Datos de la FGEE: sólo en 2 de las 10 temáticas el libro electrónico alcanza el 5%

Vaya casi como subtítulo y adelanto provocador:

La realidad del libro electrónico no es plural. Sus contenidos hacen negocio Sólo con tres categorías temáticas.

Según la propia nota de prensa de la FGEE, la cifra del digital representa el 5% de la facturación total del sector.

En el reciente informe de la Fundación Alternativas, El estado de la cultura en España 2017, cuya lectura recomiendo, Javier Celaya afirmaba algunas cosas que estos datos, que son los que tenemos, no parecen confirmar o, quizás al ofrecer en su trabajo solamente porcentajes escondiendo en la mayoría de los casos las cifras absolutas, desvirtuaban la realidad.

Así, por ejemplo, afirma referido al digital:

En los mercados en español las editoriales independientes están experimentando un crecimiento entre el 20 y el 35%.

Estos crecimientos es posible que no sean significativos en función de las cifras absolutas. Es, por realizar una comparación, como si yo les dijera que Trama editorial ha aumentado en el mes de julio un 1.500% su facturación en la página web, algo que porcentualmente es cierto, pero no dice nada o muy, si no disponemos de los datos absolutos y más si esas cifras o porcentajes las queremos convertir en ‘tendencia de todo un sector’.

Señala también que el supuesto repunte del sector del libro, con datos del 2015, es un puro espejismo porque el porcentaje más importante es el del libro de texto.

En esto, no le falta razón y pone con ello en valor el afinar la información y ser lo más puntillista posible en los análisis de la misma.

Os propongo con este fin dos tablas de elaboración propia realizadas con el avance da datos de la FGEE y, en modo provocador y para invitar al diálogo y/o a la conversación con datos, dos titulares. Tomaré como punto de partida porcentual ese 5% que parece ‘aceptado’ en algunos ámbitos como puede ser, por ejemplo, el de el Congreso del Libro electrónico y que

  • Sólo en 2 de las 10 clasificaciones temáticas el libro electrónico alcanza el 5% indicando con ello que es un formato con una penetración muy desigual.
2016. Comparativo peso soportes por temática

 

  • El libro electrónico parece tender a centrarse en los nichos de mayor facturación pudiendo provocar a futuro una menor diversidad temática.

En el caso del soporte papel, y siguiendo con ese 5%, hay seis temáticas que superan ese porcentaje de facturación. En el caso del digital, son sólo tres las que lo superan.

Y, un último detalle, para ver en números, no en porcentajes las dimensiones: todas las temáticas en soporte papel, menos ‘otros’, superan a ciencias sociales y humanidades en digital que es la que más factura, seguida curiosamente del libro de texto…

Y es que el texto, el libro de texto, sea en papel o en digital, parece que sigue teniendo su peso…

Según la FGEE, aumenta la venta de ejemplares en papel y disminuye la venta de ejemplares en formato digital

La nota de prensa de la FGEE sobre el Avance del Análisis del Mercado Editorial en España incluye algunas informaciones que son, creo interesantes, y que no he visto reflejadas en los medios de comunicación.

He sido siempre bastante crítico con los datos de Comercio interior, basta con que se paseen por este blog, pero he de reconocer también que nadie hasta la fecha ha sido capaz de poner encima de la mesa una información y unos datos de más calado. Así que estos son los bueyes-datos que tenemos para arar.

Ya sé que habrá quien diga que hay una parte importante de facturación que no pasa por este estudio. En este caso, no está de más recordar que esto ocurre tanto en el digital como en el papel.

Aún con todo y en relación al papel, los datos en relación al número de ejemplares vendidos don mejores que en el 2015.  En el año 2016 se vendieron 157,23 millones de ejemplares, un 1,2% más que en 2015

Con el digital parece que no ocurre lo mismo. Aunque la cifra de negocio del formato digital ha aumentado un 1,5% que es inferior al IPC interanual, el número de ejemplares vendidos ha descendido un 2,8 %.

El número de ejemplares es siempre un dato interesante y complementario al volumen de negocio.

Si tenemos ambos datos en cuenta, cifra de negocio y número de ejemplares, podemos afirmar que hay un retroceso en el soporte digital, tanto en la cifra de negocio, donde el aparente crecimiento no llega ni siquiera al del IPC, como en el número de ejemplares vendidos que en números absolutos es inferior al año anterior, marcando así una tendencia distinta a la que parece marcar el soporte papel.

Si, además y siguiendo con la misma fuente, tomamos un poco de perspectiva abarcando más años en la evolución de la facturación podemos observar que hay, con mayor claridad todavía, una aparente tendencia al estancamiento en el crecimiento.

Comparativo Soportes 2010-2016. Elaboración propia

Resulta difícil poder mantener con estos datos la importancia del libro electrónico, su penetración relevante e, incluso, es difícil, por lo menos a mí así me lo parece, atisbar una evolución relevante a fecha de hoy.

Seguiré en próximas entradas aportando algunas otras reflexiones.

El futuro cultural del sector del libro está en las librerías

¿Os suponéis que algún medio de comunicación abriera hoy con este titular una información a la vista del adelanto de los últimos datos conocidos sobre Comercio interior?

Es cierto que como señala Manolo Bragado, aún quedan por conocer muchas cifras del sector, pero aún así, podemos jugar a la provocación.

En los mismos parece que las librerías y las cadenas de librerías se mantienen como canal principal de compra y que además, en relación a los últimos años, es el canal de venta que más crece.

Bajan, los quioscos y los supermercados, probablemente más apegados a la compra ocasional y de impulso, y sube también, aunque comparativamente menos en volumen y en porcentaje, la venta.

No comparto el optimismo que a veces el sector suele mostrar sobre la posibilidad de una ‘vuelta a cifras de facturación anteriores a la crisis’. Se ha pasado ya con claridad el tiempo de la centralidad del libro tanto en lo cualtural, el pensamiento, la formación como el entretenimiento y esta no volverá.

Pero junto a esto sigue la tesonería mayoritaria por parte de los lectores, que parece molestar a algunos porque les sigue rompiendo sus esquemas, de seguir escogiendo la librería como lugar preferente de compra y de seguir prefiriendo el papel como soporte de lectura preferente sobre todo y fundamentalmente en aquellos libros que más acercan el formato a su vertiente cultural sea la literatura, el libro infantil o juvenil y el cómic.

Es por ello por lo que me atrevo a lanzarme a la piscina y decir que el futuro del sector, en la medida en que el mismo va unido a sus lectores, se juega en las librerías y, por supuesto, también en las bibliotecas y es donde, por lo menos los ‘editores con vocación y dimensión cultural’ debería seguir poniendo la mirada y las complicidades.

Sé, no soy un ingenuo, que esto a veces no es fácil, que no todo fluye con la suficiente soltura, pero creo también, y así lo escribí ayer en facebook que…

Visto lo que está apareciendo en los medios como avance de los datos de Comercio interior del libro 2016, vistos también unos recientes datos en Francia de un estudio de GFK se me ocurre lanzar una ‘pregunta veraniega’. Si las #librerías que en número absolutos facturan más que el libro electrónico, crecen también porcentualmente más que éste y se sigue manteniendo como principal canal de venta… Mirar al futuro con sentido qué será. ¿Mirar y trabajar sobre lo que ha sido referencial y lo sigue siendo habiendo superado crisis postcrisis y dando respuesta a momentos políticos y culturales de todo tipo o mirar a aquello que se adormece? Es una pregunta lógicamente referida en exclusiva a los soportes y a los canales, no a la incidencia e importancia que ‘lo digital’ tienen en otros procesos dentro del sector incluida la creación…. Vamos que quizás tendría más sentido, lo digo por volumen de negocio, hacer un córner librero en Liber | Feria Internacional del Libro que un córner digital que tiende, además, por lo visto en el programa a responder y dar servicio intereses muy pero que muy particulares…

Dicho queda. Y bien por las librerías, con su larga historia como Espolón en Burgos que este año cumple 110, Babel en Castelló que anda en sus 25 y que ya desde sus orígenes reflexionó y se esforzó en crear discurso y práctica sobre la Librería cultural, cuyo premio se acaba de convocar de nuevo, y Odiel que acaba de nacer en Huelva.

Tres ejemplos en el tiempo al que se pueden unir otros muchos que seguro que como buenos lectores y lectoras tenemos todas en la cabeza.

No nos despistemos pues, EL FUTURO CULTURAL DEL SECTOR ESTÁ EN LAS LIBRERÍAS.

Otra mirada. III Encuentro de Librerías y Editoriales Independientes Iberoamericanas

Cálamo y Sophos se confabulan para celebrar por tercera vez Otra mirada. Encuentro de Librerías y Editoriales Independientes Iberoamericanas.

Dos librerías con libreras y libreros que son un claro referente en un modo de hacer y entender la labor de la librería.

Tendrá lugar del 11 al 13 de julio.

Me alegra mucho.

Su celebración, además en Antigua me trae, además, recuerdos del encuentro celebrado allí con libreros de América Latina y el Caribe hace 15 años.

Han transcurrido cinco años, desde la anterior edición de Otra mirada y seguro que a la hora de la reflexión se constatarán algunos cambios, pero me parece sugerente que la sesión inaugural de este tercer encuentro lleve por título “Nos debemos a los lectores”. Sin ellos nada seríamos.

Me permito acercar una foto, un trozo de la original, con 15 años ya de historia. Si ponéis atención y agudeza visual quizás seáis capaces de encontrar a uno de los organizadores de esta tercera edición, pero, con 15 años menos…

¡Feliz encuentro amigos!

Nota final.

Escribía en el número 14 de Texturas, hace 6 años Philippe Hunziker de Sophos, una de las librerías organizadoras del encuentro:

Los libreros ponemos al libro al centro de nuestro negocio, y así debería ser. Pero vale la pena recordar que la librería ha sido siempre un negocio de relaciones y de información. De contactos y de manuales para algunos libreros, de amigos y de poesía para otros, y de todo lo anterior para la mayoría de nosotros.

Hoy como nunca antes el librero de los confines puede eliminar algunas
de las tradicionales fronteras y barreras físicas que lo mantenían aislado del mundo y de su negocio. En ese sentido, somos nosotros, quizás, quienes hemos podido haber cerrado más brecha.

Las librerías en los confines de la hispanidad se enfrentan todavía a enormes obstáculos intrínsecos a su condición. Algunos de esos obstáculos encontrarán alivio en lo digital. Nuevos obstáculos surgirán de lo digital.

Ante la incertidumbre del futuro, el librero de los confines debe permanecer atento, conocer su negocio, aprovechar todo cuanto se le presente que le sea útil, recordar todo cuanto ha aprendido de siglos de tradición librera. Y seguir leyendo, en papel y en pantalla.

 

La importancia del objeto libro. Diego Moreno y Éric Vigne

Me ha resultado muy interesante la entrevista de Teresa Peces a Diego Moreno, editor de Nórdica, en Zenda libros.

Me interesa hoy poner el foco en la siguiente afirmación que es hecha por el propietario de la primera editorial española que tuvo una aplicación para el ipad y que nunca ha hecho ‘ascos’ a las nuevas tecnologías.

Dice Diego:

Nuestros libros no son libros habituales, el valor añadido de la impresión y el papel que utilizamos es muy importante y en América eso no se puede conseguir. Cuando vendes no solamente un texto, sino que vendes también una edición, el lector lo valora de veras, de hecho en América nuestros libros son un poco más caros que la media pero el lector lo valora mucho. Si utilizamos papeles normales y ediciones simplonas, bajaría mucho nuestra imagen de marca. La edición bajo demanda está muy pensada para el lector anglosajón que da mayor importancia al contenido y no tanto al continente. Yo creo que un libro bien editado aporta un plus de placer al lector. El buen vino no se bebe en un vaso de plástico, no sabe igual. En un libro, igual la experiencia de lectura está relacionada con su presencia final.

Me interesa, por un lado, la referencia que hace a la impresión bajo demanda, pensada para el lector anglosajón y que da más importancia al contenido y no tanto al continente. Recuerdo como en fechas recientes se nos ha intentado ‘colar’ por lo menos en sus titulares, la impresión del papel clave que puede jugar la impresión bajo demanda.

Me interesa el concepto que Diego maneja de ‘vender una edición’, no solamente un texto, poniendo así en valor el objeto, muy en línea en mi opinión con lo que escribe Éric Vigne en el último número de Texturas, el 32:

El objeto libro es el resultado del trabajo del editor a partir del momento en que da una existencia objetiva a un texto literario. Es un proceso que tiene lugar íntegra y exclusivamente dentro del universo literario: el editor tiene que dar con la forma material más adecuada para una escritura única y darle así el mayor eco posible. En los albores del siglo XX este desafío era esencialmente literario: en un momento en el que los procesos industriales ofrecen la posibilidad de hacer llegar estas obras a un lectorado cada vez más amplio, la alternativa entre el simbolismo, que tiende a degenerar en hermetismo para bibliófilos, y el naturalismo, que se deja tentar por los cantos de sirena del entretenimiento de una mayoría, es, a ojos de una nueva generación de editores, una trampa en la que no están dispuestos a caer.

Y me centro ahora, en el segundo comentario que hace, al señalar que ese modelo está muy pensado para el lector anglosajón, lo cual nos deja entrever que en su opinión, que comparto, existen modelos distintos, y sectores distintos en el fondo por su modo de hacer, de ver y de netender, la cultura y el objeto libro que en algunos casos sirve como mediación de la misma.

Ante un modelo anglosajón aparentemente más industrial y con menos alma tenemos también un modelo francés, como el que puede representar Antoine Gallimard que sigue afirmando: La edición es pura artesanía. Este espíritu recoge también mejor el punto 10 de las propuestas para una política cultural del que me hacía eco ayer:

Se recomienda generar y trabajar desde los tiempos y los ritmos de las personas, no influidos por valores exclusivamente económicos o por dinámicas de cumplimiento de objetivos cuantitativos (de promoción, de público, de rentabilidad…).

Y es que no todo es lo mismo ni es la primera vez que Diego pone el acento sobre en dónde se encuentra en su caso la sofisticación de su trabajo: en el papel.

 

¡Cuidado! ¿Quieren dirigir nuestras emociones aprovechando nuestras lecturas…?

El Grupo Planeta ha puesto en marcha la plataforma Oh!Libro, donde, al parecer, los usuarios pueden buscar lecturas según la valoración emocional de otros lectores.

Ya se sabe que las llamadas a las emociones y a los estados de ánimo pueden tocar el corazoncito y a veces provocar que ‘nos dejemos llevar’.

La simpleza del planteamiento hace pensar que quien ha pensado la idea y la ha puesto en práctica ha tenido una vida emocional poco intensa y rica, reduciendo las posibilidades a un ‘sota, caballo y rey’.

Si además somos capaces de ver y leer la propuesta con esta cita como trasfondo…

El objetivo de los que crean las aplicaciones es relacionar la vigilancia con la sensación de que nos cuidan. Si nuestras aplicaciones nos «cuidan», no nos centramos en aquello que toman de nosotros. En el mundo tal y como lo analizó Foucault, cuando colocas cámaras en las esquinas de las calles, deseas que la gente las vea y construyan una personalidad acostumbrada a la vigilancia. Saber que las cámaras están ahí hace que te «portes bien» tú solo. Pero en nuestro nuevo régimen de datos, el objetivo es que nadie sea consciente de que nos vigilan, o que al menos nos olvidemos de que lo hacen al cabo de un instante. Este régimen funciona mejor si una persona se siente libre para ser «ella misma».De ese modo, aportan al sistema «datos no adulterados». (Sherry Turkle; En defensa de la conversación; Ático de los libros, pag. 347)

quizás pensemos que hay una doble o triple intención bajo ese halo de ‘propuesta y bondad’. Control, simplificación del comportamiento para hacerlo más controlable e interés meramente comercial… aunque algunos nos vengan con el cuento de la cultura…

Y… la feria levantó el telón

¡Mucha mierda! desearían las gentes del teatro. Pensando además que el evento no deja de ser una determinada puesta en escena de un sector, como casi todos los de la cultura, diverso, contradictorio, con intereses muy distintos, con sus filias y fobias, amante en algunos casos del postureo escénico y en otros de la discreción, con expectativas y modelos de negocio cada uno de su padre y de su madre, pensando en los niños en unos casos, en los deportistas en otros, en la educación, la psicología, la historia, el derecho… la literatura, el cómic, la novela en su variante de colores casi de tanta amplitud como la de los gatos: negra, rosa, amarilla como alguna prensa, roja, azul pero no de Bilbao…

Todo ello si se quiere estar tendrá y tiene cabida en la feria que es, al mismo tiempo, de las vanidades y de la cultura, con minúscula, de los intereses comerciales y de las apuestas arriesgadas, de los más pequeños y de los más mayores, de las colas y de la no-firma, de lo excelso y lo chabacano… y en medio… todos los colores y grises. Incluso, superando el cromatismo de los gatos que han gustado y dejado de gustar.

En la feria, como en el sector, correrán los rumores, habrá crítica sibilina, momentos de encuentro y jolgorio, ratos de pesadez, instantes divertidos, tiempo para la reflexión o para ver pasar el tiempo y la gente…. Sol y agua, calor y brisa fresca, mañana y tarde, gente que va y quien ni aparece ni viene (la inmensa mayoría mal que nos pese), personas que repiten  y quienes saldrán espantados….

De todo habrá como en ese sector del libro en el que todo parece caber o no…

Se ha podido leer antes de empezar casi de todo, reflejando las filias y fobias según quién hablara o incluso dependiendo de por dónde soplara el viento.  Se han utilizando términos más gruesos que uno no sabe si deberían haber pasado antes por el juzgado que por los medios o es que quizás el pase primero de miedo. Hay así, quien habla de veto, humillación y práctica mafiosa... Palabras gruesas que veremos en qué quedan…

Trama editorial también está como en años anteriores en este Mercado de mayor importancia que el común, en paraje público y días señalados.

Estamos en la caseta 195 y podréis encontraros con algunos de los autores de la editorial.

Aquí os dejamos el calendario y el anuncio de sus presencia en la Feria.

Gatos y gatas, perros y perras, animales varios… Os esperamos en nuestra humilde morada y caseta.

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Viernes 26. 19-21 hrs. Juan Ignacio Macua, autor de Mi burdel y Pedro García-Ramos

 

 

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Sábado 27. 12-14. Javier Viver, autor de Aurelia Immortal

 

 

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Sábado 3. 12-14. Perroantonio JB -Josean Blanco, autor de Te voy a hacer una autocrítica

 

 

TM_22_Rius-700x700

 

Sábado 10. 12-14. Elena Rius – Tonia De Miquel Serra, autora de El síndrome del lector

 

 

 

 

Y… lo dicho al principio, ¡Mucha mierda! buen rollito. A a vivir que son dos días y ya todos nos conocemos.