Las empresas del sector del libro, cada vez más alejadas de la lectura

Reproduzco a continuación mi colaboración iniciada en eldiarionorte en el ámbito del colectivo kultura abierta.

diarionorte

Mientras los años de vacas gordas duraron, todos, editores, distribuidores y libreros, viajaron contentos bajo el mantra de más lectura más compra de libros, o viceversa, que les servía como argumento autojustificativo ante las distintas instituciones y administraciones culturales de este paisito para conseguir ayudas públicas y demás.

Llegó la crisis, como la plaga bíblica, después de los años de bonanza, y todo empezó a desmoronarse. Camino lleva este proceso de generar situación de derribo en el sector como siga por la senda lastimera y poco solidaria.

Octubre suele ser mes de datos en el sector del libro ya que es cuando se hacen públicas las cifras de comercio interior; las que hemos conocido en estos días sitúan al sector del libro en el 2012 a niveles del 2001 ó 2002 en lo que a facturación se refiere.

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Y unas notas sobre este colectivo que nos describimos como un colectivo líquido que desconoce quiénes y cuántos son sus miembros, cosa que ni a ellos ni a nadie importa.

Líquido que quiere ser transparente, aunque asume sin problemas algunas impurezas con diferentes densidades según tiempos y lugares. Que en momentos determinados se acoge a generosos recipientes y en otros se desborda y derrama fuera de rígidos contenedores.

Donde, al contrario del dicho, ninguna de sus partes son como dos gotas de agua.

Que fluye libre por los cauces plurales de la cultura vasca y al que libremente se pueden adherir afluentes, torrentes, surgencias… Todas y cada una de la aportaciones hídricas son bienvenidas: las de los creadores, los mediadores, espectadores, políticos…

Por ahí junto con otros

 

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A Amazon parecen gustarle las familias numerosas. Sobre el Congreso de Libro electrónico

kindlefamilyPues sí, pues sí. Esta es una de las conclusiones que me quedó más clara por el mensaje que escuché a Koro Castellano cuando nos presentó a toda la familia de Kindles en tono de hijos, hermanos, más hermanitos, primos, primos segundos y demás como si de prole de familia numerosa se tratara o como para demostrar que ellos tienen más hijos que nadie o más parientes entre las distintas familias de kindle que, como dice el dicho, ‘la madre que los parió’.

Lo curioso es que los contenidos que ‘pare’ el kindle son como hijos en acogida porque no está claro que pertenezcan realmente al padre-usuario

El problema es que a veces tanto trato digital familiar puede acabar acarreando problemas genéticos.

Esa continua referencia a la familia y numerosa en una sociedad líquida y digital suena, o por lo menos a mí así me sonó, a la América (del Norte) o a la España (antigua) profunda.

Hoy, curiosamente, se me cruza en el camino la información de la primera persona que ya ha salido del armario como NO LECTOR de En los dominios de Amazon. Por lo menos eso es lo que parece que traslada la periodista Elena Serrano en Expansión:

Soy un lector compulsivo”. El que no está en la lista de sus libros pendientes es ‘En los dominios de Amazon’, una obra escrita por un extrabajador infiltrado, donde el gigante tecnológico no sale bien parado.

Mientras el señor Nuyts parece un defensor de la cultura, Castellano parecía más una defensora del entretenimiento y quizás alguien deba explicarles que ambas cosas no son exactamente lo mismo o, incluso, pueden llegar a ser contradictorias. En cualquier caso sí sería importante señalarles que la cultura no es en primer lugar un asunto de consumidores, sino de ciudadanos que no es exactamente lo mismo.

Su jefe Szafir tampoco se le quedaba a la zaga cuando afirmaba:

“El precio del e-book te deja fuera del negocio del entretenimiento”

Menos mal que algún editor, como Daniel Moreno, sí parece tenerlo claro.

Aunque publicamos autores que en muchos casos ya están consagrados, la tónica general a la hora de cribar suele ser explorar aquellas apuestas y propuestas que se salgan de los márgenes editoriales y comerciales establecidos y sobre todo que cuestionen de una manera rigurosa y poco ociosa la actual sociedad del espectáculo.

Tampoco está de más preguntarse junto a Eva Orúe:

Me pregunto si hay libreros, editores y autores que no sean físicos. Si las máquinas venden, editan y crean solas.

Curioso es también que Amazon o su prima de división Kindle den pocas cifras absolutas. En el Congreso tendieron a presentarnos bellas curvas que subían y bajaban, pero a las que casi siempre les faltaba el eje vertical y su valoración.

Parece en cualquier caso que esto, lo de no dar datos, debe ser una práctica habitual.

Como es habitual en Amazon, no ofreció cifras de ventas de sus aparatos de lectura Kindle o de las tabletas Fire, tampoco del número de abonados a Prime (Zona eReader)

Dejo un par de reflexiones finales en boca de otros.

Google, App Store, Amazon o eBay. El secreto de estas empresas es el tamaño. Mediante la concentración extrema, estas compañías son capaces de extraer grandes cantidades de dinero a partir de la acumulación de beneficios infinitesimales. No hay, en principio, nada ilegítimo en ello. Pero las dimensiones de estas compañías les confieren una capacidad de influencia desproporcionada que altera la oferta y la demanda culturales. No son meros mediadores nutros sino que transforman nuestras expectativas y la de los productores. Por eso hay un intenso paralelismo estre estas prácticas y la especulación monetaria, en la que es crucial el enorme volumen de las masas de dinero invertidas. (César Rendueles; Sociofobia; pag. 62)

Estoy convencido que el tipo de libro que hace Atalanta es el libro del siglo XXI. Un libro cuidado y útil, desde el punto de vista cultural. Ahora me alegro de haber sido de los pocos en dudar de que el e-book fuera a ser el soporte universal futuro, una especie de nuevo tótem del progreso. Y en esto no hay progreso de ninguna clase. Simplemente es un gigantesco negocio de tres multinacionales cuyo objetivo es, convertir el mercado en un monopolio, destruyendo la diversidad actual. (Jacobo Siruela)

Seguiremos, aunque nuestras proles sean más modestas.

Trabajar gratis no conviene. Siguiendo el hilo de Mariana Eguaras

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Mariana Eguaras da hoy en el clavo con las reflexiones que hace al respecto y que creo que a todos o casi todos los que nos movemos en el procelosos mundo de la consultoría sobre todo si tien a proyectos ‘micro’ nos ha rondado por la cabeza más de una vez y en algunas otras nos ha situado en situaciones poco agradables.

Ni quito ni pongo nada a una reflexión que comparto.

Cuando lo global esconde lo local. Sobre el Primer Congreso del libro electrónico

El jueves y viernes pasado se celebró en Barbastro (Huesca) el Primer Congreso del Libro Electrónico.

A nada que se enrede en los medios se verá que el eco ha sido, en mi opinión, mayor que lo que allí ocurrió que en resumen fue ‘CASI NADA NUEVO BAJO EL SOL’.

Buena organización, buen ambiente. Barbastro lo facilita. Poca gente, no más de 100 a parte de los ponentes. Poco tiempo para el debate, como si este diera miedo o se mantuviera en estos tiempos de red y conocimiento compartido la antigua estructura de ‘ponentes saben, público escucha’.

Alguna mesa o ponencia sin siquiera turno de preguntas. Curiosamente las dos en las que Amazon tuvo participación.

Hubo que esperar al segundo día para disfrutar de una mesa, más allá de algún verso libre, con concreción, ironía, buen tono, practicidad y realismo. Me refiero, en concreto a la de Tecnología para la edición de libros electrónicos.

Gracias a Jaume, Pablo, Valentín y Emiliano, por descubrirnos y decir a la cara que o el sector es un poco más serio con este tema o seguiremos sin poder hablar de verdad de la transición compartida hacia lo ¿digital o electrónico?

La foto para ellos

mesaconcregoY una primera reflexión que iremos ampliando en sucesivas entradas:

Quien mucho abarca, poco aprieta. Cuando se quiere hablar de todo, se esconde lo importante o relevante. El intentar seguir vendiendo un todo (libro) como si valiera para cada uno de los subsectores o situaciones ayuda a aclarar poco por no decir nada.

Así no es extraño que alguien afirmara, más o menos, que lo mismo podríamos estar hablando de yogures o de zapatos.

Y algo que es más importante. se debería reflexionar con más nitidez sobre cómo mientras uno de los escritores reflexionaba en clave de industria cultural y del tiempo y del trabajo que supone la cultura, los vendedores de cacharreía con familia numerosa acaban intentando vendernos el ‘pan y circo’ de la industria del entretenimiento.

Más entretenida es siempre la buena e inteligente conversación como la que pude disfrutar en el Trasiego, local muy recomendable por cierto, con Donatella, Lucía y Paula.

Un último detalle curioso. Hubiera sido de agradecer ya que el Congreso se pudo seguir en directo en el ‘mundo mundial’ que también hubieran llegado a la sala algunos de los comentarios y opiniones que, por ejemplo vía twitter, se iban dando al mismo tiempo.

En cualquier caso diré que personalmente le he sacado jugo. El encuentro, la conversación, el contraste con personas allí presentes me ha merecido la pena.

Pero ¡cuidado! esto es casi lo que ya se lleva años diciendo del Liber y todos sabemos cómo está esa Feria profesional.

Esperemos que por estos lares, donde se respira mejor aire y lejos de las presiones del tandem Madrid-Barcelona todo vaya tomando otro rumbo.

Yo, aún dicho lo dicho, repetiré.

Enhorabuena a Fernando por lanzarse, a los libreros de Huesca por mojarse, a las instituciones por soltar la pasta y a Google y a Amazon, ambas empresas muy del sector ;-), por apoquinar también.

Iremos ampliando con dichos y ‘susedidos’.

El estado de salud del sector editorial. Cómo se reparte el pastel

Por qué canales venden los libros los editores. ¿Suben o bajan las librerías?. ¿Tienes más tarta o menos tarta que hace 11 años? ¿Se cumplen las expectativas de que con lo digital la venta se desplaza y hay más venta directa?

Reconoceré que los datos me han llamado la atención y parece que las librerías en todo este tiempo han ganado peso. Más las cadenas que las librerías independientes.

Los que curiosamente parece que han perdido peso, aunque haremos en próximas entradas un análisis más detallado por materias, son los propios editores.

Estos son los datos en bruto.

ventascanalesAño 2001

canales2001

Año 2012

canales2012

Así que curiosamente:

– En los tiempos de aparición del digital y de la desintermediación los editores venden menos directamente. ¿Se habrán ido enamorando de las librerías? Más de las cadenas, en cualquier caso, que de las librerías. Son éstas las que porcentualmente más aumentan en su penetración en el mercado. Suben 6 puntos porcentuales.

– Los que sí aumentan, también, son las grandes superficies. Este es un dato importante cuando lo crucemos con los descuentos que reciben que no tienen nada que ver, o poco, con el que reciben los libreros.

– Una hipótesis que se podría adelantar es que la ‘pelea’ por el pastel está más entre las propias librerías que con el resto de los sectores de comercialización. O, si se quiere, entre ‘libreros encadenados’ y libreros independientes.

Ya se sabe, la independencia siempre ha sido peligrosa y, en cualquier caso, siempre resulta difícil cuadrar estos datos con las bajadas que parece que de hecho llevan produciéndose en los dos últimos años.

Mi vida sin Julio Verne

02PortadaJulioVerne-201x300Mi vida sin Julio Verne de Sonia Fides. Editado por Ediciones con carrito.

Una editorial que se ‘destapa’ y nos cuenta cuánto le cuesta el libro y la música, en este caso, que acompañó su creación

Gracias a la generosidad de Jaume Balmes.

Bajo la piel habitan nuestras ruinas,
un patrimonio de dolor y decepción,
que siempre avergüenza a nuestro orgullo

Los primeros libros de la humanidad. Fernando Báez. Fórcola Ediciones

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Fórcola Ediciones  » Los primeros libros  de la Humanidad

Los primeros libros de la Humanidad

El mundo antes de la imprenta y el libro electrónico

Fernando Báez

Fernando Báez, investigador y experto en la historia del libro y de las bibliotecas, que logró fama internacional con su Historia universal de la destrucción de libros, aborda en su nuevo ensayo Los primeros libros de la Humanidad el itinerario del libro desde Oriente hasta Occidente a lo largo de toda la Antigüedad.

Tras años de trabajo, esta monumental, exhaustiva y documentada obra se convierte así en la trepidante crónica de los cinco mil años que transcurrieron desde las primeras escrituras hasta la aparición de la imprenta y su ejército de tipos móviles, un largo período en el que el libro fue hecho a mano.

Gracias a la generosidad de Javier