Vitoria-Gasteiz. 74 espacios de ‘cultura alternativa’. ¡Buena iniciativa!

¿Dónde se crea o programa cultura en Vitoria?

El periodista Iñaki Landa ha dado parte de la respuesta en su propuesta que recoge un total de 74 espacios entre los que hay librerías, salas de artes escénicas, bares o asociaciones culturales.

En el mapa no sólo se recogen espacios de creación, también locales o establecimientos en los que se destina parte del espacio a la cultura. Así librerías, bares, restaurantes, salas de exposiciones, locales de ensayo, salas de concierto, pabellones… nos van dibujando y presentando una oferta palpable, diversa, multidisciplinar, mestiza que se acerca a la rica realidad de nuestros espacios de vida.

¡Buena iniciativa!

Abierta a nuevas propuestas, como debe ser…

 

 

 

Ruth Mayoral de ZAWP en Bilbao. Una visión desde abajo y hacia dentro

Separados de la ciudad como si no formasen parte de ella, los barrios de Ribera de Deusto y Zorrozaurre parecen no existir cuando muchos ciudadanos y ciudadanas de Bilbao intentan concebir o construir mentalmente la ciudad. La zona que ocupan estos dos barrios es vista como un lugar «de la periferia» que, lejos de ser extrarradio, es en realidad periferia sociocultural aislada social y simbólicamente, a lo que se le añaden las dificultades de accesibilidad que la aíslan también físicamente. Conectada al núcleo urbano de Bilbao a través de una única carretera de apenas unos metros de ancho, la península conformada por estos dos barrios queda rodeada a uno y otro lado por la ría y por el canal de Deusto. Una península que vive tan cerca y a la vez tan lejos de sus barrios vecinos: Deusto, San Ignacio, Zorroza y Olabeaga y que ve precisamente hoy, 14 de septiembre de 2015, la inauguración del primer puente que conectará esta zona de la ciudad con el barrio de Deusto. Ribera de Deusto y Zorrozaurre cuentan ya los segundos para renacer como isla, según el Plan urbanístico diseñado para la zona.

Quinientos metros de anchura desde la ría hasta el canal y aproximadamente tres kilómetros de largo conforman esta figura estrecha y alargada sobre la que se asientan incontables naves y talleres, muchos de los cuales se instalaron aquí para abastecer a los Astilleros Euskalduna. Tras el cierre de los Altos Hornos y de los Astilleros, los años setenta supusieron una crisis insostenible que afectó a numerosas empresas de la zona. Hoy, aún sobreviven unas pocas empresas fuertes, como Vicinay Cadenas, que poco a poco se van trasladando a sus nuevos emplazamientos, junto a las que resisten algunos almacenes y pequeños talleres. En muchos otros casos, las naves se encuentran cerradas, vacías, destartaladas e incluso en ruinas. Pero no se trata de un polígono industrial venido a menos ni de un área industrial en las afueras de la city viendo pasar el tiempo, sino de un barrio donde conviven casi quinientos vecinos entre autóctonos y ocupantes de las naves.

En este contexto, nace el proyecto ZAWP (Zorrotzaurre Art Work in Progress) con el objetivo de afrontar el «mientras tanto» del plan urbanístico que convertirá la península en una isla que albergará a más de quince mil vecinos. ZAWP tiene su origen como idea-respuesta de una asociación cultural sin ánimo de lucro, Haceria Arteak, a una problemática social que acontece en el barrio en el que se desarrolla desde 1997. Sin embargo, se ha constituido en la práctica como un movimiento ciudadano abierto a la participación, no solo del sector cultural y creativo, sino de la sociedad en su conjunto.

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Picasso abre en Almería una librería especializada en cómic

“A más crisis, más fondo”. Con esta filosofía, el empresario Manuel Peral no sólo se ha hecho fuerte en estos tiempos difíciles, sino que está a punto de abrir su sexta librería en Andalucía, la tercera en Almería: Picasso Cómics. En un momento en el que prácticamente sólo se cierran negocios, él los pone en marcha y apuesta por la especialización. Es decir, saca parte de esos fondos enriquecidos a fuego lento a un local que se nutre del principal, en este caso Reyes Católicos, situado a pocos metros.

Ubicado en la calle Minero, en una perpendicular a Javier Sanz, el nuevo espacio busca convertirse en referente de un sector, el del cómic, que vive un momento dulce entre las múltiples adaptaciones al cine (‘Watchmen’, ‘300’, ‘Sin City’) y la televisión (‘The Walking Dead’) y la fidelidad de un tipo de lector que ve en estos libros casi un objeto de arte, explica a LA VOZ Miguel Castillo, de Picasso Cómics Granada, que abrió hace año y medio.

A esto se suma que en Almería colectivos como el de dibujantes La Duna y el de ilustradores llevan tiempo creando un caldo de cultivo interesante y el manga y el anime atraviesan una especie de ‘boom’ gracias a eventos como Expotaku, que cada año congregan a miles de aficionados en la ciudad.

Picasso Cómics Almería consta de 140 metros cuadrados con una parte destinada al desa­rrollo de presentaciones y talleres, algunos de los cuales ahora tienen lugar en Reyes Católicos. A partir de ahí y en función de la acogida, el lugar aspira a posicionarse como punto de encuentro con clubes de lectura y otras propuestas. Las obras van a buen ritmo y, de seguir así, la intención es abrir a final de este mes, en concreto de cara al Día Internacional del Libro, que se conmemora el próximo día 23.

40 aniversario
La librería Picasso primigenia subió la persiana en 1977 en Reyes Católicos, pero frente al local actual (donde hasta hace unos meses estaba Picasso Bar), de modo que este año se cumple el 40 aniversario de un proyecto que debe su nombre al pintor malagueño. No en vano, en un principio acogía exposiciones. “Pablo Picasso fue uno de los mitos culturales de la Transición, junto a Antonio Machado, Miguel Hernández o Rafael Alberti, que ya servían de inspiración a otras librerías”, señala Manuel Peral.

Seguir leyendo en La Voz de Almería.

Texturas… en el mientrastanto entre el 32 y el 33

Somos ligeros, somos flexibles, nos adaptamos, buscamos nuestros huecos, nuestros momentos, disfrutamos, hay más que disfrutan con nosotros.

Hoy, en Bilbao, hemos dado el cierre al número 32 y abierto ya el índice del 33.

Nos hemos movido y trabajado con esa idea del mientrastanto que la socióloga Ruth Mayoral, directora del proyecto ZAWP, nos traslada en su artículo del número 32.

Las palabras mientras tanto ponen entonces en valor el espacio que existe entre dos puntos ya conocidos, el pasado y el futuro y, a diferencia del presente, estas palabras dejan entrever cuando las pronunciamos la idea de movimiento hacia ese horizonte ya diseñado.

Ahí le andamos y ahí seguimos moviéndonos y avanzando también con otros.

Gracias a todas las personas que nos acompañan en el camino.

El síndrome del lector de Elena Rius con prólogo de Lorenzo Silva. La receta para los enfermos de lectura

En el mundo editorial funciona también el boca-oreja. Tiene, además, cómplices discretos que sugieren e invitan.

No diré nombres.

Pero el libro del que les hablo llegó a Trama porque un editor sugirió a su autora que la colección Tipos móviles podía ser un buen cobijo y marco para el mismo, que se sentiría bien acompañada.

Así que en su momento se recibió un correo, siguió una conversación, después otra, correos e intercambios por medio y por distintos medios, sugerencias, cambios, tiempo, la generosidad, también de Lorenzo Silva que lo prologa y como resultado, El síndrome del lector que empieza a llegar a las librerías.

No se crean que todo es como parece.

Ni Elena Rius es Elena Rius, ni los textos que forman el libro estuvieron pensados inicialmente para ir más lejos de la pantalla. Pero, como la autora dice algo había que hacer para que todo aquello no cayese en el pozo sin fondo en que se ha convertido Internet. 

El síndrome del lector no es una enfermedad que venga reseñada en ningún manual de medicina, pero ha sido descrita con frecuencia en la literatura. Es imposible pasar por alto sus síntomas: el enfermo lee y lee sin medida, llueva o haga sol, de día o de noche, en la salud o en la enfermedad. Los afectados, sin embargo, no creen estar realmente enfermos ya que leer es para ellos algo tan necesario y tan natural como respirar. Son personas que en su maleta incluyen más libros que ropa y para las que el plan perfecto de un sábado por la tarde es ir de librerías. Gente, ya lo ven, que no tiene remedio. Y es que si alguien inventase un remedio para curar este síndrome, ninguno de los enfermos querría tomárselo.

Los textos que componen este volumen tratan de ellos, y lo hacen desde el conocimiento más profundo, pues la autora padece una variedad aguda de este síndrome. En él se estudia desde todos los ángulos posibles a los lectores, la propia lectura y una de las consecuencias más frecuentes del síndrome del lector: la bibliomanía o bibliopatía. Por él desfilan, entre muchas otras cosas, bibliotecas, autores olvidados, acumuladores de libros, experiencias de lectura, packs literarios, recetas lectoras, formas de guardar los libros, viajes literarios y, por supuesto, las biografías de algunos grandes –y a menudo excéntricos– coleccionistas de libros.

El síndrome del lector –que tiene su origen en el blog Notas para lectores curiosos– es un libro para enfermos de la lectura, para lectores compulsivos, para aquellos que conciben la lectura como un acto de creación permanente. Lectores apasionados y activos que encontrarán en él aún más motivos para afirmarse en el valor de la lectura y el amor por los libros. Pues «la lectura y la vida no están separadas, son simbióticas», como dijo Julian Barnes.

Elena Rius, en su otra vida, fuera del universo bloguero, es María Antonia de Miquel, una profesional de la edición con una larga carrera a sus espaldas, en la que ha tenido ocasión de ejercer casi todos los oficios relacionados con los libros. Entre otros, ha llevado la dirección literaria de Edhasa, Destino o Alba Editorial. Es autora también de dos manuales de técnicas de escritura: Cómo escribir una novela histórica (2013) y Leer mejor para escribir mejor (2016). En la actualidad, compagina la edición freelance con su actividad como profesora en la Escuela de Escritura del Ateneo barcelonés.

Así que ya sabes, si eres un enfermo o un adicto aquí puedes conseguir tu dosis.

Y gracias a esos cómplices enfermos también con síndrome del lector y del editor que van por ahí haciendo el bien ejerciendo de buenas celestinas.

Escribe Lorenzo Silva en el prólogo:

Hay en las páginas de este libro suculentas y brillantes anécdotas, frases agudas y consideraciones de inusual hondura. Pero por sobre todas ellas revolotea una idea diáfana y sencilla, que es la que creo que nos reúne en comunidad a quienes leemos y también a quienes, además de contraer el vicio de leer, hemos caído en el de escribir. La formula de modo explícito: «El mundo, hay que reconocerlo, no está hecho para los lectores». Ni los lectores para este mundo, apostilla a renglón seguido. Y para quienes escriben, la idea se traduce en un consejo que recuerda a otro de Chandler: «Escribe lo que te apetece escribir, no lo que creas que pide el público».

 

 

¿Cómo se hace un libro? Alejandro Zenker

El ejemplar de este libro como se dice en los Agradecimientos del mismo ha recorrido un largo camino y, al mismo tiempo, ese periplo me acerca más a Alejandro a quien todavía no conozco en persona.

Las redes, las componendas, los amigos comunes, los rastros de conversación que me llegan, los contenidos compartidos en las redes, los comentarios sobre lo que en las mismas escribimos, hasta alguna invitación, por su parte, que no pude aceptar por imposibilidad y algunos guiños que cruzan el charco en las dos direcciones han tomado hoy, cuando la cartera me ha entregado el sobre, estado tangible.

Sigamos viendo juntos todo el mundo de posibilidades que se abre ante nuestros ojos, pero no nos dejemos engañar por los ‘espejitos de colores’.

¡Abrazo!

En cultura…¡Nos están expropiando y nos estamos dejando!

El manifiesto de Jordi Carrión Contra Amazon: siete razones está trayendo al parecer cierta cola. Comparto el mismo y no voy a entrar en detalles y en acentos de mayor o menor graduación porque, como bien dice Jordi, no somos ingenuos y además, siempre mejor conversando cara a cara…

Me gustaría poner la mirada hoy en cualquier caso no en Amazon. De hecho ya lo hicimos hace algún tiempo cuando en Trama publicamos el libro En los dominios de Amazon.

Me interesa más fijarme en el siguiente texto con el que casi empieza el manifiesto:

La librería Canuda, que cerró en 2013 tras más de ochenta años de existencia, es ahora un Mango de proporciones faraónicas. La centenaria librería Catalònia es ahora un McDonald’s con decoración modernista y kitsch. La expropiación es literal, física, pero también simbólica.

No diré que Amazon sea lo de menos, pero quizás, lo de más es la expropiación física y simbólica a la que vos vamos viendo sometidos y que nos lleva a situaciones tristes como la que, por ejemplo, señala Sherry Turkle : De todo esto emerge una ironía: mientras tratamos a las máquinas como si fueran casi humanas, desarrollamos hábitos que hacen que tratemos a los seres humanos como si casi fueran máquinas. (En defensa de la conversación; Ático de los libros, pag. 389).

Quizás para que no nos expropien debamos seguir poniendo en valor la dimensión política que todo nuestro quehacer tiene, debamos, como dice Jordi, creer en la resistencia mínima y necesaria.

Para ello, puede ser clave, como señala Marina Garcés, que nos reconozcamos como vidas políticas.

Somos vidas políticas cuando trabajamos y nos resistimos a que nos maltraten, somos vidas políticas cuando escogemos bien con qué palabras y actitudes hablamos a nuestros hijos y los educamos o nos dirigimos a las personas que nos rodean, somos vidas políticas cuando decidimos o dejamos que decidan por nosotros cómo consumir, somos vidas políticas cuando callamos y somos vidas políticas cuando nos rebelamos. (Fuera de clase. Textos de filosofía de guerrilla, pag. 106)

Yo también

Estoy harto de los “gurús tecnológicos”, los nuevos profetas (como todos: falsos profetas). Estoy harto de que confundan a sabiendas públicamente progreso técnico y capitalista con progreso moral, para hacer sus negocios, para crear sus burbujas.

Algunos de ellos, se mueven como sanguijuelas en el mundo cultural y pretenden ahora colarnos su prescripción con su algoritmo… ¡Al loro porque no todo es lo mismo!