De momento, para siempre. Ruth Mayoral

Ayer asistí a la inauguración de la 85 Conferencia de Trans Europe Halles que se celebra del 24 al 27 de Mayo en Bilbao.

Aquello en lo que podemos convertirnos no debe eclipsar esto que somos ahora.

Escuchar y charlar con Eduard, Roberto, Mikel, Pello, Ruth, Manu…. Reirnos y conversar también con Andoni y Aitziber. Conocer a Almudena, comprobar la ironía de Ramón…

Disfrutar de los espacios, los que se irán y los que vienen. Palpar el buen ambiente, ver cómo todo fluye con la naturalidad que aparece después de un trabajo bien hecho.

Mucha gente joven.

Hoy en eldiario.es Ruth escribe un artículo cuyo título es el mismo de esta entrada o viceversa.

Ahí lo dejo.

Son personas a las que aprecio mucho y que siempre me han posibilitado y ofrecido buenos momentos.

Gente que ha sabido siempre avanzar contra viento y marea.

Veinte años significan mucho en la vida de una ciudad y mucho más en la vida de los proyectos y personas que estamos en ella. En la 85 Conferencia de Trans Europe Halles que se celebra del 24 al 27 de Mayo en Bilbao, queremos poner en valor el Mientras Tanto como el único momento real que existe.

A veces parece que en el Mientras Tanto subyace la idea de aquello que es insuficiente. Equiparamos el Mientras Tanto al “de momento”, como aquello que todavía no ha llegado a ser del todo. Claramente está latente la potencialidad de lo que será o puede llegar a ser, pero aquello en lo que podemos convertirnos no debe eclipsar esto que somos ahora. Tal vez no sepamos si somos bisagra o ruptura, pero lo que es seguro es que estamos en el centro de este momento presente. 

En ZAWP, hemos elegido el Mientras Tanto como espacio y filosofía de trabajo y es así como desde el arte y la cultura trabajamos en una zona en transición, la península de Zorrozaurre desde hace veinte años, los mismos años que Bilbao ha necesitado para empezar a afrontar la forma de hacer ciudad desde una perspectiva en la que las fotografías no son del antes y el después, sino del continuum que en sí mismo es el tiempo y las acciones que llevamos a cabo mientras transcurre.

Aquello en lo que podemos convertirnos no debe eclipsar esto que somos ahora

Ayer mismo me preguntaron en una entrevista si era mejor esta manera de trabajar con base en la temporalidad o, si por el contrario, la condición de efímero y la certeza de que el proyecto desaparecerá permite ser menos exigente en la búsqueda de resultados, frente a aquellos proyectos que permanecen. Ya dijo Heráclito que lo único permanente es el cambio y no creo que esta sea mejor o peor filosofía de trabajo (y de vida), pero sí sé que nuestro compromiso con los resultados es total. Es cierto que aquello a lo que nosotros llamamos resultados posiblemente difiere de la concepción de algunos de los gestores de lo público, ya que nuestros resultados no atienden a pensamientos finalistas sino a las necesidades de cada momento, al pulso real de la ciudad que habitamos y ante el que reaccionamos y nos adaptamos.

Los proyectos denominados como alternativos no están aquí para añadir colorido a la ciudad. Se es alternativo a algo. A algo que tiene su propio valor, pero que lógicamente no atiende a todas las necesidades ni sensiblidades. Todas y cada una de nosotras somos permanentemente usuarias temporales. Estamos aquí, estamos ahora y vamos a hacer algo con lo que tenemos.

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Euskadi y algunos hábitos culturales de sus habitantes. 3. En torno a la música

El Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco acaba de publicar el Sociómetro Vasco que analiza en esta ocasión de manera casi monográfica los hábitos culturales de las gentes que vivimos en Euskadi.

Abordo en esta entrada, la tercera de la serie, los datos relacionados con la música.

Un titular significativo y más optimista que el de la lectura.

Los jóvenes son los que más música comprada escuchan. Más de la mitad de los jóvenes (54%) entre 18-29 años escuchan música comprada.

  • Mientras la afición por la lectura (57%), como vimos en la entrada anterior disminuía, la afición por la música (81%) aumenta y es mayor entre el grupo de edad más joven (18-29 años) donde llega al 92%. Los votantes del PSE, al igual que con la lectura, son los menos aficionados a la música. A más nivel de estudios, más afición.
  • La frecuencia de la escucha de música a lo largo de la semana (85%) es también superior a la de la lectura (66%) y ha aumentado en relación al 2006 en 4 puntos porcentuales. A más jóvenes, más frecuencia de escucha (96%)
  • Sólo el 9% dice escuchar música comprada. La radio y la televisión son conjuntamente los canales principales (45%). Internet, con sus distintas modalidades, supone el 24%. Los jóvenes son los que más música comprada escuchan. Más de la mitad de los jóvenes (54%) entre 18-29 años escuchan música comprada.
  • Pop y Rock son los géneros preferidos.
  • Aumenta en 5 puntos, hasta llegar al 55%,la población que no asiste a conciertos.
  • Sólo el 24% de la población ha comprado algún soporte musical, disco, cd, dvd…, en el último año

Euskadi y algunos hábitos culturales de sus habitantes. 1. En torno a la cultura

El Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco acaba de publicar el Sociómetro Vasco que analiza en esta ocasión de manera casi monográfica los hábitos culturales de las gentes que vivimos en Euskadi.

El trabajo de campo ha sido realizado entre la última semana de febrero y la primera de marzo de este año.

Dejo a continuación y de manera resumida, con algún comentario, algunos de los resultados referidos a cultura, política y dineros públicos. En posteriores entradas iré abordando otros datos del sociómetro.

  • La cultura se relaciona mayoritariamente con el conocimiento y aprendizaje de cosas nuevas (51%) . El grupo de edad más joven, además, lo relaciona en un grado más alto (56%) . Si esto es así, ¿por qué ese interés en venderla en muchas ocasiones en lo referente a sus manifestaciones como diversión?
  • Los ciudadanos consideran que la prioridad de la política cultural debe ser alta (57%) y piensan que actualmente no lo es lo suficiente porque el 64% piensan que las administraciones deberían apoyar a la cultura más que en la actualidad .
  • Hay alguna disparidad sugerente entre territorios y edades sobre a qué se debe dedicar el dinero público en cultura entre las alternativas propuestas.

Así, por ejemplo, en lo referente a territorios los bizkainos son los que más se decantan (50%) por una oferta cultural más asequible. Nota de humor: se ha debido perder ese espíritu bilbao de ‘¡por dinero va a ser!’. Supone una diferencia de quince puntos en relación a Gipuzkoa y Araba.

Los votantes de Podemos son también (50%) los que más se decantan por la oferta cultural más asequible que es la más elegida sea cual sea la tendencia de voto.

Los límites mayores los encontramos en relación al Patrimonio. Sólo el 13% de los votantes de Podemos quieren que se dedique dinero a conservar el Patrimonio, frente al 31% del PP.

A más estudios, más demanda de oferta cultural más asequible y menos dinero para el Patrimonio. Si el nivel de estudios suele tener una cierta correlación con nivel de renta, cuando se bajan precios o ¿a quién estamos favoreciendo realmente?

Finalmente los encuestados opinan que la inversión en cultura favorece, por este orden, mucho a la calidad de vida (44%), la convivencia (43%) y a la economía en último lugar (39%), habiendo en los tres casos, una diferencia importante entre el PNV y el PP que consideran en los tres casos que favorece menos que lo que consideran Podemos y EH-Bildu. La diferencia se sitúa en todos los casos por encima de los 10 puntos porcentuales. Dicha diferencia es todavía mayor cuando el cruce es con el nivel de estudios. A más estudios más se considera que favorece cualquiera de las tres posibilidades.

En la próxima entrada abordaremos la lectura.

Tras el Día del libro

Como diría una buena amiga mía: Tranquilos…. ya pasó, ya pasó. Ahora de nuevo vuelta a la normalidad, a la rutina.

Así que al igual que planteé unas pinceladas pre-día, ahí van algunas post-día.

Pasado ya el dispendio comprador sobre todo en Catalunya quizás haya que aplicar medidas dráscticas como las que sugiere Juan Manuel de Prada en su artículo Prospecto para libros sobre todo cuando tras el día, vienen los días que acaban convirtiéndose en ferias o quizás en romerías…:

Ignoro cuáles son las abstrusas razones que impiden al Ministerio de Sanidad prohibir o al menos restringir la venta de libros, que tanto distraen al personal de otras aficiones y formas de ocio más gratificantes, como la participación democrática en redes sociales, el consumo bulímico de series televisivas o la práctica salutífera del deporte. Mi desazón se acrecienta cuando llega la primavera, ante la proliferación monstruosa de ferias del libro que infestan las plazas y jardines de nuestras ciudades, incitando a gentes plácidas que jamás habían posado la vista sobre la letra impresa a la adquisición de estos objetos que tanto fomentan el ensimismamiento, la lucubración obsesiva y la ideación fantasiosa.

En lo relativo a la práctica salutífera del deporte parece que la Feria del libro de Madrid ha corrido para implantar una carrera y con ello, quizás contarrestar los negativos efectos de la compra y uso sin control ni receta de los libros. Le han llamado Libros a la carrera. Debe ser que corren como cobardes…

Los españoles, en cualquier caso y según algunos datos comparativos europeos a la hora de gastar en libros y revistas tendemos a salir corriendo y así mantenemos nuestra lugar natural que tiende a situarse cerca de los pelillos finales de la ‘cola de león’. Los últimos, que ya ni caben quedan para Bulgaria y Grecia. Es que el sol tiene su aquél.

Quizás no gastamos porque somos fanáticos del préstamo bibliotecario donde la oferta rica y plural facilita que, por ejemplo, haya que bajar hasta el puesto 15 para encontrar entre los libros más prestados en el 2017 el primero que se sitúa al margen de la principal editorial independiente española y del grupo de origen germánico más potente. Ese libro junto con otros tres son casi una anécdota entre los treinta primeros. El punto chic de la diversidad.

De todas maneras por qué seguir afirmando que Leer, así con mayúscula que a algunos gusta, es lo importante si parece mucho más eficaz para una buena vida la tranquilidad de un pueblo sin bibliotecas ni librerías e incluso con un potencial porcentaje alto de población analfabeta.

Y, en cualquier caso… ¿para qué seguir editando, si el gran editor del siglo XXI es Netflix? Ahora habrá que saber si este editor estará en la FLM.

Con ambiente médico he empezado y con ambiente médico cierro. Cuentan que los médicos recetan a los padres que los niños lean. Suena a que los bibliotecarios recetaran a los padres que mediquen a sus niños. Así con genéricos o intentando encontrar el efecto placebo para ver si cuela.

Y así, mientras tanto, entre mayúsculas de lectura, grandes días que provocarán depresión, ferias romeras de paseo familiar para matar el tiempo vamos viendo pasar la vida….

Y de todo lo leído hoy me quedo con la entrevista en El País a Josep María Esquirol a la que he llegado gracias a Silvia Labayru.

Añado de mi cosecha Leer no es un infinitivo vital. Dice Esquirol “Los infinitivos de la vida se reducen a dos: amar y pensar”.

Y termina:

Además, fíjese en este aspecto importante: cuando la fraternidad se extiende, se vive más. En situaciones de agradecimiento, de amistad, la vida se intensifica; no digo que se alargue, pero eso es lo que literalmente da sentido a la vida, porque la intensifica.

Tercera oleada del panel de hábitos culturales de Euskadi. Participación cultural

Se ha publicado la tercera oleada del Panel de hábitos culturales de Euskadi.
La anterior, publicada hace ahora un año aproximadamente, me pareció muy sugerente.

En este caso se centra la mirada en la participación

— La participación receptiva hace referencia al consumo cultural pasivo a partir de niveles de asistencia y frecuencia de realización de distintas actividades relativas. Así, se mide y se distingue la intensidad en cada una de ellas. Concretamente: lectura de libros y asistencia al cine, conciertos, espectáculos y exposiciones.
— La participación creativa se refiere específicamente a la realización, o no, de distintas prácticas artísticas a nivel amateur (Un total de 13 actividades como pintar, escribir, hacer videos,…). Así, en este caso, a diferencia del anterior, no se distingue según la intensidad de realización de cada una de ellas.
— La participación digital, por último, se capta solamente en su vertiente receptiva. Es decir, en el consumo o realización digital de distintas actividades (lectura, cine, exposiciones,… a través del medio digital). Para facilitar la lectura, aunque se hable de “participación digital” cuando se comenten los resultados, se estará hablando de “participación digital receptiva”.

Recojo aquí algunas de las interpretaciones de nuevo sugerentes:

  • Para la participación receptiva, tienen mayor relevancia los factores de convivencia con hijos (pasar a convivir con hijos disminuye el nivel de consumo), de acceso a un salario (pasar a la inactividad laboral), de importancia de la cultura (cuánto mayor peso tiene como componente de la identidad propia, mayor consumo) y, finalmente, la cuestión del tiempo libre (a mayor tiempo libre, mayor consumo).
  • En el caso de la participación creativa, el factor de la convivencia con hijos es especialmente importante, y toma también relevancia el aumento del nivel de estudios. Además, es destacable que en este caso tener otras aficiones parece incentivar la participación cultural.
  • Para la participación digital, destacan fuertemente dos factores: la reducción de tiempo libre (que favorece el consumo digital) y la adquisición de abonos. En relación a este último factor, todo apunta a que se trata del fenómeno de expansión de plataformas de contenido digital audiovisual.

Una nota al margen, la constatación del aumento de la participación digital correlacionada con la reducción del tiempo libre es abordada también y de manera amplia por Judy Wajcman en Esclavos del tiempo. Vidas aceleradas en la era del capitalismo digital. Lectura que recomiendo.

Conexiones improbables. Buenas prácticas, sorpresas y el abuelo por medio

Lo determinante es la manera de estar en la vida que uno adopta (Maria Joao Pires en César Coca; Entrevista con la cultura; pag. 248)

Hay noticias que alegran el día.

Una de ellas saber que el equipo y las personas que trabajan en Conexiones improbables han sido reconocidas como buena práctica europea sobre espíritu emprendedor y potencial de la innovación e Industrias Culturales y Creativas (página 76)

También lo alegra, así fue el viernes, el poder compartir comida, qué disfrute, con quienes llevan 25 años muñendo textos y manchando papel con sentido en este del mundo del libro.

Y, lo más curioso por lo que tiene de conexión improbable, entre una historia y otra es que por medio de las dos se ha colado mi abuelo. Quizás porque él ya en sus tiempos intentaba zurcir esas conexiones… y, también, y ahí lo dejaré, una ciudad que para ambos proyectos ha jugado siempre un papel clave.

Luego, por qué negarlo, da gusto poder leer:

  • Me encantaron la comida, la conversación, la benevolencia, la generosidad, la naturalidad, el humor, el lugar fascinante con su cultura…
  • Muy buen almuerzo. Divertido, interesante, filosófico, muy buena comida (como siempre en Euskadi)….X e Y tipos excelentes, cálidos, inteligentes y muy prácticos.

¡Felicidades para todos!

 

El imaginario de la librería independiente

Vuelvo sobre el artículo de Sophie Noël publicado en el número 32 de la revista Texturas y que llevaba por título La independencia de las librerías.

Quizás lo haga influido por la reciente lectura de Tocar, dudar, hojear. La librería Ombres Blanches y por una espléndida sesión de trabajo en la que participé ayer a la tarde en Consonni espléndidamente dinamizada por Rosa Llop y en la que tomo parte gente estupenda.

De alguna manera ayer estuvimos trabajando en torno a los imaginarios, algo además lógico en esta época donde el contexto de la experiencia y lo que algo nos sugiere parece ser clave.

Chistian Thorel escribe casi al final de su libro:

Esta librería se va a convertir en una cosa más o menos pública, en un «bien común». Las librerías son empresas comerciales pero también espacios de cultura. Al igual que los teatros y algunos cines, son habitadas de tal modo que su  ‘propiedad’ acaba por convertirse en algo difuso. De alguna manera, el nosotros se hace extensivo al círculo de lectores y ciudadanos de Toulouse, a aquellos y aquellas que viven el mundo a través de los libros.

Y Sophie Noél escribía en su artículo :
El imaginario que rodea una librería independiente podría así resumirse mediante una serie de oposiciones estructurales que la definen con respecto de los actores de la venta online: lugar de vida (alma)/lugar sin alma; humanos/algoritmos; singular, único/estandarizado, homogéneo; calor/frío; material/virtual; local/transnacional; pequeño comercio/multinacionales. Es un imaginario que encontramos en diferentes latitudes, como muestra este extracto de la página web de los libreros independientes norteamericanos: «En este mundo de tweets, de algoritmos y de descargas digitales, las librerías no son un anacronismo en vías de extinción. Son organismos vivos que respiran, que continúan creciendo y expandiéndose». Consideradas hace dos décadas como negocios condenados a la cuasidesaparición a causa de las nuevas formas de consumo online, basadas en el modelo anglosajón, las librerías independientes encarnan hoy en Francia un ideal social y cultural defendido tanto por los editores como por los poderes públicos. Al poner de relieve su carácter único y auténtico, tienen la ventaja de ofrecer un espacio coherente donde todo forma parte de un mismo sistema: el local, la organización del espacio, la retórica utilizada, las creencias compartidas con el público, así como las características sociales de sus animadores.
Esta identidad independiente se hace eco además de la aspiración a una sociedad más armoniosa y humana que canalizan diferentes críticos del capitalismo. Lejos de ser un caso aislado, habría que poner en paralelo este éxito con el de otros negocios locales independientes, que vuelven con fuerza al centro de las ciudades apostando por la autenticidad, la singularidad y el deseo de distinción, como en el caso de los bodegueros o de los artesanos.
Algo de esto y mucho más resonaba ayer también en Consonni y me reconfirmaba en lo sugerente que es siempre ‘mirar a los lados’ y más allá y más cerca al mismo tiempo de eso que tan pomposamente llamamos ‘sector del libro’.