Eliburutegia sigue siendo residual y quizás haya que empezar ya a expurgar

En fechas recientes se han hecho públicos los datos de préstamo (45.000) y usuarios (22.253) de eLiburutegia y se han comparado con el año 2015 que es cuando empezó el proyecto. En realidad empezó en noviembre de 2014, pero si queremos tener en cuenta años naturales es mejor rezliar la comparación sobre años completos.

En la información que aparece en los medios parece obviarse lo ocurrido en el año 2016. Desconozco la intención de dicha omisión.

Lo que sí es claro es que 2015 y 2017 no son realmente comparables porque en el año 2015 el servicio no llegaba desde sus inicios ni a Bilbao ni a Donosti ya que se incporporaron a mitad de año y son las ciudades, que según se puede comprobar con los datos de 2016, aportan el mayor volumen de préstamos.

Sí que es curioso, a parte del número de préstamos, el descenso que se puede apreciar de compra de libros electrónicos publicados en los dos últimos años, 2016 y 2017 en relación a los anteriores. Digo que es curioso porque una de las hipótesis más comúnmente barajadas es que el soporte electrónico genera más demanda sobre la novedad que sobre el fondo.

Ahora que podemos empezar ya a ver tendencias y con toda la población incorporada ya que Santurtzi que era el único municipio que faltaba ya se ha integrado en el sistema se podrán establecer comparativas sobre toda la población.

En cualquier caso sí se puede ir ya comprobando que:

  1. No ha supuesto ninguna disrupción.
  2. No ha generado un número importante de nuevos usuarios de los servicios bibliotecarios.
  3. Su peso sobre el total de préstamos es residual. No he encontrado datos del 2017, pero según los últimos datos del INE que son del 2014 el volumen de préstamo sólo de libros era de 2.589.629.
  4. Tengo mucha curiosidad por ver lo que supone la entrada de eLiburutegia en el préstamo de audiovisual que dicen se iniciará en 2018. Creo que , es una mera hipótesis, tendrá más impacto que el libro. Y no diré que ¡ojalá me equivoque! Será interesante comparar los tipos y calidad de contenidos que los usuarios prefieren.
  5. Al ritmo de préstamos que se va habrá que acabar haciendo un ‘expurgo’ de licencias. Se arrancó con 500.000 licencias a las que hay que añadir las compras posteriores y todavía no se han usado ni 100.000.
  6. Tengo sumo interés en poder ver los datos del resto de Comunidades Autónomas.

 

Año Número Títulos
2017 716
2016 1370
2015 2762
2014 2284
2013 2097
2012 2242
2011 1325
2010 928
2009 154
2008 41
2007 33
2006 27
Anteriores 150
14129

 

Sobre los hábitos de lectura y compra de libros. 3. En los parados y en las amas de casa hay futuro

Visto ya más en detalle el informe de hábitos de lectura y compra de libros me reafirmo en lo ya escrito con anterioridad y en el hecho de que no se mide ni se atiende al concepto señalado, sino otras cosas más de interés para una parte del sector. Evelio, no iba descaminado en su sensación.

Dicho de otra manera. Aquí es lo mismo comer hamburguesa de comida rápida, menú del día o a la carta. Esto es indiferente. Queremos saber cuánto comes, no qué, cómo has conseguido la comida y si la comes en plato fino, vajilla de papel o en ambas. Al rico batiburrillo.

Todo lo demás al estudio le da básicamente igual.

Sí tiene un interés especial a la ‘dieta por obligación’ que fija el dietista, el ‘libro de texto’, influenciado muy a menudo por los ‘laboratorios’ (editoriales), donde más que existir una ‘compra voluntaria’ se produce una ‘obligación de compra’. No estaría de más hacer un tratamiento mucho más independiente y menos contaminante de este apartado.

Con todo, creo que en el informe hay algunos datos que me han parecido sugerentes.

Empiezo por el que más me ha llamado la atención. El crecimiento porcentual en lectura de dos colectivos: los parados y las ‘amas de casa’. Estoy convencido que en el mismo pueden existir razones colaterales y nuevas que lo justifiquen, pero, en cualquier caso creo que son interesantes.

Las amas de casa y los parados aumentan, desde el 2010, un 10% como lectores de libros en tiempo libre y este avance convierte a los parados en más lectores que los ocupados.

Este aumento, aunque menor, también se da entre los jubilados, en torno a un 4%, mientras que los colectivos más ‘activos’, ocupados y estudiantes, se mantienen prácticamente planos.

Además, esa evolución de lectura, tiene su incidencia también en la compra y son también porcentualmente las amas de casa y los parados quienes más crecen. En torno al 11%.

Es claro que aquí hay o puede haber nuevos públicos que están en crecimiento y que en uno de los casos, los parados y también las ‘amas y amos de casa’, en la medida en que entendamos que puedan ser colectivos no remunerados, podría tener una atención y unas políticas específicas que además tendrían un claro carácter igualador.

Seguiremos desbrozando.

Proteo y Prometeo, premio a la resistencia y a un modelo

El viernes pasado a la tarde en la librería Proteo y Prometeo tuvo lugar la merecida entrega del premio Librería cultural 2017.

Proteo premio librería cultural. Foto CEGAL
Proteo premio librería cultural. Foto CEGAL

Sur, lo titula: la resistencia tiene premio.

Javier Pascual creo que estuvo fino cuando afirmó, según recoge el periódico: «leer es hoy una forma de resistencia». «Los que entramos a las librerías buscamos ser confundidos y crear un conflicto con las ideas que tenemos», aseveró.

Y algo de esto ha existido siempre entre los muñidores de Proteo-Prometeo.

Con Paco Puche, ya jubilado, es con la persona con la que he mantenido más contacto y él ha aparecido más de una vez por este blog.

Quizás no esté de más volver a acercar hoy los retos que Paco atisbaba hace 12 años y que creo siguen estando presentes:

1º Reto: la propia convicción del sector librero sobre su viabilidad, a la vista de las cuatro grandes amenazas del sigloXXI ( heredadas del XX) : la multinacionales; los retos al soporte papel y a las librerías palpables de resultas de las nuevas tecnologías; la banalización de la existencia, y la permanente agresión a los sectores independientes con la ofensiva  neoliberal-capitalista.

2º Reto: la prisa. Para leer se necesita una vida más sosegada, y una filosofía que la sustente.

3º Reto: la crisis ecológica que puede afectar al soporte papel.

4ª Reto: la concentración horizontal del sector ( menos empresas produciendo más libros) y la vertical (grandes empresas siendo a la vez editores, distribuidores y libreros).

5º Reto: la huida del sector hacia adelante. Cada vez títulos, no demasiado manejables y con unos costes económicos y ecológicos de transporte a todas luces insostenibles.

Detrás de Proteo y como parte esencial de su forma de entender la librería siempre ha existido una lectura y un modelo económico, político, ecológico y cultural.

Y de nuevo se vuelve a demostrar que no todo es lo mismo.

Me alegro pues de que la resistencia triunfe, de que determinados modelos y modos de hacer sigan estando presentes y también de que los libreros lo celebren con cierta humildad y no con ese ‘falso boato’ que otros reclaman y que a menudo sólo lleva a que se haga patente el intento simplón de convertirse en ‘autofinalidad’ sin sentido, tal y como nos lo recuerda hoy mismo Pedro Layant acercándonos una cita de José Ramón Insa.

Felicidades amigas de Proteo y ¡larga vida!

Sobre los hábitos de lectura y compra de libros. 2. No confundir el culo con las témporas

Un segundo previo sobre el informe que vistas algunas ‘salidas de tono’ conviene tener en cuenta.

Mientras que ayer señalaba que no está en mi opinión excesivamente claro que lo que el estudio mida tenga que ver con la propia definición de lectura que se hace en el estudio, lo que sí creo que es claro es que el estudio no pretende dar ninguna recomendación directa sobre temas de salud ni mide, que yo sepa, la incidencia que en la misma pueda tener la lectura en determinados soportes. No conviene confundir el culo con las témporas.

Así que cuando veo comentarios del tipo:

¿Qué ha pasado con la supuesta fatiga visual…? El perfil del lector digital es el de un lector más intensivo, que lee una media de 16,7 libros al año, frente a los 11,6 del lector que sólo lee en papel .

Y la base  que sustenta esa aparente duda es este cuadro es o intentar pedir ‘peras al olmo’ o ‘confundir el culo con las témporas’, o…tener una tendencia preocupante a buscar el… ‘a ver si cuela’.

No amiguitos y amiguitas. De esto no van, creo, los datos que nos presentan.

Esto, en cambio, quizás sí se acerque más a abordar con una cierta seriedad la fatiga visual que existe. De hecho, yo la padezco.