Librerías: aprender del pasado para afrontar el futuro

¿Te animas?

Literaktum

El jueves 7 de mayo a las 19:00 en Garoa de Donostia y en el marco de Literaktum conversaré o, mejor, intentaré que Jorge Carrión se explaye sobre el título de esta entrada del blog. A alguno le puede parecer viejuno, pero que creo que está lleno de sentido.

Así que voy a aprovechar esta entrada para dejarle a Jorge algunos hilos, citas, interrogantes que quizás nos empisten o nos despisten. Es lo mismo porque seguro que conversaremos.

Diré por adelantado que me gusta que sea en Garoa por el profundo respeto que hay en ese espacio hacia el pasado y hacia los mayores. Quizás empecemos por ahí la conversación para convertir al propio espacio que nos acoge como parte de la misma.

En julio del año pasado anduvimos Manuel y un servidor conversando y comiendo con Imanol y Eneko. Recogía después esto en el blog:

– Somos lo que somos por lo que hemos sido. Nuestra identidad viene marcada por nuestra historia. Seremos por lo nuevo que hagamos, pero desde lo que nosotros y nuestros padres hemos y han sido.

– Se respiró en toda la conversación un profundo respeto y admiración al trabajo librero del ‘aita’ y la ‘ama’ que además en el nuevo espacio toma cuerpo en pequeños detalles que va desde la colocación de los libros, el diseño de algunos muebles bajos para la exposición.

que creo que tiene que ver bastante con la conversación.

Sugerente también, para hablar digo, la primera frase con la que abre el libro Librerías. De Carlos Pascual: Una librería no es más que una idea en el tiempo.

Y aquí dejo, habrá más, algunas citas tomadas aquí y allá que quizás nos acompañen en la conversación. Cualquier sugerencia será bien recibida.

Curiosamente, la palabra futuro me lleva pensar en la palabra pasado, en el trayecto que he recorrido como librera, en el camino de muchas librerías independientes, desde el final del siglo hasta hoy… Construimos el futuro con lo que llevamos a nuestras espaldas, con el de dónde venimos se puede vislumbrar tímidamente el a dónde vamos. (Lola Larumbe)

La desaparición de las librerías es tan lenta que no creo que nosotros, nuestros hijos ni nietos, vayamos a ver su ausencia total.  ( La Jornada; Jorge Carrión: El librero se convertirá en prescriptor de una pequeña comunidad de cómplices; 06/04/2015)

Lo que va a ocurrir, intuyo, es que serán menos frecuentes las librerías muy grandes y mucho más frecuentes y normales las pequeñas, de cercanía, en la cual el librero es un prescriptor de una pequeña comunidad de cómplices. (La Jornada)

Los salones, los gabinetes de lectura, los ateneos, los cafés o las librerías comparten la naturaleza de hogares postizos y de núcleos políticos de tráfico de información. (Jorge Carrión; pag. 75)

La calle, la librería, la plaza y el café configuran las rutas de la modernidad como ámbitos de dos acciones fundamentales: la conversación y la lectura. Mientras que la escritura literaria, que hasta hace algunas décadas todavía era visible en las mesas de café, se iba confinando al espacio privado, o a lo sumo a la biblioteca, la charla y la lectura, el encuentro premeditado o fortuito, y el diario o la novela o la revista, persistían en su articulación de la esfera social de la existencia metropolitana. Porque los blogs y las redes sociales te permiten el intercambio de datos y de ideas en Cosmópolis, pero tu cuerpo sigue pisando una topografía doméstica y local. (Jorge Carrión; Librerías; Anagrama; pag. 272)

– ‘No hay un único modelo de librería y el modelo clásico es viable, pero el camino natural es fundirse con otras actividades, porque nuestra época es promiscua’, sostiene Jorge Carrión …“Hay que poner en valor la ceremonia y la visita al librero, la conversación y la desconexión. No hay un único modelo de librería y el modelo clásico es viable, pero el camino natural es fundirse con otras actividades, porque nuestra época es promiscua. La gran superficie es la que ha perdido todo su sentido” (Jorge Carrión. En el espléndido artículo de Peio H Riaño; Las librerías confían su supervivencia a las emociones).

Esa experiencia compartida de haberte reencontrado con alguien en alguna librería del mundo. Por eso no es de extrañar que el enamoramiento en una librería constituya un consolidado topos literario y cinematográfico. (Jorge Carrión; pag. 162)

Todas las librerías son brújulas: estudiarlas te brinda interpretaciones del mundo contemporáneo más afinadas que las facilitadas por otros iconos o espacios. (Jorge Carrión; 284-285)

Escuchemos a Ray Bradbury, el autor que imaginó un mundo donde los libros ardían, hoy a los 90 años: «Deberías ir a una librería para ser sorprendido y cambiar. Las librerías te cambian y te revelan nuevas zonas de ti mismo» (Lola Larumbe)

Lo dicho. Es sólo un aperitivo. Si buceas por aquí, encontrarás más.

¡Ah! se me había olvidado. ¡Todo un placer la invitación que agradezco a Donostia Kultura!

Y siquieres unirte a la conversación nos vemos de aquí a siete días en Donosti.

En cultura, mejor contra el ciberutopismo. En el sector del libro, también

Separo en el título por temas de IVA, ya saben. También, por seguir directrices ministeriales que también distinguen cultura de libro (Dirección General de Política e Industrias Culturales y del Libro)

He leìdo hoy uno de los artículos quizás más sugerentes y clarificadores en torno al ciberutopismo.

¿El título?

Contra el ciberutopismo. Discurso utópico versus análisis sociológico sobre la transición al paradigma digital de la esfera cultural

Ha aparecido en Política y Sociedad, Vol 52, No 1 (2015) y es de  Joaquim Rius Ulldemolins. En el mismo  se plantea la necesidad desde la cultura y la sociología de evaluar  de forma crítica y distanciada los efectos reales de la transición a lo
digital y sus efectos e intenta mostrarnos algunas de las ‘trampas’ que utilicen sus defensores.

Algunas notas y frases claves, en mi opinión, del artículo:

– Pérdida cada vez mayor de la autonomía cultural y supeditación a las esferas económica y tecnológica.

– El futuro de la cultura (o el discurso sobre él) ya no nos pertenece porque ha sido secuestrado por un discurso que sitúa la tecnologización de la sociedad y la cultura como único horizonte posible.

– El ciberfetichismo se ha convertido en un discurso dominante que además, no quiere entrar en debate con otras posibles posturas, y juega continuamente con la dialéctica amigo-enemigo.

– Su ideología tiene una clara base neoliberal y antiestatal.

´Los debates no son introducidos desde los medios académicos, sino que son  difundidos por los think tanks y por consultorías privadas que están ocupando un rol cada vez mayor.

– Una de las características de estos discursos es la charlatanería:

un tipo de discurso que ni es verdad ni es mentira en términos absolutos, sino que su vaguedad y la amalgama de hechos que presenta, su carácter descriptivo y profético, lo convierten en un discurso manipulador y seductor pero difícilmente analizable y refutable empíricamente

– La falsedad de conceptos aparentemente homogéneos como internet o industrias creativas que mezcla interesadamente actividades y sectores con distintas lógicas sociales y económicas.

– En este tipo de juegos ‘el grande siempre gana’.

– La utilización del concepto de cultura digital,usual en los medios ciberfetichistas, añade más confusión conceptual al debate al mezclar de forma intencionada el contenido con el soporte, la cultura en un sentido antropológico y la cultura como esfera especializada,el desarrollo tecnológico y la creatividad artística disciplinar.

– No podemos inducir que el ámbito digital diversifica los gustos culturales en relación a la creación actual ni que tampoco convierte el consumidor cultural en más crítico y activo. Al contrario, los estudios disponibles nos muestran que el consumo cultural de creaciones culturales contemporáneas se concentra cada vez más en unas pocas expresiones culturales.

– Los ciberfetichistas olvidan que la intermediación en cultura ejerce muchos otros roles que el de transportar un paquete con libros o CDs desde el estudio del creador a la casa del consumidor… más de cuarenta años de investigación en sociología y economía del arte avalan el rol decisivo que han jugado los intermediarios culturales en diversos puntos clave de la producción y difusión artística… y no se puede separar claramente la fase de creación de la fase de producción o distribución, produciéndose valor o capital simbólico en todos los segmentos de la cadena de cooperación y de forma colectiva por parte de todo el campo cultural

– Después del debilitamiento de los intermediarios  -y su función de selección y valorización- y la aparición de las nuevas tecnologías de comercialización cultural podemos estar observando no una mayor diversidad en la producción cultural, sino precisamente una reducción de los autores y creadores que realmente acceden a una posición de visibilidad social y/o de mercado.

– Estas perspectivas esconden que, con el debilitamiento de los intermediarios y su capacidad de prescripción, el poder de elección no bascula hacia el consumidor. Sino que con ello, el control lo obtienen en buena medida las grandes compañías tecnológicas que con sus procedimientos de análisis del big data (es decir, los datos masivos de los consumidores recogidos y explotados de forma sistemática) convierten al consumidor y sus elecciones en la fuente de ingresos y posición dominante en el mercado cultural.

–  En países como Francia, ha surgido una corriente de opinión entre los expertos en política cultural que juzga la desaparición de los intermediarios, en particular en el sector del libro, como un primer paso hacia una monopolización de la difusión cultural, un empobrecimiento de la esfera cultural, una reducción de la diversidad cultural y una amenaza a la soberanía política y económica nacional.

– La aportación del crowdfunding al sistema cultural es, por decirlo de algún modo, muy pequeño y su posibilidad de compensar la pérdida de financiación pública sería irrisorio.

– Podemos entender la fascinación que ha ejercido este discurso al relacionar nuevas tecnologías con la promesa de una democracia cultural sin burocracia estatal ni industrias culturales. Con todo, más que aportar claridad y capacidad de transformación, el discurso ciberutópico di culta abordar con rigurosidad y realismo no solamente las ventajas sino también los riesgos |o los efectos no deseados| que puede suponer la transición a lo digital para la cultura y las artes en la era digital.

Mi recomendación, en cualquier caso es que lo leáis entero. Descubriréis así alguna curiosidad como, por ejemplo, quién puede ser un representante claro en el sector del libro de este tipo de discurso ‘charlatanero’ citado expresamente en el artículo.

Acceder al artículo

Cuidado con las flores de un día… A cerca de los datos del Sant Jordi

Las rosas tienen también espinas. El que no se consuela es porque no quiere… pero cuidado con las alegrías ligeras.

Unas notas rápidas del 2015 hasta el 2001 relacionadas con los datos de ventas que se han facilitado.

– 2015: 20,3 millones de euros

– 2014: 19,4 millones de euros

– 2013: 18 millones de euros

– 2012: 18,3 millones de euros

– 2011: 19 millones de euros  y otros dicen que 17

– 2010: 20 millones de euros

– 2008, 2009: 20 millones de euros

– 2007: 20 millones de euros

– 2004: 18 millones de euros

– 2001: 3.200 millones de las antiguas pesetas. Es decir  19.232.387,34 de euros

Si el IPC del 2001 al 2015 supone un 36,6% deberíamos estar hablando para igualar de unos 25 millones de euros…..

Así que, quizás, alegrías las justas y un poco más de mirada en profundidad.

Siempre suele haber un ‘amigo aguafiestas’ 😉

Agrupémonos todos en el libro final

Un poquito de ironía para empezar la semana con la Internacional de fondo.

Las instituciones del sector parece que han desempolvado de nuevo y sacado a pasear el ya viejuno Plan Estratégico del sector.

Escoger, además, fechas cercanas al Día del Libro cuando parece que el personal está a otro tema no sé si es lo más adecuado.

Así es lógico que los titulares en algunos casos sean chuscos (escojan graciosos o pícaros).

lastres

Curioso resulta también que justifiquen algunas medidas en los datos de hábitos de lectura cuando resulta que estos sí que avanzan, aunque el consumo retroceda, pero… parece que algunos no se han enterado.

No es de extrañar que se empiece, siguiendo antiguos modelos de caridad, pidiendo la ‘limosna de la compra por parte de las bibliotecas‘ en esos modos estupendos de ‘es mi plan, pero tú lo pagas’ para terminar convocando a una movilización social que habrá que preguntarse contra quién o contra qué o a favor de quién o de qué. Que además se pretenda que la movilización sea encabezada por los ‘poderes públicos’ tiene su aquél…

Está claro que los diagnósticos no se deben presentar en momentos de fanfarria porque así es difícil tomárselos en serio.

Me atrevería a decir que si el propio sector en su vertiente institucional no se lo toma excesivamente en serio no se debería extrañar nadie que ni el gobierno ni la sociedad tampoco se lo tome.

Librerías de Barcelona. Pequeños espacios para grandes ideas

Lectura Lab recoge la información que Mercy Pilkington ha publicado en Goodereader. Según el periodista, los lectores encuentran los libros donde están; es decir, en las librerías, ya sean virtuales o analógicas. No los compran directamente a la editorial, porque en la mayoría de los casos, no saben quién es el editor.

En esta línea de reconocimiento del papel de mediación El Periódico nos presenta 12 pequeñas-grandes realidades que han florecido en los últimos tiempos en Barcelona.

Como siempre recomiendo la lectura completa del artículo (en catalán) nosotros aquí sólo vamos a hacer un pequeño guiño a alguna característica diferencial de cada una de ellas.

Nollegiu se define como un ‘probador’ de libros.

Calders, la librería especializada en libros, con un compromiso especial con los autores locales.

La Caníbal. Los libros como arma para transformar la sociedad.

+Bernat. Un ‘almacen cultural’ para promover la cultura, el voluntariado y la participación diudadana.

Re-Read. Re-Venta y Re-Compra con organización librera.

Ona. Compromiso con la lengua y cultura catalanas.

Gigamesh. El paraíso de la ciencia ficción.

La Memòria. El nombre ya lo dice. La historia es lo suyo.

Espai Contrabandos. El espacio de los editores políticos unidos en ‘Contrabandos’.

Pequod llibres. Independientes y segunda mano.

La Impossible. La pasión por el oficio de librero y las ganas de ofrecer un punto de encuentro.

– Consumició Obligatòria. Segunda mano conviviendo con otros soportes culturales.

Por cierto. Todas ellas están en nuestra lista de ‘LIBRERÍAS TWITTERAS’ que ya supera los 500 miembros.

Continúa la tendencia hacia la especialización, entendida ésta, bien como dedicación a un tipo de libros de fondo más que a libros de fácil venta (best sellers), bien como dedicación a una determinada materia (derecho, infantil, etc), bien como dedicación a un tema que abarca otros productos además del libro (…), o bien como un modo diverso de efectuar sus ventas (librerías por teléfono, con video tex, etc…) (Francisco Puche; Un librero en apuros. Memorias de afanes y quebrantos; Genal; pag. 43)

Indicadores de confianza empresarial de las artes e industrias culturales en Euskadi

Proyectos que alegra ver cómo van naciendo. Irán tomando cuerpo.

Todo esto es como el yin y el yan. Buenas y malas noticias. Líneas de trabajo que continúan otras que se paran. Esta, por ejemplo es de las que continua y me alegro. El plan de lectura, por ejemplo, es de las que para y me entristece más cuando sobre proyectos relacionados con el mismo se va perdiendo la tensión informacional y se van incumpliendo todos los plazos y todas las promesas. Pero hoy eso no toca.

La idea base que en su tiempo manejábamos y sobre la que hablábamos era que por un lado ante la dificultad que suponía muchas veces la recogida exhaustiva de datos y con la constatación de movernos con un colectivo de empresas no excesivamente grande quizás podría ser de interés el montar un panel de empresas referentes por sectores que sirviesen de termómetro más constante de las grandes tendencias y se pudiera, al mismo tiempo, analizar las diferencias entre unos sectores y otros.

El primer estudio realizado por el Observatorio Vasco de la Cultura con datos del segundo semestre del 2014 y perspectiva del primer trimestre de 2015 ha salido a la luz.

Interesante la diferencia de los distintos sectores en relación al indicador de confianza. El sector del libro en el punto medio que no idnica necesariamente la virtud en este caso.

confianza_empresarialAcceder al informe completo

 

La tortilla como metáfora

Hace ya años, ocho por lo menos, que dos tres veces al año nos juntamos.

Comemos, conversamos. Casi siempre en el mismo sitio.

Los años van pasando. Los hijos y las hijas van creciendo y todo va cambiando.

Hoy con sorpresa hemos celebrado próximas abuelidades. Vamos a tener que andar viendo dónde encontramos baberos adecuados para la ocasión.

La tortilla suele jugar un papel importante en la comida que nos sirve como excusa para la conversación.

DSC_0002En contadas ocasiones, algunos amigos colaterales puntuales, desplazados ex profeso para la ocasión han podido disfrutar del ‘ritual’.

Creo que la tortilla es una buena metáfora por el hecho de ser fruto en ocasiones de productos sencillos que quedan realzados todos en su presentación final gracias a la mezcla de los ingredientes, al punto de cada uno, a su nivel de jugosidad y su punto de sal.

Incluso permite a veces que alguno de los elementos pueda faltar provocando también un resultado final que merece la pena, pero distinto. Y aún cuando los elementos sean los mismos en cada ocasión será distinta por el punto, la mano, el tamaño y demás.

Nos empezamos ya hace años a juntar entre 5 y 7 personas de diversas procedencias y lugares, con historias distintas, compartiendo durante algún tiempo proyectos empresariales y buscando ‘momentos rituales’ de celebración.

Nos seguimos, que es lo más importante, juntando, queriendo, apreciando y conversando.

Y, ojalá, en eso sigamos.

Hoy hemos vuelto a disfrutar de la tortilla, la conversación, la comida y la felicidad de los futuros abuelos.

¡Va por ellos!

¡Qué mayores nos vamos haciendo!

Ya notaba ayer que nos íbamos haciendo mayores. Hoy lo he confirmado, pero… a gusto.