Javier Pradera. Itinerario de un editor

Todos los libros tienen su historia y este también. Quizás algún día el editor la cuente…

Mientras tanto lo tenemos ya entre nosotros.

Javier Pradera. Itinerario de un editor.

Editado en la colección Tipos móviles de Trama editorial.

Correspondencia y reflexiones de Javier Pradera cuidadosamente seleccionadas y ordenadas por Jordi Gracia nos permiten hacer un recorrido sobre su vida en torno a los libros y ojear al mismo tiempo lo que pasaba en torno a los mismos, desde los usos y costumbres comerciales hasta la vida política y cultural qye se podía mover en torno a ellos.

Una delicia lúcida que, como señala Miguel Aguilar en el epílogo, ofrece en sus textos “unos análisis asombrosamente aplicables aún hoy”.

Este sábado pasado Babelia publicó casi a página entera el texto El exilio de vuelta incluído en el libro.

Ya va acercándose tímidamente a las librerías.

Casi, como escribía él en el año 63, nosotros y muchos libreros podrían decir lo mismo…. Alguna de las citadas todavía sigue dando guerra.

Que se lo pregunten a Pons de Zaragoza.

Los libreros se lamentan de la mala época por la que atraviesa el mercado. Espero que las novedades que correremos en la próxima salgan, sin embargo, normalmente. Las librerías de provincias que nos formulan pedidos son aún escasas –Cervantes, de Salamanca (un pedido de más de 10.000 pesetas; Molist, de La Coruña; Pons, de Zaragoza; Rigal y Maraguat, de Valencia; Comercial Papelera, de Bilbao; Easo e Internacional, de San Sebastián–, pero son varias las librerías que nos han pedido condiciones. Tan pronto como la imprenta nos entregue la tabla de descuentos, haremos una «segunda vuelta» informativa con las firmas más importantes. El servicio de novedades con derecho a devolución será sin duda el caballo de batalla de las negociaciones. (pag. 35)

 

Anuncios

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2016. Algunas reflexiones. 8. Qué venden las librerías

Interesante y ¿preocupante? la evolución de las ventas en librerías y el peso de las materias que venden.

Partiendo de los datos de facturación por materias y atendiendo a los porcentajes he construido una tabla que incluye la facturación entre 2006 y 2016 de las librerías y de las materias.

Con los datos globales en la mano podríamos lanzar un titular para llamar la atención que podría ser, por ejemplo: Las librerías son cada vez menos culturales y más de educación obligatoria.

La facturación se refleja a precios corrientes. Ya vimos con anterioridad que las librerías han sido y siguen siendo el principal canal de facturación, pero, también podemos comprobar que ha ido variando en parte el peso de las materias que generan esa facturación.

Vemos también, esto es una tónica general, el descenso global de la facturación.

Me llama mucho la atención el aumento del peso porcentual de las ventas de Texto No-Universitario que, no lo olvidemos, es un libro que se ‘expende’ y que no supone por parte del librero ninguna decisión de compra.

 

No me resisto a añadir una reflexión de Zaid sobre lo significativo que esto puede ser.

La animación de las librerías no la hacen los libros escolares, sino las novedades literarias, intelectuales, políticas. Los libros de texto, por definición, expresan la cultura obligatoria que se transmite de arriba hacia abajo: de los que saben a los que deben aprender. Los otros libros expresan la cultura libre, abierta, sin credenciales ni horarios, que no educa desde arriba y por obligación, sino entre iguales y por gusto, desde la plática sabrosa entre lectores que se animan leyendo y se platican unos a otros las maravillas o decepciones que han encontrado. (Gabriel Zaid; Crítica del mundo cultural; El Colegio Nacional, pag. 118)

Sé que hay muchas librerías que no venden texto. Sé que muchas de las nuevas librerías que abren plantean sus proyectos lejos del mismo, pero, al mismo tiempo, los números dicen lo que dicen… y el dinero genera, también, discurso.

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2016. Algunas reflexiones. 7. Facturación por materias

Los grandes números pueden ser, en parte, tramposos. Pueden velar la realidad o puede que nos den una información, un dato, que puesta en perspectiva llegue a resultar vacío.

Cuando pasamos a mirar un poco más en detalle las tripas, desglosamos las cifras, les damos un poco de profundidad es cuando quizás nos empiezan a hablar con un poco más de claridad.

Ya hemos analizado con anterioridad la evolución global de la facturación y ya vimos que no era para echar cohetes.

Ahora bien, que la facturación global disminuya no quiere decir que esta sea la tónica de todas las materias. De hecho, como veremos a continuación, hay materias, y por lo tanto editoriales, a las que parece que la aparente crisis no les ha sentado tan mal. Es cierto que los datos que presento son a precios corrientes. Si tuviéramos en cuenta el IPC entre 2006 y 2016(16,5%), el libro de texto sería la única materia que se mantendría en cifras parecidas de facturación. Dicho de otra manera: su crecimiento sería equivalente al IPC.

Esas variaciones de facturación por materias hace que ‘la cesta de la compra de libros’ haya cambiado de manera importante en su composición interna en su porcentaje de composición. En la evolución de estos 10 años hay un claro ganador que es el libro de texto no universitario y un ganador menor, el infantil-juvenil. El resto pierden.

Para entenderlo con un ejemplo de otro sector sería como pensar que en el sector de la gastronomía los únicos que ganan son las empresas que dan comida en los colegios y pierden los que hacen una restauración más creativa y arriesgada. Aquí, pasa algo parecido.

La primera tabla presenta la evolución de la facturación a precios corrientes y el porcentaje que supone cada materia en el año.

En la segunda señalo simplemente el cambio de peso porcentual que ha tenido cada materia entre el 2006 y el 2016 y la diferencia de facturación de la misma entre esos dos años.

 

 

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2016. Algunas reflexiones. 6. Devolución de libros

Ya dejó escrito Gabriel Zaid que “el mayor costo de un libro es el costo de equivocarse” (Los demasiados libros; Anagrama, pag. 104).

Y si entendemos la devolución como una equivocación del editor en la medida en que el resultado inicial de su acción de editar es un ejemplar que no ha sido ni comprado ni leído, tendremos que concluir que el sector, entendido en su conjunto, parece no haber aprendido nada a lo largo de este siglo de sus equivocaciones ya que el porcentaje de devoluciones es superior en siete puntos porcentuales al del 2001.

No parece pues que algunas nuevas posibilidades como puede ser la impresión bajo demanda cale, según estos datos, en el conjunto del sector.

Cierto es también que la necesidad, lo digo pensando en las editoriales de menor facturación, parece obligar a tomarse las cosas más en serio y aunque ellas también tienen porcentajes superiores a los del año 2001 han iniciado ya hace tiempo un largo viaje de vuelta desde cifras que en su momento, año 2007, rondaron el 48,5% o, lo que es lo mismo, la mitad de la producción, al 19% actual.

No está de más recordar algunas reflexiones sobre las devoluciones:

El derecho a la devolucióndel sobrante que debiera ser uno de los grandes aliados de toda librería se está tornando, cada vez más, en un enemigo que, como un niño mal criado, nos extorsiona sin que seamos conscientes de ello. Los costes derivados de la gestión de devoluciones están perjudicando notablemente nuestra cuenta de resultados. Nuestro objetivo, el objetivo de todos a corto y medio plazo tiene que pasar por ser capaces de reducir nuestros índices de devolución. En la actualidad, los principales beneficiados con el derecho a la devolución están siendo las agencias de transporte. Y esto no deja de ser un enorme disparate. Es urgente dar una solución a este problema. (Juan José Ginés; UIMP; 11/07/2007)

Si hay algo que caracterice la situación actual del sector es el exceso de producción editorial. Es este uno de los eternos debates de este gremio de la abundancia. Todos somos conscientes de que estamos ante un mal endémico que nos está atenazando y que empieza a tomar tintes dramáticos. La hiperinflación de novedades está generando desorientación en un punto de venta que es incapaz de distinguir entre grano y paja. Además genera desorientación en el lector que no es capaz de asimilar la enorme cantidad de información que recibe. Y bien es sabido que la desorientación no es buena consejera.(Juan José Ginés; UIMP; 11/07/2007)

Jesús Badenes consideró ya en el año 2005 a las devoluciones como la mejor medida del fracaso de la industria editorial.

Parece que se sigue en muchas ocasiones predicando en el desierto.

 

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2016. Algunas reflexiones. 5. Porcentaje facturación por canales

Seguimos en este caso como en el anterior en el que presentamos la evolución de la facturación, presentando datos desde el año 2001.

Presentamos hoy como primer acercamiento el porcentaje que en cada uno de los casos tienen los canales o las formas de comercialización.

Las presentamos, además, en dos bloques para que se pueda ver qué porcentaje de venta realizan de manera directa los editores a través de distintos sistemas (club, crédito, telefónica…) o dirigidos a distintos clientes (bibliotecas, instituciones…).

 

  1. Los canales o modelos de comercialización que presentan una evolución más negativa son los quioscos, la venta a crédito y los clubs.
  2. Los canales o modelos de comercialización con una evolución más positiva son las cadenas de librerías y las ventas directas por parte de las editoriales a empresas e instituciones.
  3. Los editores siempre han realizado en torno a un tercio de la facturación de manera directa, sin pasar por ningún canal. Aún con todo y contando el libro electrónico, los editores en el año 2001 realizaban un mayor volumen de venta directa que en el año 2016. Un 3,3% más.
  4. Las librerías mantienen una posición relativamente estable al igual que los hipermercados.
  5. Las librerías siguen siendo con diferencia el principal canal de comercialización. Duplica en volumen al siguiente que son las cadenas de librerías y entre ambos suponen más del 52% de la facturación, cuando en el 2001 eran el 47%.

 

 

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2016. Algunas reflexiones. 4. Evolución (involución) de la facturación

Para presentar los datos globales en relación a la evolución de la facturación hemos abierto la horquilla hasta el año 2001. ¿Cuál ha sido la evolución, quizás mejor involución, de la facturación según los datos de Comercio interior?

El retroceso de la facturación es claro y cada vez es mayor. Es difícil con esta ‘mirada de siglo’ decir o pensar que ‘la vida sigue igual’.

  1. A precios corrientes, sin tener en cuenta el IPC, el retroceso en relación al año 2001 es de un 11%.
  2. Tomando como base la cifra del 2001 la facturación a precios constantes, es decir teniendo en cuenta el IPC, debería haberse situado en el año 2016, en 3.560,75 millones y sólo alcanza los 2.317, 2 millones
  3. En rojo realizamos un comparativo año a año de cuál debería haber sido hipotéticamente la facturación teniendo en cuenta el IPC y en relación a la cifra de facturación del año anterior.
  4. El año 2009 parece marcar una fecha de no retorno o, siendo optimistas y locamente soñadores y suponiendo una recuperación de 20 millones por año, quizás en el año 2066 se volvería a encontrar un nuevo punto de equilibro y de bonanza. Pero esto es ciencia ficción.
  5. Una mera intuición: cada vez hay más negocio en los márgenes del sistema…

 

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2016. Algunas reflexiones. 3. Evolución del empleo

La evolución del empleo entre los años 2006 y 2016 es claramente negativa con un descenso que en estos diez años se acerca al 20%. La evolución tiene una incidencia desigual en las distintas categorías, siendo negativa en todos los casos excepto en la producción editorial en donde crece de manera casi imperceptible (0,72%).

La actividad comercial y administración y servicios son las categorías con un nivel mayor de decrecimiento cercano al 30%.

Si observamos la evolución del peso de las distintas categorías a lo largo de los años, la única categoría que aumenta proporcionalmente su peso es la de producción editorial, un 7,09 %, mientras que actividad comercial y administración y servicios disminuyen su peso porcentual en torno al 4%.

La pregunta que quizás quedaría por responder más allá de comparativos en relación a facturación y demás que plantearemos en entradas posteriores y si la evolución no en cantidad de empleo generado sino en porcentaje por tareas es realmente una correcta adecuación a la evolución de los mercados.