La tres catorce, libros inmortales. En Mi petit Madrid

Tengo amigas y amigos en el proyecto de La tres catorce.

Sigo lo que hacen. Sugiero alguna vez y les doy bolilla. Lo siento como mío porque son parte importante de mi vida y La tres catorce es parte de su contexto vital.

Así que me ha encantado el reportaje cariñoso que Sol Alonso les ha hecho en Mi petit Madrid que, por cierto, me ha descubierto o puesto en la pista en alguna otra ocasión de librerías y proyectos sugerentes.

El texto empieza así:

El significado de la expresión “Hacer la 13 / 14” no tiene nada de halagüeño. Es una manera de expresar el fraude inmerecido, el engaño por sorpresa que nos impide reaccionar de puro enojo. Lo vivieron cuatro amigos a punto de pasar por un trance semejante, que al salir airosos finalmente, cambiaron la expresión para dar nombre a su negocio de libros de segundas o terceras manos. ¿Hay algo más inmortal que la letra impresa?

El local era perfecto y en su holgado escaparate figuraba un letrero con el teléfono del alquilador. Zona animada y comercial, ambiente de barrio y la frecuentadísima calle de Ponzano a la vuelta de la primera esquina. Paloma Tortajada, periodista, Manuel O. y Jorge Portland, editores, junto a la escritora mejicana Alejandra Díaz Ortiz (de izquierda a derecha, en la ilustración), acudieron a la cita con el alquilador de aquel espacio perfecto para sus planes: “Fue todo bastante extraño, porque apenas nos vio nos entregó las llaves. Tan apresurado todo que nos dijimos: “¿Nos estará haciendo la trece catorce?”, recuerda Alejandra. El trato se cerró mejor que bien, y desafiando conjuros, decidieron llamar La Tres Catorce a su incipiente negocio, mucho más cerca de  Pi, ese afamado número que viene fascinando a los matemáticos desde el año 2000 antes de Cristo.

Los 4 grandes lectores comenzaron aportando sus propios libros. Era la salida perfecta para ese punto en el que en casa ya no les cabía uno más. Y si ahora aceptan donaciones, seleccionando siempre “buen estado y calidad”, otra gran verdad es la frase que sirve de subtítulo: “No solo libros”.

Seguir leyendo en Mi petit Madrid.

 

Creo que al mundo del libro, me incluyo, le encanta que le mientan. Un ejemplo…

Tomadlo como un titular provocativo y un juego de buen rollito, que quiere invitar a una reflexión sosegada ante alguna información que circula o, si lo preferís, alguna postverdad, porque como siempre hay que ir a la letra pequeña para ver la chicha que realmente hay, que puede llegar a ser ninguna.

Me gustaría que una vez que hayáis visto esta imagen y el twitt que va debajo

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Contestéis a la siguiente encuesta

Gracias por hacerlo.

Sólo una nota final. Algunas de las acepciones de mentir en la RAE

1. Decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa.

2. Inducir a error. Mentir a alguien los indicios, las esperanzas.

3. Fingir, aparentar.

¡Buen rollito!

El día 20…

Para allá que vamos…

Beber/beure: 1. intr. Ingerir un líquido.
Comer/menjar: 1. tr. Masticar y deglutir un alimento sólido.
Conversar: 3. intr. desus. Vivir, habitar en compañía de otros.
Compartir: 1. tr. Repartir, dividir, distribuir algo en partes. 2. tr. Participar en algo.
Disfrutar/gaudir: 1. tr. Percibir o gozar los productos y utilidades de algo.
Vivir/viure: 1. intr. Tener vida.


Si habéis recibido esta invitación, entonces ya sabéis de qué se trata. No hace falta adornar con hipérboles desmedidas lo que supone este día para nosotros y lo que nos gusta que vengáis para compartirlo con todos vosotros….

Esta…

viaja con nosotros… llena de…

Las lecturas y la vida. Quizás mejor en singular

El Ministerio presentó ayer el Plan de Fomento de la Lectura 2017-2020.

Hoy no voy a entrar al detalle del mismo. Señalaré sólo, porque creo que es importante, que en muchos casos las competencias de cultura y educación están transferidas y que, por lo tanto, es difícil saber, más allá de los dineros, cuál es el ámbito de actuación de las líneas que se proponen y cuál puede ser por lo tanto su impacto real.

Quedaría más claro y sería probablemente más operativo, si el Plan fuese contrastado, consensuado y asumido, dineros incluidos, con y por las distintas Comunidades Autónomas.

Mientras tanto, el plan, como el ruido mediático son, en mi opinión, de poca influencia real sobre los lectores. Es probablemente más importante saber lo que están dispuestas a gastar las CC.AA. que el propio Ministerio y cuáles son las líneas y propuestas de cada uno de los planes de lectura, con fomento o sin ella, que ya campan y pacen sosegadamente en la mayoría de los casos, por esta piel de toro.

Sí quiero reflexionar sobre la imagen y el lema escogido que no me acaban de convencer y que será lo que de manera más o menos machaconas veremos, en el mejor de los casos, durante un tiempo.

Leer te da vidas extras

No acabo de entender, supongo que habrá una explicación, ese plural de ‘vidas’ más unido a la lógica de los videojuegos (muerte-vida y rapidez por conseguir ) que al discurso, si se me permite, más clásico sobre la lectura como posible enriquecedora de la vida, en singular, de cada una de las personas.

Reconozco, he tenido alguna experiencia, que no es fácil encontrar ese corto con imagen comunicativo que dé cuerpo a toda una actuación, pero por ello mismo conviene ser sumamente cuidadoso.

¿Se piensa caso que por ese guiño a la pantalla y al juego alguien dará un salto de una actividad a otra? ¿No hay con ese mensaje una invitación implícita a reconocer que la vida real que cada uno está viviendo no merece la pena y hay que buscar fuera de uno mismo algo que le dé sentido o vidilla?

No me convence.

Se ha escrito mucho sobre la relación entre lectura y vida en singular, la vida de cada persona enriquecida no por más vidas, sino por los puntos de vista y experiencias que pueden enriquecer, matizar, hacer aflorar nuevas experiencias y sentimientos de la propia vida, pero sin tener por ello que renunciar a la misma o tener que buscarla en otros.

Así, Alberto Manguel, hace hincapié en la lectura como enriquecedora de diferentes facetas de la vida de cada uno. Memoria, intimidad, imaginación, sentimientos, inteligencia, aventura y descubrimiento son algunas de las palabras que reivindican el estatus de un placer que nos hace más humanos en Elogio de la lectura.

Emili Teixidor, escribió un espléndido libro que lleva por título La lectura y la vida. En él se puede leer: ¡Leer no ocupa mi tiempo, leer llena y añade valor a mi vida! (12)

Ángel Gabilondo en Darse a la lectura escribe: La lectura no es un sucedáneo de la vida, no trata de sustituirla, porque ella es vida. (69) No hace falta, por lo tanto buscar vidas extras… sino, como dice más adelante, el texto nos convoca a ampliar el limitado horizonte de nuestras consideraciones. (71)

Emilio Lledó en Palabras por la lectura, también sitúa la mirada en la experiencia personal, en la vida de la persona cuando dice: El sorprendente fenómeno de la lectura implica un diálogo que rompe el solitario murmullo de nuestra, tantas veces, clausurada y pobre o empobrecida experiencia. No somos conscientes de lo que significa esa libertad de las palabras que otros escribieron con la esperanza de que sus particulares, elaboradas experiencias llegasen, en el surco del tiempo y en el cálido limpio río de la escritura, hasta nuestros ojos. (105)

Juan Domingo Argüelles ahonda también en esta vida que se lee cuando en Ustedes que leen escribe: Leer es en realidad leerse; leer para sí. Leer para conocernos y reconocernos en las palabras, en las líneas, en los párrafos, en las páginas. Y nadie, cuando lee, es neutral. La lectura es lo que somos y, como advertía Paz, lo que nos preguntamos oscuramente y sin formularlo del todo, y esa respuesta o esas respuestas que abren nuestros horizontes por intuición, por instinto y no exclusivamente por fría racionalidad. (177)

Dejo para el final la reflexión que aporta Michèle Petit:  Al leer, a menudo experimentamos al mismo tiempo nuestra verdad más íntima y nuestra humanidad compartida. Lo que ocurre con ese derecho a lo íntimo, con ese derecho a elaborar la propia subjetividad, es quizás el paso hacia otras formas de relación social distinta de aquellas donde se vive pegados unos a otros, cerrando filas alrededor de un líder o de un patriarca. Se trata quizás del paso hacia otras formas de compartir, otras maneras de vivir juntos, y otras maneras de hablarse. No al unísono, gritando todos al mismo tiempo en un estadio. Sino a partir de múltiples voces... (Lecturas: del espacio íntimo al espacio público, 123)

Ahí lo dejo, pero creo que no es baladí situarnos desde una mirada más personal e introspectiva que desde una aparente socialización que acabe pensando que cuantas más vidas busque más se encontrará, reflejo quizás de una lectura equivocada tanto del fenómeno redes como de la cultura del videojuego.

Ahí lo dejo por si aporta algo para una reflexión sosegada.

 

Marina Garcés, o de cómo el libro hace palpables las ideas

Encuentro en esta entrevista a Marina Garcés realizada por Bárbara Bayarri en Pliego Suelto una reflexión que estoy convencido que a Manuel Ortuño le va a sonar y creo que agradar porque por lo menos a mí me trae ecos de conversaciones mantenidas…

Dejo aquí, sin más, la pregunta y la respuestas que creo son bastante claras para personas de mente abierta y capaces de moverse en los matices y lejos de la unidimensionalidad.

Fuera de clase compila los textos que escribiste para el Diari Ara. Teniendo en cuenta que todos ellos pueden consultarse on line, ¿qué te lleva a reunirlos en un libro?

Estos textos han tenido, y siguen teniendo, lecturas distintas según cómo son recibidos: durante dos años, columna a columna, en el periódico en papel o en la subscripción digital; de forma salteada en el archivo digital del periódico y a través de las redes sociales, independientemente de su momento de publicación; y finalmente reunidos en un libro.

Esta tercera lectura da otro cuerpo a la escritura en su conjunto. No es una simple colección, hay un tejido tanto en las ideas como en el modo de aproximarme a ellas que a través del libro se hace palpable

.

Más cabeza, menos corazón

Poco más tengo que añadir al texto que podéis leer a continuación más allá de mi agradecimiento y el reconocimiento al potente valor de la conversación y de los proyectos con sentido.

Nos parece interesante la teoría de Dale y su cono de la experiencia. Más allá de la posterior polémica plagada de artículos en la red sobre su transformación de cono a pirámide y de los datos porc…

Origen: Más cabeza, menos corazón

Librerías independientes: ¿quizás en la fragilidad esté su sentido y su razón de ser?

Los que tenéis la amabilidad de acercaros por aquí, sabréis ya que me gusta cruzar miradas, complementar lecturas.

El Roto Diciembre 2016

Este año uno de mis propósitos, por seguir dejándolo claro, es aportar todavía con más asiduidad, reflexiones y miradas en torno a las librerías (lectorerías), las buenas librerías, culturales, independientes o como queráis llamarlas.

José Manuel Anta escribe en La lectura en España. Informe 2017:

el universo de las librerías independientes se compone, mayoritariamente, de pequeñas librerías, las cuales además son las que cuentan con estructuras financieras más frágiles lo que las hace más vulnerables a los vaivenes del mercado. (José Manuel Anta, pag. 51)

Es cierto que desde la exclusiva lógica del mercado pueda ser así. No debemos dejar de reconocer que en Francia a las librerías se les considera una ‘anomalía económica’

Quiero cruzar el texto de José Manuel con uno de Enrique Bustamante que ya he citado con anterioridad y que dice así:

Me molestan esas lecturas economicistas de la cultura que dicen que es débil porque está atomizada en muchas pymes y creadores autónomos. La cultura debe ser así: plural, socializada, con muchos creadores. No debe identificarse como otro sector económico moderno en el que los grandes grupos controlan el mercado.

¡Cuidado! No digo que José Manuel Anta esté haciendo una lectura economicista. Constata la realidad del mercado.

Si el acento lo ponemos en lo cultural, deberemos aceptar la atomización, la pluralidad, la socialización, el hecho del movimiento contínuo reflejado unas veces en cierres y otras en aperturas, la aparente fragilidad.

Claro que es muy probable que ese continuo movimiento micro escape a las grandes cifras y a los algoritmos que pretenden, en gran medida, ponernos a todos el mismo traje. Cuando toda esa variedad la convertimos en una única cifra sin matices, sin aparentes fisuras, acabamos enfriando la realidad.

Y, estos fríos números, quizás convivan mal con el calorcito socializador, emocional y frágil que se puede vivir en algunos espacios lectores, sean libreros o bibliotecarios.

Los números sirven para saber lo que ya sabemos: para convencernos de lo obvio. Los respetamos, creemos que dicen la verdad. Los números son el último refugio de la verosimilitud contemporánea. Y son, también, el mejor modo de enfriar las realidades: de volverlas abstractas. (Martín Caparrós; El Hambre; Anagrama, pag. 138)

Puede que sean los últimos reductos del cuidado del libro y los lectores…