Cultumetría y editores. Los datos, siempre los datos y sus consecuencias

El qué se mide y para qué se mide dice mucho de los sectores, de sus intereses y de sus tendencias.

Siempre me han gustado ls números y lo que se puede esconder detrás de ellos o lo que se desvela, según los que se muestren.

Las reflexiones en torno a la cultumetría me apasionan.

Estos días hemos tenido algunos números en torno al sector.

Por un lado Bertelsmann, nuestro amigo alemán, nos cuenta que ha ganado 870 millones de euros. Así que la compra de los sellos de Prisa sólo le ha supuesto un 10% de sus beneficios. En la nota de La Vanguardia se lee, además, que el grupo quiere apostar por la educación. Así que le quita por un lado a Santillana lo literario y ahora se pegará con ella en lo educativo. De hecho va a invertir 30 millones de euros en Brasil. Así que probablemente el idilio de compra-venta no haya terminado.

En cualquier caso estos datos tienen poco que ver con la dimensión cultural de la empresa si es que le queda algo en su corazoncito. Quizás los sellos literarios del grupo sean un simple adorno para mantener imagen.

Planeta tampoco quiere quedarse fuera de este nuevo juego educativo-digital.

Ya se sabe que hay más pelas medibles en lo educativo que en lo cultural.

Al mismo tiempo aparecieron ayer unos primeros datos sobre producción editorial que indican un desplome en cuanto a número.

 

Quizás se podría aplicar el dicho de ‘menos es más’. Pero cuando vemos cuáles son las materias que mejor se sujetan en el borde del precipicio (cocina y tareas del hogar) se puede afirmar con claridad que el libro se refugia, como los españolitos de a pie, en los ámbitos privados desdeñando en parte la dimensión social de la cultura. Basta ver que la mayor caída se produce, por ejemplo, en la sociología y la estadística.

hogaryrecetasCon todo ello, no es de extrañar que el personal se mosquee y se pregunte por qué el libro sobre tareas del hogar que no me digan que no tienen un cierto regusto a ‘sección femenina‘ se sigue beneficiando de un 4% de IVA.

De hecho este tran-tran ya se recoge en el estudio El modelo español de financiación de las artes y la cultura en el contexto europeo cuando, entre otras cosas, se afirma en el mismo:

La subida del IVA cultural desde una tipo impositivo reducido a un tipo impositivo normal ha sido repetidamente criticado por varias razones:

b) Por establecer agravios comparativos entre sectores como el sector de las artes escénicas y el cine respecto al sector editorial (el primero, gravado al 21% y el segundo al 4%). c) Por basarse en un criterio de soporte más que de contenido: el IVA reducido se sigue aplicando a todo tipo de publicaciones periódicas, desde motor, caza o pornográfica.

Así que ya saben cuando echen o echemos números quizás sea de interés saber por qué las ‘tareas del hogar’, la caza y la pornografía van, siempre que estén en soporte papel en el mismo saco que la literatura y en distinto saco que la música clásica o el teatro.

Los primeros serán siempre editores del 4%, los segundo seguirán siendo o los de la ceja o los pobres diablos de la farándula.

¡Qué mal siguen estando hechas las varas de medir!

Quizás haya que ir pensando en un modelo de ‘edición pobre’ que nos acerque más a nuestros aliados naturales de la farándula, dicho con todo cariño y respeto por su trabajo.

 

 

http://vozpopuli.com/ocio-y-cultura/40924-espana-fue-el-pais-que-mas-subvenciono-la-cultura-y-el-que-sufrio-el-peor-recorte

Los editores se refugian en la cocina y las tareas del hogar de la caída del sector – El Confidencial- http://kcy.me/11wf7 @PeioHR

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