Con la música a otra parte

En este pequeño territorio, país, nación, región (escójase lo que se considere oportuno) que es Euskadi tenemos desde el año 1982 dos orquestas: la de Euskadi y la de Bilbao, que tuvo sus inicios en 1920.

No me pregunten por qué existe una orquesta nacional y no una compañía de danza, de teatro, una editora nacional o demás variantes que por aquí podría alargarse con una banda nacional de txistularis, de acordeón, de albokalaris y demás variantes instrumentísticas porque no sabría responder.

El caso es que ya desde mediados de diciembre pasado y por motivos más económicos que culturales se ha abierto el melón de la conveniencia de mantener dos orquestas. De hecho, son pocos los responsables de cultura actuales de las distintas instituciones que hasta la fecha se han pronunciado de manera clara sobre por dónde debe ir el debate y las posibles soluciones. El señor Bilbao es el que parece que planteó la sugerencia al Lehendakari.

No soy un experto en música clásica y menos en orquestas. He leído con interés algunas opiniones de personas que me merecen cierta confianza en su juicio en relación a este tema como son, por ejemplo, César Coca o Joseba Lopezortega.

César dice, entre otras cosas:

¿sería buena la fusión de dos orquestas? Si se crea una mejor y más barata, sí. Y es verdad que estamos ante una ocasión quizá irrepetible para que eso suceda. Una orquesta mejor tendría más proyección, podría contar con mejores invitados, tanto solistas como directores, hacer más giras, grabaciones, etc. Es decir, podría dar un salto de calidad importante y colocarse a la cabeza de España. Y al tiempo, mantener una programación rica, variada y con un número suficiente de conciertos para atender la demanda. Que no es escasa, por cierto.

y Joseba señala:

Las orquestas no pueden entenderse como cuando se creaban y mantenían para disfrute de un arzobispo en su palacio, ni como cuando fueron encerradas en el espacio teatral para solaz de una burguesía ilustrada, sino que hoy son instrumentos productores de un tipo específico de música, la clásica, que debe competir con otras artes y otras músicas para captar recursos públicos y privados con los que seguir creciendo. Este cambio de marco en la actividad de las orquestas, en Euskadi o en cualquier parte del mundo, es la clave para evaluar la oportunidad de sumar fuerzas y recursos.

Ahora bien, cuando pasamos al ámbito de los políticos el debate cambia y parece centrarse casi con exclusividad con la territorialidad, dentro de la territorialidad, incluso algunos, los socialistas en este caso lo convierten en un ‘tesoro cultural‘.

“Que la Orquesta Sinfónica de Euskadi esté en Donostia-Gipuzkoa es un tesoro cultural que no estamos dispuestos a perder sin antes plantear.

Labayen compara la fusión con otra posible en el ámbito futbolístico, fusión del AtHletic y la Real, pero se supone que en este caso no sería lo mismo. Sería más bien como fusionar la selección de Euskadi con el Athletic. En cualquier caso sí que la comparación tiene su muga por otro lado si pensásemos en la lógica de los fichajes. ¿Cuál debería seguir la hipótetica nueva orquesta? ¿la filosofía del Athletic o la de la Real? Es decir ¿músicos de cantera o fichajes de talonario?

Me da la sensación de que tal y como se ha realizado es una sugerencia mal planteada. El tema, en cualquier caso no es nuevo. En años anteriores y hablando con personas del partido que actualmente gobierna en Euskadi con, hasta la fecha, el menor apoyo parlamentario de toda la historia, algo que no hay que olvidar, se veía con claridad que era un ‘melón’ que había que abrir, pero ¡ay! nadie se-nos atrevíamos a poner el cascabel al gato.

Deia, a través de Maite Redondo, ha sido el último medio que ha escrito algo sobre el tema con un retraso superior a una semana, y, probablemente, porque no sabían ni cómo ni dónde situarse.en este juego de ‘guardar la ropa’ que ha escrito algo sobre el tema.

Mientras tanto, los músicos formados en Euskadi es posible o seguro que se vayan con la música a otra parte. Algo que cada vez puede resultar más habitual por el hartazgo ante la miopía cultural de algunos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.