

 

¡Barandiarán, Barandiarán,

Blogger de la bloguería,

el día que tú empezaste

grandes señales había!

Estaba Internet en calma,

Apple no estaba mordida:

Blogger que en tal signo nace

no puede decir mentira.

Un abrazo muy fuerte.

Imanol

8 años blogueando

Inspirar amor

Joubert: El fin de la vida es amargo. Menos de un año después de escribir esas palabras, a los sesenta y un años, edad que en 1815 debía de parecer mucho más avanzada de lo que hoy se considera, anotó una formulación distinta sobre el fin de la vida que invita a mayor reflexión: hay que morir inspirando amor (si se puede). Te conmueve esa frase, sobre todo las palabras entre paréntesis, que a tu modo de ver muestran una gran sensibilidad de espíritu, adquirida con gran esfuerzo, sobre lo difícil que resulta inspirar amor, en particular para alguien que está en la vejez, que se está sumiendo en la decrepitud y se encuentra al cuidado de otros. Si se puede. Probablemente no exista mayor logro humano que merecer amor al final. (Paul Auster; Diario de invierno; pag. 228)

Los recuerdos están todavía recientes y frescos. La muerte de una persona cercana genera extrañeza en nosotros mismos.

Todos somos extraños para nosotros mismos, y si tenemos alguna sensación de quiénes somos, es sólo porque vivimos dentro de la mirada de los demás. (pag. 175)

Una de esas miradas se ha ido y no volverá. Habrá otras miradas, pero serán distintas. Tendrán otros puntos de vista sobre nosotros mismos y sobre la vida.

Y en el rum-rum del que muere y del otro queda ese inspirar (2. tr. Infundir o hacer nacer en el ánimo o la mente afectos, ideas, designios,…) amor o haberlo inspirado.

¿Qué acabaremos inspirado cada uno de nosotros hacia los otros que nos sacan de nuestra propia extrañeza?

8 años… Álvaro González Rúa

Querido Txetxu,

Voy a preferir darte las Gracias antes que festejarte la “en hora buena”.

Y es que ochos años pueden ser mucho, o no.
Ahora bien, ochos años blogeando con esa intensidad tuya, esa que pones a todo en la vida, son una “pasada”.

No soy persona de mitos o héroes al uso.

Siempre he sido más bien de fijarme en el ejemplo cercano.

Son más de ocho los que remonto ahora y llego a aquel encuentro que fue inicio de un intenso convivir. Tiempo fructífero. No tanto por el camino, que también, como por el compañero que iba marcando el paso: dejaba sus huellas y yo ponía mis pies sobre ellas.

Huellas que de aquel camino quizás fueron borradas. Huellas que sin embargo dejaron escrito el sendero que lleva a tu casa, y en cuya puerta escribí en aquel entonces: “Admirabile”.

Y esos ochos años tecleando opinión con valor en un tercio no tan cambiado, remarcan todas y cada una de aquellas letras escritas y su significado: Digno de admiración.

Gracias Txetxu.

Álvaro

8 años blogueando

Pasito a pasito, retirarse a tiempo o saber esperar

Me ha gustado la entrada de Ángel María Dando un paso atrás.

Puede ser que tenga relación con alguno de los temas que me rulan por la cabeza y con una conversación reciente mantenida en Madrid en una noche tranquila de buen tiempo, en una terraza.

Creo que es importante lo que nos-me señala:

– Saber retirarse a tiempo

– Saber reconocer para qué puede valer uno

– Saber reconocer con ello que hay personas mejores, más preparadas o más valiosas para determinadas tareas

Ante esas frases de ‘chico tú vales mucho’ el reconocer las limitaciones, que es también una forma de reconocer nuestros puntos fuertes, y el no empecinarnos con lo que nos traemos entre manos, creo que es una buena y pequeña lección.

Ello permite también el admirar las cualidades y valías de otros.

Hoy twitteaba a primera hora de la mañana:

¡Qué gusto recibir noticias ilusionantes de una amiga al iniciar el día!

Tenían relación con el trabajo, algo que parece escasear en estos tiempos.

Ella vale mucho, mucho para lo que le han ofrecido y quien le ha escogido ha tenido buen ojo.

Con ello además quizás ella haya aprendido que a veces los silencios solo son tiempos buenos para la reflexión y la espera.

A vees no es cuestión de moverse, sino se baber esperar. Otras, lo importante es dar ese paso atrás o, incluso, parar para resituarse.

No siempre es fácil acertar con los ritmos y lugares y en muchas ocasiones andamos, ando, con el paso cambiado.