Justo hoy 31 de mayo No hay tres sin dos

1. Justo hoy 31 de Mayo Alejandra firmará en la Feria ejemplares de No hay tres sin dos.

nohaytressindos2. Justo en ese libro hay un recuerdo cariñoso a mi mayo del año pasado

Foto04663. Justo hoy es el tres que sólo existe por los dos anteriores, pero este ya queda para los iniciados que no se hayan perdido.

Buen 31 de mayo.

Y ya sabéis:

El tiempo es relativo. Tanto como la distancia entre el último hola y el próximo adiós.

Feriantes y Feria del libro de Madrid. Alegría para unos días

La Feria del Libro de Madrid quiere invitarnos este año a Deletrear el mundo.

frontalblogAsí que vamos a empezar deletreando la propia Feria

feria.

(Del lat. ferĭa).

1. f. Mercado de mayor importancia que el común, en paraje público y días señalados.

3. f. Paraje público en que están expuestos los animales, géneros o cosas para su venta. Voy a la feria. En la feria hay mucha gente.

4. f. Concurrencia de gente en un mercado de esta clase.

6. f. Instalación donde se exponen los productos de un solo ramo industrial o comercial, como libros, muebles, juguetes, etc., para su promoción y venta.

Paraje público, géneros para la venta, gente y productos del ‘ramo del libro’ que se supone atraerán a los Feriantes.

feriante.

(De feriar).

1. adj. Concurrente a la feria para comprar o vender. U. t. c. s.

sean estos compradores, más, o vendedores, menos.

Esperemos que todos ellos se puedan dedicar a Feriar

feriar.

(De feria).

1. tr. Comprar en la feria.

2. tr. Vender, comprar o permutar algo por otra cosa.

Durante unos días, pasada la marejada de los agentes, unos y otros se dedicarán a comprar y vender, a mirar y pasear, a sentarse y escuchar, a participar, deambular, curiosear, pasar el tiempo.

Grandes y pequeños disfrutarán del ambiente y las actividades.

Conviene no hacer caso estos días ni a las mentiras ni a los que prometen falsas salvaciones.

Quizás lo mejor que podemos hacer es ir con mentalidad de niño sorprendido que mira con otros ojos todo lo que se mueve a su alrededor, tomárnoslo como un tiempo festivo que se mueve en los bordes de la realidad y soñar, quizás, que otra realidad es posible.

¡Disfrutad!

 

 

 

 

 

Balcells, Wylie y los nervios de algunos a flor de piel

Reconoceré de partida que el campo de los agentes editoriales es uno de los que menos controlo.

Siempre me ha parecido, con los debidos respetos, que guarda un cierto parecido con representantes de los deportistas y, especialmente, de los futboleros.

Y quizás, la diferencia no sea tan grande. Al igual que ellos tienen en su cartera jugadores o escritores de distintos niveles que van ofreciendo según se mueve el mercado a los distintos clubs o editoriales.

Aquí como allá hay escritores, jugadores, clubs y editores de distintos niveles y divisiones. Y también aquí como allá hay agentes de distintos niveles.

Son, al fin y al cabo, un artista más en este circo que tenemos montado entre todos y que tanto en un caso, el fútbol, como en otro, los libros, juegan un papel clave que no parece que se haya roto hasta la fecha por mucho que la desintermediación digital y las empresas que la controlan que son los nuevos mediadores lo intenten.

Y así, desde esta óptica, la noticia de que dos de los agentes que tienen en su cartera un elenco de alto nivel se fusionen parece poner a muchos en un baile nuevo porque, de alguna manera, cambian con ello las pistas del circo.

En otras pistas o en otros circos de provincia probablemente todo siga igual e, incluso, todo vaya sucediendo con más sosiego.

He revisado la noticia en algunos medios con versión digital y estas son algunos de los acentos que más me llaman la atención:

ABC

Habla de ‘equipo de estrellas literarias’ como si del Real Madrid, por ejemplo, se tratara. Es decir, el Eibar o una pequeña editorial quedarían fuera, aparentemente de esa liga.

Habla también de poder e influencia. Palabras, sobre todo la primera, que no suele ser de mi agrado cuando nos movemos en el ámbito de la cultura.

Confidencial

Añade un matiz interesante que quizás no sea tan frecuente en el mundo del fútbol. El valor de los muertos, que en paz descansen, y las regalías que irán dejando a sus sucesores.

El Universal mexicano, que reproduce la nota de EFE

Deja bien a las claras que el objetivo es “dar mayor fuerza, alcance y duración a la representación de los clientes”.

El País

Recoge algunas opiniones de editores y autores. Y es fracamente curioso que parece que los primeros se sientan más cómodos con este movimiento que los segundos. Alberto Manguel señala que puede traer consigo la desaparición del papel tradicional del agente y que “todo es más impersonal salvo si eres un premio Nobel, por ejemplo”.

No es de extrañar en cualquier caso esta sensación y aquí vuelve a  haber otra diferencia con el ámbito futbolero donde los agentes son de deportistas, pero en el del libro se denominan ‘agentes editoriales’. Las palabras acaban nombrando la realidad.

Y dejo para el final a las estupendas Patrulleras que son quizás las que ponen el dedo en la llaga.

En el ámbito inglés parece que ayer el tema había pasado prácticamente desapercibido y aquí, los españolitos del vocerío, lo convertimos en el evento que parece hacer tambalearse el mundo del libro.

Solo me queda un interrogante final.

Ambos se han mostrado críticos y proactivos en algún caso con el mundo digital. ¿Cambiarán también estas reglas de juego?

Mientras tanto el pueblo llano seguiremos como si nada, mientras la casta editorial anda perdiéndose en declaraciones.

Al fin y al cabo nada pasa. ¡Fútbol es fútbol!

 

¿Puede aprender algo el sector del libro de estas elecciones recientes? Una frikada

Es probable que al señor Pedro Arriola lo que vaya a continuación le pueda parecer muy friki, pero siempre me ha parecido de interés mirar a los lados, en este caso a las recientes elecciones europeas, para ver qué se puede aprender de cara o para el sector del libro, sobre todo en su vertiente institucional.

Ya hemos hablado en alguna ocasión anterior de los ‘márgenes del sistema‘ y de lo que podía estar llegando o pasando en el sector, aunque todavía no fuera muy visible.

El fenómeno Podemos, que a algunos les parecerá flor de un día, creo que nos puede ayudar a reflexionar o a mirar lateralmente al propio sector del libro.

De hecho, parte de lo que ha ocurrido se ha tejido también en el ambiente y en el espacio de una librería, La Marabunta. Librería, por cierto, asociada al Gremio de Libreros de Madrid. ¿Un detalle menor? Creo que no. Una muestra más de la posibilidad de convivialidad en torno a las librerías.

Tres aprendizajes claros:

– No todo es lo que parece. Las encuestas no auguraban estos resultados. Los discursos de los partidos dominantes, que eran todos los que hasta ahora tenían representación, ninguneaban su presencia pretendiendo hacer ver, casi, su ‘no existencia’. Las consecuencias de la política de avestruz, una vez vista la realidad ha hecho que se empiecen a mover muchas de las piezas de la ‘casta política’. En el sector del libro probablemente también existe una ‘casta’ formada por parte, no diré que todos, de los que llevan tiempo en las instituciones, ningunean a todo lo que se mueve fuera de ellas, cuentan o hablan con un discurso anclado en el tiempo en unos casos o flsamente utópico en otros, pero que se encuentra poco asentado en la realidad.

– Los pequeños núcleos y lo líquido asociativo. Podemos no tiene estructura. Son, aparentemente muchos pocos que en la cotidianidad pueden casi difuminarse. Son los ‘pezqueñines’ que no han querido ni conertirse ni copiar hasta ahora a los grandes. De esto ya hace años muchos años escribió un librero, Santi Cámara:

El éxito de la supervivencia no está en el tamaño, por los menos en la naturaleza, sino en la capacidad de los animales para tener crías que a su vez se reproduzcan. Sin las pequeñas especies saben acoplarse a su entorno y su ciclo vegetativo definido por el embarazo, la lactancia, el desarrollo, la procreación y la muerte, se lo permite, su continuidad no estará condicionada por su menor tamaño. El fracaso y la muerte se producirán cuando los pequeños imiten las costumbres de vida de los grandes. Sucumbirán antes que ellos por una menor resistencia.

La vida, o por lo menos parte de ella, se mueve fuera de lo aparentemente establecido. Quizás esos espacios únicos de convivencia entre grandes y pequeños deban repensarse porque es claro que los intereses no son los mismos.

Creo que en esta línea no tiene desperdicio, perdón por el momento de autopublicidad, los artículos del número 23 de Trama y Texturas donde desde diversas miradas se analiza lo que hemos denominado La edición pobre

03_Bigote

La edición pobre

Gabriela Torregrosa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 75

Edición independiente y globalización editorial. El caso de los editores de ensayos «críticos» en Francia

Sophie Noël . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 81

Una propuesta de definición

Michel Valensi . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . .. . . . 95

Manifiesto ODEI

ODEI (Observatorio de la Edición Independiente) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  . . . 105

– Llamada a nuevos modelos y formas asociativas. La estructura tradicional sectorial va desangrándose lentamente. El número de socios y la participación de los mismos marca una clara tendencia a la baja. Al igual que los partidos pierden votos, las asociaciones pierden socios. Curiosamente Diego Moreno de editorial Nórdica afirmaba recientemente que “Ahora mismo, todo lo que sea asociarse es la única manera de salir adelante. No queda más remedio que ceder parte de la soberanía y del ego”. La pregunta que me queda en el aire es dónde, con quién y con qué modelo asociarse si todo parece ir marcando una clara tendencia hacia la muerte o mala vida de muchos de los modelos actuales. Quizás haya que empezar a crear pequeños núcleos abiertos, transversales donde la interrelación, los discursos y las acciones sean otros.

Podríamos seguir…., pero con lo dicho ya habrá uchos que piensen que esto también es producto de la mente de un ‘friki’.

El cuidado… de nuevo

Ayer a la tarde estuve escuchando y conversando después con César Rendueles y algunas personas más.

¡Buen tipo!

El final de la charla, con una reflexión sobre el cuidado, que también aborda en su libro Sociofobia se cruzó con un mensaje que recibí de una amiga.

Su madre ha fallecido recientemente y ha tenido que volcar sus energías y las de su entorno en su cuidado y compañía.

Hablaba hoy con ella mientras paseaba y volvía a pensar en esas realidades de relación que surgen como reconocimiento de la fragilidad y que tienden a ser escondidas, tapadas en la sociedad actual. Sólo cuando algo rompe la cotidianidad del apoyo mutuo y alcanza un grado de cierta extravagancia inusual salta a la palestra.

Pero el día a día que teje la vida parece no existir.

Dice César en la página 152:

La emancipación y la igualdad, la libre realización de nuestras capacidades, no se puede desvincular del mutuo cuidado de nuestras debilidades: de alguna forma, es conceder demasiado al capitalismo. La codependencia no tutelada es la materia prima con la que podemos diseñar un entorno institucional amable e igualitarista.

Tengo la sensación de que esa falsa separación que se ha intentado montar entre lo público y lo privado nos ha llevado a no trasladar a la esfera de la política esa realidad antropológica que nos muestra como débiles y dependientes dejando solo espacio para los ‘falsos triunfadores poco humanos’.

La trampa de la cultura del “me gusta”

La reflexión e inquietud surge de la lectura de un artículo de Montse Badía que pone su lupa que comparto sobre cómo este ‘buenismo facebookiano’ del ‘me gusta’ nos está llevando en fila de a uno hacia un modelo donde prima la cantidad sin matices e, incluso, nuestro ‘me gusta’ acrítico antes de leer a fondo lo que se esconde destrás de ese guiño informativo.

Lo cual le lleva a concluir al final que

Segurament el lloc de debat torna a ser el presencial, els bars, les tertúlies o les trobades cara a cara.

No es de extrañar en esta línea que actividades que requieran poner el cacumen en acción tengan, tristemente poca respuesta.

 

Quienes andamos entre blogs, redes sociales y manejando esos maravillosos hiperenlaces que en la mayoría de los casos dan sentido y contextualizan lo que se está escribiendo constatamos que en muchas ocasiones son raramente consultados.

En facebook habitualmente se produce el fenómeno sabido de ‘una imagen vale más que mil palabras’ y suele  generar más meneo lo visual que lo textual.

Pensando en las recientes elecciones donde el PP y el PSOE se han dedicado a jugar entre ellos al me gusta no me gusta y viendo los resultados queda, quizás, algún atisbo de esperanza al constatar que cuanto más unidimensional es el mensaje más votos se escapan por la costuras laterales bien a otros partidos o bial al ‘verlas pasar’.

El ‘no me gusta’ tiene la complejidad de los matices y las explicaciones que parece cada vez tener menos espacio en lo digital. Todo sea por no molestar o, quizás, por no sentirnos molestados.

 

 

¿Es la Casa Real y la Monarquía ‘carne de librería’?

Curioso el titular que veo hoy en Vanitatis de El Confidencial:

Los ‘trapos sucios’ de la Casa Real, de nuevo carne de librería

que firma Raoul Higuera

Curioso, por ejemplo porque la palabra librería sólo aparece una vez en el texto de la noticia, aunque esa aparición sea tan estelar al parecer que le permita también estar presente en el titular.

Curioso además que el paso del cuerpo de la noticia al titular recovierta a la librería de ‘lavandería’

los ‘trapos sucios’ de la Casa Real, que se lavarán en las librerías (cuerpo de la noticia) a carnicería en el titular.

Curioso porque quizás sea un mero acto reflejo de Vanitatis o de quien escribe el artículo que desea proyectar en la librería la carne que él desea tener para comer y dar cancha, aunque él en su perfil de twitter hable más de labrarse la vida (expresión más vegetal) que de tener ansias de comérsela a dentelladas.

Curioso también por la imagen que se supone que tiene de las librerías como si las mismas estuvieran sedientas no de carne, sino de carnaza que es lo que él parece querer ir a buscar con ese titular tan equilibrado.

No soy especialista ni en periodismo ni en medios de comunicación, pero todo me suena a seudosesancionalismo barato.

Tranquiliza por lo menos en un principio ver que el tratamiento que se da a los dos libros no vaya por la sección de cultura.

Ya nos lo adelanta la RAE

vanidad.

(Del lat. vanĭtas, -ātis).

1. f. Cualidad de vano1.

2. f. Arrogancia, presunción, envanecimiento.

3. f. Caducidad de las cosas de este mundo.

4. f. Palabra inútil o vana e insustancial.

5. f. Vana representación, ilusión o ficción de la fantasía.

De cualquiera de esas acepciones parece ser buen reflejo la noticia y probablemente todo el suplemento. Yo tengo la sensación de que muchas librerías ante estos libros tienden más al modelo vegetariano que al carnívoro. Otros sitios en los que ya de por sí se suele vender carne de ganado mayor quizás lo aproveche como reclamo.