La librería tiene mayoritariamente rostro de mujer. En torno al Mapa de librerías. 1

Este domingo vi la película La librería de Isabel Coixet, basada en la novela de Penelope Fitzgerald editada por Impedimenta que lleva el mismo título y que compré y leí en marzo de 2010. Ahora la releeré.

Disfruté de la película y me vine a casa con el run-run de ese reconocimiento que el señor Brundish hace al coraje de la librera.

Digo esto porque ahora que he empezado a mirar con un poco de calma el último Mapa de librerías presentado por CEGAL, del que iré comentando aquellos aspectos y matices que me resulten sugerentes, me ha llamado la atención, aunque no me ha extrañado, la mayor presencia de la mujer en las librerías.

Se dice en el estudio:

Respecto al personal ocupado en librerías (actividad principal según CNAE-2009: 4761), aproximadamente el 45% son los mismos propietarios que trabajan activamente en su librería. El INE los incluye bajo la denominación de personal no remunerado. El resto es personal asalariado, remunerado según el INE. Es mayoritariamente personal fijo en la empresa (79%), siendo un 62% mujeres. En el caso de los trabajadores eventuales (21%), las mujeres representan el 70%. Con respecto a los propietarios no existen diferencias en género, siendo un 52% mujeres frente al 48% de hombres.

Hay por lo tanto, si no entiendo mal, más propietarias mujeres (52%), más trabajadoras fijas mujeres (62%) y más eventuales mujeres (70%).

No me ha parecido que este dato haya sido excesivamente destacado en los medios que se han hecho eco del estudio. Y, a mí me parece que tiene su relevancia.

Pueden reflejar, por invitar a la conversación, el porqué de ese coraje, de muchos proyectos con mimo, con cuidado y pensados para cuidar y atender.

Pienso en algunas libreras que conozco de distintas generaciones. Creo que ese coraje resistente y persiste, pero sin aspavientos, que tienen muchas librerías tiene su toque.

Manuel Vicent escribía este domingo un artículo que titulaba Pequeñas librerías con sabor a miel. También con una mujer librera de protagonista.

Escribe Vicent:

Una librera como esta y tantas otras por el estilo era mi amiga Pepa Ferrando de Denia antes de que su pequeña librería selecta desapareciera llevada por el vendaval de Amazon y la competencia de los grandes espacios. Cuando desde Madrid le pedía algún libro inencontrable, ella poco después me lo mandaba en una caja donde lo acompañaba con algunas hortalizas del tiempo. En cierta ocasión una rara edición del Libre de les meravelles, de Raimundo Llull, viajó a Madrid en compañía de los primeros espárragos y habas de primavera.

A esta estirpe de mujeres derrotadas, pero imbatibles, dedica Isabel Coixet su última película, La librería.

Conviene que recordemos… “mujeres imbatibles”… que son el rostro mayoritario de las librerías de este país y la cara de esos número a veces tan fríos.

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Javier Pradera. Itinerario de un editor

Todos los libros tienen su historia y este también. Quizás algún día el editor la cuente…

Mientras tanto lo tenemos ya entre nosotros.

Javier Pradera. Itinerario de un editor.

Editado en la colección Tipos móviles de Trama editorial.

Correspondencia y reflexiones de Javier Pradera cuidadosamente seleccionadas y ordenadas por Jordi Gracia nos permiten hacer un recorrido sobre su vida en torno a los libros y ojear al mismo tiempo lo que pasaba en torno a los mismos, desde los usos y costumbres comerciales hasta la vida política y cultural qye se podía mover en torno a ellos.

Una delicia lúcida que, como señala Miguel Aguilar en el epílogo, ofrece en sus textos “unos análisis asombrosamente aplicables aún hoy”.

Este sábado pasado Babelia publicó casi a página entera el texto El exilio de vuelta incluído en el libro.

Ya va acercándose tímidamente a las librerías.

Casi, como escribía él en el año 63, nosotros y muchos libreros podrían decir lo mismo…. Alguna de las citadas todavía sigue dando guerra.

Que se lo pregunten a Pons de Zaragoza.

Los libreros se lamentan de la mala época por la que atraviesa el mercado. Espero que las novedades que correremos en la próxima salgan, sin embargo, normalmente. Las librerías de provincias que nos formulan pedidos son aún escasas –Cervantes, de Salamanca (un pedido de más de 10.000 pesetas; Molist, de La Coruña; Pons, de Zaragoza; Rigal y Maraguat, de Valencia; Comercial Papelera, de Bilbao; Easo e Internacional, de San Sebastián–, pero son varias las librerías que nos han pedido condiciones. Tan pronto como la imprenta nos entregue la tabla de descuentos, haremos una «segunda vuelta» informativa con las firmas más importantes. El servicio de novedades con derecho a devolución será sin duda el caballo de batalla de las negociaciones. (pag. 35)

 

Cuál es el estado de las librerías en España

CEGAL presentó ayer tres estudios, el Mapa de librerías, El sistema de indicadores y de gestión y el Barómetro de ventas que se merecen una lectura sosegada.

Según se recoge en el estudio y con datos comparados del 2014, España sigue siendo el país europeo con mayor número de librerías y el tercero, tras Gracia y Chipre, en lo referente al ratio de número de librerías por 100.000 habitantes.

Algo no parece cuadrar.

Los medios de comunicación se han hecho eco de los informes presentados con puntos de vista muy distintos unos de otros.

  • Peio H. Riaño sitúa a las librerías pequeñas de barrio al borde del cierre.
  • El ABC señala que las mismas, las pequeñas, tienen menos beneficios.
  • Karina Sáizn Borgo en Vozpópuli, parece ver el vaso medio lleno y marca, aunque ralentizada, una tendencia positiva.
  • Infolibre incide en la necesidad del precio fijo para los libros de texto.
  • El Cultural apunta al lado gastronómico con matices de canibalismo. “Las grandes se comen a las pequeñas”.
  • 20 minutos nos dice que el número de librerías crece. Quizás no ha visto este gráfico.

  • La Vanguardia aunque hable de crecimiento hace incidencia en la crisis que siguen sufriendo.
  • El País da una cifra que, en mi opinión, explica muchas cosas: la mitad de las librerías independientes factura menos de 90.000 euros al año. Os invito a dar un vistazo a ‘la cuenta de la vieja‘ para una librería.

En los primeros mapas, año 2000, no se tenía de hecho en cuenta a las librerías con facturaciones inferiores a 150.000 euros por considerarlas difícilmente viables como empresas.

Tiempo habrá de analizar más en detalle los tres informes presentados.

En cualquier caso, y es otro punto de vista interesante, el aumento del número de librerías no parece generar más empleo como señalan en Cuatro ojos magacín.

Pero, un primer vistazo, vuelve a hacer surgir la pregunta ¿quién le va a poner el cascabel al gato?

Llibreria Macondo abre hoy en Sabadell

Hoy a las 18:30 hará su puesta de largo en Sabadell una nueva librería. Librería Macondo.

El mismo día en el que se presentan los últimos datos por parte de CEGAL sobre las librerías españolas nace una nueva librería como pretendiendo desafiar a la tozuda realidad de la disminución de las ventas si se miran con una cierta distancia en años.

Por qué Macondo.

Nos lo explican en su facebook:

“Macondo fue el lugar de lo imposible, el lugar de todas las cosas, de los santos y los demonios, de la condena y la resurrección, del amor y el desamor, de la espera, de la locura, y de ser lugar pasó a ser adjetivo, saltándose de un solo brinco la opción de ser gentilicio. Y fue adjetivo sin calificativos, un poco como su creador. Se decía, se dijo y se dirá macondiano, y esa sola palabra entrañará magia, fulgor, luz, sombra, o en últimas, lo imposible: “Melquíades terminó de plasmar en sus placas todo lo que era plasmable en Macondo, y abandonó el laboratorio de daguerrotipia a los delirios de José Arcadio Buendía, quien había resuelto utilizarlo para obtener la prueba científica de la existencia de Dios”. Macondianos fueron los hombres y sus delirios. Macondianos fueron la lluvia sin fin y el sol opaco. Macondiano fue dios.

Y macondianos fueron los García Márquez, todos, y el amor, por ejemplo, porque en los calurosos tiempos guajiros, aun antes de que surgiera Macondo, cuando los padres de Gabriel José de la Concordia se enamoraron, el amor era locura, delirio, fantasía, frenesí. Eran amores macondianos, amores atrevidos”
Fernando Araújo Vélez

Desde aquí todo mi ánimo y cariño para esos ‘aparentes imposibles’ que en muchos casos acaban convirtiéndose en ricas y plurales miradas sobre la realidad y espacios para el encuentro, el disfrute y la lectura.

Audiolibros ¿se leen o no se leen? ¿quién ganará? ¿Spotify o Netflix?

Hace sólo cuatro años el audiolibro parecía no existir en España.

Es muy interesante lo que se podía leer entonces:

Según comentan Carmen Ospina, Iría Álvarez y Santos Palazzi, responsables de las áreas digitales de Penguin, Santillana y Planeta, respectivamente, en España no se hacen largos trayectos en coche que permitan ir escuchando un libro mientras conducen. “En EEUU tardan horas en llegar al trabajo por las largas distancias y eso hace que uno pueda ir escuchando tranquilamente un audiolibro”, confirma Palazzi. Con respecto al norte de Europa, el razonamiento tiene que ver con  las horas de luz. “Si ya desde el mediodía es de noche, tienen que ocupar su tiempo en algo mientras hacen otras tareas en casa”, añade este directivo.

El coste de producción: Crear un audiolibro no es barato. Necesitas uno o dos locutores como mínimo, un estudio de grabación, un técnico de sonido y un equipo para recrear los efectos especiales. “La hora de grabación cuesta unos mil euros, por lo que si un audiolibro sale a unas diez horas, tienes que gastarte 10.000 euros. Si luego lo vas a vender a cinco euros, los márgenes de beneficios no llegan”, sostiene Rafael Martínez. En Planeta ponen los costes en 30.000 euros por audiolibro.

A fecha de hoy es difícil saber todavía si existe comercialmente porque por ahora algunas de las empresas parecen moverse en modo pesca: Date de alta gratis durante 15 días. Déjame en cualquier caso una tarjeta de pago, a ver si al terminar los 15 días de prueba se te olvida y te calzo el primer cargo.

Confianza se le llama.

En Barbastro dicen que han dicho que esos costes ya son sólo de 3.000 euros que quien dijo ‘digo’ dice ahora ‘diego’.

Ahora resulta, ¡oh cómo hemos cambiado! que el formato audiobook, así le llaman, copará el 30% del mercado.

Viejunos del lugar, ¿os acordáis de las previsiones del libro electrónico?

Parece que lo más nuevo sustituye a lo nuevo y toca tangencialmente a lo que lleva más tiempo. No es pues innovación, sino fracaso de lo aparentemente emergente por haber dejado de lado probablemente la reflexión sobre lo que debe ocupar el centro del debate y la reflexión: el contenido, su valor y su adaptación y enriquecimiento a nuevas realidades y mediaciones.

Es tan escaso el discurso que para decir si se va a ser de ‘papá o de mamá’ hay que buscar la referencia fuera, en mercados como el del audiovisual y la música con lógicas muy distintas a la del libro que ya de por sí es compleja y diversa.

Así unos dicen que será el Spotify de los libros y otros el Netflix.

No está de más recordar que ya hace años hubo quienes utilizaron esas comparaciones y ahí siguen intentándolo…. Nubico, 24 Symbols son dos ejemplos.

De la misma manera es tan curiosa la situación que unos dicen que escuchar también es leer y otros que el audiolibro es para aquellos que les gustan los libros pero no leerlos. Todavía deberemos oír y escuchar muchos mensajes vacíos, contradictorios y de carácter exclusivamente comercial.

Todo ello parece situarnos más bien en un escenario de confrontación comercial al estilo Coca-Cola / Pepsi-Cola o McDonald’s / Burger King que en una reflexión seria sobre la creación y sus mediaciones.

O, si lo prefieren, y dicho de otra manera más cruda, por si les gusta poco hecha: es un buen camino para avanzar hacia el ‘contenido basura’.

Porque, a veces, el medio es el mensaje.

Escribió Zaid ya hace años:

El mundo artístico, literario, intelectual, no tiene economías de escala. Aunque es posible operar en gran escala, eso no reduce los costos ni aumenta la calidad…

Cuando se devalúan el amor al arte, el orgullo del oficio, el aplauso inteligente de los públicos pequeños, la cultura se seca. Los grandes creadores salen del mundo artesanal, no del gigantismo que los explota (Crítica del mundo cultural; El Colegio Nacional, pag. 364)

Quizás convenga tenerlo en cuenta.

 

 

La Inexplicable abre en Sants, Barcelona, este domingo

Este domingo, 19 de noviembre, va a abrir sus puertas una nueva librería en Barcelona. La Inexplicable.

Enhorabuena y todos los ánimos.

Creo, además, que es un buen momento para reconocer la influencia que en unas cuentas de las aperturas que se van produciendo por Catalunya tiene la Escola de Llibreria.

Gloria Arquillo y Anun Jiménez muñidoras de este nuevo proyecto librero se han formado en L’Escola.

¿Sus deseos?

Ser una librería con espíritu de ciudad, pero sobre todo vinculada al barrio de Sants. Queremos trabajar en red con otros actores del barrio (entidades, escuelas, bibliotecas, etc.). Apostamos por un catálogo de calidad y cuidadoso (hemos elegido cada libro!) Y sobre todo hacerlo en las secciones de novela gráfica y poesía. También queremos dar prioridad a las editoriales independientes y locales.

Podéis conocer un poco más sus intenciones y las de Sendak, que abrirá en diciembre, en esta entrada del blog de L’Escola.

¡Larga vida!

 

Somos mucho más que dos….

Mañana sería y será su cumpleaños.

Hoy le hemos reconocido lo vivido, lo querido, lo compartido.

Muchos y muchas.

Abrazos, lágrimas, sonrisas, silencio, respeto, cariño….

Quede para el recuerdo la canción que Loli, su pareja, ha escogido y el poema del propio Víctor con el que Loli, Gorka y Josune nos han invitado a seguir en la vida…

ES MÁS LA VIDA

Respirar desde dentro,
escuchar los sonidos
que me envuelven.

La vida es eso:
el correr de los niños,
sus gritos, el hablar pausado de los mayores.
su sabiduría tranquila.

La vida es eso:
mirar los ojos,
los rostros,
tocar las manos
sentir el amor, la violencia.

La vida es eso:
pero es más la vida.

(Víctor Urrutia; El libro de los días; pag. 84)