Ménades abre mañana sus puertas en Pamplona

Unas vienen… cuando otras se van.

En el local que hasta hace pocas fechas ocupó la librería Auzolan en la calle pamplonesa de San Gregorio abrirá mañana sus puertas un nuevo proyecto lector y librero. Ménades.

Y digo lector porque entre las ideas que manejan es la puesta en marcha en el espacio de tres clubs de lectura.

Pilar Escalada Díez y Marta Martínez Carro son las muñidoras de este proyecto y en Trama editorial, gorro editorial que me pongo en este momento, estamos encantados con que una de las primeras actividades, este miércoles que viene, a las 19:30 sea la presentación del libro de Cristian Vázquez, Contra la arrogancia de los que leen.

¿Su objetivo? Hacer militancia cultural.

Seguro que en ese camino, nos encontramos y nos cruzamos.

¡Abrazo y larga vida!

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España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2017. Algunas reflexiones. 5. Facturación por canales

Ya hemos visto que la facturación no sólo sigue estancada, sino en involución.

Presento ahora, y también en una serie que va desde el año 2001, datos relacionados a la evolución de la cifra de facturación por canales, el porcentaje que supone cada uno de ellos y cuál debería haber sido la evolución teniendo en cuenta el IPC acumulado.

El dato que más me interesa a título personal es la evolución de las librerías. Como veremos a continuación veremos que es imposible mantener un tejido librero similar al del año 2001 porque la facturación teniendo en cuenta el IPC ha sufrido un severo descenso. Es por ello que pienso que una de las primeras líneas de trabajo si se piensa en desde una clave política sigue pasando por afrontar en serio el debate sobre cuál debe ser, de cara a una sostenibilidad real, el tamaño real de un sector librero independiente.

Presentamos hoy como primer acercamiento el porcentaje que en cada uno de los casos tienen los canales o las formas de comercialización.

Evolución de la facturación absoluta por canales.

La cifra total de la facturación de librerías y cadenas, sin tener en cuenta la subida del IPC es prácticamente igual a la del año 2001. 1.224 millones de euros. El dato importante es que las librerías han descendido 124 millones que es lo que han subido las cadenas de librerías.

De hecho, entre lo que podríamos considerar canales con un peso significativo son ls cadenas de librerías y las ventas directas por parte de los editores a empresas e instituciones las únicas que aumentan su volumen de facturación.

Si aplicamos sobre los canales de comercialización el factor corrector de aumento del IPC (38,2), la diferencia entre lo que los mismos facturan y lo que deberían facturar realmente para mantener un peso equivalente al año 2001, estos serían los resultados en números.

Las librerías deberían facturar 1.295 millones y facturan 813 millones. Es decir han perdido por el camino un tercio de la cifra de negocio o si lo prefieren 481 millones de euros. No es por lo tanto de extrañar el descenso del número de librerías. Es una consecuencia lógica de la pérdida de facturación.

Esto no ocurre en cambio con las cadenas de librerías que han crecido del año 2001 al 2017 por encima del IPC. Y así, si las cadenas sobre la venta total en librerías, suponían en el 2001 un 23%, su porcentaje actualmente se sitúa en en 33%.

Veamos ahora la evolución del peso porcentual de los canales.

  1. Las cadenas de librerías y la venta a empresa e instituciones son las que en relación a 2001 son las que han aumentado claramente su peso porcentual. En torno a 7 puntos
  2. Las librerías mantienen una posición relativamente estable al igual que los hipermercados.
  3. Las librerías aún con todo siguen siendo con diferencia el principal canal de comercialización. Duplica en volumen al siguiente que son las cadenas de librerías y entre ambos suponen más del 52% de la facturación, cuando en el 2001 eran el 47%. Este aumento de peso porcentual, en cualquier caso es debido al aumento de peso de las cadenas.

Quedan algunas preguntas en el aire que creo siguen siendo claves a la hora de pensar en una acción política integral de cara a las librerías.

  • Antes de plantear cualquier otra medida que se convertiría en un mero parche, con estas cifras de facturación cuál debería ser el mapa de librerías que puede ser sostenible.
  • Con qué otros productos y/u otros negocios se deberían plantear posibles encuentros o sinergias, como ya se hace en algunos casos, para poder afianzar una sostenibilidad de proyectos.
  • ¿A partir de qué cifra de negocio se debería plantear, en una visión red, que un punto de venta está detrayendo recursos para la sostenibilidad de otro punto de venta y que quizás la unión de los dos con el ahorro de costes estructurales que podría suponer aseguraría el mantenimiento de los puestos de trabajo?.

Librería Hyperión en Xalapa

Las redes ofrecen a veces esa maravillosa posibilidad de contactar con personas, proyectos que hasta ahora te eran desconocidos.

Algo de esto me ha ocurrido con Claudia Bautista Monroy y su proyecto en Xalapa-México, la librería Hyperión.

Aquí os dejo un vídeo explicativo del proyecto librero. Mientras tanto seguiremos en contacto, intercambiando, enriqueciéndonos y viendo cómo podemos buscar lazos comunes.

Librería Hyperión, Xalapa. from CINEMAMODE on Vimeo.

Un libro no se parece a ninguna otra propuesta cultural. Valeria Bergalli

Muy interesante la entrevista que Javier Blánquez le ha hecho a Valeria Bergalli, editora de Minúscula. Os recomiendo leerla entera.

Yo dejo, por aquí, mis subrayados particulares:

  • Familia y lectura… “De la parte materna me vino el gusto por la buena literatura, a leer por placer, y por la parte de mi padre, que era profesor universitario, todo lo relacionado con la reflexión, el conocimiento y el aprendizaje”.
  • Sobre el boom de las pequeñas editoriales….  En 1999…el futuro ya estaba dibujado, y había un espacio para este tipo de propuestas.
  • Sobre el espacio, los huecos que ocupan las editoriales independientes… Sí, yo nunca hablo de márgenes. Las editoriales independientes no somos marginales, sino que nos insertamos en los resquicios abiertos que dejan otras. La gran concentración editorial había creado una cierta uniformidad en las librerías, estaban compitiendo entre ellas por otra porción grande del mercado. Ahí es donde quedaban algunos espacios libres para libros que los lectores con inquietudes también demandaban, y había la opción de detectar propuestas que se escapaban a esa uniformidad y sensación de saturación. Ahí aparecimos nosotros. El librero Paco Puche hablaba ya en su momento de esos resquicios como huecos. Escribió en su Un librero en apuros (pag. 36)La idea de este teorema surge de un comentario de J.L. Sampedro, que venía a decir que cuanto más grandes sean las esferas, más huecos dejan entre ellas, y que pretendía dar esperanzas a los pequeños frente a las multinacionales.
  • La diferencia entre el ser (lector) y el tener (libros). La gente que lee es poca, o nos parece que es muy poca. Hay una gran diferencia entre leer los libros y tenerlos cerca.
  • La vida sigue igual… Yo diría que, a pesar de todos los cambios que ha habido, eso no ha cambiado: siempre ha habido mucha gente que no lee nunca, una pequeña cantidad de gente que lee mucho y compra mucho, y una zona gris muy amplia de gente que se apunta a leer cuando hay un libro de moda. Entre la gente que lee mucho y visita semanalmente las librerías, no detecto muchos cambios con respecto a cuando empecé. El núcleo duro exigente sigue ahí, ese que va a lo que le interesa y al que el márketing le importa un rábano.
  • Carrera de largo recorrido. Eso nos da seguridad y reafirma lo que dices, que es el fondo editorial lo que, a la larga, otorga esa confianza y esa personalidad. Son libros que la gente ha leído, que han generado un entusiasmo, y unos lectores se los recomiendan a otros lectores, y además te crea una identidad como editorialEs una suerte que un libro no desaparezca de circulación y los libreros lo sigan recomendando.
  • Librería de fondo. La librería es el hilo del que tú tiras y te salen cosas que no conocías, y para eso el fondo tiene que ser rico. Creo que ese es el mejor modelo de librería. Lo que no sé es si se puede hacer a escala más pequeña, y me da miedo que pueda desaparecer.
  • El papel clave de la traducción. Sin la traducción, no existiría la literatura universal, que es algo muy distinto a la literatura internacional. Tiene mucho que ver con la circulación del conocimiento, el verdadero intercambio cultural entre pueblos. Sin la traducción, todo esto no existiría, viviríamos encerrados en la isla de nuestra propia lengua.
  • La ciudad en la construcción europea.  Otra cosa que me interesa muchísimo es cómo piensan el espacio urbano. La idea de Europa que más me interesa es la que tiene que ver con las ciudades.
  • El fascismo del exceso y la velocidadEl exceso de libros nuevos perjudica al lector, porque el volumen de lanzamientos no está organizado acorde con lo que serían los tiempos de lectura real. Un libro no se parece a ninguna otra propuesta cultural, tiene un ritmo más lento, y lleva un tiempo hasta que un lector puede hacerlo suyo. La mejor manera para que un libro circule mucho y bien, más allá de que aparezca en los medios de comunicación o reciba buenas críticas, es que los lectores se lo recomienden entre sí.

Me interesa esta reflexión sobre el volumen de publicaciones y el ritmo de la lectura. Termino con una cita, no de Valeria en este caso, sino de Judy Wacjman en su libro Esclavos del tiempo y pienso en quiénes quieren vendernos nuevos ‘modelos de lectura’ adaptados, en teoría, a ese ajetreo, a ese status, a esa clase pudiente ‘ajetreada’, aparentemente ocupada…

Quizás los discursos culturales que dan valor a las vidas llenas de acción, junto con los elevados niveles de consumo, tengan la culpa del vertiginoso ascenso de la percepción de sentirse ajetreado. De hecho, ese ajetreo puede traducirse no sólo en estrés, sino, para algunos, en la sensación de una mayor felicidad o satisfacción vital derivada de la energía positiva ligada a los estados de excitación. Tal enfoque reformula la discusión en torno a la correlación socioeconómica de la falta de tiempo en un debate sobre las manifestaciones y consecuencias del ajetreo. «Mientras que el concpeto de falta de tiempo tiene connotaciones negativas, ajetreo es a lo sumo neutro, y de hecho puede comportar las connotaciones positivas propias de ajetreo como antónimo de ociosidad» (Oriel Sulliva en Time&Society, 17, nº 1, 2008, pag. 10). Entonces, ¿ha adquirido la noción de ajetreo un nuevo significado positivo en nuestra cultura? ¿Es el ajetreo un símbolo de estatus para quienes disponen de mayor capital social? En un fascinante argumento, Jonatahn Gershuny afirma que, mientras que hace un siglo quienes tenían un mayor nivel de ingresos se definían por su tiempo libre, hoy, en una inversión cde la clásica Teoría de la clase ociosa de Thorstein Veblen, se otorga mayor prestigio a quienes presentan largas jornadas y están más ajetreados en su trabajo… Parte de la resolución de la paradoja de la falta de tiempo consiste en el hecho de que actualmente es el ajetreo, y ya no el ocio, el que ocupa el «lugar de honor». (Judy Wajcman; Esclavos del tiempo. Vidas aceleradas en la era del capitalismo digital; Paidós, pag. 109-110)

Más de 1700 librerías en el mapeado de librerías de España

Si en agosto había localizado 1134 librerías, a fecha de hoy son ya 1746 las librerías localizadas, de las cuales…

  • 271 de color Naranja: segunda mano, antiguo, saldo, ocasión…
  • 1068 de color Azul: librería normalmente de capital familiar, personal o de pocos socios y en muchas ocasiones manteniendo una relación con una entidad bancaria. Se dedica al libro de nuevo.
  • 327 de color Negro: Grandes superficies, cadenas….
  • 80 de color Rojo:librerías institucionales, museos…

Agradezco tanto los comentarios que he recibido en este tiempo como algunas sugerencias de clasificación. Todas las nuevas sugerencias serán bien recibidas y además en algunos casos me ahorrarán el trabajo de constatación sobre la existencia de la librería.

Tengo localizadas en torno a 2.600 direcciones más, pero en cada comprobación van surgiendo las sorpresas de cierres, reubicaciones y demás. Así que sigo yendo con calma y disfrutando del proceso.

Dentro de tres meses volveré a dar noticias sobre el mismo.

 

Las librerías como espacio de referencia ciudadano

La llibreria 22 anda celebrando sus cuarenta años de vida.

Por dicho motivo Josep Maria Fonalleras ha escrito un artículo en El Periódico en el que escribe entre otras cosas:

La 22, en cambio, en estos días de baches, de desapariciones y emergencias, sigue siendo un punto de encuentro. Digo esto porque, lejos de los ditirambos, los elogios a las librerías como templos, como refugios, como lugar de reflexión ensimismada para los eremitas, la característica más destacada de la 22 (y de unas cuantas más) es establecerse como un espacio de referencia ciudadano. 

Me interesa y me gusta ese acento de la librería como espacio de referencia ciudadano.

Es algo que en ocasiones pone nervioso y no gusta a quienes tienen puesta su vista miope en gran medida en el mero producto y sus evoluciones perdiendo de vista la importancia de los contextos que dan significado y en el que algunas librerías hacen y juegan un claro papel como es el caso de La 22.

En una línea parecida escribía también Christian Thorel:

La librería no ha abandonado su combate desde los años de la guerra del precio fijo. Es importante reafirmarnos en nuestra determinación por hacer de ella un actor cultural y político de la ciudad tanto como una empresa comercial. Estrechamos vínculos con teatros, cines, bibliotecas y editores de la ciudad. (Christian Thorel; Tocar, dudar, hojear. La librería Ombres Blanches; Trama editorial, pag. 71-72)

Y se recogía una visión parecida hablando de Montse de +Bernat recientemente en La Vanguardia…

La librería de Montse se ha convertido en un centro cultural y vecinal, un punto de encuentro. Quedó demostrado hace unos años cuando cerró el sex shop de la puerta del al lado. Clientes y amigos de la librería arrimaron el hombro para hacerse con él, y, como dice Montse, “por primera vez, que yo sepa, un negocio cultural se impuso a un negocio de sexo”

Ni consumidores, ni sólo lectores, ciudadanos.