El gasto de los españoles en los límites líquidos de la cultura…

El INE acaba de presentar los últimos datos de la Encuesta de presupuestos familiares. Cuando se tienen acceso a los datos y se puede trabajar con ellos, siempre puede resultar más interesante que la nota de prensa repetida una y mil veces. Permite poner el acento y el foco en la mirada que para cada uno puede resultar más interesante o relevante.

Datos, los de INE, siempre más sugerentes que los exclusivamente sectoriales sobre los que todos acabamos tendiendo a argumentar y deliberar sobre la validez de los mismos, los métodos, las fuentes y el tamaño y forma del ombligo sectorial.

Los datos del INE o del CIS, por señalar sólo dos ejemplos de organismos con más solvencia que las fuentes internas, nos permiten además poner a conversar determinados datos y resultados de un sector con otros y la relación de todos ellos con la vida de las personas. Así podemos ver, por ejemplo en este caso, en función del gasto qué importancia pueden tener los mismos en la vida diaria de las personas. ya se sabe que ‘la pela es la pela’.

Suele ser también muy interesante tener en cuenta las encuestas de uso de tiempo que nos muestran, en parte, el otro lado de la moneda. Sería el equivalente, en el cruce de ambas, a poder decir: dime con quién estás y en qué gastas y sabremos lo que realmente te interesa.

Hay mucho interés que se va en tiempo y no en gasto directo de la gente necesariamente. Por ejemplo, cuando acudimos al préstamo público, aprovechamos días de visita gratuita en un museo, asistimos a un concierto sufragado por alguna institución. Es por ello, siempre suegerente, poder disponer de ambas fuentes de información.

He realizado un comparativo entre algunas unidades de gasto que nos ofrece la encuesta de presupuestos familiares. Creo que tienen una cierta lógica y la selección quiere moverse en el líquido camino de la experiencia, los soportes, lo digital y todo ello con un cierto aroma de cultura y/o diversión.

De los datos podríamos sacar un titular que quizás pondría nerviosas a algunas personas. Sería del estilo siguiente: la descarga de libros electrónicos es lo que menos interesa a los españoles.Parece no tener futuro.

Pero no, no os asustéis. Voy a dejar la tabla, tal cual.

Por sí misma me parece suficientemente contundente. Ahí la dejo. Creo que queda relativamente claro que lo importante, permítaseme la licencia humorística, es ‘gastar en paquete’ que es muy distinto que ser una limosna dentro del mismo.

 

Elaboración propia sobre Encuesta presupuestos familiales INE 2016

 

Pergam llibres, desde hace unos pocos meses en Barcelona

A través de Fuensanta García, librera de Llibres de Companyia, me entero de la apertura de Pergam llibres en Barcelona hace unos cuatro meses.

Me encanta que colegas hablen de colegas…

Con una oferta de libros antiguos y de segunda mano, con lecturas todavía pendientes entre sus páginas y lectores esperando…

Con un piano de cola en su espacio y la organización tanto de conciertos como de exposiciones que dan ese aire agradable y sosegado al espacio.

Una buena propuesta, también de libros pop-up donde fondo y forma son con más claridad todavía una propuesta específica y singular.

Todo, no nos equivoquemos, es nuevo en el fondo, si somos capaces de aceptar que toda propuesta cultural se convierta en nueva y única al contacto con cada persona.

Bienvenida sea esta nueva propuesta en Barcelona.

Latitud sur abre en Valencia. Una librería para quienes no tienen miedo a pensar

Si ayer fue Dr. Sagan en Gavà, hoy es Latitud sur en Valencia.

Nos enteramos a través de culturplaza y nos lo cuenta Eduardo Almiñana.

Latitud sur, se dedica a llenar sus anaqueles con títulos importados desde América, pero América la de verdad, el continente que alberga treinta y cinco países, no la parte por el todo que frecuentemente escuchamos y leemos. Como Isabel Gómez y Jorge Díaz, española y argentino, acaban de regresar como quien dice de Argentina, gran parte de este material importado procede del país de Borges y Cortázar, pero no solo. Ambos insisten -y salta a la vista-, en que Latitud sur posee una mirada propia, y que de hecho, su nombre ya es un posicionamiento. ¿Significa eso que solo podremos encontrar allí una pequeña muestra del amplio espectro de publicaciones del mercado editorial? Ni mucho menos: en las estanterías de esta librería de suelos azules y paredes blancas también tendremos a Stephen King, a Palahniuk o a Alexievich. En Latitud Sur hay bestsellers y un buen número de libros de bolsillo para llevar a la playa en verano.

Jorge Díaz e Isabel Gómez son los hacedores libreros de este nuevo espacio.

¡Larga vida!

Dr. Sagan abre en Gavà

El sábado pasado abrió sus puertas en Gavà una nueva librería Dr. Sagan.

Poco más os puedo contar por ahora.

En este enlace podéis ver un vídeo de la inauguración.

Desde aquí, como a todas las librerías que abren y que siguen apostando por el valor de la palpabilidad y el encuentro, nuestros mejores deseos.

Innovar… despacito…y cerquita…

Hoy a la mañana, como muchas otras, siguiendo el hilo twittero y madrugador  de Carme Fenoll me he acercado a una reflexión en forma de imagen propuesta por CERLALC que me ha resultado sugerente.

Cuando ya a media mañana paseaba dejando a la cabeza que viajara a su ritmo me he acordado de tres proyectos cercanos que sin llegar a ‘detenerse’ tienen un ritmo y un hacer que creo son interesantes, por lo menos para mí.

De alguna manera estos tres proyectos, se detienen o nos invitan a cambiar el ritmo, para recuperar o para preguntarnos. O, por lo menos, para que los implicados en cada uno de ellos lo hagan.

Aquí os los lanzo empezando por el que tiene más años de vida y junto a ellos las tres personas que me venían a la cabeza, sabiendo y siendo consciente de que en estos proyectos hay muchas más personas implicadas.

  1. El tiempo y los espacios. ZAWPRuth Mayoral. El proyecto ZAWP con diez años de existencia en la península Zorrozaurre en Bilbao que nació a su vez del proyecto Hacería que tiene ya 20 añitos y que en este devenir urbano en una de las últimas zonas de expansión en Bilbao se han empeñado en trabajar en el ‘mientras tanto’. Escribe Ruth Mayoral en el Texturas 32Estamos convencidos de la necesidad de lugares como estos para que haya espacios como aquellos, aquellos en los que se muestra lo que ya se sabe que funciona porque antes se probó y se erró cientos de veces en otro lugar. Lugares donde ocurren cosas, en los que encontrar una historia sin necesidad de buscarla, que te cambian la vida, como un libro. O como los «nodos urbanos», a los que se refiere Imanol Zubero, para hacer referencia a las librerías… rompo una lanza a favor del mientras tanto, porque el mientras tanto es transformación y movimiento. Es el tiempo que nos permite el ejercicio de la resistencia, una resistencia que podemos inventar y reinventar cuantas veces queramos. Tenemos la tangibilidad de un libro y la intangibilidad de una historia. Trabajamos en crear cosas abiertas y accesibles. Tenemos en nuestras manos no sólo la capacidad, sino el poder de hacer que el tiempo pase despacio o deprisa. A nuestro antojo. Así que, si no hay mejor defensa que un buen ataque, aguantemos un poco más haciendo lo que sabemos hacer.
  2. Los soportes, el ritmo, las personas. Erredakzioa y La Taller Tania Arriaga y Maite Martínez de Arenaza. Proyectos en los que, como dice Tania en una reciente entrevista realizada por Txani Rodríguez para el periódico Bilbao, se trabaja anteponiendo la calidad al tiempo… Queremos rendir homenaje al periodismo y que el texto y la ilustración sean tratados como obras de arte…En La Taller nos esforzamos en tratar exquisitamente a las personas con las que trabajamos. Nos gustaría hacer eso mismo con los y las periodistas e ilustradoras… Aunque miremos hacia atrás, la propuesta se proyecta hacia el futuro y abre la puerta a la idea del periodismo de calidad de pequeño formato y no ligado a las mastodónticas empresas.
  3. La comunidad, el colectivo de los diferentes al rededor de la músicaEuskal Herriko Musika BulegoaMyriam Miranda. Recojo algunas notas, de una reciente entrevista en Noticias de Álava realizada por Carlos González AlonsoEuskal Herriko Musika Bulegoa es un proyecto de carácter estratégico para la música, un instrumento nacido del encuentro entre Kultura Live (Asociación de Salas Privadas de Euskal Herria), MIE (Musika Industriaren Elkartea), Musikari (Asociación de Músicos de Euskal Herria), Musikagileak (Asociación de Compositores de Euskal Herria) y el Gobierno Vasco. Desde la confianza en su valor y sin olvidar la autocrítica, la Oficina de la Música de Euskal Herria-Musika Bulegoa trabaja para la promoción y mejora de la actividad musical…. uno de los méritos de esta iniciativa es ver qué tenemos en común y qué podemos hacer en conjunto… Sabemos que no todos los proyectos van a ser igual de beneficiosos para todos los agentes. Sería muy tonto por nuestra parte pensar que vamos a satisfacer a todos… lo que nosotros buscamos es, ante todo, promover iniciativas que sean aglutinadoras, propuestas en las que todo el mundo se pueda sentir identificado… Creo que todo el sector musical de Euskal Herria tiene que venir a conocer esta iniciativa. Luego, ya nos dirás qué te gusta, qué no, que nos puedes sugerir. Es verdad que a veces encuentras prejuicios y egos, pero tenemos que romper esas barreras. Y tenemos que hacer de la comunicación uno de nuestros pilares.

Si tenéis ocasión, acercaros y conocerlos de primera mano. Creo que os merecerá la pena.

Otra mirada. III Encuentro de Librerías y Editoriales Independientes Iberoamericanas

Cálamo y Sophos se confabulan para celebrar por tercera vez Otra mirada. Encuentro de Librerías y Editoriales Independientes Iberoamericanas.

Dos librerías con libreras y libreros que son un claro referente en un modo de hacer y entender la labor de la librería.

Tendrá lugar del 11 al 13 de julio.

Me alegra mucho.

Su celebración, además en Antigua me trae, además, recuerdos del encuentro celebrado allí con libreros de América Latina y el Caribe hace 15 años.

Han transcurrido cinco años, desde la anterior edición de Otra mirada y seguro que a la hora de la reflexión se constatarán algunos cambios, pero me parece sugerente que la sesión inaugural de este tercer encuentro lleve por título “Nos debemos a los lectores”. Sin ellos nada seríamos.

Me permito acercar una foto, un trozo de la original, con 15 años ya de historia. Si ponéis atención y agudeza visual quizás seáis capaces de encontrar a uno de los organizadores de esta tercera edición, pero, con 15 años menos…

¡Feliz encuentro amigos!

Nota final.

Escribía en el número 14 de Texturas, hace 6 años Philippe Hunziker de Sophos, una de las librerías organizadoras del encuentro:

Los libreros ponemos al libro al centro de nuestro negocio, y así debería ser. Pero vale la pena recordar que la librería ha sido siempre un negocio de relaciones y de información. De contactos y de manuales para algunos libreros, de amigos y de poesía para otros, y de todo lo anterior para la mayoría de nosotros.

Hoy como nunca antes el librero de los confines puede eliminar algunas
de las tradicionales fronteras y barreras físicas que lo mantenían aislado del mundo y de su negocio. En ese sentido, somos nosotros, quizás, quienes hemos podido haber cerrado más brecha.

Las librerías en los confines de la hispanidad se enfrentan todavía a enormes obstáculos intrínsecos a su condición. Algunos de esos obstáculos encontrarán alivio en lo digital. Nuevos obstáculos surgirán de lo digital.

Ante la incertidumbre del futuro, el librero de los confines debe permanecer atento, conocer su negocio, aprovechar todo cuanto se le presente que le sea útil, recordar todo cuanto ha aprendido de siglos de tradición librera. Y seguir leyendo, en papel y en pantalla.

 

La importancia del objeto libro. Diego Moreno y Éric Vigne

Me ha resultado muy interesante la entrevista de Teresa Peces a Diego Moreno, editor de Nórdica, en Zenda libros.

Me interesa hoy poner el foco en la siguiente afirmación que es hecha por el propietario de la primera editorial española que tuvo una aplicación para el ipad y que nunca ha hecho ‘ascos’ a las nuevas tecnologías.

Dice Diego:

Nuestros libros no son libros habituales, el valor añadido de la impresión y el papel que utilizamos es muy importante y en América eso no se puede conseguir. Cuando vendes no solamente un texto, sino que vendes también una edición, el lector lo valora de veras, de hecho en América nuestros libros son un poco más caros que la media pero el lector lo valora mucho. Si utilizamos papeles normales y ediciones simplonas, bajaría mucho nuestra imagen de marca. La edición bajo demanda está muy pensada para el lector anglosajón que da mayor importancia al contenido y no tanto al continente. Yo creo que un libro bien editado aporta un plus de placer al lector. El buen vino no se bebe en un vaso de plástico, no sabe igual. En un libro, igual la experiencia de lectura está relacionada con su presencia final.

Me interesa, por un lado, la referencia que hace a la impresión bajo demanda, pensada para el lector anglosajón y que da más importancia al contenido y no tanto al continente. Recuerdo como en fechas recientes se nos ha intentado ‘colar’ por lo menos en sus titulares, la impresión del papel clave que puede jugar la impresión bajo demanda.

Me interesa el concepto que Diego maneja de ‘vender una edición’, no solamente un texto, poniendo así en valor el objeto, muy en línea en mi opinión con lo que escribe Éric Vigne en el último número de Texturas, el 32:

El objeto libro es el resultado del trabajo del editor a partir del momento en que da una existencia objetiva a un texto literario. Es un proceso que tiene lugar íntegra y exclusivamente dentro del universo literario: el editor tiene que dar con la forma material más adecuada para una escritura única y darle así el mayor eco posible. En los albores del siglo XX este desafío era esencialmente literario: en un momento en el que los procesos industriales ofrecen la posibilidad de hacer llegar estas obras a un lectorado cada vez más amplio, la alternativa entre el simbolismo, que tiende a degenerar en hermetismo para bibliófilos, y el naturalismo, que se deja tentar por los cantos de sirena del entretenimiento de una mayoría, es, a ojos de una nueva generación de editores, una trampa en la que no están dispuestos a caer.

Y me centro ahora, en el segundo comentario que hace, al señalar que ese modelo está muy pensado para el lector anglosajón, lo cual nos deja entrever que en su opinión, que comparto, existen modelos distintos, y sectores distintos en el fondo por su modo de hacer, de ver y de netender, la cultura y el objeto libro que en algunos casos sirve como mediación de la misma.

Ante un modelo anglosajón aparentemente más industrial y con menos alma tenemos también un modelo francés, como el que puede representar Antoine Gallimard que sigue afirmando: La edición es pura artesanía. Este espíritu recoge también mejor el punto 10 de las propuestas para una política cultural del que me hacía eco ayer:

Se recomienda generar y trabajar desde los tiempos y los ritmos de las personas, no influidos por valores exclusivamente económicos o por dinámicas de cumplimiento de objetivos cuantitativos (de promoción, de público, de rentabilidad…).

Y es que no todo es lo mismo ni es la primera vez que Diego pone el acento sobre en dónde se encuentra en su caso la sofisticación de su trabajo: en el papel.