¿Escuchar también es leer?

Amigas y amigos, ¡qué equivocado debía estar hasta la fecha!

Nos dicen ahora que escuchar es también leer.

Así que cada vez que iba a un concierto estaba leyendo; cuando estaba en clase escuchando las tediosas explicaciones de los profesores también leía; cada vez que voy al teatro, no sólo escucho y veo, sino que también leo porque parece que el escuchar lleva implícito a partir de este mes de septiembre, como si de una vuelta al cole se tratara, el leer.

Manuel y servidor… en un momento de lectura.

Ya me lo decía mi amigo Manuel: no te equivoques. Nosotros no nos escuchamos, cuando hablamos y conversamos en el fondo, nos estamos leyendo como libros abiertos. Él sí que sabe…

Es curioso que el spotify de los libros, o eso nos dicen, sea el que afirme la bondad lectora de los sonidos.

Hay quien ya no sabe qué hacer o para aumentar los ‘índices de lectura escuchadora’ o para vender su producto.

Andan en estos meses de plena campaña intentando apuntar y estando presentes en todo lo que se mueve. del Hay Festival al Liber.

Si más allá del discurso que nos intentan vender y que escuchemos, leen la agenda encubierta verán que como tantas veces lo que se mueve es puro interés.

Me dicen que los músicos y el mundo del cine van a empezar una campaña en la que dicen que leer es escuchar porque de siempre las palabras y las letras tienen su musicalidad.

Me dicen también que los intérpretes musicales serán los nuevos cuentacuentos porque a ellos les va a escuchar-leer mucha más gente.

Y como el sector musical y audiovisual nos cambie el discurso y empiecen a decir que siempre lo que hemos hecho es escuchar que además es más natural que el leer a ver a quién le vamos con el cuento…

Ya decía Lope que no todo es lo mismo.

Entre leer y escuchar

hay notable diferencia,

que aunque son voces entrambas,

una es viva y otra es muerta.

(Lope de Vega, El guante de doña Blanca, II)

¡Feliz día!

 

Puesta en marcha de una librería. Pasando la cuenta de la vieja de la servilleta al excel

La acogida y comentarios que ha provocado la entrada Puesta en marcha de una librería, la cuenta de la vieja me ha animado a trasladar la misma de una manera sencilla a un excel y enriquecer que no complicar la misma con algunos de los comentarios recibidos, públicos y privados, que incluiré.

Quiero aprovechar primero para aclarar o poner en situación el porqué de la entrada anterior. Hay unos cuantos motivos. Señalo sólo algunos de los que me parecen más importantes.

  1. Están apareciendo bastantes proyectos y realidades de nuevas librerías que abren. En muchas ocasiones van unidas al autoempleo y en algunas de ellas, no en todas, no cuentan con unos números de partida realistas. Pensemos, sólo por poner un ejemplo, que muchas de las librerías que aparecen recogidas en los Mapas de librerías de Cegal facturan según dicen por debajo de los 90.000 euros. Ello puede llevar a error a la hora de hacer unos primeros números.
  2. Es cierto que ni incluí antes, ni incluiré ahora, la inversión inicial mínima para unas existencias con sentido. La misma, eso sí lo digo, después de haberla contrastado y encontrar propuestas muy cercanas o iguales, debe rondar los 30.000 euros. Es el riesgo empresarial que se debe correr junto con, si es el caso, la reforma o la inversión en el local.
  3. He planteado, por aclarar también, unos sueldos mínimamente dignos pensando en personas con titulaciones superiores y que arriesgan. En lo referente a la Seguridad Social he pensado en estructuras de autónomos. Hay quien me ha comentado y no le faltará razón que hay librerías que sólo pagan 12.000 euros al año. Habrá incluso otras que se den un sueldo menor. Ni entro, ni salgo. Cada uno decide entre lo que puede y lo que quiere, pero en lo estructural no creo que esté de más dejar caer la reflexión sobre el hecho de si en algunos casos, bajos sueldos para muchos estén impidiendo la consolidación de estructuras con más garantías.
  4. Me han sugerido algunos elementos más a tener en cuenta. Voy a incluir la mayoría, aunque no los voy a contabilizar porque probablemente ‘aumentaría la situación de pánico’ y, en algunas ocasiones, no los considero indispensables para, insisto, los primeros números.
  5. Con todo ello he montado un excel sencillo, pensando en responder a la pregunta de ¿Qué ventas debo tener para mantener, por lo menos mis gastos, si estas ventas tienen un margen medio del 30%? El que presento, si sois cuidadosos, os permitirá ir jugando con los gastos hasta que encontréis el umbral razonable o, también, hacer un primer acercamiento para ver si una librería os puede merecer la pena. No quiero olvidar en este sentido, el sutil comentario de Miguel Ángel San José, sobre la necesidad de valorar el ‘coste de oportunidad’ de abrir ahora una librería.
  6. Sé que es imposible responder a todas las casuísticas. A algunas que me han hecho llegar personas en privado he intentado o responder o plantear, según mi criterio y opinión, los elementos necesarios a tener en cuenta.
  7. Algunas personas han planteado también que no he tenido en cuenta ni las Ferias, ni, por ejemplo, la venta de libro de texto. Ambas, como muchas otras, entran ya en el ámbito de la estrategia de cada una de las librerías. La pregunta en estos casos, sería: cuánto me va a aportar y cuánto gasto suplementario me va a generar. De hecho, sobre, por ejemplo, la Feria del Libro de Madrid ya hice también en su momento una ‘cuenta de la vieja‘.
  8. He incluido una segunda hoja manteniendo los gastos y pensando en una librería de segunda mano, cada vez con más peso, que compra, algo que es habitual, los ejemplares a 0,20 y los vende a 2 euros. Lógicamente, el volumen de facturación necesario varía.
  9. Quien desee el excel se lo puede descargar (Acceder) Y, si hay algún problema, no dudéis en contactar.
  10. Gracias finalmente de nuevo por todos vuestros comentarios, sugerencias y agradecimientos.

Re-Read Vitoria-Gasteiz. Una nueva librería

Como dicen los amigos de Re-Read… Estamos Re-contentos de anunciar la apertura de Re-Read Vitoria-Gasteiz en la calle Fundadora de las Siervas de Jesus, 11 Vitoria-Gasteiz.

Son ya más de 35 las librerías Re-Read que están abiertas. Parte de la ‘oficialidad del sector’ parece no querer reflexionar sobre este fenómeno, al igual que ocurre, en extraña coincidencia, con algunos de los solucionistas tecnológicos que mariposean por el sector.

Mientras algunos pasan, otras personas, por ejemplo Teresa Cremisi, reconocen el papel que puede jugar, de hecho lo está haciendo, relacionado con la lectura y, también, suponen allí donde se han acercado a medir su volumen económico, una cifra nada despreciable, que supera, por ahora ampliamente, al electrónico aún sumando el audiolibro.

Ongi etorri Re-Read Vitoria-Gasteiz!

El libro y el editor de Éric Vigne. Novedad en la colección Tipos móviles

Con este título de Éric Vigne, El libro y el editor, la colección Tipos móviles de Trama editorial se despereza de cara al ‘nuevo curso’.

Sin duda, la edición no es una ciencia exacta en sus expectativas de ganancias, pero aun es menos una aplicación de la racionalidad en cada una de sus decisiones.(26)

Éric Vigne, editor desde 1982, llega a Gallimard en 1988 para crear NRF Essais, una colección de ensayos dedicada a la investigación en ciencias humanas, políticas y sociales. A petición del Ministerio de Asuntos Exteriores, ha dirigido numerosos proyectos de evaluación de la política de ayudas a la traducción de libros franceses en Europa, América Latina y Asia.

El libro plantea la reflexión sobre el hecho de que nadie puede olvidar una verdad editorial de todas las épocas: cada obra, en forma de ejemplar, empieza siendo un simple bien material que solo se convertirá realmente en libro cuando un lector lo introduzca en su universo personal y lo enriquezca de forma singular. De lo contrario, el ejemplar sigue siendo un montón de hojas impresas. ¿Cuál es la aportación intelectual del editor si se pliega a una selección de autores que no ha hecho él, a una escritura que proviene de mundos en los que el eslogan reductor sustituye a la voz elaborada, a una escritura empobrecida por la pasteurización de cualquier idea elevada, con un calendario que no ha marcado él? ¿En definitiva, a todo lo que es contrario a la lenta construcción de un catálogo en el que prima la visión personal del editor? La querella de los antiguos y los modernos se alimenta en gran parte del hecho de que los términos libro y editor tienen en cada caso una acepción diferente. Tanto por su título como por sus tesis. La presente obra invita a observar este fenómeno más de cerca.

Descargar ficha del libro.

¿Por qué cierran las librerías? Algunas causas, reflexiones y propuestas

La madriguera del conejo, considerada como una de las librerías más representativas de Bogotá, ha comunicado que cierra y con motivo del cierre se han publicado algún artículo interesante que nos puede ayudar a reflexionar cuáles pueden ser las causas que en ocasiones lleven al cierre a algunas librerías.

Es claro que cuando una librería deja de ser rentable, sabiendo que puede existir un abanico amplio de qué se considera rentable, acabará cerrando, pero en ese proceso puede haber muchas causas.

Una primera creo que es clara. En muchas ocasiones no se ha hecho al iniciar la empresa un sencillo plan de negocio o ‘la cuenta de la vieja‘, o no se ha seguido después vigilando la evolución. Aún con todo, puede que los números no den. Y es honesto, muy honesto, no echar balones fuera.

“No nos dio como negocio. Hace seis años nos pusimos ciertas metas, pensamos en ciertas proyecciones, como con cualquier negocio. La expectativa era que después del tercer año la librería debía vender muy bien para llegar a un punto de equilibrio, y no se logró. Hicimos de todo, probamos de todo, pero no lo conseguimos”

Camila Builes ha escrito un interesante artículo en El Espectador con motivo del cierre. Recojo y reflexiono sobre algunas de las ideas que plantea en el mismo.

  1. Que cierre una librería independiente significa la desaparición de un centro cultural. Quizás convenga remarcar dos cosas: no todas las librerías son centros culturales y, ni siquiera todas las librerías independientes lo son. Serlo supone por lo menos una opción y una decisión por ese modelo. No deberemos por lo tanto generalizar el discurso que diga que cualquier cierre de librería suponga la pérdida de un centro cultural ya que hay libreros que no quieren serlo.
  2. El cierre no es un fenómeno nuevo. Se ha dado siempre y por motivos diversos. Es cierto que algunos cambios sociales, de los cuales personalmente resalto tres pueden tener una incidencia clara no sólo en las librerías sino en todo el tejido cultural-empresarial.  El primero, la propia crisis económica que lógicamente incide en los consumos en cualquiera de los sectores y fundamentalmente yo creo que está teniendo un mayor peso en los más industriales como el audiovisual, el cine y la música. Un segundo es todo lo relacionado con la digitalización y desmaterialización de las experiencias culturales y de los productos que está generando unas nuevas situaciones y nuevos escenarios. Esto, al mismo tiempo, está provocando un tercer elemento muy interesantes que yo creo que es la mayor visibilidad y expresión pública de la creación de muchos agentes particulares que hasta ahora no tenían la posibilidad de públicos o el acceso a los mismos resultaba complejo y costoso.
  3. Más allá de las crisis ha habido ahora y antes un factor que ha tendido a dificultar la presencia de las librerías en la centralidad urbana: el escaso margen de beneficio que la venta del libro deja en comparación a otros negocios, unido al precio creciente tanto de los alquileres como de los precios de los locales que dificultan, salvo honrosas excepciones, la centralidad, con lo que supone de visualización, de las librerías en las tramas urbanas.
  4. Lo planteo como interrogante, aunque en este blog he hablado varias veces de este asunto. ¿Deben las administraciones ayudar a todas las librerías? ¿Es, por ejemplo, la supresión generalizada del IBI una medida adecuada? ¿Se debe profundizar en torno a los criterios de librerías de calidad? ¿Se pueden plantear líneas no exclusivas, sino compartidas con otras empresas del sector de la cultura, sobre condiciones de financiación preferente? Dejo a continuación algunas de las líneas que propuse en Valencia el año pasado.
  5. Interrogantes Reflexiones Línea Algunos comentarios
    Librería Agente cultural/Lector La relevancia nos la dan los otros Elaboración de un mapeado (librero/ cultural) Interrelación con otros agentes.

    No tiene que ser sólo de librerías. Puede-debe ser de los agentes culturales privados de cercanía

    Librería Agente cultural/Lector La visualización en los datos Consideración de algunas librerías como equipamiento cultural Puesta en valor de los espacios e inclusión, al igual que los teatros, cines, galerías, salas de conciertos… en las estadísticas culturales
    Variables para desempeñar papel agente cultural lector Crear unas bases comunes Elaboración de un modelo de análisis Aprovechar lo ya existente (sello de calidad y otros)
    Criterios de sostenibilidad (económica) Ratios económicos; tecnológicos, espaciales… Apertura línea Crédito-Cultura Modelos: Gobierno Vasco / Instituo Catalán de Industrias Culturales
    Criterios de sostenibilidad (sentido) Reflexión Asesoría en ‘modelo de negocio’
    Criterio de sostenibilidad y sentido Tejiendo redes Compras Públicas (Bibliotecas)
    Criterio de I+D Elaboración Plan Formación Permanente
    Posicionamiento/Acción en la mediación cultural Tiempos líquidos y de mestizaje Ayuda a proyectos culturales Proyectos/No acciones. Valorar por lo tanto: interrelación con otros sectores y agentes.
    Incentivar los públicos económicamente Con ciertas dudas Bono Cultura / Club Cultural Debe de ser de todo el ‘consumo cultural’
    Incentivar los públicos culturalmente Necesidad de democratización cultural Proyectos en red y en la red Modelo Fábricas de creación. Intentos de acción sobre ‘no-públicos’, y coordinados con otros sectores y sobre no-espacios para el enriquecimiento del espacio.
    Visibilizar – Reflexionar Vivimos en la ‘sociedad visual’ Jornadas transversales
  6. En cualquier caso, es claro que si se considera que las librerías deben jugar un papel clave en las políticas de la lectura y la cultura no debería ocupar, como parece que ocurre en Colombia ‘el puesto 17 de la lista de 18 actores imprescindibles’. “Ninguna librería está integrada en políticas estatales como “Leer es volar” o “Leer es mi cuento”, que son los programas bandera del Ministerio de Cultura”.
  7. Dejo para el final un par de citas que me parecen importantes en la medida que señalan que ‘no todo es lo mismo’, ni los modelos y modo de lectura, ni los lugares de compra y el papel que juegan.

“El lector que se crea en una librería es muy diferente al lector que hay en una feria. La relación que se entabla es distinta en todos sus niveles. El librero de una librería va a querer tener ese lector a largo plazo, mientras que en una feria es una relación muy efímera, muy coyuntural. Creemos que el lector que se forma en las librerías es mucho más saludable para el sector editorial”

“Si desapareciera la librería como el actor fundamental que es, habría un empobrecimiento de la lectura. Implicaría tener un lector más coyuntural que reflexivo”.

 

La Lumbre, una nueva librería en Madrid

Septiembre y la vuelta del verano traen una nueva librería a Madrid.

La Lumbre en la calle Granada 48

Con cafetería y oferta cultural.

Así se presentan ellos:

Una nueva librería junto al Puente de Pacífico donde te proponemos una amplia selección de libros de todos los géneros, desde la últimas novedades hasta los mejores clásicos, sin olvidar a los más jóvenes.

Pero eso no es todo, también podrás disfrutar en nuestra cafetería de un fabuloso Café de Especialidad tostado artesanalmente, o refrescarte con una cerveza de temporada, o quizás prefieras paladear alguno de los vinos que hemos seleccionados para ti.

Además aportamos a la oferta cultural del barrio las propuestas de nuestra Agenda de Actividades: club de lectura, cuentacuentos, talleres de escritura y un par de cosas más…

Te esperamos.

Andan ya enredando por instagram y facebook.

¡Suerte en la aventura!

 

Puesta en marcha de una librería. La cuenta de la vieja… en una servilleta

Siguen abriendo librerías. Lógicamente, también cerrando.

Disfruto cuando me entero y cuando algunas de ellas me escriben, consultan o me piden opinión y acompañamiento en los procesos.

En muchas ocasiones, la primera conversación de puesta en situación y los primeros números los suelo trasladar en una servilleta o en una hoja de la libreta.

Aunque sé que aquí se rompe el ritmo de la conversación en torno a un café o una cerveza traslado algunas de las cifras que suelo plantear con la finalidad fundamental de que la gente se lo piense antes de seguir adelante.

Ahí va.

Si quieres abrir una librería tienes que plantearte un plan que te permita facturar como mínimo 150.000 euros al año.

Por qué esa cifra.

150.000 euros con un 30% de descuento te va a dejar limpios brutos la cantidad de 45.000 euros.

Entiendo que quieres cobrar y en la medida en que arriesgas un sueldo de una mínima dignidad. Pongamos que el mismo sea de 1.500 euros y 14 pagas, lo que hace un total de 21.000 euros.

De esos 45.000 sólo te quedan ya 24.000.

Se supone que pagarás autónomos como mínimo y que como empiezas te vas a la cotización inferior que se sitúa en torno a los 270 euros al mes que supone al año 3.240.

De los 24.000 sólo te quedan 20.760.

Se supone que necesitarás un local. Calculemos el espacio del mismo como mínimo en torno a los 60 metros y un alquiler que en muchas ciudades puede que no baje de los 1.000 euros al mes que en un año supondrían 12.000

De los 20.760 sólo nos quedan 8.760.

Tendremos gastos de comunicación y marketing a los que vamos a dedicar 200 euros al mes lo que nos hace la bonita cantidad de 2.400 euros al año.

De los 8.760 nos quedan 6.360.

Hemos tenido, recordar que estamos en el primer año que poner en marcha el negocio para lo cual hemos tenido que invertir en mobiliario, rotulación, soporte informático, material de merchandising… situemos esa inversión de arranque en torno a 18.000 euros para la cual hemos pedido un crédito que vamos a devolver en 5 años. La cuota mensual rondará los 375 euros. Lo que supone al año 4.500 euros.

De los 6.360 nos quedan 1.860.

Yo recomiendo contratar alguien que lleve la contabilidad y los papeles. Nos puede salir por unos 600 euros al año. Quizás los 600 euros mejor pagados para quitarse de lío.

De los 1.860 nos quedan 1.260 que los dejaremos, sin entrar en más detalles como ‘ínfimo fondo de maniobra’.

Ahora viene, la segunda parte que aún siendo mínima hay que ver cómo se hace.

Damos la vuelta a la servilleta y pensamos: ¿Qué supone vender 150.000 euros?

¡Vamos a ello!

Según los datos de la Federación de editores el precio medio del libro de literatura ronda los 12 euros. Como vamos a vender algo de ensayo también que tiene un precio medio un poco superior, pensemos, es un suponer que el precio medio de ejemplar/venta sea de 13,5 euros. Eso quiere decir que a lo largo de un año, tenemos que vender aproximadamente 10.750 ejemplares.

Pensemos quitando domingo y fiestas de guardar que vamos a estar abiertos 300 días al año. Como además somos muy currelas vamos a estar en horario continuo, pensemos que los cálculos son sólo para una persona, pero… es un pensar. Horario de 10:30 a 20:30. 10 horas diarias. Lo que es lo mismo, 3.000 horas al año.

Como tenemos que vender 10.750 ejemplares querría decir que deberíamos vender 3,58 ejemplares a la hora o, si lo preferís, un ejemplar cada 17 minutos.

Si eres capaz pues de trabajar 3.000 horas y creer que puedes vender un libro cada 17 minutos, adelante.

Si piensas que serían por lo menos necesarias dos personas (1.500 horasxaño de jornada laboral), podemos plantear que se mantengan todos los demás gastos fijos menos los salarios y seguridad social. Unos gastos al año, suponiendo que seamos dos autónomos en una Comunidad de Bienes, de 24,240.

Para conseguir limpios, esos 24.240 habría que facturar 80.000 euros más.

Ellos elevaría la facturación a 230.000 euros que supondría tener que vender en torno a unos 17.000 libros al año. Lo que supone, 5,7 libros a la hora o un libro cada 11 minutos.

Esta es, resumiendo, la cuenta de la vieja.

Un último tema o pregunta. Y ¿para vender eso? ¿cuántos libros tengo que tener en la librería?

Podríamos considerar un buen ratio el rotar cuatro veces las existencias a lo largo del año. Ello quiere decir que le valor de las existencias sería de 230.000/4=57.500 euros. En libros 57.500/13,5(precio medios)= 4.250 títulos aproximadamente.

¿Variables?

¡Muchas!

Venta de productos que nos dejen más margen, ventas fuera del local, menos sueldo…

Pero creo que los números planteados no son disparatados.

Ahí los dejo.

Espero que puedan ser útiles para quien quiera empezar y, también, por qué no, para interrogarnos dónde debemos situar el ‘escalón inferior’ a la hora de hablar de librerías como proyecto empresarial.

Dicho todo lo anterior y en la medida en que cada uno arriesga su tiempo y su dinero es muy libre de hacer lo que en su caso crea más conveniente.