Muere Eduard Miralles, un sabio de la gestión cultural. Xavi Fina

Este texto de Xavier Fina se ha publicado hoy en catalán en Ara.

Me he tomado la libertad de traducirlo al castellano con la ‘ayuda’ de google y de incluir al final enlaces a algunos textos de Eduard.

Muere Eduard Miralles, un sabio de la gestión cultural. Xavi Fina

De manera repentina y prematura, el miércoles nos dejó Eduard Miralles y Ventimilla. Subrayo el segundo apellido ya que este era uno de sus signos de identidad: nombrar todos con el segundo apellido incluido. En este detalle sin mucha importancia se mostraba su gran memoria y una mirada irónica.

Nacido en Barcelona en 1961, inició la carrera como gestor cultural en el Ajuntament de Barcelona, ​​donde contribuyó a la puesta en marcha de la red de centros cívicos. Este interés por la cultura de proximidad, por la cultura en los barrios, por la cultura popular, lo acompañó toda la vida, y siempre reivindicó su valor y una mayor atención a las políticas culturales.

El grueso de su carrera fue en la Diputación de Barcelona. Formó parte del equipo fundador del CERC (Centro de Estudios y Recursos Culturales), que dirigió de 1996 a 2004 y donde varias generaciones de gestores culturales no sólo aprendieron esta profesión sino que descubrieron su existencia. No es ninguna exageración decir que -como concepto más o menos preciso- la gestión cultural en nuestro país se creó en el CERC.

Miralles y Ventimilla era brillante intelectualmente y amante de las palabras bien dichas. Un maestro que ayudaba a pensar. Con un punto provocador -que no efectista- y lúcido a la hora de encontrar paradojas y contradicciones en las verdades dominantes.

Un maestro querido. Porque, con pose socarrona, transmitía bondad y generosidad. Estos días, muchos discípulos y compañeros así lo han recordado. Desde diferentes lugares de Cataluña. Pero también desde el País Vasco, Valencia, Castilla, Aragón, Andalucía … Y México, Argentina y Colombia. Esto también explica su talante: las complicidades y amistades que tejió en tantos lugares. Mantengámoslas y leamos sus textos. Este es su legado y este debe ser nuestro homenaje.

Algunos textos de Eduard:

 

Adeu Eduard Miralles Agur

Coincidí con Eduard por última vez en mayo, en Bilbao, con motivo de la TEH 85 Conference que él inauguró.

Comimos, conversamos, acompañados de gente que le conocía más de cerca y con muchas años de relación entre ellos y asistimos a la conferencia.

Conversamos con unas cervezas después de la misma, comprobando cómo hay personas que como él a su alrededor tejen hilos de confianza y relación.

Hoy, a lo largo de la mañana, he recibido la noticia de su muerte.

Un palo para todo el sector ‘veterano’ de la cultura y la intervención cultural.

https://platform.twitter.com/widgets.js

https://platform.twitter.com/widgets.js

 

Mientras… Faustino Guerau

Una sencilla y agradable comida.

Una buena conversación.

Un libro que vuelve. Necesito comprobar una cita que ahora no encuentro. Pero, en el hojeo del mismo, me reencuentro con un texto de 1979 que sigue manteniendo su validez y su sentido.

Los hilos de las conversaciones, a veces son caprichosos.

Aunque el mundo actual desoriente y amenace con su revolución científico-técnica (manipulada por la clase dominante) y las consecuencias ideológicas y prácticas que de ella derivan, no es conveniente que nos convirtamos en unos ácratas desorientados, sumergidos en sentimientos oceánicos de importencia, de absurdo, de pánico y horror cósmico…

Mientras las grandes potencias planifican los viajes interplanetarios y la estancia de las élites viajeras en hoteles estelares, más allá de la tierra, nosotros podemos coger el tren de cercanías, apearnos en la pequeña estación del pueblo, e ir a cultivar el huerto que rodea la casa de fin de semana, levantada a pulso con nuestras manos o con las letras pacientemente pagadas durante años.

Mientras las grandes potencias y las clases dominantes luchan por modificar la correlación de fuerzas internacionales para aterrorizar a la humanidad y meterla en su puño, nosotros podemos seguir confiando en la vida, que es más poderosa que los cerebros megalómanos, y podemos mejorar nuestra convivencia cotidiana, nuestra relación de amistad, la biografía familiar, la presencia vecinal en nuestro barrio.

 Mientras los cerebros electrónicos congelan el mundo, nosotros podemos continuar sintiendo que la sangre corre por nuestras venas, que el corazón sigue latiendo, que la salud o enfermedad nos acarician o amenazan, que la vida de nuestros seres queridos se acaba (y va a continuar para siempre en el fondo del alma), que la vida tiene alegrías y penas que la convierten en una aventura digna de ser vivida.

Mientras las grandes cadenas de información manipulan los datos para manejar a la humanidad ideológicamente, nosotros podemos seguir avlorando las conversaciones amistosas, las tertulias, las largas veladas de los sábados, después del trabajo de la semana.

Mientras los grandes monopolios hacen sus cálculos despojadores de la humanidad, nosotros podemos seguir haciendo la cuenta de la vieja para ver si llegamos a fin de mes y podemos ahorrar un poco para comprar un traje nuevo o hacer vacaciones cuando termine el curso…

Todo esto que acabo de decir, puede constituir una terrible alienación, un espíritu pequeño burgués, pretendido explícitamente por la ideología dominante, pero puede significar también un espléndido desafío a los manipuladores de la humanidad, esa especie de monstruos de rostro maquillado y alma necrófila que saludan y hablan desde cien micrófonos porque su voz es demasiado débil para poder aplastar la intimidad humana. Depende de la postura que uno adopte ante el mundo y sus avances científico-técnicos.

Para que nuestra actitud sea desafío y no dominación, han de cumplirse varias exigencias:

  • No se ha de disociar la vida privada de la pública. Lo que aquí se sugiere es valor para estar “por encima de…” no “al margen de” la vida pública.
  • No se ha de vivir asfixiado en lo cotidiano, ni evadido de lo que ocurre en el mundo. Nuestra casa ha de tener amplias ventanas para ver cotidianamente todo lo que ocurre: prensa, radio, televisión, revistas con análisis internacionales bien seleccionados…
  • No se ha de ser insensible a la problemática real del mundo: el peligro de guerra nuclear, de tecnificación alienante, de invasión de la propia intimidad a través de la cibernética, de la contaminación ambiental… han de conmocionar nuestra individualidad, hallar eco emocional en nuestro cuerpo; pero nos ha de quedar un reducto insobornable capaz de tomar distancia ante estas situaciones-límite sociales. (Faustino Guerau; La vida pedagógica; Roselló Impresións; pa. 29-30)

Y un hueso de cereza se cruzó en nuestro camino…

– La vida no es más rica por aglutinar un mayor número de experiencias, sino por el modo en que las vivimos. (Fernando Trías; El tiempo como bien escaso; El País Semanal)

Me hizo ilusión y me causó una agradable sorpresa un correo que ya hace poco más de una semana me mandó mi amiga Sandra con quien comparto un proyecto-ilusión, con más gente también, que todos esperamos que acabe llegando a buen puerto. En todo caso, en el mientrastanto del avance del mismo nos divertimos, conversamos, pensamos, comemos y disfrutamos de buena tertulia.

Me escribía casi extrañada de que llevara unos cuantos días sin escribir en el blog. Y se preocupaba por si ese hecho era debido a algún motivo de salud.

La tranquilicé y le contesté informándole que la razón en aquel momento era una semana atareada entra Madrid, Valencia y Barcelona con poco tiempo para encontrar el hueco que permitiera escribir con un poquito de calma.

El proyecto Libelista me mantuvo ocupado.

Por cierto, quiero aprovechar la ocasión para agradecer las conversaciones mantenidas con librerías tanto en Madrid, Valencia como en Barcelona.

Ahora sí Sandra. Ahora es posible que escriba menos durante quizás un par de meses, porque un hueso de cereza se cruzó en nuestro camino. En el suyo y en el nuestro. Iremos viendo…

Así que ahora jugaremos a las dos oficinas

mientras vuelvo y paso mucho más tiempo en la casa donde viví hasta los 18 y donde lo vivido se vuelve a hacer presente.

Pender de un hilo

La vida es también frágil.

Pasa uno un rato de la tarde escuchando las sugerentes reflexiones sobre la vida y la literatura de Luisa Etxenike, César Coca y Pedro Ugarte con motivo de la última novela, Absoluta presencia y al poco de salir del acto, mientras tomo un vino y charlo me entero que de nuevo la vida de L cuelga de un fino hilo…

Nadie parece todavía explicarse cómo es capaz de aferrarse en su debilidad a algo al mismo tiempo tan débil y seguir tejiendo vida…

Este hecho, como ayer se hablaba, para nada cambia la cotidianidad vital del resto de la humanidad, de la mayoría de los otros.

Quizás madurar es aceptar también la irrelevancia vital para casi todos…

Espero que por ahora el hilo no se rompa…

Ya ves lo ingenuos que somos. Tendemos a creer que los asuntos propios, los verdaderos, son acontecimientos de relevancia mundial. (Sandor Márai; La mujer justa; Salamandra, pag. 32)

Mañana este blog cumplirá, si nadie lo impide, 14 años… y yo con él.

Pensando que los años de los blogs podríamos calcularlos como, por ejemplo, los de los perros, le podríamos echar una edad aproximada de 98.

De hecho a lo largo de estos años, además de mudarme varias veces de casa, conservando incluso todavía la casa original que hace poco alguien quería comprarme, he visto fenecer y pasar a mejor vida blogs de muchos amigos y amigas y, también, ver como algunos otros, quizás por el peso de la edad, van avanzando más lentamente.

He conocido también nacimientos e incluso intentos que no llegaron más allá del primer día.

¡De todo!

Personalmente, es donde me sigo sintiendo más cómodo.

Me atrevo, sin más a invitaros a que compartáis o me hagáis llegar, por ejemplo a través de este formulario,  lo que os gusta, lo que os disgusta, desde cuándo lo seguís y demás cosillas que valgan para el archivo histórico.

Prometo que mañana intentaré publicar las miles de respuestas que recibiré 😉

Lo que sí aseguro es que celebraré el aniversario con Manuel que ha tenido la delicadeza y gentileza de acercarse a Bilbao al verme ya tan achaco con tantos años de blog a mis espaldas.

Sed felices.

Todo esto empezó así y a saber cómo y cuándo terminará.

Mientras tanto he intentado disfrutar del camino.

Fallece Carlos Simó

Es posible que para muchas de las personas llegadas en los últimos años al sector del libro su nombre no les diga nada o poco.

Ha fallecido en Bilbao Carlos Simó que fue hace ya unos cuantos años presidente de FANDE de 1997 a 2012. En aquellos años jugó un papel importante en distensionar y hacer más habitables y humanas las relaciones entre los distintos sectores.

Hoy y aquí mi recuerdo con cariño.