Comercio Interior del Libro 2013. ¡La saga! -1

Dedicado con todo el cariño del mundo a quienes son amantes de las milongas en su acepción sexta de la R.A.E.

En este blog, a lo largo de su vida, hemos escrito unas cuantas veces sobre los estudios de Comercio Interior.

No vamos a decaer y vamos a enfrentarnos también al del 2013. Lo vamos a hacer, lo hemos hecho ya en alguna otra ocasión, mirando diez años atrás.

Por qué. La razón es muy sencilla. En el hoy y sobre todo en entornos mesiánicos digitales solo les gusta hacer falsa prospectiva intentando buscar profecías autocumplidoras. Nadie quiere mirar hacia atrás. Nadie quiere comparar con lo que ocurría hace unos años o con lo que hace unos años se decía sobre lo que pudiera ocurrir en el año 2014.

Es una forma más de situar la mentira en el centro de la toma de decisiones.

Es por ello que empezamos esta saga que no sabemos ni cuándo ni cómo terminará.

¡Eso sí! la empezamos con una pincelada de humor.

Fíjense lo que escribían en el estudio del 2003

Una de las deficiencias más notables en nuestro país son las estadísticas culturales. Unas buenas estadísticas son claves para el diseño de las políticas públicas y para las estrategias empresariales. La excepción a este páramo estadístico son las cifras de comercio del libro, tanto las de interior como las de exterior.

En cuanto le ponemos un poquito de perspectiva, sólo 10 años, y la volvemos a leer nos partimos la caja y pensamos ¡qué salados estos editores!, mira que ya lo veían venir y tienen retranca.

Y lo que en 2003 era ‘la excepción en medio del páramo’ en 2013 sólo aspira a recoger cabalmente la realidad económica y comercial de la edición española en su comercio interior.

Parece pues que los humos se han ido diluyendo por el camino.

Ahora bien, siempre hay alguna línea de continuidad.

Si vemos quién era la persona relacionada con los estudios en 2003, nos encontramos con el nombre de Juana Vidal. La empresa, en aquellos tiempos, era Precisa. En el 2013 ¿sigue Precisa? No, ¿sigue Juana Vidal? Pues parece que sí, incluso más allá de su cambio de status en Conecta ahora y no en Precisa ya que está jubilada desde diciembre de 2013 pero… “seguirá ligada a CONECTA como colaboradora y asesora en los estudios referidos al sector editorial“.

No parece que hayan podido todavía formar a una nueva persona para ‘Jefe de cocina’.

Tras este preámbulo de situación veamos quiénes participan y han participado en el estudio.

2003_2013

Sobre los criterios muestrales utilizados ya escribimos hace un año. Así que no es de extrañar que al comparar 2003 y 2013 debamos fijarnos más en los adjetivos que en los números.

Así en el 2003 se decía:

Las empresas con mayor volumen de facturación ofrecen un nivel de respuesta del 82,8% Estas empresas suponen, en el 2003, el 70% de la facturación total del sector editorial en el mercado interior lo que da una gran fiabilidad a los datos del estudio.

Y en el 2013 se escribe:

El 86,9% de las empresas con mayor volumen de facturación (más de 18 millones de euros) han respondido a la encuesta, la representatividad de la muestra obtenida es muy alta. La facturación de dichas editoriales representa el 60,8% de la facturación total del sector editorial en el mercado interior en el 2013, lo que otorga una notable fiabilidad a los datos del  estudio.

Y, para terminar hoy viene la pregunta de examen:

¿Saben cuál es la diferencia existente en los estudios de Comercio Interior entre una GRAN FIABILIDAD y una NOTABLE FIABILIDAD?

Parece que un 10% de facturación, siendo indistinto por lo visto que participen un 55% de las empresas o un 40% de las mismas.

Nota final

En el 2003 y en relación con lo digital se decía que Philips iba a empezar a fabricar en masa las pantallas de tinta electrónica enrollabes y había una pregunta en el aire que parece que 10 años después, ya once, no acaba de tener una respuesta clara: ¿Se puede ganar dinero con los libros electrónicos?

4 comentarios en “Comercio Interior del Libro 2013. ¡La saga! -1

  1. Solo quiero señalar que el mexicanismo, que no comparto, no es exclusivo de la edición digital: la edición impresa también abandera el suyo y sus previsiones autocumplidas.

  2. Julieta Lionetti

    Txetxu, aparte de confirmar, como lo sabíamos en 2003, que el espejo retrovisor del sector está empañado y la luneta delantera cubierta de barro por haber acelerado en medio de un pantano, ¿qué novedades trae esto sobre la miopía que nos caracteriza?

    El estudio es tan poco representativo como siempre fue. No permite predicciones y solo unas pocas conclusiones, que ya habíamos sacado en los bares, sobre una concentración editorial que no para.

    Que las pantallas enrollables –muy publicitadas ellas por el experto gurú americano Mike Shatzkin en aquellos días– no estén por ninguna parte tampoco facilita la respuesta a la pregunta que sigue: ¿son rentables los ebook?

    Que me parece que vamos saltando charcos, casi contagiados por la falta de rigor de las estadísticas que pretendemos analizar.

    Los ebooks no son rentables. No en España. No en Europa. No ahora. Sí lo son en los mercados annglosajones y es el momento de preguntarse si, como con los audiolibros tan populares y rentables en los USA, no estamos ante un fenómeno puramente anglosajón.

    Pero, como en toda época de cambios, la contrapregunta que podría sacarnos del marasmo es: ¿hasta cuándo el libro impreso podrá soportar su pérdida de rentabilidad? ¿Qué puedo hacer para contrarrestar la pérdida de rentabilidad del libro impreso, que el centro de mi negocio?

    Tal vez la respuesta no sean los ebooks. Tal vez sí. Lo cierto es que aquí llegaron tarde, con crisis sistémica en el país, con el sector haciendo aguas, poco dinero para invertir y pocas ganas de abrazar lo desconocido.

    Y así como los ebooks, que las editoriales americanas se tomaron en serio desde 1995, han dado nuevo oxígeno a los Big5 aumentando en general la rentabilidad de las empresas, puede que aquí solo den dolores de cabeza y muy mal de comer a sus evangelistas.

    Lo único cierto es que el sector sigue sin responder a la gran pregunta: ¿cómo enfrentamos la realidad de que los libros impresos (y los otros) son cada vez más baratos de hacer y más caros de vender? ¿Cómo y por dónde el sector recupera rentabilidad?

  3. Pingback: La tristeza de los datos del Comercio interior del libro | Valor de cambio

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