Walden librería-café en Pamplona

23 de enero. Tarde desapacible en Pamplona. Lluviosa.

Después de comer con Carlos empezamos una pequeña visita por la ciudad. Ya me dice mi sobrina que ‘le he engañado’ que al final lo que hago es ‘llevarla de librerías’.

16:30. Walden abre puntual. Quizás hasta el propio Daniel se extrañe que al minuto de abrir tenga ya gente pululando por el espacio que refleja la filosofía que nos traslada en el marcapáginas:

“Qué fruto da el más pequeño espacio si se sabe cuidar con tacto”

walden_1

Una antigua edición de Walden en Austral arropada a ambos lados por la de errata naturae ocupa el lugar central de uno de los escaparates. El otro, en su visión da paso al espacio que a modo de cabaña acoge a personas y a libros. El artífice de este cálido espacio Aser Longás.

La madera y los libros arropan, el librero, amable, ofrece un café, pero es claro que lo importante son los libros, el espacio que acoge y que invita a estar, a sentarse y ya, quizás con los libros en la mano, saborear un café y saborear el pasar tranquilo de las páginas.

walden_2

Walden es uno de los nacimientos libreros del 2013 que, además, cuando te presentas ante Daniel y le dices de qué pie cojeas enseguida pasa a contarte que ahí, en Historia de Navarra, está La vida de Mina acompañada de sus Proclamas.

Cerca también, y como indicando el inicio de un nuevo viaje aventurero que podrá encontrar refugio en esta ‘cabaña ilustrada’, se encuentra La travesía del libro.

Daniel emprende ahora su propia aventura, después de curtirse como grumete, y su sueño.

Que los vientos le sean favorables en estos tiempos de tormenta.

walden_3

Sólo añadiré tres cosas:

– Si van por Pamplona acérquense. Se sentirán a gusto.

– Para mi gusto, y esto es subjetivo, tiene el tamaño adecuado. Busco ya a hace tiempo librerías de dimensiones humanas que me ofrezcan, me enseñen, me muestren algo sugerente e inesperado. Esta opinión en este caso fue también compartida por dos jóvenes lectores que me acompañaban.

– Tiene poco más de un mes de vida y falta todavía fondo que entiendo irá ocupando poco a poco su espacio. Así que estoy convencido que el librero aceptará sugerencias amables.

Le prometí a Daniel que iba a hablar de su librería. A veces uno cumple estas pequeñas promesas. La siguiente que le hago es que en una próxima escpada a Pamplona me volveré a acercar y esta vez aceptaré ese café que me ofreció.

Ojalá sea este uno de los presentes-futuros de las librerías.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.