1997, no fue un año cualquiera

En estos días de vacaciones, más tranquilo recibo una foto de hace 20 años.

Hacía poco había hablado con Manuel del primer momento en el que teníamos cierta conciencia de habernos conocido.

Y sí. Fue en Vitoria-Gasteiz hace 20 años. Allí fue donde un ‘chaval de provincias’ fue a compartir mesa, en las Jornadas que en aquellos tiempos organizaba Xabide, con Manuel Ortuño y Juan Cruz entre otros.

Son de esos momentos, víspera además de que me trasladara a trabajar a Madrid durante cinco años, que me han dejado marcado. En el caso de Juan, con quien me veo menos, por su generosa acogida y facilitarme mucho el camino.

En el caso de Manolo no creo que haga falta mucha explicación para quienes habitualmente aterrizáis por aquí.

No me quiero olvidar de Roberto Gómez de la Iglesia, con quien también sigo encontrándome y conversando, que fue el mediador necesario para el encuentro.

Paloma Valencia y Alejandra Díaz Ortiz, entre otras, andaban esperando la foto después de que escribiera hace unos días en facebook lo siguiente:

Acabo de comprobar que hace 20 años Manuel Ortuño tenía ya más percha y llevaba el traje con más elegancia que un servidor que ha sido siempre más tirando a descamisado… En cuanto hagamos unas gestiones seguro que arrancaremos alguna sonrisa como la de, por ejemplo, Juan Cruz Ruiz. Esa foto es del primer día que coincidimos los tres…

Ahí os va. Seguimos los tres igual de estupendos…

Hoy, al recibir el número 33 de Texturas en medio de mis vacaciones

y más después de haber disfrutado ayer también de una estupenda conversación con comida incluída con Roberto y Carme, me ha dado por la morriña sana.

Anuncios

Germán y Stel·la de El Petit Tresor de Vic. La prescripción es “el valor agregado” de nuestro proyecto

Me llamo Germán Machado. Soy escritor y con mi compañera, Stel·la Camacho, hemos abierto una librería especializada en libros para la infancia y la juventud, en Vic. La librería se llama EL PETIT TRESOR. Abrió sus puertas en setiembre de 2015, con lo cual ya vamos para los dos años de trabajo.

Desde 2009, Stel·la tenía un blog dedicado a libros ilustrados. Ese espacio virtual, tan bien trabajado, fue el antecedente de la librería y le dio su nombre. Yo soy escritor y también tengo un blog dedicado a la LIJ. En 2015 nos pareció que la ciudad donde vivimos podía acoger un proyecto en el que dos apasionados de los libros para niños desarrollaran múltiples actividades en esa dirección. Abrir la librería era la forma de darle cuerpo a esa idea. Y nos lanzamos.

Así fue que apostamos por una librería especializada que también fuera un lugar de encuentro para autores, mediadores de lectura, docentes, investigadores, bibliotecarios, niños y niñas, jóvenes. Un lugar de encuentro y de intercambios. Un lugar donde encontrarse con buenas lecturas y poder apreciarlas. Un espacio para recomendar libros y para que nos los recomienden.

En poco tiempo, la librería logro transmitir ese deseo y esa vocación, y la gente se acercó y nos apoyó para que la apuesta se afirmara. No creemos que vayamos a enriquecernos económicamente con esto, pero cada día nos enriquecemos un poco más con todo lo bueno que sucede en la librería.

El oficio de libreros lo fuimos aprendiendo sobre la marcha, si bien ya veníamos con un bagaje importante, porque tanto Stel·la, con su master de Gretel-UAB en Literatura Infantil, como yo, con mi experiencia como autor, y ambos, con nuestro trabajo de los blogs, hemos pasado mucho tiempo recomendando lecturas, y eso, el trabajo de prescripción, pienso que es de lo más importante que hacemos en la librería; algo así como lo que en economía llaman “el valor agregado” de nuestro proyecto. Después, claro, hay mucho más para dominar del oficio, tanto en lo que hace a la gestión como en lo que hace a la comunicación del proyecto o en lo que refiere a la atención del público, y en ese terreno fue donde más aprendimos en este tiempo.

El oficio de librero tiene un encanto para quienes gustamos de los libros y de comentar las lecturas. Tratándose de una librería pequeña, ubicada en una ciudad mediana, el día a día del trabajo no se hace agobiante. Hay períodos (campaña de Sant Jordi, campaña de Navidad) en que el trabajo de gestión es más arduo y más impersonal, pero durante el año es todo muy “cara a cara”, y con más ratos libres para apreciar mejor lo que tenemos en las estanterías o para ponerse a conversar con la gente que viene a la librería. Y si bien la gente se piensa que en la librería los libreros nos la pasamos leyendo, la verdad es que esa parte del trabajo, por lo general, nos la llevamos a casa. Lo que no está del todo mal, hay que decirlo.

Seguir leyendo en lasaiblog.

Si te animas y te apetece formar parte de este proyecto tranquilo (lasai) o colaborar con él, puedes:

  1. Contactar a través del formulario del blog para hacernos llegar tus sugerencias.
  2. Enviarnos, tus propuestas concretas por medio del cuestionario
  3. Si crees que tienes directamente cabida, puedes enviarnos completada esta entrevista (acceder)

¿Escuchar también es leer?

Amigas y amigos, ¡qué equivocado debía estar hasta la fecha!

Nos dicen ahora que escuchar es también leer.

Así que cada vez que iba a un concierto estaba leyendo; cuando estaba en clase escuchando las tediosas explicaciones de los profesores también leía; cada vez que voy al teatro, no sólo escucho y veo, sino que también leo porque parece que el escuchar lleva implícito a partir de este mes de septiembre, como si de una vuelta al cole se tratara, el leer.

Manuel y servidor… en un momento de lectura.

Ya me lo decía mi amigo Manuel: no te equivoques. Nosotros no nos escuchamos, cuando hablamos y conversamos en el fondo, nos estamos leyendo como libros abiertos. Él sí que sabe…

Es curioso que el spotify de los libros, o eso nos dicen, sea el que afirme la bondad lectora de los sonidos.

Hay quien ya no sabe qué hacer o para aumentar los ‘índices de lectura escuchadora’ o para vender su producto.

Andan en estos meses de plena campaña intentando apuntar y estando presentes en todo lo que se mueve. del Hay Festival al Liber.

Si más allá del discurso que nos intentan vender y que escuchemos, leen la agenda encubierta verán que como tantas veces lo que se mueve es puro interés.

Me dicen que los músicos y el mundo del cine van a empezar una campaña en la que dicen que leer es escuchar porque de siempre las palabras y las letras tienen su musicalidad.

Me dicen también que los intérpretes musicales serán los nuevos cuentacuentos porque a ellos les va a escuchar-leer mucha más gente.

Y como el sector musical y audiovisual nos cambie el discurso y empiecen a decir que siempre lo que hemos hecho es escuchar que además es más natural que el leer a ver a quién le vamos con el cuento…

Ya decía Lope que no todo es lo mismo.

Entre leer y escuchar

hay notable diferencia,

que aunque son voces entrambas,

una es viva y otra es muerta.

(Lope de Vega, El guante de doña Blanca, II)

¡Feliz día!

 

Puesta en marcha de una librería. Pasando la cuenta de la vieja de la servilleta al excel

La acogida y comentarios que ha provocado la entrada Puesta en marcha de una librería, la cuenta de la vieja me ha animado a trasladar la misma de una manera sencilla a un excel y enriquecer que no complicar la misma con algunos de los comentarios recibidos, públicos y privados, que incluiré.

Quiero aprovechar primero para aclarar o poner en situación el porqué de la entrada anterior. Hay unos cuantos motivos. Señalo sólo algunos de los que me parecen más importantes.

  1. Están apareciendo bastantes proyectos y realidades de nuevas librerías que abren. En muchas ocasiones van unidas al autoempleo y en algunas de ellas, no en todas, no cuentan con unos números de partida realistas. Pensemos, sólo por poner un ejemplo, que muchas de las librerías que aparecen recogidas en los Mapas de librerías de Cegal facturan según dicen por debajo de los 90.000 euros. Ello puede llevar a error a la hora de hacer unos primeros números.
  2. Es cierto que ni incluí antes, ni incluiré ahora, la inversión inicial mínima para unas existencias con sentido. La misma, eso sí lo digo, después de haberla contrastado y encontrar propuestas muy cercanas o iguales, debe rondar los 30.000 euros. Es el riesgo empresarial que se debe correr junto con, si es el caso, la reforma o la inversión en el local.
  3. He planteado, por aclarar también, unos sueldos mínimamente dignos pensando en personas con titulaciones superiores y que arriesgan. En lo referente a la Seguridad Social he pensado en estructuras de autónomos. Hay quien me ha comentado y no le faltará razón que hay librerías que sólo pagan 12.000 euros al año. Habrá incluso otras que se den un sueldo menor. Ni entro, ni salgo. Cada uno decide entre lo que puede y lo que quiere, pero en lo estructural no creo que esté de más dejar caer la reflexión sobre el hecho de si en algunos casos, bajos sueldos para muchos estén impidiendo la consolidación de estructuras con más garantías.
  4. Me han sugerido algunos elementos más a tener en cuenta. Voy a incluir la mayoría, aunque no los voy a contabilizar porque probablemente ‘aumentaría la situación de pánico’ y, en algunas ocasiones, no los considero indispensables para, insisto, los primeros números.
  5. Con todo ello he montado un excel sencillo, pensando en responder a la pregunta de ¿Qué ventas debo tener para mantener, por lo menos mis gastos, si estas ventas tienen un margen medio del 30%? El que presento, si sois cuidadosos, os permitirá ir jugando con los gastos hasta que encontréis el umbral razonable o, también, hacer un primer acercamiento para ver si una librería os puede merecer la pena. No quiero olvidar en este sentido, el sutil comentario de Miguel Ángel San José, sobre la necesidad de valorar el ‘coste de oportunidad’ de abrir ahora una librería.
  6. Sé que es imposible responder a todas las casuísticas. A algunas que me han hecho llegar personas en privado he intentado o responder o plantear, según mi criterio y opinión, los elementos necesarios a tener en cuenta.
  7. Algunas personas han planteado también que no he tenido en cuenta ni las Ferias, ni, por ejemplo, la venta de libro de texto. Ambas, como muchas otras, entran ya en el ámbito de la estrategia de cada una de las librerías. La pregunta en estos casos, sería: cuánto me va a aportar y cuánto gasto suplementario me va a generar. De hecho, sobre, por ejemplo, la Feria del Libro de Madrid ya hice también en su momento una ‘cuenta de la vieja‘.
  8. He incluido una segunda hoja manteniendo los gastos y pensando en una librería de segunda mano, cada vez con más peso, que compra, algo que es habitual, los ejemplares a 0,20 y los vende a 2 euros. Lógicamente, el volumen de facturación necesario varía.
  9. Quien desee el excel se lo puede descargar (Acceder) Y, si hay algún problema, no dudéis en contactar.
  10. Gracias finalmente de nuevo por todos vuestros comentarios, sugerencias y agradecimientos.

Re-Read Vitoria-Gasteiz. Una nueva librería

Como dicen los amigos de Re-Read… Estamos Re-contentos de anunciar la apertura de Re-Read Vitoria-Gasteiz en la calle Fundadora de las Siervas de Jesus, 11 Vitoria-Gasteiz.

Son ya más de 35 las librerías Re-Read que están abiertas. Parte de la ‘oficialidad del sector’ parece no querer reflexionar sobre este fenómeno, al igual que ocurre, en extraña coincidencia, con algunos de los solucionistas tecnológicos que mariposean por el sector.

Mientras algunos pasan, otras personas, por ejemplo Teresa Cremisi, reconocen el papel que puede jugar, de hecho lo está haciendo, relacionado con la lectura y, también, suponen allí donde se han acercado a medir su volumen económico, una cifra nada despreciable, que supera, por ahora ampliamente, al electrónico aún sumando el audiolibro.

Ongi etorri Re-Read Vitoria-Gasteiz!

El libro y el editor de Éric Vigne. Novedad en la colección Tipos móviles

Con este título de Éric Vigne, El libro y el editor, la colección Tipos móviles de Trama editorial se despereza de cara al ‘nuevo curso’.

Sin duda, la edición no es una ciencia exacta en sus expectativas de ganancias, pero aun es menos una aplicación de la racionalidad en cada una de sus decisiones.(26)

Éric Vigne, editor desde 1982, llega a Gallimard en 1988 para crear NRF Essais, una colección de ensayos dedicada a la investigación en ciencias humanas, políticas y sociales. A petición del Ministerio de Asuntos Exteriores, ha dirigido numerosos proyectos de evaluación de la política de ayudas a la traducción de libros franceses en Europa, América Latina y Asia.

El libro plantea la reflexión sobre el hecho de que nadie puede olvidar una verdad editorial de todas las épocas: cada obra, en forma de ejemplar, empieza siendo un simple bien material que solo se convertirá realmente en libro cuando un lector lo introduzca en su universo personal y lo enriquezca de forma singular. De lo contrario, el ejemplar sigue siendo un montón de hojas impresas. ¿Cuál es la aportación intelectual del editor si se pliega a una selección de autores que no ha hecho él, a una escritura que proviene de mundos en los que el eslogan reductor sustituye a la voz elaborada, a una escritura empobrecida por la pasteurización de cualquier idea elevada, con un calendario que no ha marcado él? ¿En definitiva, a todo lo que es contrario a la lenta construcción de un catálogo en el que prima la visión personal del editor? La querella de los antiguos y los modernos se alimenta en gran parte del hecho de que los términos libro y editor tienen en cada caso una acepción diferente. Tanto por su título como por sus tesis. La presente obra invita a observar este fenómeno más de cerca.

Descargar ficha del libro.

¿Por qué cierran las librerías? Algunas causas, reflexiones y propuestas

La madriguera del conejo, considerada como una de las librerías más representativas de Bogotá, ha comunicado que cierra y con motivo del cierre se han publicado algún artículo interesante que nos puede ayudar a reflexionar cuáles pueden ser las causas que en ocasiones lleven al cierre a algunas librerías.

Es claro que cuando una librería deja de ser rentable, sabiendo que puede existir un abanico amplio de qué se considera rentable, acabará cerrando, pero en ese proceso puede haber muchas causas.

Una primera creo que es clara. En muchas ocasiones no se ha hecho al iniciar la empresa un sencillo plan de negocio o ‘la cuenta de la vieja‘, o no se ha seguido después vigilando la evolución. Aún con todo, puede que los números no den. Y es honesto, muy honesto, no echar balones fuera.

“No nos dio como negocio. Hace seis años nos pusimos ciertas metas, pensamos en ciertas proyecciones, como con cualquier negocio. La expectativa era que después del tercer año la librería debía vender muy bien para llegar a un punto de equilibrio, y no se logró. Hicimos de todo, probamos de todo, pero no lo conseguimos”

Camila Builes ha escrito un interesante artículo en El Espectador con motivo del cierre. Recojo y reflexiono sobre algunas de las ideas que plantea en el mismo.

  1. Que cierre una librería independiente significa la desaparición de un centro cultural. Quizás convenga remarcar dos cosas: no todas las librerías son centros culturales y, ni siquiera todas las librerías independientes lo son. Serlo supone por lo menos una opción y una decisión por ese modelo. No deberemos por lo tanto generalizar el discurso que diga que cualquier cierre de librería suponga la pérdida de un centro cultural ya que hay libreros que no quieren serlo.
  2. El cierre no es un fenómeno nuevo. Se ha dado siempre y por motivos diversos. Es cierto que algunos cambios sociales, de los cuales personalmente resalto tres pueden tener una incidencia clara no sólo en las librerías sino en todo el tejido cultural-empresarial.  El primero, la propia crisis económica que lógicamente incide en los consumos en cualquiera de los sectores y fundamentalmente yo creo que está teniendo un mayor peso en los más industriales como el audiovisual, el cine y la música. Un segundo es todo lo relacionado con la digitalización y desmaterialización de las experiencias culturales y de los productos que está generando unas nuevas situaciones y nuevos escenarios. Esto, al mismo tiempo, está provocando un tercer elemento muy interesantes que yo creo que es la mayor visibilidad y expresión pública de la creación de muchos agentes particulares que hasta ahora no tenían la posibilidad de públicos o el acceso a los mismos resultaba complejo y costoso.
  3. Más allá de las crisis ha habido ahora y antes un factor que ha tendido a dificultar la presencia de las librerías en la centralidad urbana: el escaso margen de beneficio que la venta del libro deja en comparación a otros negocios, unido al precio creciente tanto de los alquileres como de los precios de los locales que dificultan, salvo honrosas excepciones, la centralidad, con lo que supone de visualización, de las librerías en las tramas urbanas.
  4. Lo planteo como interrogante, aunque en este blog he hablado varias veces de este asunto. ¿Deben las administraciones ayudar a todas las librerías? ¿Es, por ejemplo, la supresión generalizada del IBI una medida adecuada? ¿Se debe profundizar en torno a los criterios de librerías de calidad? ¿Se pueden plantear líneas no exclusivas, sino compartidas con otras empresas del sector de la cultura, sobre condiciones de financiación preferente? Dejo a continuación algunas de las líneas que propuse en Valencia el año pasado.
  5. Interrogantes Reflexiones Línea Algunos comentarios
    Librería Agente cultural/Lector La relevancia nos la dan los otros Elaboración de un mapeado (librero/ cultural) Interrelación con otros agentes.

    No tiene que ser sólo de librerías. Puede-debe ser de los agentes culturales privados de cercanía

    Librería Agente cultural/Lector La visualización en los datos Consideración de algunas librerías como equipamiento cultural Puesta en valor de los espacios e inclusión, al igual que los teatros, cines, galerías, salas de conciertos… en las estadísticas culturales
    Variables para desempeñar papel agente cultural lector Crear unas bases comunes Elaboración de un modelo de análisis Aprovechar lo ya existente (sello de calidad y otros)
    Criterios de sostenibilidad (económica) Ratios económicos; tecnológicos, espaciales… Apertura línea Crédito-Cultura Modelos: Gobierno Vasco / Instituo Catalán de Industrias Culturales
    Criterios de sostenibilidad (sentido) Reflexión Asesoría en ‘modelo de negocio’
    Criterio de sostenibilidad y sentido Tejiendo redes Compras Públicas (Bibliotecas)
    Criterio de I+D Elaboración Plan Formación Permanente
    Posicionamiento/Acción en la mediación cultural Tiempos líquidos y de mestizaje Ayuda a proyectos culturales Proyectos/No acciones. Valorar por lo tanto: interrelación con otros sectores y agentes.
    Incentivar los públicos económicamente Con ciertas dudas Bono Cultura / Club Cultural Debe de ser de todo el ‘consumo cultural’
    Incentivar los públicos culturalmente Necesidad de democratización cultural Proyectos en red y en la red Modelo Fábricas de creación. Intentos de acción sobre ‘no-públicos’, y coordinados con otros sectores y sobre no-espacios para el enriquecimiento del espacio.
    Visibilizar – Reflexionar Vivimos en la ‘sociedad visual’ Jornadas transversales
  6. En cualquier caso, es claro que si se considera que las librerías deben jugar un papel clave en las políticas de la lectura y la cultura no debería ocupar, como parece que ocurre en Colombia ‘el puesto 17 de la lista de 18 actores imprescindibles’. “Ninguna librería está integrada en políticas estatales como “Leer es volar” o “Leer es mi cuento”, que son los programas bandera del Ministerio de Cultura”.
  7. Dejo para el final un par de citas que me parecen importantes en la medida que señalan que ‘no todo es lo mismo’, ni los modelos y modo de lectura, ni los lugares de compra y el papel que juegan.

“El lector que se crea en una librería es muy diferente al lector que hay en una feria. La relación que se entabla es distinta en todos sus niveles. El librero de una librería va a querer tener ese lector a largo plazo, mientras que en una feria es una relación muy efímera, muy coyuntural. Creemos que el lector que se forma en las librerías es mucho más saludable para el sector editorial”

“Si desapareciera la librería como el actor fundamental que es, habría un empobrecimiento de la lectura. Implicaría tener un lector más coyuntural que reflexivo”.