Cultura. Poniendo en juego la materia gris

Desde la Consejería de Cultura y sobre todo para que los que acabamos de aterrizar se ha tenido la idea que hasta la fecha está resultando de montar unas ‘Jornadas de inmersión’ que nos permita tener a todos una primera visión de pájaro de toda la Consejería y nos ayude a empezar a manejarnos con algunas herramientas prácticas.

Cada jefe de servicio va poniendo su conocimiento al servicio de los demás con sus formas y modos de expresión.

Reconozco que hoy ha habido algunas frases que me han resultado sugerentes y que sobrepasan el aspecto más técnico en el que nos toca sumergirnos.

Punto y aparte ha merecido en mi opinión la intervención sobre todo el tema presupuestario que ha resultado no sólo interesante sino clarificador y que ha sido expuesto de manera magistral por la persona encargada de ‘cuadrarnos las cuentas’.

Dejo a continuación algunas pequeñas gotas de sabiduría que han ido cayendo a lo largo de la mañana y que hemos procurado recoger para que no se pierdan.

– Hay muchas cosas que cambian. Es bueno decirlo para mejorar siempre.

– Arriesguémonos a comentar y proponer.

– Legislar poco, austeramente, pero constantemente,

– La digitalización supone un vuelco en la manera de trabajar y gestionar.

– Cuatro ojos ven más que dos y veinticuatro ya ven la leche.

– El ‘¡Deja. Ya te lo haré yo!’ no funciona nunca.

– El que insiste gana.

– Si se impone algo no funciona.

Aquí, de nuevo en Cantabria, en una tarde soleada y silenciosa mequedo rumiando….

Políticos y transparencia informacional

Suelo desayunar casi todos los domingos que me levanto pronto y sin despertador en el mismo sitio a la espera  en ocasiones de que el resto de la familia vaya también desperezándose y por retomar, todo sea dicho, uno de los actos convertido en costumbre que más me agrada: desayunar con la prensa fuera de casa y con tiempo por delante.

El sitio a esas horas, 10 de la mañana o incluso antes, suele estar tranquilo y las cuatro mesas de la zona rara vez se llenan.

El 1 de mayo ya se produjo una excepción y la cafetería estaba a reventar.

Hoy, con motivo de la presencia en BIlbao de la ‘caravana informativa‘ que quiere animarnos al voto en las elecciones europeas se encontraban en las cercanías 2 políticos con su séquito de prensa además de los medios que esperaban fuera a que llegara la hora pactada y algún asesor.

Curiosa la conversación que al darse en un lugar público y en un tono de voz perfectamente audible supongo que muestra que no tenían ningún afán en que no se supiera nada de lo que decían.

De la misma algunas conclusiones que he sacado nuevas y otras que he confirmado.

1. Quien marca  la agenda es el responsable de medios. Él dice al político, en este caso a los dos quién habla primero de qué habla cada uno, cuál debe ser el tono de las contestaciones.

2.  Algunos políticos no leen la prensa los domingos hasta después de las 12:00. Les vale el resumen que les hace su jefe de prensa.

3. Algunos políticos confían en que Facebook va a ser una herramienta novedosa en la elecciones europeas, por lo menos para la campaña que esa persona piensa desarrollar.

4. Algún dirigente políticos le encanta empaparse de las televisiones estatales, sobre todo de los ‘programas de corazón’ de fin de semana para tener algo de qué hablar los lunes que no sea de política. Si no lo escucho, visto el persoaje, no lo creo.

5. Alguna de las personas candidatas no tiene todavía claro si sale cómo va a estar más cómoda en bruselas. Duda entre el hotel y el alquiler. Los asesores tampoco parecían tenerlo muy claro.

6. Algunos responsables de comunicación no le agrada que le den la ‘badana’ en los medios. Así que en cuanto escucha, lee o ve algo que no le gusta o agrada demuestra una cierta tendencia a tirar de teléfono.

7. Algunos políticos tienen todavía dudas sobre si el nuevo Gobierno Vasco se constituirá el viernes o el sábado. Se inclinan por pensar que será el viernes y que ese mismo día habrá ya un primer Consejo de Gobierno.

… Podríamos seguir.

Al lado un grupo de asturianos con una lectura también curiosa de los datos de prensa: si El País dice que el PP le lleva a PSOE 1,2 puntos la diferencia real son 10 puntos.

La caravana, por lo que he podido entrever todo un éxito. En 90 minutos han subido al autobús como una docena de personas con una media de edad superior a los 55 años.

A los políticos no les acababa de gustar el montaje. ¡Perdón! A uno de sus asesores. Lo deben haber preparado unos alemanes y nos debe costar a los europeos algo así como 12 millones de euros.

Ellos encantados con las declaraciones que iban a hacer porque sólo iban a competir con el deporte de cara al lunes.

Todo sea por la trasparencia informacional que parece poco a poco se va asentando y hace que ellos y ellas hablen en un volumen comunicacional con su entorno.

Ahorrar gastando

Después de haberlo leído ya hace algún mes voy pasando a mis notas algunas de las sugerentes ideas que para los inexpertos en marketing aportan Víctor Gil y Felipe Romero en Crossumer.

Me encuentro entre ellas con uan ‘profecía incumplida’.

Se dice en la página 58 en el primer párrafo:

Como bien apunta Lipotevsky, el modelo económico actual ha logrado superar con éxito esa etapa en la que emergieron con fuerza los discursos anticonsumo. Nadie en sus cabales se atrevería a publicar un libro que incitara a ahorrar dejando de consumir cosas que no se necesitan.

Fin de la cita.

Ocurre que sí se ha publicado sobre el tema y pienso que dentro de los cabales del autor Nicolas Ridoux. Actualización: llego a través de los paradigmáticos a una nueva publicación cuyo título, además, megusta: Pequeño tratado del decrecimiento sereno de Serge Latouche.

En el fondo el que existan ambas posibilidades el no y el sí puede depender de la ‘flexibilidad cognitiva’ que los propios autores señalan en la página 52 (capacidad de representar el conocimiento desde diferentes perspectivas conceptuales).

Como a veces no podemos ‘llegar a todo’ y somos situacionistas en nuestros análisis a veces las afirmaciones del todo o nada… nos juegan ‘malas pasadas’.

¡Balones fuera!

Cada vez que el sector presenta unos datos incurre en el mecanismo más común en nuestra sociedad ¡balones fuera!

Nos movemos siempre o entre la maravilla de los datos: más público en las ferias, más ventas, aumento de la balanza de comercio exterior, aumento del número de títulos, mayor producción de ejemplares, mayor peso en el PIB…. que siempre tiene unos estupendos responsables para la medalla: el sector y sus instituciones, pero….

¡Ay cuando los datos se tuercen!

Entonces utilizamos la técnica del mimetismo político: la culpa es de otro o de la situación ‘estructural’.

El último ejemplo: los datos de hábitos de lectura en Extremadura: Hay un bajo índice de lectura porque hay un alto índice de población rural.

Los constructores deben estar ya frotándose las manos para proceder a llevar a cabo la emigración campo-ciudad con el fin de que mejoren los hábitos lectores de la población.

¿Quién decía que el sector del libro y la lectura no apoyaba para buscar soluciones a la crisis?

Gestionando el exceso de información

Me ha llamado la atención una noticia que aparece hoy en El País: la SER da pistas para el tiempo libre.

El porqué una información o noticia puede en un momento despertar algo en nosotros y en otro distinto puede pasar prácticamente desapercibida es algo que me sigue llamando la atención.

No es eso lo que hoy me interesa sino algunos párrafos que incluye la noticia como el que sigue: ayudar a los oyentes a encontrar propuestas y destinos atractivos.

Esta parece ser la finalidad del programa.

Aquí, en el ‘tiempo libre’, como en otros sectores parece que el exceso de oferta genera necesidad de selección. Un poco más adelante en la noticia se nos habla de ‘ayudar a elegir’.

Parece pues que lo mucho, el exceso genera desorientación. Y vuelvo a recoger algunos interrogantes y dudas sobre un modelo basado en el exceso, no sólo el turismo lógicamente, sino el modelo social en su conjunto.

Tres pinceladas reflexivas.

Millones de personas se han lanzado a crear sus “memorias compartidas”, espacios en la red en la que comentan sus vidas, sus opiniones, sus descubrimientos, etc. Pero me pregunto si esto es un avance o, más bien, un nuevo descalabro de la infoxicación (de exceso de información). ¿Tenemos capacidad para absorber la información que se produce y, peor, podemos derivar esta aparente riqueza informacional en una forma inteligente de descubrir oportunidades que generen nuevo valor? ¿Tenemos los instrumentos, y las capacidades, para convertir esa exhaustividad en conocimiento relevante? (Alfons Cornella; Homo Next en If 47 pag. 18)

Como señala Thomas Hylland Eriksen, la mayoría de los aspectos de la vida y los artefactos que se ocupan de ellos se multiplican exponencialmente. Todo crecimiento exponencial llega necesariamente a un punto en el que la oferta excede la capacidad de demanda genuina o forzada. La mayoría de las veces, ese punto llega antes que otro todavía más dramático: el momento en que se alcanza el límite natural de abastecimiento. Estas tendencias patológicas (y sobre todo de despilfarro innecesario) del crecimiento exponencial de la producción de bienes y servicios podrían ser diagnosticadas a tiempo –vale decir, reconocidas por lo que son, e incluso inspirar medidas curativas o preventivas- si no fuera por la existencia de otro fenómeno de crecimiento exponencial que desemboca en un exceso de información. (Zygmunt Bauman; Vida de consumo; FCE; pag. 60-61)

No tiene sentido editar tantos libros. Los libros malos o mediocres censuran a los buenos. El exceso de oferta crea una desconfianza en la demanda, porque confunde. Hay que formar para elegir mejor. No estaría de más recordarnos que es inadmisible editar libros que no se han leído. No es ni rentable ni culturalmente sano. Sería óptimo que los aprendices de editor – antes de ser editores, esto es, antes de tener en sus manos ese enorme poder de decisión entre lo que está bien y lo que está mal- trabajaran en una librería. Sería muy beneficioso para el sector. (Jordi Nadal y Paco García; Libros o velocidad; Fondo de Cultura Económica, pag. 40)

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Empresa, ritmo y diferencias

Una cultura empresarial moderna debe atender la diversidad de ritmos. “Los árabes, por ejemplo, tienen otros tiempos. A veces no dan una respuesta inmediata y la otra parte se precipita. Pensamos que es una pérdida de tiempo tomarse tres o cuatro cafés, pero en otras culturas se ve necesario para analizar qué persona se tiene enfrente”. (Celia Anca en El País)

Libro verde. Derechos de autor en la economía del conocimiento

Fue publicado hace medio año y las prisas y la inmediatez de otras reflexiones o noticias en las que a menudo uno se encuentra enfrascado acaba escondiendo a veces algún documento con interés evidente como éste en medio de la prisa.

La reflexión y los interrogantes abiertos para los cuales se solicitaba colaboración hasta finales de noviembre del año pasado deberán dar lugar a un documento probablemente más afinado.