Conexiones improbables. Buenas prácticas, sorpresas y el abuelo por medio

Lo determinante es la manera de estar en la vida que uno adopta (Maria Joao Pires en César Coca; Entrevista con la cultura; pag. 248)

Hay noticias que alegran el día.

Una de ellas saber que el equipo y las personas que trabajan en Conexiones improbables han sido reconocidas como buena práctica europea sobre espíritu emprendedor y potencial de la innovación e Industrias Culturales y Creativas (página 76)

También lo alegra, así fue el viernes, el poder compartir comida, qué disfrute, con quienes llevan 25 años muñendo textos y manchando papel con sentido en este del mundo del libro.

Y, lo más curioso por lo que tiene de conexión improbable, entre una historia y otra es que por medio de las dos se ha colado mi abuelo. Quizás porque él ya en sus tiempos intentaba zurcir esas conexiones… y, también, y ahí lo dejaré, una ciudad que para ambos proyectos ha jugado siempre un papel clave.

Luego, por qué negarlo, da gusto poder leer:

  • Me encantaron la comida, la conversación, la benevolencia, la generosidad, la naturalidad, el humor, el lugar fascinante con su cultura…
  • Muy buen almuerzo. Divertido, interesante, filosófico, muy buena comida (como siempre en Euskadi)….X e Y tipos excelentes, cálidos, inteligentes y muy prácticos.

¡Felicidades para todos!

 

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La calle es nuestra. La Transición en el País Vasco (1973-1982) PDF del libro

Kultura abierta y lo que se mueve en su entorno es una de las experiencias que me resultan más estimulantes en los últimos años.

En encuentros puntuales, en conversaciones vía correo electrónico o whatsApp, en quedadas con mesa por medio… siempre surgen conversaciones interesantes y sugerentes con un respeto y valoración de miradas distintas, de puntos de vista no siempre coincidentes y sí complementarios en muchas ocasiones, con un buen rollo que nos lleva en ocasiones a buscar excusas como ‘niños y niñas pillas’ para encontrarnos bajo una aparente excusa sesuda.

Andamos ahora medio pergeñando un posible encuentro en torno a nuestras lecturas que ya veremos en qué termina. En cualquier caso en el ‘mientras tanto’ seguimos conversando.

Una de las colaterales de estos enredos fue en su momento la edición de La calle es nuestra que además de la publicación, en papel en su momento, dio lugar también a unas Jornadas celebradas hace un par de años.

El libro se agotó en papel, pero como dice Mikel Toral, enredador mayor en este proyecto…

Aunque seamos republicanos regalamos como los reyes.

En el enlace de la página de la transición podéis descargar gratuitamente el pdf del libro “La calle es nuestra “La transición en el País Vasco (1973-1982).

La edición en papel está agotada, así que hemos optado por compartirla digitalmente para el disfrute de todos.

Gracias de nuevo a los que hicisteis posible este proyecto.

Feliz 2018

Así que aquí queda para el disfrute de todo el personal que lo desee.

Kultura abierta en Facebook y en Youtube.

Javier Luque, un librero optimista con los pies en el suelo

Los momentos en los que puedes poner cara y apretar la mano de alguna persona a la que sigues con interés por las redes son siempre especiales y únicos.

No hay dos igual.

He pasado hace poco unos estupendos días por Córdoba. Una ciudad en la que hacía 20 años que no había estado y que me ha resultado amable, cómoda, limpia y muy agradable. Más todavía quizás por ser la semana, según me han dicho, en la que menos turismo suele haber.

Total que estando de viaje hacia la ciudad Evelio Martínez me tentó con un libro

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que me sirvió como perfecta excusa para acercarme a Librería Luque, que en el 2019 alcanzará los 100 años, para poder acabar consiguiendo el libro y lo que quizás es más importante conocer un poco más en detalle algo de su historia y apretar la mano y conversar con Javier Luque.

No me voy a extender mucho, pero sí quiero dejar constancia del optimismo con los pies en el suelo de Javier, del gusto que da encontrarse con libreros a los que siempre les pica el gusanillo de ver cómo pueden conseguir el libro que les has pedido, de comprobar también, y quizás ea lo más importante, del papel que en su vida juega el compromiso social. Daros una vuelta por aquí y podréis quizás entender de lo que hablo, porque cuando la vida da sorpresas hay que saber y aprender a vivir con ellas y, quizás, reinventarse.

Fue Javier, un muy buen rato. Corto, pero, para mí, intenso.

De casta le viene al galgo…

Os invito a que veáis este documental de hace unos años: Pilar Sarasola, viuda de Luque. El documental Pilar Sarasola, una mujer contracorriente , con el que se quiere rendir homenaje a la viuda del fundador de la Librería Luque y persona clave en los últimos noventa años de cultura cordobesa.

PILAR SARASOLA – Viuda de Luque – DOCUMENTAL – from Juanjo Martinez on Vimeo.

Proteo Prometeo premio Librería cultural

La librería Proteo-Prometeo de Málaga ha recibido el Premio Librería Cultural 2017 que organiza CEGAL.

Me alegra mucho este premio.

“Proteo Prometeo, librería en la que a veces uno se refugia de las inclemencias de la vida”. Como escribe hoy José María de Loma

Fundada en Málaga en 1969, “en una época en la que comíamos cultura a dos carrillos y las librerías eran hervideros de curiosos y despachos de libertad, en las que la joven democracia tomaba su aliento”, en palabras de su fundador el librero Paco Puche. El jurado ha destacado su trayectoria, presencia en la vida cultural de la ciudad, e incansable y original labor por el libro. También ha valorado muy positivamente la implicación gremial y sectorial de la librería y de su actual director, Jesús Otaola.

Aprovecho para retomar un texto quizás poco conocido de Rosa Anaya en relación a Proteo, del año 2002 y que refleja toda una trayectoria y forma de trabajo.

Nuestra empresa trata de pensar de otra forma, con Cerebro para satisfacer al cliente, dando servicio, diferenciando la oferta de la inundación de novedades sin fin que sufrimos, recomendando libros de calidad, integrándolo dentro de nuestro proyecto.

Nuestra empresa actuará con Corazón, de cara al personal manteniendo el empleo fijo, sueldos dignos, con participación del trabajador en el capital de la sociedad y en toma de decisión

Otro modelo de empresa es posible una socioeconomía que pivota sobre lo que se considera el factor C: comunidad, cooperación y corazón (Ver artículo periódico CincoDías, 17/04/2002). Es una alternativa posible y rentable.

La economía solidaria es un movimiento de transformación de la realidad socioeconómica cuya filosofía y valores están basados en desarrollar proyectos basados en las personas que supone trabajar por la creación y estabilización del empleo; promocionar un modelo de empresa participativa, donde las personas puedan desarrollar sus capacidades; apostar por modelos de gestión democráticos, transparentes y equitativos; respetar el medio ambiente; favorecer relaciones comerciales justas o recuperar actividades productivas tradicionales. No se trata tanto de una crítica al modelo de empresa tradicional como de materializar esta otra en soluciones concretas a la búsqueda de un cambio social mucho más profundo. Esto es el factor C: comunidad, cooperación y corazón. Comunidad porque lo comunitario está delante de lo individual; cooperativo porque frente a la competitividad, si todos arrimamos el hombro, el resultado es bueno y el proceso para llegar a él es educativo y enriquecedor; corazón porque queriéndonos más trabajaremos mejor. (en SIGUIENDO EL CAMINO DE BALDOSAS AMARILLAS” (Experiencia de la Implantación de Calidad en Librerías Prometeo y Proteo)

No quiero terminar sin recordar de nuevo las funciones que Paco Puche, uno de los fundadores de la librería, propuso en su momento para la librería de ‘estos tiempos’ y sobre las que os podéis explayar en el libro Memoria de la librería, editado por Trama editorial en el que se incluyen también las reflexiones de Carlos Pascual, de Marcial Pons y Antonio Rivero de Librería Canaima.

1.- La función informadora. Se trata de tener todas las bases de datos necesarias, o su acceso online.

2.- La función recomendadora. Se trata de transmitir el saber conspicuo y creíble sobre los contenidos de los libros, que se aprende con el amor y la experiencia.

3.- La función de encuentro. La librería palpable será siempre un lugar de reunión de gentes y de cruce esporádico de personas.

4.- La función cultural. Tener una postura activa en la difusión de la cultura y el pensamiento.

5.- La función civilizatoria. En los tiempos que corren hay que fomentar los valores de no violencia, solidaridad, sabiduría y frugalidad y ‘solaridad’.

6.- La función de resistencia.- Los huecos están ahí, pero es necesario ocuparlos. Como hemos visto en el 15-M existen otras posibilidades.

7.- La función endógena.- La empresa cultural librera debe incardinarse en su medio social.

8.- La función de etnodiversidad. Hay que fomentar las lenguas y culturas locales. Mantener libros de fondo.

9.- La función de servicio polivalente. La librería palpable tiene en su mano proporcionar todos los servicios, incluidos los virtuales.

10.- La función corporal. Propiciamos el poder tocarnos, en estos tiempos de virtualidad y rechazo.

11.-La función laboral. Tenemos los medios para dignificar el trabajo.

12.- La función empresarial. Podemos representar polos de fomento de la escala humana. Tendremos que apostar por formas empresariales cooperativas.

13.-La función poética. Podemos seguir repartiendo sueños.

14.- La función se ‘solaridad’. Hay que caminar hacia la librería solar.

¡Felicidades amigas!

Conexiones improbables

Estoy casi seguro que este titular será del agrado de Roberto Gómez de la Iglesia.

Hoy he montado una comida en casa y ha sido uno de las expresiones que ha salido en la mesa más de una, dos y tres veces.

Ahora en el intermedio entre la comida que ya terminó y la meriendacena que está a la vuelta de la un rato, mientras la cocina descansa, le daba vueltas a las dos palabras y pensaba que es cierto que se pueden producir y se producen de hecho Conexiones improbables. También es verdad que hay factores que claramente las facilitan.

Pensando sólo en la comida de hoy y, por lo tanto, sin ningún afán ni intención de generalizar ahí van algunas, 10 en este caso, variables a tener en cuenta.

  1. Los previos de convocatoria propositivos y no cerrados que puedan invitar al descubrimiento.
  2. La actitud de las personas. Abierta, comunicacional, empática, escuchadora y dispuesta a dejarse sorprender.
  3. El entorno y la participación en el mismo de todos para crearlo. Todos aportamos algo.
  4. La persona cómplice o celestina que abre el campo de juego y media.
  5. La posibilidad de enmarcar la posible conexión en entornos o más amplios o más personales que pueden ayudar a tejer nuevos hilos o abrir nuevas posibilidades.
  6. El respeto a los tiempos y a los pequeños detalles que los participantes valoran.
  7. Dejar un hilo abierto de continuidad.
  8. Disfrutar de todo el proceso.
  9. Aceptar la duda como sendero.
  10. Aprovechar las chispas, reflexivas o emocionales, más inesperadas.

Aquí y hoy no ha habido tanto metodología, que es importante en otros contextos, como clima. La mesa compartida sigue siendo un espacio excelente.

¡Ojalá que ellas se conecten y si no ya ganan, ganamos, por habernos conocido juntos y por la conversación tenida.

Espero que a Roberto, maestro de las Conexiones improbables, no le parezcan un atrevimiento, estas pinceladas. Al fin y al cabo, hemos intentado posibilitar hibridación para mejorar e innovar.

10 propuestas para una política cultural más democrática

Me parecen interesantes estas 10 propuestas resultado del taller de políticas culturales realizado en el marco de las jornadas Gabinete de Cultura: nuevas perspectivas para el sector cultural, que tuvo lugar en Madrid los días 25 y 26 de mayo de 2017. Proyecto realizado de forma conjunta por Medialab-Prado y Goethe-Institut Madrid.

Las traslado tal cual y me permito, porque me resulta especialmente sugerente, recomendar la número 10: proponer tiempos más lentos para la cultura.

1- Explicar las políticas culturales argumentando su aportación a la ciudadanía.

Las políticas culturales no son las políticas del sector cultural sino aquellas que atienden al bien común. La administración debe ser clara y abierta a la hora de comunicar el sentido de sus decisiones.

2- Promover la economía social y solidaria en el ámbito de las organizaciones culturales.

Ante la disyuntiva entre una visión amateur sobre la actividad cultural y una mirada profesional y empresarial de la misma, proponemos una apuesta decidida por la economía social y solidaria. Es decir, centrada en organizaciones que priorizan las necesidades humanas sobre el lucro, gestionan su actividad económica de forma democrática y se comprometen con su medio social y natural. Esta apuesta debería reflejarse tanto en los sistemas de contratación como en acciones expresas para favorecer este tipo de estructuras. Al mismo tiempo nos referimos tanto a la relación con terceros como a la propia estructura interna de las instituciones culturales estatales.

3- Establecer un código de buenas prácticas económicas para actividades culturales.

Ante la arbitrariedad del mercado cultural, tanto por arriba como por abajo, y teniendo en cuenta la responsabilidad en ello de las instituciones públicas como principal fuente de financiación, se les recomienda que lleven la iniciativa en cuanto a garantizar los derechos laborales y salariales de los trabajadores, estableciendo un máximo y un mínimo de sueldos y condiciones; así como poner límites a los beneficios empresariales y establecer una política justa de precios.

4- Clarificar formas de acceso a la posibilidad de proponer.

Ante la dificultad de las personas para plantear sus propuestas a las instituciones, se recomienda políticas que permitan que las iniciativas ciudadanas tengan una vía eficaz, clara y accesible para ser planteadas. Estas políticas deberían incluir un compromiso de respuesta por parte de la administración en un plazo razonable.

5- Favorecer sistemas deliberativos en lugar de normativos en situaciones de conflicto y de gestión vinculadas con la cultura.

Ante una tendencia general a buscar amparo y solución en el sistema normativo a todo conflicto social, también en el ámbito cultural, proponemos impulsar prácticas que en lugar de buscar este refugio normativo faciliten la discusión y la confrontación entre grupos, colectivos y personas, de manera que el encuentro presencial y el diálogo entre las implicadas forme parte de los modos de hacer.

6- Favorecer procesos de participación real desde las instituciones en los ámbitos de proximidad.

Ante la sospecha de que, en la actual dinámica de apertura de procesos participativos en las administraciones locales y en concreto en el ámbito cultural, se suelen plantear debates muy generalistas y que difícilmente van más allá de procesos consultivos, proponemos incidir de manera más decidida en ámbitos de mayor proximidad y acotados, y a la vez en procesos más vinculantes y arriesgados que incluyan decisiones y gestión común de lo acordado. Entre otros, pensamos en la acción desde centros culturales de barrio, las organizaciones sociales, bibliotecas, centros escolares, movimientos sociales, vecindad, etc. etc.

7- Favorecer espacios de gestión comunitaria.

Ante la creciente demanda de implicación ciudadana en la gestión de los bienes comunes y teniendo en cuenta las limitaciones de los modelos institucionales habituales para responder a ello (gestión directa o subcontratación), proponemos desarrollar medidas que favorezca la gestión comunitaria de espacios públicos.

8- Favorecer sistemas de mutualización de recursos.

Se recomienda a la administración facilitar y favorecer la creación de un sistema de préstamo y cesión de materiales técnicos, escenográficos, vestuario y materiales expositivos, entre otros; que estén en custodia de las instituciones culturales, para la reutilización y en algunos casos reciclado por parte de artistas, compañías, colectivos sociales y empresas, independientemente de su forma jurídica.

Consideramos que esta propuesta favorece las actividades del tejido cultural, dando un uso eficiente a unos bienes que son de todxs y que en la actualidad están en los almacenes de las instituciones, deteriorándose y siendo infrautilizados, ocasionando gastos adicionales a la propia administración.

9- Continuar con la recomendación de mantener la atención a la inclusión social.

Favorecer la representatividad de la sociedad en todos los procesos culturales con especial atención a los colectivos en riesgo de exclusión. Aunque tenemos en cuenta, que este es un valor que las instituciones ya tienen en cuenta, queremos recomendar que se siga con este trabajo. Que la inclusión sea valorada exclusivamente desde su aspecto social y no desde su aspecto económico.

10- Proponer tiempos más lentos para la cultura.

La administración lleva mucho tiempo desarrollando programas y planes que dan lugar a modelos cortoplacistas con gestiones precipitadas, que provocan un exceso de producción artística, y obvian o entorpecen los procesos culturales.

Se recomienda generar y trabajar desde los tiempos y los ritmos de las personas, no influidos por valores exclusivamente económicos o por dinámicas de cumplimiento de objetivos cuantitativos (de promoción, de público, de rentabilidad…).

Recogidas de Nativa.cat.

 

Pablo Bonet de Librería Muga en Madrid. Un refugio y lugar de encuentro para los lectores

Me llamo…Pablo Bonet Ayllón

Trabajo en Librería Muga situada en el barrio de Vallecas de Madrid que viene funcionando desde finales del año 2000.

La idea de montar/trabajar aquí vino motivada por la necesidad y la apuesta de montar una buena librería en una zona nueva del barrio de Vallecas, por medio de cuatro chicos jóvenes con pasión por los libros.

Considero que mi apuesta profesional es ser un buen librero y gestor cultural y se caracteriza fundamentalmente por seleccionar y fomentar las buenas lecturas y organizar actos culturales en torno al libro.

Me gusta  porque ya somos parte de este barrio y es muy gratificante el contacto con los lectores, el intercambio de lecturas y ser uno de los referentes culturales del barrio.

Cuando tenía doce años quería ser escritor y periodista. Hago reseñas literarias en la revista Los Diablos Azules de Infolibre, por lo que puedo aunar mi formación como periodista y librero.

Cuando me toca explicarle a una persona que no conozco por qué me gusta mi oficio le digo que cada día descubres algo nuevo en el contacto con la gente y con los autores y lectores de libros.

Más allá de las apariencias la realidad de mi día a día en el trabajo es pedir, descubrir, ingresar y leer libros. Hay también mucho trabajo administrativo y de devolución de la montaña de novedades que editan las editoriales.

Lo más raro que me ha sucedido nunca en el mismo ha sido cuando me han pedido algún libro muy extraño o imposible de conseguir porque no existía.

Y lo peor, cuando no has podido conseguir algún libro agotado o descatalogado y el lector que lo pidió se mosquea

La imagen que tienen las personas sobre el trabajo que realizo creo que se caracteriza porque creen que tenemos mucho tiempo para leer cuando no es cierto.

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