En el mundo del libro y de la lectura más no suele ser necesariamente mejor.

He leído una reciente entrevista a Megan Maxwell en Voz pópuli realizada por Karina Sáinz Borgo en la que parece afirmar:

Para los culturetas, el tipo de novela que escribo está mal visto. Siempre dicen que es literatura de segunda. ¿De segunda? Una leche para ti. Así te lo digo.

Creo que es una entrevista que si nos moviésemos en el ámbito gastronómico la podría haber hecho un amante del McDonalds. La supuesta respuesta, en este caso, podría ser:

Para los gastrónomos, el tipo de comida que elaboro está mal visto. Siempre dicen que es comida de segunda. ¿De segunda? Una leche para ti. Así te lo digo.

Pues sí, pues sí. Hay escritura de segunda y de tercera e incluso escritura basura que no hace nada más que contaminar el ambiente. Con la comida pasa también algo parecido.

Entre los lectores, quizás también pase lo mismo. Pedro Cerrillo escribe en El lector literario:

Ser lector no es sólo saber leer, es decir, conocer los mecanismos que posibilitan unir las letras en sílabas, éstas en palabras, y las palabras insertarlas correctamente en oraciones, ni siquiera es conocer las reglas gramaticales más elementales. Con todo esto sabremos leer, pero no seremos lectores: las personas se convierten en lectores cuando son capaces de explorar y descifrar un texto escrito asociándolo a las experiencias y vivencias propias. La clave para lograrlo está, como en tantas otras ocasiones, en el conjunto de la sociedad, que en los momentos que vivimos es una sociedad que alienta la facilidad, la superficialidad y un malentendido pragmatismo, despreciando la dificultad, el esfuerzo, la crítica o el pensamiento propios. (10)

Evelio Martínez también escribía recientemente:

 Nada en contra de que el público lea lo que quiera, pero estaremos de acuerdo en que no todos los textos proporcionan las mismas habilidades, las mismas competencias ni los mismos conocimientos. Quizá ni mejores ni peores, pero sí que puede que claramente diferentes.

… las reflexiones sobre si podemos leer mejor están siempre bajo la sospecha de elitismo cultural. En el imaginario colectivo se ha implantado la idea de que reflexionar sobre la lectura, sobre lo que nos proporciona y sobre lo que nos puede proporcionar, equivale a querer arbitrar el gusto público, a decir a la gente qué es lo que tiene que leer. En suma, equivale a chauvinismo cultural.

Y es una lástima, porque son cosas que nada tienen que ver. Y es más: si como lectores y como profesionales relacionados con la lectura queremos que el acto de leer nos brinde sus beneficios en un sentido amplio, es necesario incorporar al discurso sobre la lectura la idea de que lo importante no siempre es que la gente lea, a secas.

El gusto, el criterio, la selección, la crítica… no son innatos. Se educan y requiere tiempo. La complejidad de texturas, sabores, mezclas, puntos, también… La elaboración de un pensamiento propio contrastado, fundamentado, experiencial… lo mismo.

Aunque, también, siempre ha habido gente que nada de esto le ha interesado y cuando más cerca nos movemos del dinero y la circulación rápida, menos.

5 comentarios en “En el mundo del libro y de la lectura más no suele ser necesariamente mejor.

  1. Puede ser literatura de segunda, pero como bibliotecaria mi experiencia es que hay gente que necesita este tipo de literatura, sus trabajos y su vida hacen que lo único que quieran es desconectar, como el día que van al McDonalds porque el presupuesto no les da para más y así no tienen que cocinar. También lo sé por experiencias cercanas que gente con una edad que en su día leía a Dante y Homero sin la más mínima dificultad, ahora con más de 80 años la cabeza no les da para leer algo complejo. Yo misma leo prácticamente sólo novela, cómic y algún ensayo. Tal vez porque llega un momento en que no estas para nada más, ya he leído bastante historia en mi vida. Por eso pienso que partimos de una premisa equivocada y a veces chauvinista con todo el respeto, cada uno lee lo que puede y lo que quiere, tal vez salga de su trabajo y este agotado de leer temas técnicos o informes médicos o lo que sea y lo que le apetezca es leer una novela de Megan Maxwell, algo que no he leído pero no me avergonzaría decirlo, a veces mi mente necesita desconectar y leo lectura light como yo la llamo, es como el día que te pones a ver Pretty woman, porque ya has visto demasiado Fellini, Haneke o Agoyan por decir alguno así más fuerte y necesitas ver algo ligerito.
    Creo que todo es respetable y aunque no lo creas la gente tiene su nivel de lectura, y hay veces que no quiere subir y me parece también respetable. Es como la vida misma, puedes mejorar y evolucionar o quedarte anclado, ¿y vamos a juzgar a las personas por ello?
    Respeto mucho tu opinión pero en este caso respeto mucho a los usuarios. Y también respeto a Evelio, pero ha dado un giro en sus opiniones, tal vez para mejor.

    Buen puente que ahí os lo montáis mejor que en Cantabria, yo sólo tengo de fiesta hoy. Pero ya sabes cuando llega este puente estamos atentos a los vascos ¡Qué vienen, qué vienen! 😉

  2. Estoy segura que los lectores saben que es diferente. Yo es que a veces me trago bollería industrial pero consciente de que no es casera…:)

  3. Pingback: Pongamos la calidad al alcance de la cantidad – emartibd

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.