Cuarta oleada del panel de hábitos culturales de Euskadi. Uso cultural de internet

En este cuarto panel de hábitos culturales que elabora el Observatorio Vasco de la cultura se vuelve a analizar la participación cultural y se presenta también, por primera vez, un análisis sobre el uso cultural de internet.

En relación a la participación ‘receptiva’, como usuario, el libro, la lectura, parece ser el contenido cultural con un comportamiento más constante e incluso ligeramente creciente.

En relación al uso cultural de internet, se ofrecen resultados acerca de:
1. El uso cultural que se hace de internet
2. Las actividades más habituales de participación cultural digital
3. El nivel del impacto negativo de las posibilidades que ofrece Internet para realizar distintas actividades
4. El nivel del impacto positivo de las posibilidades que ofrece Internet para realizar distintas actividades

Os dejo aquí un par de cuadros y las conclusiones, pero os invito a leer todo el informe.

— Si bien es habitual conceptualizar Internet como un apoyo a la realización de actividades presenciales como medio de información, o como un sustituto del medio físico, los datos han mostrado que, para las personas más interesadas culturalmente, Internet es sobre todo un medio de formación en intereses artísticos y culturales y de exploración de nuevos contenidos.
— Además, han mostrado que el impacto negativo del cambio digital ha sido importante e indudable para el sector audiovisual, musical y del libro.
— En cualquier caso, los datos también detectan que es una realidad que, a su vez, el cambio digital también ofrece oportunidades para reforzar las distintas prácticas.

Una ciudad, muchos mundos. Ricardo Antón

Ricardo Antón es un Bilbaíno a pesar de todo. Entre el “Preferiría no hacerlo” y el ¡No puedo parar!. Maestro ignorante y des-artista. Habitante de ColaBoraBora, una isla entre la realidad imperante y el deseo proyectado, en la que se dedican a redefinir los QUÉs transformando los CÓMOs. Investigadora y cobaya en el laboratorio de prácticas coalborativas Wikitoki. Tratando desde KARRASKAN de que cale eso de la innovación en cultura y la cultura de la innovación. Contribuyendo al despliegue de la Economía Social y Solidaria desde REAS Euskadi. Intentado poner la vida en el centro.

Y nos ha regalado este bello y sugerente texto publicado en Urban bat festival:

Cuando era pequeño y bajaba los domingos a la Plaza Nueva a cambiar cromos, pensaba: «Cuando sea mayor quiero vivir aquí, en el centro de todo». También me acuerdo de ir a calzados La Palma. Te atendía un montón de gente vestida con bata blanca y te daban un globo que se sujetaba flotando con un alambre. Hace poco, tras años de agonía, tuvieron que cerrar, con parte de aquellas mismas trabajadoras manifestándose en la puerta… Resulta facilón pensar que no supieron adaptar a los tiempos su modelo de negocio. He oído decir que ahora ahí igual ponen un show room de IKEA… No se cuanto de cierto hay en ese rumor. Comercios locales sustituidos por sucursales bancarias o cadenas comerciales, el sector textil sustituido por el de telefonía, sustituido por el de objetos de regalo y souvenirs. Y todo ello sustituido en gran medida por bares, restaurantes, hoteles y pisos turísticos. Y sobre todo terrazas. ¡Muchas terrazas! ¿Cuántas terrazas puede soportar un barrio?… A veces me sorprendo a mi mismo como Mr. Snoid, dando patadas a sillas de terrazas que obstaculizan mi discurrir cotidiano. Hace poco, un amigo ha abierto un bar en la Plaza Nueva y también me he sorprendido a mi mismo deseando que le diesen licencia para poner su cacho correspondiente de terraza, porque si no el bar no le iba a funcionar. Y luego además, está esa gente que te pregunta: «¿Qué pasa, no te gustan las terrazas? ¿Tu nunca te sientas en ellas?» La pregunta trampa, aquella que lo lleva todo al plano individual, al “la culpa es de todas”, impidiendo, no solo diferenciar los distintos planos de competencia y responsabilidad existentes, sino intentando desactivar las posibilidades de análisis y proposición colectiva de alternativas.

Fui creciendo y pasé muchas horas en las calles del Casco Viejo. Aún echo de menos el Gaueko. Y el Gaztetxe en Banco de España. Lloré de impotencia cuando lo desalojaron. Aquellas manifestaciones multitudinarias y corear lo de «¡No estamos todas, falta el esqueleto!». Muy parecido a lo que sentimos cuando desalojaron y derribaron Kukutza veinte años después. En Banco de España, de la mano de la bbk, pusieron el Aula de la Experiencia de la EHU. El hueco que dejó Kukutza todavía hoy sigue vacío. Hace unos años, alguien, una noche, hizo una pequeña gran acción simbólico-reivindicativa y sobre las vallas que circundan el solar, rotuló en gran tamaño el logo del Azkuna Zentroa. Un irónico juego aludiendo al centro cívico-cultural de nueva generación, que comenzó llamándose Alhóndiga, para pasar después a denominarse en honor del que fue mejor alcalde del mundo. Aquel alcalde que en pleno conflicto sobre el desalojo de Kukutza, dijo una de esas frases que, en su aparente simpleza, desvelan todo un sistema de pensamiento y acción política: «El Ayuntamiento tiene que defender la propiedad privada».

También eran tiempos de violencia. La lacra con la que crecimos en mi generación. La violencia como algo normalizado y justificado. Casi todos los fines de semana batallas campales, barricadas ardiendo, cargas policiales… Mucha gente amenazada que estuvo años sin poder entrar al Casco Viejo incluso con escolta. Parece que hemos superado esa etapa, que algo hemos madurado como sociedad. O quizá es que ahora la violencia es de otro tipo, más sorda. La violencia del capitalismo neoliberal. El fascismo blando al que no se le aplica a Ley Antiterrorista sino que se le cede el espacio público para que despliegue sus armas de seducción, a base de entretenimiento, consumismo y endeudamiento. Y en medio de todo eso… las trabajadoras culturales. Autónomas y desarticuladas. Precariado sin conciencia de clase. ¿Por (in)consciencia o por incapacidad? Sea como sea, el eslabón tan útil como fácilmente reemplazable de la cadena. Antes, si tenías un grupo te plegabas a tocar delante de la pancarta de las Gestoras Pro Amnistía (o no tocabas). Ahora, te pliegas a tocar sobre el escenario de Heineken, Vodafone o el patrocinador de turno (o no tocas). Puede que en realidad, nada haya cambiado tanto. Si desobedeces puede ser tu last tour, tu carrera puede verse gravemente afectada.

Seguir leyendo “Una ciudad, muchos mundos. Ricardo Antón”

La infancia como público cultural. Observatorio Vasco de la Cultura

Este informe se concibe como un paso más en la línea inaugurada con el estudio de “Aproximación a la relación de la cultura y la pobreza” (2016) del Observatorio Vasco de la Cultura.

En este caso se investiga la relación entre la infancia, como colectivo socialmente vulnerable, y la cultura. Las desigualdades sociales se reproducen a partir de las distintas realidades familiares. Es decir, la familia de origen de los niños y niñas establece puntos de partida y recursos distintos. Por ello, la participación cultural de la infancia también es desigual.

De esta forma, la promoción de la infancia como público cultural resulta un tema de relevancia significativa. Como públicos futuros, la cultura debe jugar sus cartas para favorecer el desarrollo de competencias y gustos culturales y que esto produzca resultados equitativos. Para ello, se ofrecen elementos de reflexión y claves de acción.

El informe ofrece primero un marco general compuesto por tres miradas:
_1. La infancia como fenómeno sociológico, que destaca las nuevas concepciones sociales sobre la infancia
_2. Los factores que inciden en la desigualdad familiar/infantil, con datos del País Vasco
_3. Los derechos de la infancia, viendo los cruces con los derechos culturales.

En segundo lugar, y en línea con la exposición del primer apartado, se ofrece una reflexión acerca de las consideraciones necesarias para entender a la infancia como público infantil.

Finalmente, para obtener una breve radiografía de la situación, se analiza la presencia del colectivo infantil en el ámbito cultural (especialmente en el IV Plan interinstitucional de apoyo a las familias de la comunidad autónoma de Euskadi 2018-2022), por un lado, y la posición de la cultura en los planes sobre infancia, por el otro.

Acceder al informe completo.

Por la sostevidabilidad en la cultura y en las librerías

Poner la vida como centro.

Así debería ser en todas las facetas de nuestro quehacer. También en la cultura y en las librerías.

La experiencia cultural, como la vida, “se caracteriza por ser desinteresada, no utilitaria

Hace ya algo un par de años, desde Colaborabora, lanzaron una propuesta y reflexión en torno al emprendimiento en la que se ‘ponga la vida en el centro’. En la medida en que muchos proyectos culturales tienen gran relación con la propia vida, ideales y expectativas creo que volver a acercar esta reflexión y propuesta de nuevos indicadores tiene todo el sentido ya que “Si no se integra el plan de vida en el plan de negocio es mucho más difícil emprender de manera sostenible y a largo plazo.”

Quizás estos deberían ser algunos de los nuevos criterios que marcasen realmente la calidad vital de los proyectos.

 

La literatura y el libro en el Observatorio de la cultura de La Fundación Contemporánea

La Fundación Contemporánea ha presentado  los resultados anuales del Observatorio de la Cultura, correspondientes al cierre del año 2018.

Me resulta sugerente por un lado el importante lugar que ocupa la literatura entre los campos de la cultura como campo creador y de repercusión internacional

y, al mismo tiempo que al comprobar el ranking nacional relacionado con equipamientos y eventos no encontremos ningún evento o equipamiento hasta el puesto 42, la Feria del Libro de Madrid que, además de ser el único específico que aparece ha descendido 8 puntos.

Quizás sea porque la literatura apuesta más, lo creo acertado además, por una presencia semilla y de gota malaya que por los grandes equipamientos y eventos que pueden ser, a veces, flor de un día y que siempre suponen un importante grado de apalancamiento de presupuestos públicos.

 

Azkuna Zentroa: del ocio a la cultura…

Fernando Pérez, que ya trabajó en Azkuna Zentroa cuando era la Alhóndiga, tras su paso por el Gobierno de Navarra y llevar adelante una de las iniciativas más sugerentes como es la Ley Foral de Derechos Culturales aprobada recientemente por el Parlamento navarro, ha vuelto al centro en mayo como director del mismo.

En los últimos meses se ha llevado adelante un proceso de consulta y participación que ha dado sus frutos por ahora en el papel y espero que también los vaya dando en la práctica.

No conozco el documento definitivo, pero de lo recogido en prensa y lo que aparece en la web veo que por lo menos algunas de las ideas que pulularon por el grupo de  trabajo en el que estuve han sido tenidas en cuenta.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Quiero señalar un par de ideas que me parecen importantes:

  1. Ocio y cultura no es lo mismo. De hecho el centro cambia en su descripción la palabra ocio por la palabra cultura y se pasa con ello de la ‘visión’ del divertimento a “generar una sociedad más crítica, diversa y creativa” con un acento además en la contemporaneidad.
  2. La Mediateka recorrerá y acompañará toda la actividad del centro. Se renovará como eje transversal de toda la programación y con un espacio nuevo “más libre” especializado en formatos digitales para un público joven.

Ahora… ¡ver venir y mucho ánimo!

 

 

Modelos de políticas culturales. Observatorio Vasco de la Cultura

El Observatorio Vasco de la Cultura ha publicado un nuevo informe que aborda en esta ocasión los Modelos de políticas culturales.

En la presentación del mismo se señala:

En todo caso, lo que se puede afirmar es que detrás de cualquier acción pública existe una intencionalidad política sujeta a unos determinados objetivos y finalidades. Y de acuerdo a los distintos objetivos, pueden establecerse diversas tipologías de las políticas culturales.

Aunque los organismos internacionales como la UNESCO o la Unión Europea trazan las coordenadas que marcarán el rumbo de las grandes líneas y orientaciones, dando lugar a una cierta homogeneización de los elementos sustantivos de las políticas, las diferencias en su aplicación a través de los instrumentos de intervención, en las fórmulas de apoyo y en los recursos financieros destinados a la cultura dan lugar a modelos de gestión diversos. Éstos son el resultado de la respuesta de la política cultural a la tradición, la idiosincrasia y al contexto ideológico, económico y social de cada territorio.

El objetivo general del estudio consiste en analizar las políticas públicas culturales y las diversas fórmulas para implementarlas: a qué responden y cómo se materializan las diversas expresiones institucionales y los instrumentos que se aplican.

El informe se organiza en dos grandes capítulos. El primero, más teórico, se dedica a contextualizar las políticas culturales a partir de los distintos modelos, claves y dilemas de análisis. El segundo capítulo, más operativo, se dedica a describir las herramientas que se aplican para intervenir en cultura tanto desde el punto de vista estratégico como desde su gestión.

Acceder al informe completo.

Aquí os dejo 10 notas-citas del mismo:

  • Las estructuras organizacionales y de decisiones dejan entrever las decisiones relativas a los contenidos y las prioridades estratégicas.
  • La actuación pública en cultura tiene un importante acento político. Los límites entre la ideología y el terreno profesional son difusos. Una de las vías para delimitar esos espacios son los desarrollos normativos.
  • En España, la cultura es un ámbito caracterizado por la ambigüedad en cuanto a la delimitación de las actividades propias de cada nivel de la administración.
  • En el ámbito de la cultura, el análisis de los modelos de políticas públicas está condicionado por una serie de elementos clave ligados al desarrollo competencial de los distintos niveles administrativos, a las prioridades, a la toma de decisiones y a la financiación.
  • La cultura es un espacio de confluencia de intereses, objetivos y expectativas.Un marco en el que coexisten distintas dimensiones (intrínseca, extrínseca e institucional) y diversas lógicas (pública, sectorial y comunitaria). Así, las prioridades ponen el acento en una o varias de estas dimensiones con combinaciones de geometría variable.
  • La financiación es el espejo de las políticas culturales. Su componente más palpable por ser el que materializa las estrategias y los programas.
  • Es preciso puntualizar el interés creciente de las instituciones culturales por llevar a cabo políticas de públicos cada vez más incisivas y más ambiciosas. Conscientes de la importancia de ampliar, profundizar y enriquecer su relación con los públicos, existen iniciativas interesantes con planteamientos más transversales.
  • Las administraciones públicas han tomado conciencia de la importancia de apoyar la creación si se pretende crear un caldo de cultivo abierto y plural en el que las propuestas más experimentales y alejadas del mercado tengan su sitio. Los programas de fábricas de creación, las ayudas específicas destinadas a la creación, las residencias, la internacionalización de artistas, etc. reflejan esta sensibilidad.
  • Los nuevos sectores añadidos (industrias creativas) traen consigo nuevas necesidades que, aunque estuviesen también presentes en los sectores culturales, facilitan la toma de conciencia y la implicación por parte de departamentos distintos a los culturales, acostumbrados a manejar estas herramientas. Así, áreas como industria o promoción económica no sólo abren sus programas a los sectores culturales y creativos, sino que se implican junto a los departamentos culturales en la implantación de programas de apoyo de carácter transversal. Cabe esperar que esta tendencia anime también a los departamentos de hacienda a poner en marcha medidas que apoyen más a la cultura.
  • La tendencia a mirar las políticas desde perspectivas más transversales tiene eco en el terreno regulador. Empiezan a asomar leyes de derechos culturales, aparecen intentos de legislar cuestiones como el acceso a la cultura, se incorporan miradas sobre el valor público de la cultura. En realidad, es una vuelta a las cuestiones básicas, pero desde la experiencia del camino recorrido y con la convicción de que, aunque las políticas públicas tienen objetivos específicos (sectoriales, según la cadena de valor, etc.), es necesaria una visión de conjunto que permita equilibrarlas.

Sugerente, finalmente, el cuadro de aplicación de diversos instrumentos de intervención a la cadena de valor.