Observando a los ‘piratas digitales’. Los del libro parecen sólo ‘raterillos’

Los ‘piratas’ no deben pensar que la policía es tonta.

Existe de hecho circulando por la red un ‘Observatorio de piratería y hábitos de consumo de contenidos digitales’. El nombre no nos acaba de dejar claro si la piratería es un hábito de consumo o merece un análisis al margen del consumo.

De un primer vistazo a lo observado hay algunas conclusiones que parecen claras:

1. El libro es el sector menos afectado por la ‘supuesta piratería’

accesoilegal

2. Es el sector donde menos se piratean las novedades

lucrocesante

3. Es el sector donde los usuarios admiten mayor variedad de posibles alternativas para acceder al contenido incluso ‘pasando por caja’.

alternativasalpago

4. ¿Se pondrá alguien las pilas o seguirá el coro de plañideras de papel?

Enlace al estudio

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A los demás ¡que les den! ¡Nosotros somos la industria cultural!

Es curioso ver cómo juegan algunos personasjes con las palabras utilizándolas a su capricho y antojo.

Así Antonio María Ávila no ha tenido en esta ocasión ningún problema para titular su artículo en El País con un ‘Contra la industria cultural europea’ como si tuviera el placet del resto de los sectores para convertirse en portavoz de la misma cuando ni siquiera el ministro pareció considerar inteligente al sector del libro.

Luego, es curioso, en el mismo no habla para nada de las insdustrias culturales que soportan por lo general un 21 % de IVA, sino que habla exclusivamente del sector del libro.

Digo que resulta gracioso y precoupante por afirmaciones como la que sigue:

En España estamos en proceso negociador y hasta ahora no se no ha abierto ningún expediente porque se han dado pasos coherentes. Nos queda conseguir que las descargas tributen como libro, es decir un 4%.

Curioso ya que no es este el tributo de la Industria cultural y es patente el reconocimiento de poder considerar el soporte digital por parte del usuario como patrimonio en algún momento. Si los propios editores le dan con tanta claridad un tratamiento distinto deberán buscar otro tipo de justificaciones para solicitar igual carga tributaria.

Aunque no estaría de más saber quiénes son los que ‘están en proceso negociador’.

Cultura y crisis de modelos. La sabiduría del señor Lassalle

Tenía guardada desde hace unos días, finales de enero, estas de nuevo ‘lúcidas’ reflexiones del señor Lassalle.

El que el tiempo haya pasado, sólo unas semanas, no impide el que se pueda seguir viendo que lo dicho es una tontería (Cosa de poca entidad o importancia), pero, además tiene alguna maliciosa carga de profundidad.

En las declaraciones que recoge La Vanguardia se puede leer:

La crisis, ha destacado Lassalle en su intervención, ha puesto al descubierto “un entramado cultural ineficiente, carente de estrategias de inversión, opaco en financiación y sujeto en muchas veces a subvenciones nominativas otorgadas sin control ni transparencia”.

De estos polvos pueden venir luego también los lodos en los que a Montoro le encanta meterse.

En cualquier caso sigue resultando muy preocupante la ligereza con que el señor Lassalle habla de ineficiencia, opcaidad, falta de control y trasparencia.

La verdad es que es difícil saber si lo dice de verdad o es una mera proyección de lo que se vive en su casa. Cantabria siempre une.

Defiende, por otro lado, un plan estratégico de cultura en el que no consta ninguna dotación económica y del que debería ya empezar a rendir cuentas para que así nos pueda el demostrar lo eficiente que él es, lo trasparente que resulta, lo eficaz en el control que puede llegar a ser y poder así conocer cuál es su estrategia de inversión.

Hasta la fecha ‘agua de borrajas’ y puro funcionamiento lobby poco trasparente.

Alguien, por ejemplo, ¿sabe qué se ha hecho con este proyecto?

Proyecto 5.2.3
Evaluación de la adecuación de las subvenciones existentes al libro y revistas
al entorno digital.
Objetivo específico
Lograr que las subvenciones tengan un efecto incentivador real y apoyen los proyectos de apertura o consolidación de una oferta digital editorial.

Pues… así con todo, por lo que parece no será el señor Lassalle el que descubra nuevos modelos.

 

¿Cerrará Libranda?

Supongo que muchos ya habréis visto la noticia que recoge Expansión y Europa Press sobre el acuerdo en el que parece que llevan tiempo trabajando Planeta, a través de Círculo de Lectores y Telefónica para el montaje de un ‘spotify del libro’ o para ‘plantar cara a Amazon’.

Los planteamientos de negocio a la defensiva (‘plantar cara’) rara vez suelen ser acertados porque en el fondo nunca se sabe a qué se responde realmente.

Los intentos de Planeta en el digital son ya amplios y no parece haber acertado hasta la fecha.

En el siglo pasado estuvo el intento de Bol. A principios de éste el de Veintinueve. Ya en la primera década del actual el de Libranda, un negocio montado para no vender ebooks.

Tengo la intuición, me puedo equivocar, de que este movimiento es el golpe de gracia que le hacía falta a Libranda.

Por un lado pone en crisis por parte de uno de sus socios referentes parte del discurso mantenido hasta la fecha.

Por otro, en el tiempo que lleva funcionando, no ha conseguido, por lo menos no son públicos ningún resultado de explotación y negocio digno de resaltar.

Y, finalmente, la situación de alguno de los otros socios de referencia del proyecto pasa por momentos delicados.

Los pequeños editores, lo siento, que se vieron obligados a apuntarse a ese carro, volverán a quedar descolgados después de haber jugado un mero papel de comparsas.

Todo se vuelve a mover, quizás para volver al mismo sitio. Empiezan, en cualquier caso, a aparecer con más claridad otros actores, con otros intereses y posicionamientos en otros mercados y algo, probablemente, cambiará, aunque todavía quedan muchos interrogantes por resolver empezando por el de la gestión de derechos que, hasta la fecha, parecía un muro infranqueable.

De disciplinario a improcedente. La obsesión por la coherencia ¡Eso dicen!

Me vais a permitir que juegue un poco al gato y al ratón.

Vengo de una comida con larga tertulia muy instructiva. Siempre aprendo con ella.

putacalleComida que, además, a ratos ha ido ampliando y variando su número de comensales. Éramos dos, que hemos sido tres y, en los postres, cuatro más adláteres en torno a la mesa a cuenta de un ágape que en paralelo había montado Planeta para ‘boicotearnos’ la comida. Esto último es broma. Cierto es que en el mismo espacio, ellos dentro y nosotros en terraza, los chicos de Planeta estaban con libreros y con Jesús Carrasco autor de Intemperie que anda de ‘bolos’ por Bilbao.

Parte del relato de la comida ha sido tan espeluznante y casi en línea con la noticia Amazoniana que recibo por correo.

Uno ya, tristemente, se empieza a creer que cualquier cosa es posible.

Así, en la comida de hoy, me entero de algún ejecutivo de ‘editorial religiosa’ que declarando en los medios, busquen busquen, su ‘obsesión por la coherencia’, no tiene, al mismo tiempo,  ningún problema en convertir un despido que se le presenta al trabajador como disciplinario, se supone que sus motivos habría, más de apariencia de chantaje que reales, en un despido improcedente.

Las formas y fondos que en algunas, ya muchas, de las empresas del sector del libro empiezan a darse en lo referente a lo laboral y al trato que los trabajadores reciben empieza a ser más que preocupante. Si el mismo, además, va recubierto de ‘aura religiosa’ no os quiero ya ni contar.

Ya se sabe, por delante siempre el palo, la cruz, la disciplina y el castigo para ver si se consigue meter el miedo en el cuerpo. Por detrás, por si acaso, el recule

He podido ver de primera mano la carta de despido y ¡qué quieren que les diga! No hace falta irse a Alemania para comprobar que existen modos y formas fascistoides con el ‘amén eclesiástico’. ¡Faltaría más!

¿Por qué leen más las mujeres? Sobre los Hábitos de lectura 2012

En el ámbito de la lectura de libros las mujeres siempre han sido las ganadoras a lo largo de los 12 años.

lectora_habitos(Vía Roger)

Una explicación, que quizás no sea muy al uso y convencional, la encontramos en ‘Las buenas chicas no leen novelas‘ de Francesca Serra:

… una sociedad en la cual la ‘literatura ha sido relegada a los márgenes de la vida social, al igual que ciertos vicios inconfesables’, en la que disminuye el número de lectores y en la que estos son principlamnete mujeres, está condenada ‘a barbarizarse en el plano espiritual’ hasta ‘poner en juego su propia libertad’.

La literatura en manos de las mujeres puede convertirse en algo muy similar a un ‘vicio inconfesable’. ¿Qué ha cambiado desde que retrataban a las jóvenes dieciochescas mientras estas devoraban a hurtadillas la última novela de moda? Nada. Como he dicho, la Lectora es un instrumento. Y los instrumentos, si están bien engrasados funcionan. Saltan como un resorte cuando alguien pulsa la tecla adecuada. Al comienzo del tercer milenio,el instrumento de la Lectora que degrada la Literatura al transformarla en vicio sigue funcionando de maravilla. Y un vicio, si es inconfesable, solo puede ser de naturaleza sexual; así es que, como mínimo, ebemos pensar en la masturbación.

Pero cuidado, el instrumento de la Lectora es crucial en la formación de la cultura moderna. No solo porque se trata de una máquina de hacer dinero, al igual que lo es una prostituta para su macarra, sino también porque es un dispositivo de edificación intelectual, es decir, sirve para construir y elevar la figura del intelectual. Varón, naturalmente. (pag. 103-104)