El Bosque de la Maga Colibrí. Librería en femenino que innova

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Que una librería como en este caso El Bosque de la Maga Colibrí se haga merecedora a un premio de Innovación cultural, me parece una muy buena noticia.

Me alegra ver, además, que el equipo al completo es ‘mujer’. ¿Cómo veis esto desde Doce miradas?😉

Creo que es un buen momento para citar con cierta amplitud a Roberto Gómez de la Iglesia que en el número 29 de Texturas escribía:

¿Están nuestras pequeñas librerías preparadas para moverse en este turbulento contexto?
La réplica de los modelos imperantes en las últimas décadas ya no sirven,
eso lo sabemos todos. ¿El cambio de modelo de negocio es una cuestión de tecnologías, de dimensión, de capacidad comunicativa, de mercados emergentes… o de hacer realmente una nueva y mayor propuesta de valor diferencial a nuestros clientes?
Las buenas organizaciones se construyen más sobre emociones y relaciones que sobre productos. Sobre personas con ganas de pensar, de sentir, de escuchar, de desaprender, de arriesgar y confiar. Por tanto, ideas y personas que generan nuevos significados en la organización y en sus mercados, públicos o privados.
Sin nuevos relatos y nuevos significados compartidos, en nuevas organizaciones, no hay salida posible. La organización es la estrategia. Ahí reside la innovación esencial.
Hemos de ser capaces de diseñar y gestionar organizaciones más heterárquicas (algo no difícil en las estructuras pequeñas), más flexibles, más reticulares y matriciales, que gestionan por proyectos, más líquidas, que impulsan las «culturas tímidas», más creativas e innovadoras, de visión 360º, más próximas y sin embargo más abiertas, centradas en las personas de dentro y de fuera.
Y estas nuevas organizaciones han de plantearse nuevos retos. Algunos tienen que ver con repensar el papel de las librerías como espacios culturales, reales y virtuales. Otros, en transformar venta, acción y/o programación directa en liderazgo social; en generar redes (para uno mismo y para los demás); en potenciar el consumo cultural (responsable) dentro de la propia comunidad cultural; en estimular la demanda de nuevos productos y formatos culturales desde la librería o con la participación de la librería; en dar juego a nuevos protagonistas; en vincular artes y cultura mediante el libro y la literatura (pero no sólo) a nuevos espacios y nuevos agentes sociales (educación, sanidad, empresa…).

Quizás ellas, han sido capaces de volver a hacerse las ‘preguntas básicas y radicales‘ que son las que de verdad están en la base de la innovación.

¡Felicidades!

Autor: cambiando de tercio

Actualmente trabajo en consultoría en el sector del libro, la cultura y en el tercer sector (Fundación Lovexair) centrado fundamentalmente en pymes e instituciones

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