Máxim, Pedro, el asunto no es explicarlo; el temita es lo que se ha hecho: intentar quedarse con nuestro dinerito…

La actualidad nos lleva de salto en salto y de sorpresa en sorpresa.

Todo parece ir demasiado rápido y ese no suele ser un buen ritmo para la cultura…

Máxim, el actual ministro, parece que en su momento jugó con nuestros dineros, ya que cuando se defrauda a Hacienda se nos defrauda a todos.

¿Os acordáis de aquel mensaje publicitario que decía ‘Hacienda somos todos’?

Pues sí Máxim nos chuleó a todas y todos y ahora es, al mismo tiempo, gestor y responsable último de parte de esos dineros públicos que en su momento nos quiso tangar.

¡Faltaría que no pagara lo que nos quiso quitar!

Pero amiguito, eso no es suficiente, por lo menos en mi opinión.

Si para desempeñar determinadas labores y trabajos hay personas que tienen que pedir y presentar sus ‘penales’, es lógico que quien va a controlar el dinero público esté limpio en estos temas y tú no lo estás.

Pagaste lo que quisiste tangarnos, pero… yo no me fío ni por las formas ni por el fondo.

Y tampoco me genera confianza un gobierno que sobre esto pasa el plumero como si nada hubiera pasado.

Así empezaron también otros polvos en otros partidos…

Dicho queda.

Y me genera una profunda tristeza…

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Pender de un hilo

La vida es también frágil.

Pasa uno un rato de la tarde escuchando las sugerentes reflexiones sobre la vida y la literatura de Luisa Etxenike, César Coca y Pedro Ugarte con motivo de la última novela, Absoluta presencia y al poco de salir del acto, mientras tomo un vino y charlo me entero que de nuevo la vida de L cuelga de un fino hilo…

Nadie parece todavía explicarse cómo es capaz de aferrarse en su debilidad a algo al mismo tiempo tan débil y seguir tejiendo vida…

Este hecho, como ayer se hablaba, para nada cambia la cotidianidad vital del resto de la humanidad, de la mayoría de los otros.

Quizás madurar es aceptar también la irrelevancia vital para casi todos…

Espero que por ahora el hilo no se rompa…

Ya ves lo ingenuos que somos. Tendemos a creer que los asuntos propios, los verdaderos, son acontecimientos de relevancia mundial. (Sandor Márai; La mujer justa; Salamandra, pag. 32)

Tras el Día del libro

Como diría una buena amiga mía: Tranquilos…. ya pasó, ya pasó. Ahora de nuevo vuelta a la normalidad, a la rutina.

Así que al igual que planteé unas pinceladas pre-día, ahí van algunas post-día.

Pasado ya el dispendio comprador sobre todo en Catalunya quizás haya que aplicar medidas dráscticas como las que sugiere Juan Manuel de Prada en su artículo Prospecto para libros sobre todo cuando tras el día, vienen los días que acaban convirtiéndose en ferias o quizás en romerías…:

Ignoro cuáles son las abstrusas razones que impiden al Ministerio de Sanidad prohibir o al menos restringir la venta de libros, que tanto distraen al personal de otras aficiones y formas de ocio más gratificantes, como la participación democrática en redes sociales, el consumo bulímico de series televisivas o la práctica salutífera del deporte. Mi desazón se acrecienta cuando llega la primavera, ante la proliferación monstruosa de ferias del libro que infestan las plazas y jardines de nuestras ciudades, incitando a gentes plácidas que jamás habían posado la vista sobre la letra impresa a la adquisición de estos objetos que tanto fomentan el ensimismamiento, la lucubración obsesiva y la ideación fantasiosa.

En lo relativo a la práctica salutífera del deporte parece que la Feria del libro de Madrid ha corrido para implantar una carrera y con ello, quizás contarrestar los negativos efectos de la compra y uso sin control ni receta de los libros. Le han llamado Libros a la carrera. Debe ser que corren como cobardes…

Los españoles, en cualquier caso y según algunos datos comparativos europeos a la hora de gastar en libros y revistas tendemos a salir corriendo y así mantenemos nuestra lugar natural que tiende a situarse cerca de los pelillos finales de la ‘cola de león’. Los últimos, que ya ni caben quedan para Bulgaria y Grecia. Es que el sol tiene su aquél.

Quizás no gastamos porque somos fanáticos del préstamo bibliotecario donde la oferta rica y plural facilita que, por ejemplo, haya que bajar hasta el puesto 15 para encontrar entre los libros más prestados en el 2017 el primero que se sitúa al margen de la principal editorial independiente española y del grupo de origen germánico más potente. Ese libro junto con otros tres son casi una anécdota entre los treinta primeros. El punto chic de la diversidad.

De todas maneras por qué seguir afirmando que Leer, así con mayúscula que a algunos gusta, es lo importante si parece mucho más eficaz para una buena vida la tranquilidad de un pueblo sin bibliotecas ni librerías e incluso con un potencial porcentaje alto de población analfabeta.

Y, en cualquier caso… ¿para qué seguir editando, si el gran editor del siglo XXI es Netflix? Ahora habrá que saber si este editor estará en la FLM.

Con ambiente médico he empezado y con ambiente médico cierro. Cuentan que los médicos recetan a los padres que los niños lean. Suena a que los bibliotecarios recetaran a los padres que mediquen a sus niños. Así con genéricos o intentando encontrar el efecto placebo para ver si cuela.

Y así, mientras tanto, entre mayúsculas de lectura, grandes días que provocarán depresión, ferias romeras de paseo familiar para matar el tiempo vamos viendo pasar la vida….

Y de todo lo leído hoy me quedo con la entrevista en El País a Josep María Esquirol a la que he llegado gracias a Silvia Labayru.

Añado de mi cosecha Leer no es un infinitivo vital. Dice Esquirol “Los infinitivos de la vida se reducen a dos: amar y pensar”.

Y termina:

Además, fíjese en este aspecto importante: cuando la fraternidad se extiende, se vive más. En situaciones de agradecimiento, de amistad, la vida se intensifica; no digo que se alargue, pero eso es lo que literalmente da sentido a la vida, porque la intensifica.

En la víspera del Día mundial del libro……

Mañana, sobre todo en Catalunya y especialmente en Barcelona, el ruido mediático, las cifras de ventas, casi dará lo mismo lo que se venda, las firmas y no firmas de escritoras, escribidoras y caras con ‘negros’ por detrás, taparán durante un ratín la realidad del día a día de muchas librerías , editoriales y más profesionales de este paisito que son las que al final dan en gran parte sentido a esta celebración.

Quizás no está de más recordar que el día se une en lo que tiene de conmemoración a la figura de dos Cervantes y Shakespeare y no a otros ni a otras. Ahora, hasta quienes no escriben y les escriben se suman a esta fiesta comercial por encima de cualquier otra reivindicación y búsqueda de sentido sobre la misma. El mantra de la bondad del libro, de cualquier libro como si de un placebo se tratara, todo lo tapa. Ya se sabe… “Todo vale para el convento”.

Sólo alguna pincelada de víspera.

Estaría bien que cuando se habla de mujeres del sector se tuviera este hecho en cuenta en el título. Creo que hubiera sido más elegante que el Diario Vasco hubiera titulado Las nuevas libreras. Creo que hasta Juan Manuel Uría de Noski se hubiera sentido más cómodo.

Interesante el artículo de Jorge Carrión sobre las, aquí sí, agentes literarias.

Las mujeres son mayoría no sólo en las librerías, sino en todo el sector, aunque esto no ocurra de la misma manera en los puestos de responsabilidad, tal y como podemos leer en el artículo de Miriam Elies hoy en La Vanguardia.

Los mediadores a veces no excesivamente visibles que permiten que el libro llegue a las manos, lo de las orejas es otro tema, del lector merecen también un reconocimiento como, por ejemplo, el que ha hecho hoy Xavi Ayén también en La Vanguardia.

Y por si alguien no sabe con qué páginas liarse y leerse la vida dejo aquí, modestamente, mis últimas lecturas por si algo pueden sugerir.

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Anhelo, deseo, asombro, lentitud…

Mi amigo Marc me recomendó un librito, Pequeña teología de la lentitud, de José Tolentino Mendonça y editado por Fragmenta editorial que terminé ayer de leer.

Lentitud, espera, cuidado, compasión, alegría, gratitud, contemplación, muerte, deseo, encuentro… van siendo desgranados en breves capítulos, no más de cuatro páginas, a lo largo del libro.

Ideal para una lectura reposada y después de cada capítulo parar y darle una vuelta quizás incluso mientras paseamos.

No me resisto a dejaros aquí algunos párrafos de las tres últimas páginas.

Bendito el futuro que se ría de nosotros por haberlo confundido todo: el desplazamiento con el viaje, la aproximación con el encuentro, la propiedad de las cosas con su uso, la acumulación de bienes con su sano disfrute… Bendito el futuro en que las tecnologías dejen de ser un fetiche en manos del mercado… Bendito el futuro que nos inspire modos de existencia más auténticos, más atentos con el ser humano, pero también con el resto de criaturas…

Aún anhelo algo más: que la humanidad… se deje desconcertar por el inefable esplendor de cada amanecer; que se quede sin palabras ante el mar, como aquellos que lo vieron por primera vez; que se sienta irresistiblemente atraída por la variedad de colores, volúmenes y fragancias del paisaje diurno y nocturno;… que mantenga la capacidad de asombro ante la manera que el viento arrastra nuestrs voces felices en la distancia… Deseo fervientemente que la humanidad del futuro saboree la turbación por lo que permanece abierto no por escasez, sino por exceso, y no se apresure a catalogar, describir o apresar. Que su forma de comprensión sea una nueva manera de mantener intacto (o de aumentar incluso) el asombro.

 

 

Los Luises

Comer y conversar.

Disfrutar del tiempo y del encuentro con Luis I y Luis II.

Con el I suele ser más habitual que con el II con quien hacía mucho, mucho tiempo que no compartía mesa, mantel y charla. Una agradable sorpresa encontrarle hoy.

Nos ha bastado para alimentarla unos cachelos y un poco de pulpo en El Pulleiro. A partir de ahí y animados por el albariño y el encuentro, la conversación fluye y vamos pasando repaso a los últimos años. Me produce curiosidad que no sorpresa la extrañeza que causan fenómenos como el de la autoedición y autopublicación entre otros sectores de la cultura por la contaminación que suponen sobre el sentido de lo que se hace y propone y de la que algunos quieren hacer bandera.

Hay tiempo para el regalo, el aprecio a la edición cuidada y el pase de notas….

Hablamos de cine, libros, música, teatro, política, anarquismo, liberales, nacionalismo, amor, vejez, estudios, hijos, familia, cómo nos vemos, nos sentimos… y nos vamos dejando llevar… hasta aterrizar dos de los tres en el chocolate que nos trae recuerdos… y nos pone, además tiernos, al ver los niños que nos rodean…

Antes de que acabe el año, más.

Manolo, te están esperando…

Pequeños regalos…

 

Somos mucho más que dos….

Mañana sería y será su cumpleaños.

Hoy le hemos reconocido lo vivido, lo querido, lo compartido.

Muchos y muchas.

Abrazos, lágrimas, sonrisas, silencio, respeto, cariño….

Quede para el recuerdo la canción que Loli, su pareja, ha escogido y el poema del propio Víctor con el que Loli, Gorka y Josune nos han invitado a seguir en la vida…

ES MÁS LA VIDA

Respirar desde dentro,
escuchar los sonidos
que me envuelven.

La vida es eso:
el correr de los niños,
sus gritos, el hablar pausado de los mayores.
su sabiduría tranquila.

La vida es eso:
mirar los ojos,
los rostros,
tocar las manos
sentir el amor, la violencia.

La vida es eso:
pero es más la vida.

(Víctor Urrutia; El libro de los días; pag. 84)