Camino de Santiago, segunda etapa. Larrasoaña-Uterga. 15 de abril

32,2 kilómetros

Día despejado.

Al inicio, la noche, los pájaros y el rumor del agua acompañan los primeros pasos que siempre son más alegres.

Paro en Zabaldika donde la Comunidad de Religiosas del Sgrado Corazón de Jesús abre hoy a la noche un nuevo albergue. Al poco rato aparecen Emma y el jubilado de Donosti. Los tres estuvimos en la visita nocturna a Roncesvalles donde nos recomendaros la parada. Cada uno ha llegado a su ritmo, pero siempre en momentos de parada se producen los reencuentros.

zabaldikaVisitamos la iglesia. Hacemos sonar la campana que resuena con profundidad en el valle.

Una responsable de la Comunidad nos acompaña en la visita y nos entrega Las Bienaventuranzas del peregrino y un breve texto: El Camino. Parábola y realidad, donde se habla del Camino como espacio de simplicidad, hermananmiento, exigencia e invitación.

El Camino te simplifica, porque cuanto más ligero sea el equipaje menos te agobiará la espalda y mejor experimentarás lo poquísimo que necesitas para vivir.

Me despido de Emma. No nos volveremos a ver. Ella no lo va a hacer entero e irá más tranquila en el andar a partir de ahora. ¡Lástima de no haber disfrutado de una conversación sosegada! Y demostración de los cruces que se dan en el camino.

Pocos días después, hablando con mi amiga Carmen le comento la sorpresa que me supuso la ‘aparición’ de una arqueóloga glocal (australiana ubicada en Ubide) y me trae al recuerdo ua gestión que me solicitó realizar un par de años antes en Gobierno Vasco. Casualidades de la vida. Era para Emma y la empresa en que trabaja.

De un tirón hasta Pamplona para parar a desayunar en el Café Iruña.

Voy mirando la ciudad de otra manera, siguiendo las marcas de El Camino. Villava y Burlada me han resultado agradables a su paso.

Es de señalar algo que se repetirá innumerables veces a lo largo de estos días: la amabilidad de las personas a la hora de orientarte, decir dónde hay una fuente, un servicio o cualquier otra solicitud.

El Camino en Pamplona, por cierto, está magníficamente señalizado.

Saliendo, me dirijo, pasado Cizur donde aireo un poco los pies, hacia Zarikiegi donde tenía pensado en un primer momento terminar la jornada por el ‘miedo en el cuerpo’ que me había metido un estellés sobre lo duro que iba a ser subir El Perdón al final de la etapa.

Total, el albergue cerrado. As´que si no quieres taza, taza y media. Toca pues superar lo inesperado y aceptar lo que hay delante porque ‘no hay otra’. Subir El Perdón, donde al llegar arriba te espera el ‘vendedor ambulante’ dándote ánimos, por un lado, y ofreciéndote todo tipo de bebidas y frutas, por otro.

Le robo la foto a Emma.

elperdonEl cuerpo manda todavía. Aún no hay tiempo para pensar. Los pies se portan. Le tendré que agradecer a José su conseko del Vicks Vaporub.

Tras subir y bajar, temblando por mi tobillo, llego al albergue de Uterga Camino del Perdón.

UtergaAmbiente tranquilo en el albergue. Pequeño. Repetimos algunos de los que estuvimos en Larrasoaña.

Cuando se acaban las plazas de las literas no hay problema para compartir las habitaciones más allá de género, sexo y nacionalidad.

Pego la hebra con dos mujeres estadounidenses. Una de ellas, ha estado un año de voluntariado en Honduras y nos arreglamos en castellano.

A las 20:00 sigue llegando gente.

Me llama la atención el negocio del ‘vending‘ en El Camino.

Gastos

  • Agua: 0,80
  • Desayuno: 4,10
  • Café: 1,20
  • Agua: 2,00
  • Albergue: 10
  • Cena (lentejas, bacalao con pimientos, tarta de manzana): 12
  • Tabaco: 4,50
  • Cerveza: 1
  • Total: 35,60

Para siempre

Doy una vuelta por toda la casa, doy una vuelta por toda la vida, como un deseo de totalizarla, de tenerla en la mano. Tener la imagen visible de todo cuanto la ha constituido, volverme a ver en ella para llevarla conmigo. (pag. 40)

Camino de Santiago, primera etapa. Roncesvalles-Larrasoaña. 14 de abril

27,9 kilómetros.

Foto0042_usadaEstupendo día soleado.

Se agradece la linterna frontal que me regaló A. antes de salir que permite empezar a caminar de noche (6:30 a.m.) y ver amanecer.

El paso por Burguete y Espinal trae olor a leña de hogar.

Llegando a Bizkarreta, un gallo da la señal de que puede ser una buena hora para desayunar después de haber empezado la jornada con un plátano y un par de barritas.

Las primeras y distintas sensaciones que van pasando por mi cabeza ponen en mis pensamientos la frase de ‘un día que parece una vida’.

Arriba-abajo-llano. Camino alegre y cansado sobre todo después de parar en Zubiri a reponer agua y airear los pies que en los inicios me dan cierto respeto por el run-run de todo el mundo en relación a las ampollas.

Me reencuentro con Emma con quien coincidí tanto en el autobús del sábado como en la visita nocturna a Roncesvalles. Arqueóloga australiana viviendo en Ubidea. Pequeño reflejo de lo que puede ser el camino en esas vivencias cercanas-lejanas.

Foto0043_usadaAl llegar al albergue de Larrasoaña empezamos con los ritmos cotidianos que se repetirán casi a diario: aposentarse, ducha, colada, comida, mimo a los pies y tarde de descanso. Ya me lo dijo el sabio Luis: ‘el cuerpo manda’.

Así, el día, entre el andar y el cuidar, va pasando su tiempo.

Ocasión, también, para recuperar el francés y ver atenta a la gente de Larrasoaña observando el río ‘porque ya se ven las truchas’.

Foto0044_usadaMientras tomo un vino tranquilo, después de aprovisionarme para el día siguiente, con un donostiarra recién jubilado y un navarro en el paro me pregunto sobre cómo vivirán los habitantes de los pueblos, sobre todo los pequeños, la llegada y el paso de los peregrinos.

Ceno con un grupo de franceses, tres hombres y una mujer que camina sola.

Estupendo el arroz con leche.

Gastos

  • Agua: 1
  • Desayuno: 2,70
  • Albergue: 6
  • Café: 1,10
  • Fruta: 3,20
  • Vino: 1,30
  • Cena (pasta, carne guisada y arroz con leche): 13
  • Total: 28,30

Para siempre

… sólo el silencio del camino. A lo lejos, desplega por todo el horizonte, densa, la montaña. (pag. 32)

Cierra Escarabajal….

Y las que han cerrado y seguirán echando la persiana.

¡Hasta pronto Ana!

Recuerdos de hace casi 20 años.

Comida veraniega en una pequeña cala. Conversación larga y fluida sobre la vida vivida, el libro, los sueños, los miedos.

Nada que hacer o casi nada. Las ventas van en bajada continua con ‘desniveles’ del 12% para el año 2012 y, por lo que me dicen algunas fuentes, entre el 15 y el 18% como mínimo en lo que va de 2013.

Cuesta abajo y sin frenos.

La cultura y sus mediaciones, como el libro, al fin y al cabo, es algo que o bien la sociedad parece considerar prescindible o bien lo considera de acceso libre y gratuito en ese modelo de ‘si no me lo dan, yo me lo tomo’ tan aparentemente decmocratizador pero carente de ‘dar valor’.

En todo este viaje de descenso a los infiernos, el sector en su conjunto, parece seguir maniatado en las esferas que deberían jugar un cierto papel de liderazgo más preocupados de apuntar hacia fuera que de cierto trabajo introspectivo y autocrítico.

Queda todavía mucho 2013 por delante. Así que queda mucho por venir y, probablemente, por bajar en ventas y en persianas.

¿Agorero? No. Realista. Y, en todo esto, lo digital es lo de menos. Es simple fuego de artificio en este juego del engorde editorial vía novedades que cada vez me recuerda más al ‘boom inmobiliario’.

Quizás el siguiente problema de las preferentes sea en este sector de la cultura que de tanto ‘construir-editar’ libros-pisos invendibles ha generado un efecto bola que ya no hay quien trague.

En cualquier caso…. ¡Lo siento Ana!

Camino de Santiago, previos. 13 de abril

Paso una mañana reposada en Pmaplona. Prensa, paseo, comida, conversación… antes de coger el autobús hacia Roncesvalles.

Me encuntro en El País con un artículo: ‘La memoria es lo que se decide recordar’.

Pienso que marcará lo que vaya escribiendo, como recuerdo y olvido no escrito que, quizás, en cualquier otro momento sería de signo distinto.

Tras coger el autobús, el ritual del inicio al llegar al albergue de Roncesvalles y la prtimera ubicación. Mi primer contacto, con el mundo de El Camino. Botas fuera, litera…

Foto0040_usada

Un primer empape de lo que quizás vaya viviendo los próximos días mientras tomo una cervecita en Casa Sabina, donde cenaré, también, después acompañado de un catalán. Gracias a su información pude asistir a partir de las 21:30 a una visita que sólo se produce los sábados, cuando sube el ‘pater’ para la misa y que permite tanto visitar algunos rincones especiales de la colegiata como ponerte en situación de lo que pueden ser los próximos días y constatar los diferentes motivos por los que cada persona nos ponemos en camino.

Gastos

  • Autobús Pamplona-Roncesvalles: 6
  • Caña: 1,20
  • Albergue: 10
  • Menú (Macarrones, lomo, cuajada): 9
  • Tinto crianza: 1,20
  • Total: 27,80

Para siempre

Pero por debajo de todo este palabrerío, ¿qué palabra esencial? La que salde una angustia. La que responda a la búsqueda de una vida entera. La que queda después, la que está antes de todas las que se han dicho. (pag. 22)

Camino de Santiago, previos. 12 de abril

Los contextos suelen ayudar a dar sentido.

Hoy viernes 12 de abril, cuando empezaba mi desconecte, me econtré con Santi en la estación de autobuses justo en el momento en el que iba a recoger mi billete que me llevaba a Pamplona.

Charlamos brevemente y se despidió con la siguiente frase: ‘Me alegro mucho. Te encuentro risueño y feliz’.

Supuso un toque positivo de por dónde empezar y seguir en ese juego de ‘la cara como espejo del alma’, sin saber si, a veces, el espejo nos devuelve realmente nuestra imagen real o nos la trastoca al igual que esos espejos cóncavos y convexos que mutan nuestra apariencia.

De ahí, ya, con otro tono, partí a Pamplona, donde M., como otras tantas veces me acogía, convirtiéndose en el último eslabón entre la cotianidad y el Camino.

Siempre es importante ver quiénes van quedando como últimos lazos en nuestra vida.

Para siempre…

¿Te queda algo más que aprender? Nada más. Tú y la vida que en ti fue aconteciendo. (pag. 7)

Preparar el futuro, el futuro…Y una súbita ternura no sé por qué. Silencio. Hasta lo más coculto de tu conmoción. Preparar el futuro. Preparación para la muerte. Está claro…No es la vida lo que hace falta, sólo aquello que la hace vivir. (pag. 7-8)

Camino de Santiago. Las lecturas

Desde mi salida de Bilbao el 12 de abril hasta la vuelta el 9 de mayo cinco libros me han acompañado.

Dos de ellos han hecho el Camino conmigo o yo con ellos.

El Camino de Santiago en tu mochila de Antón Pombo

caminosantiagomochilaMe ha facilitado la información práctica y los mapas necesarios para ver por dónde me iba moviendo. Actualizada y fiable. Gracias a Fernando de Tintas por su consejo.

Para siempre de Vergilio Ferreira

parasiempreSu lectura me ha acompañado muchas de las tardes de la primera mitad de El Camino. Un capítulo para cada día y preguntas y citas que resonaban con lo andado.

En la larga vuelta en el autobús, nueve horas de viaje, pude leer y buscar ecos en

El crimen del soldado de Erri De Luca

crimendelsoldadoMe encanta asombrarme, deja en la lengua un regusto a vainilla (pag. 92)

Al cabo de un día de silencio, la voz prefiere permanecer detrás del telón (pag. 33)

Lo que mueve el mundo de Kirmen Uribe

loquemueveelmundo… el amor entre las personas, sea entre amigos o entre amantes, nunca suele ser simétrico. No hay amor que sea completamente justo (pag. 21)

La soledad le obliga a acompañarse de quienes no están, de los que hace tiempo no ha visto, de los muertos, que están ahí mismo, en el mismo plano que todas esas personas con las que se cruza a diario por la calle, tan reales como ellas. A medida que pasan los años sucede algo similar: uno guarda en su recuerdo tanto las voces de los vivos como las de los muertos. (pag. 138-139)

Me acompañó parte de El Camino y me he vuelto a reencontrar con él ya en casa

El Camino de Santiago para paganos y excépticos de Tomás Álvarez Domínguez, regalo antes de partir de mi librívoro.

caminosantiagopaganosEl viaje hasta Santiago tal vez no sirva a algunos para liberar del pecado, pero sí para liberar la mente. (pag. 24)

Mañana empezaremos con el devenir de El Camino desde sus días previos hasta la llegada y vuelta con paso constante y sin prisa.

Camino de Santiago. Por qué. Sensaciones y motivos

No es sencillo, amigo mío, vivir sin preocupaciones cuando en tu interior bullen tantas preguntas. Aunque ahora he empezado a disfrutar de la belleza que me rodea: un paisaje de bosques nevados, el amanecer, un conejo que salta, la sombra de un árbol solitario. Vuelvo a percibir el paso de las estaciones…. (Kirmen Uribe; Lo que mueve el mundo; pag. 117)

Foto0052_usadaMe escribía una amiga justo el día antes de la partida:

Querido amigo, parece que en la vida hay momentos inaugurales y este en el que te “echas al camino” podría ser uno de ellos.  A lo mejor no en el sentido que esperas, pero un mes solo y caminando tiene que terminar significando algo. Te deseo lo mejor. Da noticias por tarjeta postal, llamando desde cabina o silbando y cuenta cómo ves el paisaje, el de dentro y el de fuera. Un beso grande.

  • Quien forma parte de una historia está enredado en su interior. Necesita una mano que, desde fuera, se la desenmarañe. (Erri De Luca; El crimen del soldado; pag. 43)

Qué buscaba, qué quería, qué esperaba. Quizás sin más el ‘estar conmigo mismo’. Un paréntesis, un punto, que no sabía si iba a ser seguido o aparte, en la vida. Sensaciones y no reflexiones. Dejar volar a la cabeza, si el cuerpo lo permitía. La sensación de la soledad acompañada. Buscar en el fondo del corazón esas cosas que tenía olvidadas (Kirmen Uribe; Lo que mueve el mundo; pag. 83)

Lo intentaré expresar con palabras de otros.

Cuando un hombre se desnuda por completo, se acerca a sí mismo. Dios mío, qué tupido e hirsuto se ha vuelto el vello de mi pecho, y cuántos pelos blancos. ¡Qué feas las uñas de los pies! Un hombre desnudo que mira su cuerpo no saca más conclusiones que una: ‘Soy yo’. Se reconoce, identifica el propio ‘yo’, que siempre es el mismo. El niño que cruza los brazos delgados sobre el pecho huesudo mira su cuerpo de rana y piensa: ‘Soy yo’. Y cincuenta años después, cuando examina las venas hinchadas de sus piernas, el pecho gordo y caído, se reconoce. ‘Soy yo’. (Vasili Grossman; Vida y destino; pag. 698)

Erri de Luca habla de la escalada, pero creo que también vale para el caminante..

Escalar es el más lento de los desplazamientos del cuerpo humano. El peso de cada asidero es sílaba pensada para ganar centímetros….Al final de un día en la pared me miro las manos que me han guiado. Pienso que son sordas, mudas, ciegas y que, con todo, van hacia delante. A ellas les basta el tacto, el más difundido sistema de comunicación del cuerpo. (Erri De Luca; El crimen del soldado; pag. 28)

Las preguntas sobre mi círculo de relaciones…y el bello sentimiento de viajar acompañado en la soledad.

– ¿Cuántas oportunidades nos da la vida en lo que se refiere a los amigos? ¿Cuántos de ellos sentimos que son de verdad?… ¿Cuántos amigos sentimos muy, pero muy cercanos? Eso era lo que me preguntaba. (Kirmen Uribe; Lo que mueve el mundo; pag. 103)

Preguntas y sensaciones con las que he marchado….

Mañana… las lecturas de El Camino