Innovar… despacito…y cerquita…

Hoy a la mañana, como muchas otras, siguiendo el hilo twittero y madrugador  de Carme Fenoll me he acercado a una reflexión en forma de imagen propuesta por CERLALC que me ha resultado sugerente.

Cuando ya a media mañana paseaba dejando a la cabeza que viajara a su ritmo me he acordado de tres proyectos cercanos que sin llegar a ‘detenerse’ tienen un ritmo y un hacer que creo son interesantes, por lo menos para mí.

De alguna manera estos tres proyectos, se detienen o nos invitan a cambiar el ritmo, para recuperar o para preguntarnos. O, por lo menos, para que los implicados en cada uno de ellos lo hagan.

Aquí os los lanzo empezando por el que tiene más años de vida y junto a ellos las tres personas que me venían a la cabeza, sabiendo y siendo consciente de que en estos proyectos hay muchas más personas implicadas.

  1. El tiempo y los espacios. ZAWPRuth Mayoral. El proyecto ZAWP con diez años de existencia en la península Zorrozaurre en Bilbao que nació a su vez del proyecto Hacería que tiene ya 20 añitos y que en este devenir urbano en una de las últimas zonas de expansión en Bilbao se han empeñado en trabajar en el ‘mientras tanto’. Escribe Ruth Mayoral en el Texturas 32Estamos convencidos de la necesidad de lugares como estos para que haya espacios como aquellos, aquellos en los que se muestra lo que ya se sabe que funciona porque antes se probó y se erró cientos de veces en otro lugar. Lugares donde ocurren cosas, en los que encontrar una historia sin necesidad de buscarla, que te cambian la vida, como un libro. O como los «nodos urbanos», a los que se refiere Imanol Zubero, para hacer referencia a las librerías… rompo una lanza a favor del mientras tanto, porque el mientras tanto es transformación y movimiento. Es el tiempo que nos permite el ejercicio de la resistencia, una resistencia que podemos inventar y reinventar cuantas veces queramos. Tenemos la tangibilidad de un libro y la intangibilidad de una historia. Trabajamos en crear cosas abiertas y accesibles. Tenemos en nuestras manos no sólo la capacidad, sino el poder de hacer que el tiempo pase despacio o deprisa. A nuestro antojo. Así que, si no hay mejor defensa que un buen ataque, aguantemos un poco más haciendo lo que sabemos hacer.
  2. Los soportes, el ritmo, las personas. Erredakzioa y La Taller Tania Arriaga y Maite Martínez de Arenaza. Proyectos en los que, como dice Tania en una reciente entrevista realizada por Txani Rodríguez para el periódico Bilbao, se trabaja anteponiendo la calidad al tiempo… Queremos rendir homenaje al periodismo y que el texto y la ilustración sean tratados como obras de arte…En La Taller nos esforzamos en tratar exquisitamente a las personas con las que trabajamos. Nos gustaría hacer eso mismo con los y las periodistas e ilustradoras… Aunque miremos hacia atrás, la propuesta se proyecta hacia el futuro y abre la puerta a la idea del periodismo de calidad de pequeño formato y no ligado a las mastodónticas empresas.
  3. La comunidad, el colectivo de los diferentes al rededor de la músicaEuskal Herriko Musika BulegoaMyriam Miranda. Recojo algunas notas, de una reciente entrevista en Noticias de Álava realizada por Carlos González AlonsoEuskal Herriko Musika Bulegoa es un proyecto de carácter estratégico para la música, un instrumento nacido del encuentro entre Kultura Live (Asociación de Salas Privadas de Euskal Herria), MIE (Musika Industriaren Elkartea), Musikari (Asociación de Músicos de Euskal Herria), Musikagileak (Asociación de Compositores de Euskal Herria) y el Gobierno Vasco. Desde la confianza en su valor y sin olvidar la autocrítica, la Oficina de la Música de Euskal Herria-Musika Bulegoa trabaja para la promoción y mejora de la actividad musical…. uno de los méritos de esta iniciativa es ver qué tenemos en común y qué podemos hacer en conjunto… Sabemos que no todos los proyectos van a ser igual de beneficiosos para todos los agentes. Sería muy tonto por nuestra parte pensar que vamos a satisfacer a todos… lo que nosotros buscamos es, ante todo, promover iniciativas que sean aglutinadoras, propuestas en las que todo el mundo se pueda sentir identificado… Creo que todo el sector musical de Euskal Herria tiene que venir a conocer esta iniciativa. Luego, ya nos dirás qué te gusta, qué no, que nos puedes sugerir. Es verdad que a veces encuentras prejuicios y egos, pero tenemos que romper esas barreras. Y tenemos que hacer de la comunicación uno de nuestros pilares.

Si tenéis ocasión, acercaros y conocerlos de primera mano. Creo que os merecerá la pena.

10 propuestas para una política cultural más democrática

Me parecen interesantes estas 10 propuestas resultado del taller de políticas culturales realizado en el marco de las jornadas Gabinete de Cultura: nuevas perspectivas para el sector cultural, que tuvo lugar en Madrid los días 25 y 26 de mayo de 2017. Proyecto realizado de forma conjunta por Medialab-Prado y Goethe-Institut Madrid.

Las traslado tal cual y me permito, porque me resulta especialmente sugerente, recomendar la número 10: proponer tiempos más lentos para la cultura.

1- Explicar las políticas culturales argumentando su aportación a la ciudadanía.

Las políticas culturales no son las políticas del sector cultural sino aquellas que atienden al bien común. La administración debe ser clara y abierta a la hora de comunicar el sentido de sus decisiones.

2- Promover la economía social y solidaria en el ámbito de las organizaciones culturales.

Ante la disyuntiva entre una visión amateur sobre la actividad cultural y una mirada profesional y empresarial de la misma, proponemos una apuesta decidida por la economía social y solidaria. Es decir, centrada en organizaciones que priorizan las necesidades humanas sobre el lucro, gestionan su actividad económica de forma democrática y se comprometen con su medio social y natural. Esta apuesta debería reflejarse tanto en los sistemas de contratación como en acciones expresas para favorecer este tipo de estructuras. Al mismo tiempo nos referimos tanto a la relación con terceros como a la propia estructura interna de las instituciones culturales estatales.

3- Establecer un código de buenas prácticas económicas para actividades culturales.

Ante la arbitrariedad del mercado cultural, tanto por arriba como por abajo, y teniendo en cuenta la responsabilidad en ello de las instituciones públicas como principal fuente de financiación, se les recomienda que lleven la iniciativa en cuanto a garantizar los derechos laborales y salariales de los trabajadores, estableciendo un máximo y un mínimo de sueldos y condiciones; así como poner límites a los beneficios empresariales y establecer una política justa de precios.

4- Clarificar formas de acceso a la posibilidad de proponer.

Ante la dificultad de las personas para plantear sus propuestas a las instituciones, se recomienda políticas que permitan que las iniciativas ciudadanas tengan una vía eficaz, clara y accesible para ser planteadas. Estas políticas deberían incluir un compromiso de respuesta por parte de la administración en un plazo razonable.

5- Favorecer sistemas deliberativos en lugar de normativos en situaciones de conflicto y de gestión vinculadas con la cultura.

Ante una tendencia general a buscar amparo y solución en el sistema normativo a todo conflicto social, también en el ámbito cultural, proponemos impulsar prácticas que en lugar de buscar este refugio normativo faciliten la discusión y la confrontación entre grupos, colectivos y personas, de manera que el encuentro presencial y el diálogo entre las implicadas forme parte de los modos de hacer.

6- Favorecer procesos de participación real desde las instituciones en los ámbitos de proximidad.

Ante la sospecha de que, en la actual dinámica de apertura de procesos participativos en las administraciones locales y en concreto en el ámbito cultural, se suelen plantear debates muy generalistas y que difícilmente van más allá de procesos consultivos, proponemos incidir de manera más decidida en ámbitos de mayor proximidad y acotados, y a la vez en procesos más vinculantes y arriesgados que incluyan decisiones y gestión común de lo acordado. Entre otros, pensamos en la acción desde centros culturales de barrio, las organizaciones sociales, bibliotecas, centros escolares, movimientos sociales, vecindad, etc. etc.

7- Favorecer espacios de gestión comunitaria.

Ante la creciente demanda de implicación ciudadana en la gestión de los bienes comunes y teniendo en cuenta las limitaciones de los modelos institucionales habituales para responder a ello (gestión directa o subcontratación), proponemos desarrollar medidas que favorezca la gestión comunitaria de espacios públicos.

8- Favorecer sistemas de mutualización de recursos.

Se recomienda a la administración facilitar y favorecer la creación de un sistema de préstamo y cesión de materiales técnicos, escenográficos, vestuario y materiales expositivos, entre otros; que estén en custodia de las instituciones culturales, para la reutilización y en algunos casos reciclado por parte de artistas, compañías, colectivos sociales y empresas, independientemente de su forma jurídica.

Consideramos que esta propuesta favorece las actividades del tejido cultural, dando un uso eficiente a unos bienes que son de todxs y que en la actualidad están en los almacenes de las instituciones, deteriorándose y siendo infrautilizados, ocasionando gastos adicionales a la propia administración.

9- Continuar con la recomendación de mantener la atención a la inclusión social.

Favorecer la representatividad de la sociedad en todos los procesos culturales con especial atención a los colectivos en riesgo de exclusión. Aunque tenemos en cuenta, que este es un valor que las instituciones ya tienen en cuenta, queremos recomendar que se siga con este trabajo. Que la inclusión sea valorada exclusivamente desde su aspecto social y no desde su aspecto económico.

10- Proponer tiempos más lentos para la cultura.

La administración lleva mucho tiempo desarrollando programas y planes que dan lugar a modelos cortoplacistas con gestiones precipitadas, que provocan un exceso de producción artística, y obvian o entorpecen los procesos culturales.

Se recomienda generar y trabajar desde los tiempos y los ritmos de las personas, no influidos por valores exclusivamente económicos o por dinámicas de cumplimiento de objetivos cuantitativos (de promoción, de público, de rentabilidad…).

Recogidas de Nativa.cat.

 

Aerredesign, cuatro años de trayectoria como espacio expositivo

El próximo martes 16, a las 19:30, Aerredesign celebrará sus cuatro años en su última ubicación con la inauguración de la exposición colectiva que hemos organizado como aportación a la edición 2017 de Bilbao Art District, a la que nuestro espacio ha sido llamado a participar.

Esta muestra quiere ser un relato del momento creativo actual de un pequeño grupo de creador@s que, en una ocasión determinada, se acercaron a su estudio, les conocieron y comenzaron una colaboración que en muchos casos perdura y en otros está aún por consolidar.

Su origen y formación es tan diversa como las ciudades de Bilbao, Buenos Aires, Suecia o Florencia y el diseño, la arquitectura, o la fotografía. Su relación con el arte es transversal y libre de prejuicios. La convivencia de sus distintos lenguajes expresivos da lugar a una visión poliédrica de este tiempo y este lugar.

Es la mejor manera de celebrar cuatro años de trayectoria como espacio expositivo, del que tú también formas parte con tu apoyo e interés.

¡Alcemos las copas con Pilar y Natalia!… que además también han puesto su granito de arena a la iniciativa Lasai abierta a otras experiencias y proyectos.

Por cierto, si les seguís un poco, veréis que andan y se mueven en muchas ocasiones en terrenos cercanos al libro objeto y a algunas de sus posibles derivadas.

Nace el proyecto cultural Erredakzioa

Erredakzioa es la ampliación de La Taller, Galería y Taller de grabado, un proyecto que desde el año 2010 dedica su quehacer a la gráfica contemporánea.

Las técnicas gráficas y las tecnologías de la imprenta son el nexo que aúnan ambos pro¬yectos. Así como La Taller es un espacio vinculado a la creación, producción, edición y divulgación de imágenes obtenidas mediante técnicas gráficas, Erredakzioa se plantea como una oficina de producción y divulgación de textos. Para la producción de textos se ha dotado, entre otras, de tecnologías que han ido quedando en desuso en el mundo de la imprenta.

De entre el variado abanico de tipos de textos, Erredakzioa, ha elegido como proyecto particular ceñirse al texto periodístico. Así, este espacio se concibe como una humilde redacción, en el sentido clásico del término, desde la que pensar, mediante la práctica, sobre el especializado oficio que es el periodismo.

Como propuesta periodística concreta, en Erredakzioa se producirá una revista ilustrada que contenga un solo reportaje, escrito e ilustrado por profesionales de reconocido prestigio. Tratar al periodista y al ilustrador/a como artistas o creadoras y, además, tratar estos textos de creación con los recursos de la impresión tipográfica y la manufactura artística es nuestro pequeño reto.

Si te apetece acercarte, hoy sábado a partir de las 19:30  es momento de fiesta y celebración.

Pedro Gozalbes de Espacio Cultural Colombre en Sevilla. Un desafío verdadero para quienes padecen de «centritis»

Me llamo Pedro Gozalbes

Trabajo junto con Rafael Delgado en el proyecto Espacio Cultural Colombre, librería de segunda mano, editorial de primera y espacio de encuentro donde programamos y acogemos actividades, talleres, eventos y espectáculos culturales.

Estamos en Sevilla, en un apartado callejón con más aire de trasera del bronx neoyorquino que de típica calle sevillana. Andamos camuflados entre cocheras y antiguos locales comerciales ya sin uso, bajo un paisaje de ladrillos, puertas contrachapadas y persianas oxidadas que son un campo de pruebas para los grafiteros más neófitos. A veces, también, un gato asoma el rabo y sospechamos que pudiera ser un oficial del ayuntamiento en servicio de espionaje.

Y a pesar de que ya han saltado, tarde, las alarmas contra la gentrificación tampoco hemos notado una avalancha de gente acercándose a conocer nuestra propuesta. Sospechamos también que una inmensa mayoría siguen siendo incapaces de desplazar el centro más allá de las lindes de sus comodidades. Y Colombre está al margen, en el extrarradio del cotarro del «cultureteo», proponiendo un desafío verdadero para quienes padecen de «centritis». A nosotros nos sirve como selección natural, y quien se asoma hasta aquí ya sabemos que tiene un mérito añadido… Por esto y mucho más el lugar es ideal para mantener una empresa cultural que puede permitirse en lo administrativo y lo económico cierto margen para el ensayo y la equivocación como rampa y trampolín para el aprendizaje, sin la presión ni las exigencias que imponen el vertiginoso ritmo de quien está inmerso en mitad de la jungla del tránsito comercial. Eso sí, mucha vocación y paciencia, porque no siempre el camino es fácil.

Espacio Cultural Colombre nació con estos ideales, y algunos otros que nos siguen saliendo al paso, además de nuestras propias contradicciones, y así inauguramos el 4 de octubre del año 2012 y así seguimos.

La idea de montar Colombre vino motivada porque en nuestros trabajos anteriores, a pesar de que nos gustaban (o precisamente por eso), empezamos a sentirnos como aquel Gólem que dibujó magistralmente Borges en su poema: encerrados en órdenes ajenas, adverbios de tiempo y una rutina que cada vez más nos ponía al borde de un abismo… Dimos el salto en el momento más agudo de la crisis, tras muchas tardes de terapia de sofá, decidimos juntarnos, nosotros y nuestros propios libros, y salir a la venta ambulante por playas, pueblos, plazas, rastros y mercadillos. Y no sólo nos lo pasábamos bien, sino que vendíamos también, y hacíamos tanto acopio de libros que tuvimos que buscarnos un lugar donde guardarlos, y con lo que íbamos ganando pagamos los primeros alquileres y fuimos montando la librería, muy modestamente, pero poniéndole siempre buen gusto.

Consideramos que nuestra apuesta profesional fue desde el inicio arriesgada porque tomamos el camino más largo, lejos de apresurarnos a tener primero una presencia fuerte en Internet (portal web, redes sociales, contenidos digitales, catálogo on-line, etc.) pusimos todo nuestro empeño en propiciar primero lo que creíamos que se estaba perdiendo en el ámbito de las librerías de viejo, el encuentro entre gente de muy distinta condición al calor de un espacio físico y real y por eso nos empeñamos antes que nada en poner en pie, más que un almacén de libros, una librería coqueta y agradable que diera también la sensación de que podía ser la prolongación del salón de nuestras casas, donde la puerta siempre está abierta a invitados.

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Cuando ocurre lo improbable… ¿en cultura también?

Así se titula el artículo que firma hoy domingo en El Correo Daniel Innerarity. Me ha parecido muy sugerente en un momento en que desde algunos sectores relacionados con la cultura se intenta medir, predecir y, quizás, indirectamente dirigir el futuro del gusto desde unos planteamientos reduccionistas y, en mi opinión, unidimensionales y equivocados.

Innearity centra su análisis en el ámbito de la política y la democracia, pero las actitudes y la reflexión sobre los fenómenos que formula creo que, como terreno para la reflexión y análisis de sus posibles consecuencias, son extrapolables a otros sectores como puede ser el de la cultura.

Me interesa de manera particular la dificultad que señala para intentar definir y/o adivinar el futuro de anticiparnos a lo que pueda suceder y quizás, ante este hecho, el interés que puedan tener algunos por decirnos, mirando al pasado, qué es lo que tiene que suceder y obviar el espacio de la incertidumbre y, también, el del error como espacio para el crecimiento y el cambio.

Señalo algunas frases recogidas en el articulo. Os invito a leerlas no sólo desde el punto de vista del análisis político, que también, sino desde el ámbito de la cultura, sus soportes y productos. Creo que no os resultará complicado encontrar algunas posibles equivalencias.

  • No tenemos ningún control sobre el mundo, ni en términos de anticipación teórica ni en lo que se refiere a su configuración práctica.
  • ¿Cómo hacer previsiones cuando no estamos en entornos de normalidad y nada se repite?
  • Estamos en una época cuya relación con el mañana alterna brutalmente entre lo previsible y lo imprevisible.
  • Hace no muchos años el debate era si los cambios se producían en nuestras sociedades mediante la revolución o la reforma. Actualmente el cambio no se produce ni por lo uno ni por lo otro, ese ya no es el debate, sino por un agravamiento catastrófico de factores en principio desconectados.
  • Lo que convierte a la política en algo tan inquietante es el hecho de que sea imprevisible cuál será la próxima sorpresa que la ciudadanía está preparando a sus políticos.
  • Estamos utilizando términos huecos («significantes vacíos» los llaman quienes aspiran a obtener alguna ventaja de esta resignificación) y esta vacuidad pone de manifiesto qué poco entendemos lo que está pasando. Necesitamos urgentemente nuevos conceptos para entender las transformaciones.. y no sucumbir en medio de la incertidumbre que provoca su desarrollo imprevisible.

Si estas dudas e incertidumbres se ciernen sobre la política qué no se cernirá sobre la cultura y la creación como reflejo además en ocasiones de la divergencia o o de nuevas propuestas de sentido y de lectura expresiva de la realidad.

 

Nuria Rita Sebastián Cisneros de Casa Tía Julia en Ciria. Un espacio al tamaño de las personas

Nuria Rita Sebastián Cisneros

Me llamo Nuria Rita Sebastián Cisneros, y el «Rita» es un misterio que mi madre nunca ha querido aclarar…

Trabajo como consultora web freelance mientras en paralelo convierto una casa de pueblo en un refugio de ideas, Casa Tía Julia, en Ciria (Soria), un pueblo de 40 habitantes en invierno y unos 250 en verano.

La idea de poner este proyecto en marcha vino motivada por Carmen Martín Gaite, que decía «normalmente se sueña una cosa y se hace otra, no te dejes engañar» y por la necesidad de volver a ese «ritmo lento» que ella defendía.

Considero que mi apuesta profesional es una pequeña utopía y se caracteriza fundamentalmente por ofrecer lo que en otros sitios falta: tiempo para pensar y desarrollar proyectos, de todo tipo, desde artísticos a tecnológicos. Casa Tía Julia es un espacio de trabajo y talleres en un entorno rural para atraer personas que aporten sus conocimientos al pueblo y que, además, aprendan también de las personas de aquí.

Me gusta porque me permite volver a mis raíces y recupera el espíritu de mi tía-abuela Julia, que era una gran conversadora, con una memoria fantástica, a quien le encantaba contar historias y hablar con la gente.

Cuando tenía doce años quería ser periodista y escritora. No me he alejado demasiado, ahora soy editora y gestiono contenidos y páginas web. De pequeña no hubiera podido decir «quiero ser arquitecta de la información» porque esa profesión todavía no existía 🙂

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