Estigma

‘En los múltples casos en que la estigmatización del individuo se asocia con su ingreso a una institución de vigilancia, ya sea una cárcel, un sanatorio o un asilo para huérfanos, gran parte de lo que aprende acerca de su estigma le será trasmitido a lo largo de estrechos y prolongados contactos con aquellos que se encuentran en el proceso de trasformarse en sus compañeros de infortunio’ (pag. 51)

‘Otro momento crítico -retrospectiva, si no originalmente considerado- es la experiencia de aislamiento e inhabilitación, que coincide a menuo con un período de hospitalización, que se revela posteriormente como el momento en que el individuo tenía la posibilidad de pensar en su probelam, de aprender acerca de sí mismo, de adaptase a su situación y de llegar a una nueva comprensión de lo que es importante y merece buscarse en la vida’ (pag. 55)

De la edición que tengo de Estigma. La identidad deteriorada; Ervin Goffman; Amorrortu Editores, Buenos Aires 1986.

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Trama eterna. Amén, Jesús

Alejandra es una mujer sabia. Con la sabiduría, la única posible, que da la vida vivida con intensidad.

Hoy nos regala en su blog un texto que me permito trasladarlo tal cual. Hay en él guiños llenos de cariño y buena amistad a personas a las que aprecio y quiero y me han enseñado mucho sobre la vida y la amistad. El güero en primer lugar.

Disfrútenlo.

A mí ya me ha dejado un buen sabor de boca para que así la tarea que toca hoy a la tarde, unida también a los quereres y a la familia, sea más liviana y llevadera sabiendo que voy a ella con esta compañía.

 

En su mesa estaba Ortuño

Garrapateando inciertos textos

Con  empeño tan perverso que

A la Parca no sintió llegar:

«Ándele ya con la última errata,

Que le espera el cuadratín.

No se me preocupe, güerito.

Le aseguro -se lo juro-  que en la caja

No le van a faltar

Pruebas y galeradas pa´reparar.»

Sin soltar el rojo plumín,

Impasible, don Manolo se dejó llevar.

 

La Catrina siguió su camino

En busca de Manuel Gil.

Allá en el santuario de Santos

Rezando lo fue a encontrar.

Pero el viejo lobo la enredó

Con los datos del sector.

− Te ofrezco un nuevo paradigma.  Dame un año más y te mejoro la estadística, le ofertó.

La Parca, viendo cómo andaban las cosas, quiso negociar.

− Pero a cambio, a alguno me tendré que llevar…

Y pa´l norte la mandó.

 

Allá que se fue volando,

La Flaca en Ryanair,

Hasta dar con un tal Txexu, de apellido Barandiarán.

Lo encontró cambiando de tercio,

Copa en mano de Pacharán.

Y sin más aperitivos, pa´l panteón lo empaquetó.

¡Por SEUR, mándame por SEUR…!

Se escuchaba demandar al condenado.

 

Al querer volver

La Calaca con Albanta se topó.

− ¿A dónde vas, niña guapa?

−  A comer, le respondió.

Y hasta Visual que la siguió.

Tras probar las viandas de Yola,

Ninguna duda le quedó. Pa´l  agujero,

Al Sobrino, un tal Álvaro, se llevó.

En las catacumbas estaba haciendo falta

Un experto en dar la chapa. Y el melenudo la bordó.

 

Volvió la Parca en inglés cantando,

Con poco estilo y menos gracia.

A Iñigo García Ureta andaba buscando

Pues de su éxito y buena lente

Había escuchado mentar.

La flaca presumida una foto suya quería

Para perpetuar su eternidad.

Luego, como a todos, al hoyo lo fue a tirar.

 

Aburrida la Calaca,

Con muchas ganas de bailar,

Ante Daniela se presentó.

«Venga bonita, déjate ya de pedidos», le ordenó.

Y al panteón se la llevó.

«O me pones así de guapa como estás o

De la Trama eterna no saldrás».

 

Y entre Texturas y Tramas, la Parca

Con Maite se quedó a morar.

En el número seis de Blanca la de Navarra,

Hallarás la casa donde los vivos,

Y hasta los menos muertos,

Tequila en mano, por Barlovento

Se dejan llevar.

Con Ortuño padre, lord capitán.

Portland, de grumete digital.

Día de Muertos, 2012.

 

______

N. de A.-

Las calaveritas literarias, antes llamadas “panteones”, surgen en el siglo XIX, a modo de epitafio burlesco. Aunque fueron motivo de censura por la policía de la época colonial, lo cierto es que la tradición sigue muy viva.  Sirven igual para hacer crítica política que para ensalzar a la familia, los amigos, los amores…

Las primeras calaveras impresas fueron publicadas en 1849, en el periódico El Socialista, de Guadalajara.

Los dibujos que suelen acompañar los versos son conocidos con el nombre de La Catrina o Calavera Garbancera, figura creada por José Guadalupe Posada y bautizada por el muralista Diego Rivera.

Segunda nota de autora: Han de disculpar los lectores, pero lo de rimar, versar y esas cosas, no es lo mío. Eso sí, están hechas con harto corazón…

Librería cultural y Día de las librerías

¡Va ya por la 14ª edición!

Me trae buenos recuerdos.

Hace 14 años tuvimos una pequeña parte en esta puesta en marcha que ya ha tenido 13 librerías ganadoras:

1999: Babel (Castellón)
2000: Diagonal (Segovia)
2001: Cálamo (Zaragoza)
2002: Cervantes (Oviedo)
2003: Plumier (Ibi, Alicante)
2004: Rafael Albertí (Madrid)
2005: Escarabajal (Cartagena, Murcia)
2006: Sintagma (El Ejido, Almería)
2007: La Mar de Letras (Madrid)
2008: Oletvm (Valladolid)
2009: Anónima (Huesca)
2010: Entre Libros (Linares – Jaén)
2011: Taiga (Toledo)

Ahora está abierto el plazo de presentación para el 2012.

La fecha límite de presentación son las 14 horas del 13 de noviembre y se fallará en Diciembre.

Todo ello es un buen preámbulo para la celebración el 30 de noviembre del Día de las Librerías.

Al fin y al cabo uno supone que la vertiente cultural debe estar siempre presente de alguna manera en la librería.

Pedir y dar

Recoge hoy El Correo en su versión papel una larga entrevista de César Coca a Antonio Gamoneda.

En la misma, Antonio Gamoneda ante la pregunta: ¿Cómo ve la cultura en España?, responde:

En términos generales, mal. Pero el problema mayor no está en que haya menos apoyo económico público. El empobrecimiento se ha dado al convertir la cultura en un producto para el consumo. El best seller, el concierto multitudinario y tantas otras manifestaciones mueven dinero y pertenecen a la ‘ideología’ consumista. Esa conversión de la cultura en espectáculo objeto de cotización en el mercado es de las cosas peores que han podido suceder. Por eso, tengo alguna esperanza en el retorno de la cultura a la pobreza.

En otra entrevista a Manuel Borrás que leo en El Nacional de Venezuela, éste afirma:

A veces los editores visualizan la figura de clientes y no de lectores. Así ocurre en la política: nos ven como votantes y no como ciudadanos, los políticos tienen que favorecer nuestro ejercicio civil. Juan Ramón Jiménez decía que no escribía para público, sino para lectores y yo me apodero de esa frase, porque yo no edito para público sino para lectores.

Recojo un par de respuestas más que me parecen sugerentes:

—Otros sellos españoles señalan que por ser independientes han podido torear la crisis. ¿Es este el caso de Pretextos?
—Una editorial que se mantenga con una estructura sólida de negocios, que sepa controlar su catálogo y no sienta la tentación de dar enormes pasos cualitativos, creo que tiene muchas más posibilidades de sobrevivir que otras que dieron el paso de emular a los grandes grupos. Vivimos un momento muy interesante, poliédrico, no solo desde el punto de vista de la política, sino de la estética también.

—¿Cómo ve el avance del libro electrónico?
—Es que no veo avance. La plataforma Libranda, que se ha hecho en España con fondos públicos, ha sido un fracaso y el negocio en Estados Unidos, donde era la vanguardia, se ha retraído en cifras considerables. La industria ha querido vendernos la imagen de ese avance, que no es tal. Esto se debe a que vivimos en un momento perverso en que la sociología precede a la verdad y hay preceptores que quieren decir qué es lo que la gente quiere leer y nos llevan por la calle de la amargura.

Viene todo esto a cuento tanto de una petición que parece que va a hacer el PNV en relación a exigir más ayudas, hasta 930.000 euros, para la ABAO y la del ‘opinante’ Portocarrero que tiene también en la aparente defensa de esta Institución el filón para escribir casi todos los últimos domingos. Hoy dice de hecho:

Se pueden entender los recortes en cultura, pero no que se priorice en el gasto al sector público mal gestionado dejando en la estacada a la eficiente y bien autofinanciada ABAO Por la boca muere el pez. Sí, me refiero al secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, que llegó al ministerio diciendo que se necesitaba un plan estratégico para que España alcanzase los niveles que representan las industrias culturales de los grandes países desarrollados, como en Estados Unidos, donde están por encima del 12% del PIB. Pues dicho y no hecho, porque todavía se espera otra estrategia distinta que la del simple recorte de la señorita Pepis. Porque, sí, se pueden entender los sacrificios en una situación donde todo se somete al objetivo del déficit público; pero lo que no se comprende es que se priorice en el gasto al sector público mal gestionado, menoscabando la oferta y encima debilitando aún más la incipiente industria cultural.

Algunas notas que se me ocurren partiendo de una priopridad en la cadena de valor. es decir: creador, editor, político y opinante

1. Gamoneda nos sitúa en otro punto de vista: si la cultura ‘vuelve a la pobreza’ quizás su aporte cambie y le haga recuperar su valor crítico.

2. Algo parecido parece señalar Borrás, cuando al centrar su trabajo en los lectores-ciudadanos y en la apuesta por lo pequeño, frente a los grandes como Libranda que parecen nacer solo del dinero de todos gestionado a través del Estado.

3. Los políticos siguen siendo torpes en sus peticiones y promesas. El PNV pedirá en Madrid lo que casi con seguridad no será capaz de plasmar como equivalente en los presupuestos de la propia Comunidad. Pedir a otros nada cuesta.

4. Y me queda la duda de qué es lo que quiere Portocarrero para la ABAO cuando él mismo afirma que es eficiente y bien autofinanciada.

Quizás si escuchásemos todos a los creadores con los oídos más abiertos empezaríamos a encontrar otras perspectivas menos pesebriles y más rompedoras.

Un tiempo para cada cosa

Ayer despedimos al padre de B.

Me trae recuerdos de lo vivido hace unos meses.

Al inicio de la celebración B. nos contaba con cariño el perfil de su padre y lo que de él queda en sus hijos y en su ambiente cercano.

Se escogió como una de las lecturas un texto del Eclesiastés:

3:1 Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa
bajo el sol:
3:2 un tiempo para nacer y un tiempo para morir,
un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar lo plantado;
3:3 un tiempo para matar y un tiempo para curar,
un tiempo para demoler y un tiempo para edificar;
3:4 un tiempo para llorar y un tiempo para reír,
un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar;
3:5 un tiempo para arrojar piedras
y un tiempo para recogerlas,
un tiempo para abrazarse
y un tiempo para separarse;
3:6 un tiempo para buscar
y un tiempo para perder,
un tiempo para guardar y un tiempo para tirar;
3:7 un tiempo para rasgar y un tiempo para coser,
un tiempo para callar y un tiempo para hablar;
3:8 un tiempo para amar y un tiempo para odiar,
un tiempo de guerra
y un tiempo de paz.

Quizás cuando nos encontramos con el fin del tiempo de una persona vuelve a ser un buen momento para replantearnos nuestro propio tiempo y lo que en e´le vamos haciendo o dejando que pase.

El insólito peregrinaje de Harold Fry

 

Una mañana cualquiera, mientras su mujer pasa el aspirador en el piso de arriba, Harold Fry sale de casa para echar una carta al buzón. Recién jubilado, Harold está lejos de imaginar que acaba de iniciar un viaje a pie de un extremo a otro del país. No lleva calzado ni ropa adecuada, ni siquiera un teléfono móvil, y mucho menos un mapa o una brújula. ¿Para qué iba a llevarlos? Tan sólo va al buzón de la esquina para responder a la misiva de Queenie Hennessy, una vieja amiga y compañera de trabajo quien, tras un silencio de casi veinte años, acaba de comunicarle que está ingresada en un hospital del norte a punto de morir de cáncer. Sin embargo, cuando Harold se dispone a enviar la carta, un impulso repentino lo conmina a llevar él mismo el mensaje a su destinataria. Por una vez en su vida, Harold toma una decisión sin pensar, pero su intuición le dice que su amiga Queenie hará algo igualmente impensable y se curará.

Lectura que se acerca a la vida o vida que se acerca a la lectura.

Casi según lo termino recibo la noticia del fallecimiento del padre de una persona cercana. Ella también ha pasado su peregrinaje como lo pasamos todos ante la muerte y la enfermedad de personas cercanas.

Un aviso, una noticia, puede hacer modificar nuestra cotidianidad y situarnos del golpe y porrazo en otro punto de vista ante la vida y los otros.

Algunas citas que has puesto mi cabeza en funcionamiento:

– Era la primera vez que alguien se refería a su viaje como una responsabilidad compartida. Tuvo ganas de llorar de gratitud, pero se limitó a sentir en silecio y volver a sentarse en la cama. (pag. 144)

– Lo único que ha cambiado es que estoy acostumbrándome al dolor. Es como descubrir un agujero en el suelo. Al principio te olvidas de que está ahí y caes una y otra vez. Con el tiempo, sigue estando, pero aprendes a bordearlo. (pag. 223)

– Si no somos capaces de revelar nuestros senimientos -pensó-, si no somos capaces de aceptar lo que no conocemos, entonces no habrá realmente esperanza. (pag. 327)

Y alguna más que ya recogí con anterioridad.

Mundolibro

Autor: Henry Petroski
Título: Mundolibro
Páginas: 398
Año Edición: 2002
Editorial: Edhasa
ISBN: 84-350-2640-X

Comentario

Henry Petroski que ha centrado sus investigaciones en la historia de la técnica y la tecnología nos ofrece, en esta ocasión, una reflexión sobre la evolución de la librería (estantería) de la mano del libro como tecnología (libro) y soporte (librería) que en función del medio y el contexto evolucionan y se metamorfosean en perfecta armonía.

Con este título —un tanto extraño— se presenta en español The Book on the Bookshelf (Nueva York, Vintage Books, 1999), un libro dedicado a las librerías, en el sentido no de establecimientos para vender libros, sino de estanterías para almacenarlos. La obra de Petroski demuestra: a) que la bibliofilia es una pasion insaciable, que dirige su atención no sólo a lo esencial, sino a lo accesorio (encuadernaciones, ex-libris… y estanterías) y b) que no hay detalle menor en la sociología de la cultura, y que la historia material de sus artefactos constituye una fuente excelente de respuestas … y preguntas. Cuestiones como el encadenamiento de volúmenes, la colocación de los libros con los lomos hacia dentro o hacia fuera, la forma de sujetar el libro para la lectura, o la arquitectura de las bibliotecas se pueden plantear desde la humilde perspectiva de la estantería…  (http://jamillan.com/lbblog.htm )

Otra referencia en el Boletín de la editorial Everest

Algunos textos

– La historia acerca de la evolución del libro y de la estantería son inseparables y ambas constituyen ejemplos de la evolución tecnológica. Los factores tecnológicos -aquellos relacionados con la función, el uso y la economía- han sido mucho más determinantes que los literarios en el perfil del libro y el mobiliario que lo acomoda. (pag. 41)

– (En relación a internet y las librerías virtuales)..sin la posibilidad de hurgar entre las estanterías de toda la vida, bien de fabricación casera o industrial, la compra en una de estas librerías metafóricas se asemeja más al empleo de un catálogo de biblioteca -informatizado- que a la visita habitual a un proveedor corriente de libros. (pag. 232)

– “El hombre es incapaz de construir una estructura que sobreviva al libro”, escribió el poeta victoriano Eugene Fitch Ware (pag. 246)

– Lo que hace relevante la historia de la tecnología: no sólo nos enseña el modo en que deberían hacerse las cosas, sino que nos otorga cierta perspectiva sobre cómo se hacen actualmente, y, en buena medida, sobre cómo se harán en el futuro (pag. 62)