España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2016. Algunas reflexiones. 9. Qué venden las cadenas de librerías

El comportamiento en la venta de libros de las cadenas de librerías tiene, aparentemente, poco que ver en su conjunto con lo que venden las librerías independientes en lo que hace referencia al peso de las materias en su particular ‘cesta de la compra’.

Las cadenas de librerías son el segundo canal de comercialización. El primero siguen siendo las librerías que decrecen en su peso y el segundo las cadenas que aumenta ligeramente su peso.

Ambos, en cualquier caso, facturan menos a precios corrientes y a precios constantes que hace 10 años. Los datos sobre la evolución de las librerías ya los presentamos en su momento.

La evolución de la facturación de las cadenas es la siguiente:

En los grandes número, algunas notas que quizás sean interesantes o deban ser tenidas en cuenta:

  1. La evolución del peso del texto no-universitario que aumenta casi en 14 puntos.
  2. La evolución del peso también de la literatura infantil-juvenil en 6 puntos porcentuales.
  3. El mayor peso que en las librerías, como vamos a ver a continuación de la literatura que aún habiendo descendido supone el 30%, mientras que en las librerías supone sólo el 19,64%.

Comportamientos y modelos de negocio, por lo tanto distintos. Podríamos afirmar con una cierta intención provocadora que en los ‘grandes números’ las cadenas de librerías son más literarias que las librerías independientes ya que en las primeras el peso de la literatura incluida la infantil-juvenil supone un 46,32% de la ‘cesta de la compra’ y en las librerías es sólo el 33,49%.

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España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2016. Algunas reflexiones. 8. Qué venden las librerías

Interesante y ¿preocupante? la evolución de las ventas en librerías y el peso de las materias que venden.

Partiendo de los datos de facturación por materias y atendiendo a los porcentajes he construido una tabla que incluye la facturación entre 2006 y 2016 de las librerías y de las materias.

Con los datos globales en la mano podríamos lanzar un titular para llamar la atención que podría ser, por ejemplo: Las librerías son cada vez menos culturales y más de educación obligatoria.

La facturación se refleja a precios corrientes. Ya vimos con anterioridad que las librerías han sido y siguen siendo el principal canal de facturación, pero, también podemos comprobar que ha ido variando en parte el peso de las materias que generan esa facturación.

Vemos también, esto es una tónica general, el descenso global de la facturación.

Me llama mucho la atención el aumento del peso porcentual de las ventas de Texto No-Universitario que, no lo olvidemos, es un libro que se ‘expende’ y que no supone por parte del librero ninguna decisión de compra.

 

No me resisto a añadir una reflexión de Zaid sobre lo significativo que esto puede ser.

La animación de las librerías no la hacen los libros escolares, sino las novedades literarias, intelectuales, políticas. Los libros de texto, por definición, expresan la cultura obligatoria que se transmite de arriba hacia abajo: de los que saben a los que deben aprender. Los otros libros expresan la cultura libre, abierta, sin credenciales ni horarios, que no educa desde arriba y por obligación, sino entre iguales y por gusto, desde la plática sabrosa entre lectores que se animan leyendo y se platican unos a otros las maravillas o decepciones que han encontrado. (Gabriel Zaid; Crítica del mundo cultural; El Colegio Nacional, pag. 118)

Sé que hay muchas librerías que no venden texto. Sé que muchas de las nuevas librerías que abren plantean sus proyectos lejos del mismo, pero, al mismo tiempo, los números dicen lo que dicen… y el dinero genera, también, discurso.

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2016. Algunas reflexiones. 7. Facturación por materias

Los grandes números pueden ser, en parte, tramposos. Pueden velar la realidad o puede que nos den una información, un dato, que puesta en perspectiva llegue a resultar vacío.

Cuando pasamos a mirar un poco más en detalle las tripas, desglosamos las cifras, les damos un poco de profundidad es cuando quizás nos empiezan a hablar con un poco más de claridad.

Ya hemos analizado con anterioridad la evolución global de la facturación y ya vimos que no era para echar cohetes.

Ahora bien, que la facturación global disminuya no quiere decir que esta sea la tónica de todas las materias. De hecho, como veremos a continuación, hay materias, y por lo tanto editoriales, a las que parece que la aparente crisis no les ha sentado tan mal. Es cierto que los datos que presento son a precios corrientes. Si tuviéramos en cuenta el IPC entre 2006 y 2016(16,5%), el libro de texto sería la única materia que se mantendría en cifras parecidas de facturación. Dicho de otra manera: su crecimiento sería equivalente al IPC.

Esas variaciones de facturación por materias hace que ‘la cesta de la compra de libros’ haya cambiado de manera importante en su composición interna en su porcentaje de composición. En la evolución de estos 10 años hay un claro ganador que es el libro de texto no universitario y un ganador menor, el infantil-juvenil. El resto pierden.

Para entenderlo con un ejemplo de otro sector sería como pensar que en el sector de la gastronomía los únicos que ganan son las empresas que dan comida en los colegios y pierden los que hacen una restauración más creativa y arriesgada. Aquí, pasa algo parecido.

La primera tabla presenta la evolución de la facturación a precios corrientes y el porcentaje que supone cada materia en el año.

En la segunda señalo simplemente el cambio de peso porcentual que ha tenido cada materia entre el 2006 y el 2016 y la diferencia de facturación de la misma entre esos dos años.

 

 

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2016. Algunas reflexiones. 6. Devolución de libros

Ya dejó escrito Gabriel Zaid que “el mayor costo de un libro es el costo de equivocarse” (Los demasiados libros; Anagrama, pag. 104).

Y si entendemos la devolución como una equivocación del editor en la medida en que el resultado inicial de su acción de editar es un ejemplar que no ha sido ni comprado ni leído, tendremos que concluir que el sector, entendido en su conjunto, parece no haber aprendido nada a lo largo de este siglo de sus equivocaciones ya que el porcentaje de devoluciones es superior en siete puntos porcentuales al del 2001.

No parece pues que algunas nuevas posibilidades como puede ser la impresión bajo demanda cale, según estos datos, en el conjunto del sector.

Cierto es también que la necesidad, lo digo pensando en las editoriales de menor facturación, parece obligar a tomarse las cosas más en serio y aunque ellas también tienen porcentajes superiores a los del año 2001 han iniciado ya hace tiempo un largo viaje de vuelta desde cifras que en su momento, año 2007, rondaron el 48,5% o, lo que es lo mismo, la mitad de la producción, al 19% actual.

No está de más recordar algunas reflexiones sobre las devoluciones:

El derecho a la devolucióndel sobrante que debiera ser uno de los grandes aliados de toda librería se está tornando, cada vez más, en un enemigo que, como un niño mal criado, nos extorsiona sin que seamos conscientes de ello. Los costes derivados de la gestión de devoluciones están perjudicando notablemente nuestra cuenta de resultados. Nuestro objetivo, el objetivo de todos a corto y medio plazo tiene que pasar por ser capaces de reducir nuestros índices de devolución. En la actualidad, los principales beneficiados con el derecho a la devolución están siendo las agencias de transporte. Y esto no deja de ser un enorme disparate. Es urgente dar una solución a este problema. (Juan José Ginés; UIMP; 11/07/2007)

Si hay algo que caracterice la situación actual del sector es el exceso de producción editorial. Es este uno de los eternos debates de este gremio de la abundancia. Todos somos conscientes de que estamos ante un mal endémico que nos está atenazando y que empieza a tomar tintes dramáticos. La hiperinflación de novedades está generando desorientación en un punto de venta que es incapaz de distinguir entre grano y paja. Además genera desorientación en el lector que no es capaz de asimilar la enorme cantidad de información que recibe. Y bien es sabido que la desorientación no es buena consejera.(Juan José Ginés; UIMP; 11/07/2007)

Jesús Badenes consideró ya en el año 2005 a las devoluciones como la mejor medida del fracaso de la industria editorial.

Parece que se sigue en muchas ocasiones predicando en el desierto.

 

¿El novedoso sistema de la lectura por suscripción?

La aparente modernidad nos va saturando de mensajes nuevos, aparentemente, y también contradictorios.

Se nos dice que escuchar es leer, que las nuevas tecnologías nos permiten ahora que leamos todo lo que queramos con un sistema de suscripción de pago fijo mensual. No siempre querer es poder.

Nos dicen también que ahora leamos con la oreja porque con el estress de estos tiempos no hay tiempo para nada, ni siquiera para leer que al igual que para escuchar buena música requieren tiempo y cierta lentitud.

Gabriel Zaid ya puso en valor el tiempo del lector cuando escribió:

El costo de leer se reduciría muchísimo si los autores y los editores respetaran más el tiempo del lector. Si no se publicaran los textos que tienen poco que decir, o están mal escritos, o mal editados. (Crítica del mundo cultural, pag. 58)

Volvamos a la reinvención de la rueda y los novísimos modelos de pago único y lea usted lo que le plazca.

Hoy me he encontrado en El Correo una noticia referida a la Librería Goya de Bilbao que cumple 75 años y que ¡oh curiosidad! tuvo sus orígenes en el año 42 precisamente con un modelo de suscripción mensual.

Dice la noticia:

Los orígenes de Goya nada tuvieron que ver con la papelería, los lienzos y los lápices. «Nació como un pequeño negocio de alquiler de libros», cuenta Alejandro. «Lo fundó en 1942 nuestro abuelo, Jesús Prieto, que era funcionario y no tenía una gran vocación empresarial». En realidad lo concibió como un servicio. «Se llamaba Biblioteca Circulante troya», detalla Susana, «Los clientes pagaban siete pesetas al mes y podían leer todos los libros que quisieran».

La idea era interesante, pero económicamente no muy viable. Pasados quince años, las pérdidas habían alcanzado las 40.000 pesetas.

Hoy que leo en los medios la afirmación un tanto a la ligera de que el audiolibro de aquí a cinco años supondrá un 30% del mercado, prefiero echar la vista atrás para comprobar que algunos no aciertan nunca.

Quizás dentro de cinco años o de 10 haya que decir también…

La idea era interesante, pero económicamente no muy viable.

Para algunos, en cualquier caso, nada cambiará.

Abrirán un nuevo circo.

 

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2016. Algunas reflexiones. 5. Porcentaje facturación por canales

Seguimos en este caso como en el anterior en el que presentamos la evolución de la facturación, presentando datos desde el año 2001.

Presentamos hoy como primer acercamiento el porcentaje que en cada uno de los casos tienen los canales o las formas de comercialización.

Las presentamos, además, en dos bloques para que se pueda ver qué porcentaje de venta realizan de manera directa los editores a través de distintos sistemas (club, crédito, telefónica…) o dirigidos a distintos clientes (bibliotecas, instituciones…).

 

  1. Los canales o modelos de comercialización que presentan una evolución más negativa son los quioscos, la venta a crédito y los clubs.
  2. Los canales o modelos de comercialización con una evolución más positiva son las cadenas de librerías y las ventas directas por parte de las editoriales a empresas e instituciones.
  3. Los editores siempre han realizado en torno a un tercio de la facturación de manera directa, sin pasar por ningún canal. Aún con todo y contando el libro electrónico, los editores en el año 2001 realizaban un mayor volumen de venta directa que en el año 2016. Un 3,3% más.
  4. Las librerías mantienen una posición relativamente estable al igual que los hipermercados.
  5. Las librerías siguen siendo con diferencia el principal canal de comercialización. Duplica en volumen al siguiente que son las cadenas de librerías y entre ambos suponen más del 52% de la facturación, cuando en el 2001 eran el 47%.

 

 

Desde Bilbao…Consonni, la productora de ideas y Hemen, la pluralidad como creación positiva

Curiosa una triple coincidencia. En la misma semana en la que con el motivo del XX aniversario del Museo Guggenheim hemos tenido en Bilbao una explosión desmedida de luz y colores que a saber cuánto nos habrá costado, aparece en Babelia una amplia e interesante entrevista a Consonni realizada por Bea Espejo. Qué casualidad también que Consonni lleve en Bilbao un año más que el Guggenheim.

Casualidad o no, ¡vaya usted a saber!, puede ser también que en el último número de Texturas, el 33, haya un artículo de María Mur Dean de Consonni que lleva por título Publicar contenido. Empieza así:

Moverse en zonas grises alimenta precisamente eso, el movimiento,
el nomadismo. Esta zona gris es el hábitat natural de consonni.
Saltar del negro al blanco y del blanco al negro, mancharnos, teñirnos,
dejarnos afectar por los procesos y las experiencias.
En 1996, se crea consonni1 en un Bilbao que no era la ciudad de la cultura
que pretende ser hoy. Se estaban finalizando las obras de un museo que
se ha convertido en el paradigma de la ciudad, en un efecto con nombre
propio, en un modelo de políticas culturales, en otra virgen para la ciudad de Bilbao tan sacralizada como la virgen de Begoña y su basílica.

Y, un poco más adelante:

La producción editorial, para nosotras, no es solo fabricación de libros; es sobre todo la reproducción de ideas, de pensamiento crítico. Las publicaciones en consonni se han convertido en un espacio de resistencia. Tras más de veinte años produciendo proyectos muy diferentes entre sí, la edición se convierte en un lugar de reflexión que materializa las ideas en las que se sostienen las producciones artísticas, aunque ni siquiera se mencionen.

Estoy convencido de que a aquellas personas que quieran ir un poquito más allá del ‘galgos o podencos’ les puede resultar sugerente la mirada lateral que proponen.

Vuelvo a la entrevista en Babelia y señalo algunas pistas o reflexiones que me parecen sugerentes y que se plasman, también en los detalles que a veces tienden a pasar desapercibidos.

  • Su amor por las semillas pequeñas, algo que se filtra hasta en el nombre, escrito en minúscula.
  • El equipo actual: Munts Brunet, Iñaki Landa, Arkaitz Olea y María Mur Dean.
  • Muchas complicidades…sin la comunidad de proximidad que se compone de cómplices habituales y puntuales, públicos y referencias, consonni no podría respirar, simplemente no existiría”.
  • Una labor basada en la colaboración, la mirada crítica, la obstinación, las meteduras de pata y los aciertos, e intercambio de conocimiento y el apoyo al sector artístico cultural.
  • No pensar en términos de competición sino de colaboración y cooperación.
  • La financiación también es parte del proceso creativo y que no está carente de ideología.
  • Debatimos sobre “propiedad intelectual y prácticas artísticas” y partimos del libro pero lo trascendemos generando un debate con múltiples agentes desde las leyes, la creación, el activismo, y las entidades de gestión de derechos. El contenido saltaba del libro impreso para convertirse en un debate público y en un podcast accesible online. Por otro lado, realizamos un taller dentro del programa Madrid45 en el que realizamos por primera vez un Radio Show colectivo con quienes se apuntaron al taller, todas mujeres por cierto. Fue una experiencia maravillosa, la radio en vivo es muy potente para amplificar contenidos y crear comunidad. Como sostiene Walter Benjamin en sus textos sobre la radio, el medio radiofónico es una técnica arriesgada que moviliza “el saber en dirección de lo público y lo público en dirección del saber”.
  • Para crear esfera pública lo que sí me parece que es imprescindible, es dejarse afectar, en los términos como los describe Marina Garcés en su texto La honestidad con lo real: “Dejarse afectar no tiene nada que ver con el interés, puede ir incluso en contra del propio interés. Ser afectado es aprender a escuchar acogiendo y transformándose, rompiendo algo de uno mismo y recomponiéndose con alianzas nuevas”.

El tercer vértice de esta extraña coincidencia. La semana que viene hace su puesta de largo en Bilbao un nuevo proyecto colaborativo: HEMEN que abrirá sus puertas en la calle Ronda.

En su presentación dice:

//Hemen une a 5 creadores con distintas formas de ver el arte y el diseño.

5 compañeros unidos en un proyecto que mediante las técnicas tradicionales y las nuevas propuestas tecnológicas crean objetos destinados al hogar y a la moda. 

Entendemos el arte y el diseño de una manera interdisciplinar y combinable. Para la asimilación completa de los materiales y las técnicas. Tomando la pluralidad como una manera de creación positiva y enriquecedora. 

Hay vida, por suerte, más allá del Guggenheim y de los libros…

Poder seguir de cerca proyectos de este cariz que aportan frescura y atrevimiento al sector de la cultura es un auténtico regalo.