Libelista: un reto que apetece

Empecé el año con mucha tranquilidad.

Tengo algunas cosas claras, muy personales, en relación tanto al ritmo y posible punto final de mi vida laboral y, también, ya desde hace algún tiempo sobre en qué proyectos me apetece y me merece la pena embarcarme.

En marzo, tras varios tanteos, conversaciones y reuniones, empecé mi colaboración con Libelista.

Quiero aprovechar ahora para agredecer todos los ánimos, consejos y opiniones que recibí en los primeros momentos así la generosidad de unas cuantas personas con las que de manera discreta pude contrastar la situación del proyecto y el futuro que pensábamos ir trazando.

Desde entonces y en función de las propias posibilidades del proyecto hemos venido trabajando sin parar un equipo de personas que, además, ha ido aumentando moderadamente y que derrocha ilusión, buen ambiente y profesionalidad a raudales.

Ayer al terminar el trabajo intenso de esta semana nos encontramos con este artículo en El Mundo .

A lo largo de este último trimestre del año habrá, si nada se tuerce, algunos cambios y mejoras importantes.

El proyecto hasta la fecha de hoy, con sus buenos y malos momentos, no hubiera sido posible sin la apuesta que en su momento hizo el Gremi de llibreters de Catalunya, sin las librerías que desde un primer momento han apostado por él, sin ellas además el mismo no tiene sentido, sin los inversores que han apostado y creído en él, sin los editores que animan, apoyan y con quienes se van llegando a acuerdos, sin las personas que a lo largo de este tiempo, han ido llevando el timón…

Ahora este apasionado equipo de 6 personas que mezcla experiencia e ilusión va a querer hacer realidad una de nuestras líneas centrales de visión.

Libelista es una apuesta por el comercio local y la librería de proximidad

Veremos lo que el futuro nos depara, pero poder trabajar al lado y con Antonio de Marco, nuestra voz de la experiencia en lo digital, Àurea, la voz y presencia cercana a las librerías, Laura, la alegría en la comunicación y las redes, Laia, la rigurosidad en gestionar la fontanería de los pedidos y Gerard, el hombre pegado a la web es a fecha de hoy para un servidor un lujo y un regalo.

¡Seguimos!

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Inauguración de la séptima edición de l’Escola de Llibreria

El viernes pasado, 14 de septiembre, tuve el honor y el regalo de dar la lección inaugural de la 7ª promoción de l’Escola de Llibreria.

Encontraréis una crónica amplia en el propio blog de l’Escola.

Sólo quiero dejar caer por aquí mi agradecimiento y reconocimiento al trabajo que desde hace siete años vienen desarrollando.

El texto de la conferencia que estará accesible para los alumnos en la plataforma de la propia universidad será también publicado antes de final de año.

Recordando… El valor de la cultura

Este fin de semana pasado, amigas y amigos despidieron a Eduard.

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Entre los recuerdos de tiempos compartidos, prometo, que se me había olvidado, Pau Raussel, trajo al recuerdo en un twitt unas jornadas celebradas en Zorrozaurre-Bilbao en octubre de 2012, en breve hará seis años.

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Entre el estupendo ramillete de participantes estaban el propio Pau, Xavi Fina, Joan Subirats, Imanol Zubero, Montse Pareja, Juan Pastor Bustamante, Ricardo Antón, Sylvain Pasqua y ¡cómo no! Eduard Miralles.

Aquí tenéis un vídeo resumen de las Jornadas con algunas reflexiones de los ponentes.

 

Desde Cultura Abierta, como colectivo, también hemos querido recordarle…

Eduard, no desapareces. Permanece tu recuerdo afectuoso, la huella de tus actos y la relectura de tus escritos. También, provocado por tu partida, la convicción amarga (ojalá que pasajera) de acertar siempre cuando se nos ensombrece el pensamiento, como a ti en 2016: “Barcelona no va bien. Cataluña no va bien. España no va bien. Europa no va bien. Brasil no va bien. Y en los Estados Unidos de América el voto de la ciudadanía puede acabar situando a un verdadero peligro público en la presidencia del país, si los astros no se conjuran para evitarlo. Astros contra los desastres. Como en la película de Lars von Trier, no sabemos dónde iremos a parar, pero cada vez falta menos”. (Leer el texto completo)

Obaga llibreria. Una nueva librería en Barcelona

Hoy, a las 7 de la tarde, con una fiesta por la salud de la literatura, inicia su andadura una nueva librería en Barcelona. Obaga, ubicada en la calle Girona 179

Foto Time Out. Interior librería Obaga
Foto Time Out. Interior librería Obaga

La librería quiere llegar a ser un espacio de diálogo de la literatura con otras disciplinas artísticas y para ello ofrecerá un espacio permanente de exposición para pintores, ilustradores, collagistas, grafiteros, fotógrafos y otros artistas visuales en el que podrás presentar sus obras al público. El comisario encargado de la gestión de este espacio será el collagista Ignasi Mateovol esdevenir també un espai de diàleg de la literatura amb altres disciplines artístiques, és per això que oferirà un espai permanent d’exposicions on pintors, il·lustradors, collagistes, grafiters, fotògrafs i d’altres artistes visuals, podran presentar al públic les seves obres. El comissari d’aquest espai serà el collagista Ignasi Mateo. 

Carol Porta y Dioni, impulsor de la revista literaria digital Rosita,  en segundo plano son los artífices y gestores de esta nueva librería de 80 metros cuadrados que espera ofrecer entre 6.000 y 8.000 títulos con secciones de ensayo, poesía, literatura infantil y juvenil y con microsecciones de feminismo o literatura de humor.

¡Larga vida!

Y una reflexión desde la práctica de Chistian Thorel responsable de la librería Ombres Blances de Toulouse, en Tocar, dudar, hojear, editado por Trama editorial en su colección Tipos móviles.

La librería resiste a su manera la presión mediática, la reemplaza. El consejo del librero sigue teniendo valor prescriptor, pero ahora se ha convertido además en la marca de una confianza, de un compromiso amistoso, en el objetivo de una conversación. Todos ellos se esfuerzan por compartir y convencer. Con prudencia y modestia. El interior de la librería y su café son más que nunca lugares de encuentro en los que el equipo, todos y cada uno de sus miembros, disfruta estableciendo nuevos vínculos. A los encuentros y debates se suman ahora los clubs de lectura, y también los cafés literarios o filosóficos. La vida de los libros es también la vida de la urbe, y librerías y lectores velan por seguir siendo en ella actores de primer orden. (pag. 67)