Empresa y coeficiente de inteligencia

El coeficiente de inteligencia de una empresa está determinado por la medida en que su infraestructura informática conecta la información, la comparte y le da estructura. Las aplicaciones aisladas, los datos aislados, por impresionantes que resulten, producen memoriones, pero no una conducta corporativa de elevada funcionalidad. (SteveH. Haeckel y Richard L. Nolan)

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Manifiesto por el libro, por las librerías, por una educación de calidad con libros

Los libreros, distribuidores, editores y autores españoles, reunidos en Madrid con motivo de su 64ª Feria del Libro, para analizar la situación de las librerías,

Convencidos de que la existencia de una amplia red de librerías independientes es la única garantía de una oferta cultural plural y diversa de libros, al alcance de todos los ciudadanos,

Alarmados ante los datos del Observatorio de la Librería, que nos hablan del creciente debilitamiento y desaparición de las librerías medianas y pequeñas, que pierden cuota de mercado, precisamente en sus segmentos
más rentables, y

En una apuesta clara y decidida por el futuro de las librerías y del libro en
España,

MANIFESTAMOS:

1. Nuestro profundo convencimiento de que el libro sigue siendo el principal y más eficaz instrumento de difusión del conocimiento, del saber y de la cultura y de que sólo una amplia red de librerías independientes y de proximidad hace posible la existencia de una oferta de libros diversa, plural y de calidad.

2. Que librerías y bibliotecas son complementarias, que son espacios imprescindibles para el correcto desarrollo a largo plazo de planes de fomento de la lectura, y para la formación intelectual y cultural de nuestra sociedad.

3. Nuestra preocupación por la ausencia de políticas de Estado ambiciosas y realistas en apoyo del libro y de las librerías, a pesar de los propósitos manifestados en el programa electoral del Gobierno actual, de “otorgar a la cultura y a la educación el rango de políticas estratégicas del Estado”.

4. Que queremos recordar y reclamar al Gobierno de la Nación el cumplimiento de los “objetivos estratégicos” de su programa cultural electoral, entre los que destacamos los siguientes:

Objetivo 52: Proteger e impulsar a los pequeños y medianos comercios culturales de proximidad, para fortalecer el tejido cultural cercano y la economía del sector.

Objetivo 58: Duplicar el ratio de libros por habitante, para equipararlo al europeo (pasando del 1,1, español actual al 2,2), mediante un Plan Extraordinario de Dotaciones Bibliotecarias.

5. Por lo que instamos a que las políticas del Estado se orienten en el sentido de cumplir estos objetivos

6. Para tal fin, con confianza, pero también con toda firmeza, SOLICITAMOS:

• Que se elabore con carácter de urgencia el Plan Estratégico de Dotaciones Bibliotecarias, prometido en el programa electoral del PSOE, para que nuestras Bibliotecas públicas puedan tener colecciones actuales y suficientes.
• Que se tomen medidas para impulsar y dinamizar las pequeñas y medianas librerías de proximidad, mediante un plan a medio plazo de adecuación y modernización de las estructuras del comercio del libro.
• Que se garantice el precio fijo y único de los libros en un marco jurídico estable y se restablezca su aplicación en los términos legislados en otros países europeos como Alemania, Austria, Francia, Holanda, Bélgica, Dinamarca y otros.
• Que se supriman las excepciones legislativas que, contra toda razón, permiten usar los libros de texto como reclamo publicitario mediante oferta de rebajas en temporada de ventas, cosa expresamente prohibida para todos los demás artículos.
• Que se propicie y fomente una educación de calidad con libros. En este sentido, queremos expresar nuestra satisfacción porque el Anteproyecto de Ley Orgánica de la Educación recoja en su artículo 108, por primera vez en una Ley, la obligación de crear y dotar Bibliotecas Escolares en todos los centros de enseñanza públicos. Sin embargo, debemos manifestar nuestra decepción porque en el proyecto de memoria económica no se incluya la más mínima partida presupuestaria para ello.
• Que el Gobierno de la Nación y los de las Comunidades Autónomas reconsideren las políticas de gratuidad de los libros de texto y opten por modelos de gratuidad modernos –como el cheque libro-, pedagógicamente eficaces y que no afecten a la estabilidad del sistema del libro. El modelo de gratuidad mediante préstamo, que se está generalizando, es un modelo obsoleto, en proceso de abandono en otros países, por sus nefastas consecuencias sociales y para la enseñanza. Y, además de ser pedagógicamente inadecuado, pues conlleva un uso limitado de libros obsoletos, ya está provocando el cierre de muchas librerías y a la destrucción de la red de servicios
libreros.

7. Por último apelamos al Presidente del Gobierno de la Nación y le solicitamos con todo respeto que asuma personalmente la dirección de la política cultural y educativa. Es imprescindible combinar voluntad política y dotación económica adecuada para el fomento de la lectura en nuestro país y para la creación y dotación de bibliotecas Públicas y Escolares. Es primordial, además, que se arbitren los planes y medidas necesarios para el mantenimiento y protección de una red suficiente de librerías independientes y de proximidad, que garanticen una oferta cultural y editorial variada, plural y diversa.

Es lo que manifiestan y solicitan los libreros, distribuidores, editores y autores españoles asociados en CEGAL, Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros, FANDE,Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Ediciones, FGEE, Federación de Gremios de Editores de España, ANELE, Asociación Nacional de Editores de Libros de Enseñanza y ACE, Asociación Colegial de Escritores.

En Madrid, en la 64ª Feria del Libro, a 7 de junio del año 2005.

Manifiesto de los correctores de español

Leyendo y oyendo lo que diariamente se publica o se transmite en los medios, la manera como se expresan nuestros políticos, los textos infames que llegan a manos de los lectores de cualquier edad, los ofensivos carteles y anuncios publicitarios que nos bombardean con errores e impropiedades de toda clase, resulta chocante que no se alcen más voces para reclamar un mayor cuidado del idioma, algún tipo de control de calidad efectivo de la producción oral y escrita en español, ejercido por las instituciones y organismos que deberían velar por la corrección de nuestra lengua.

Quizá la causa de esta indiferencia sea el hecho de que, hoy en día, la lengua culta, la lengua genuina e incluso la lengua apropiada han perdido ya su valor como fuente de prestigio, expresión de elegancia y, desde luego, vehículo de cultura y comunicación. ¿Cómo ha de ser de otro modo si desde altas instancias gubernamentales no se fomenta cosa contraria?

El cuidado del idioma pasa hoy por las manos de particulares: de lingüistas que ponen todo su empeño en promover el conocimiento y el buen uso del español; de profesionales (traductores, escritores, redactores, editores, tipógrafos…) que personalmente se comprometen con la calidad de sus producciones; y, sobre todo, de nosotros, los correctores, un grupo de personas que seguimos perpetuando, contra viento y marea, un oficio secular —hoy marginado y casi olvidado—, conscientes de que en nuestra mano está, en buena medida, que un texto llegue a su destinatario de la forma más legible, eficaz y comprensible posible.

Todo ese trabajo se realiza en muchos casos anónimamente y a duras penas y, en el caso concreto de los correctores, sin reconocimiento ni apoyo académico algunos. Al corrector se le sigue considerando una oscura figura confinada en un taller de cajas o en la habitación más recóndita de una editorial, ignorando con ello no solo el valor de su trabajo, sino sobre todo sus acuciantes necesidades. Hoy en día el corrector —alejado ya de los medios, de la imprenta y de las sedes editoriales— está condenado a malvivir con trabajos mal remunerados y cada vez más esporádicos. La progresiva falta de interés por el cuidado de los textos lo ha llevado a una situación en la que, para sobrevivir, necesita compaginar su oficio con otras tareas.

Aun así, para desempeñar su profesión se le exigen una formación y una experiencia que hasta no hace mucho podía adquirir trabajando como aprendiz en los talleres de prensa, de imprenta o en las editoriales, pero que hoy no puede alcanzar si no es costeándose maestrías, posgrados y cursillos de lo más dispar y en ocasiones de dudosa calidad. A día de hoy, el corrector no solo apenas tiene trabajo, porque pocos ven la necesidad de corregir, sino que ni siquiera puede formarse de manera reglada ni obtener una titulación oficial que lo acredite como profesional.

Todos los que suscribimos este manifiesto somos correctores o profesionales del idioma español que valoramos y requerimos el apoyo que representa el corrector para la calidad de nuestra labor. Por ello SOLICITAMOS a quienes competa que:

— atiendan por todos los medios al cuidado del idioma y a la corrección de las producciones orales y escritas en español, ejerciendo el control que corresponda,

— y fomenten la creación de titulaciones oficiales de Corrección de Textos en Español que reconozcan la figura profesional del corrector y permitan regular su formación, a imagen de las acreditaciones que desde hace años otorgan para otras lenguas de España los gobiernos autonómicos de Cataluña y la Comunidad Valenciana y algunos centros académicos argentinos, como la Escuela de Letras de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Córdoba, la Escuela de Letras de la Universidad del Salvador y el Instituto Superior de Letras Eduardo Mallea.

Fecha: 7 de junio del 2005

A vueltas con B y Byblos

Recogido hoy de El País:

Este año, con gran pesar de los organizadores, Ibáñez no ha podido disfrutar de la pequeña jaima que le instalaban para él solo. Se lo explicó en una carta, Purificación Prieto, la presidenta de la Feria de Madrid. “En la presente edición y debido a razones que te son ajenas , no va a ser posible que la Feria faciilite este espacio. Ediciones B, tu empresa editora, se empeña en estos días en una campaña con su colección Byblos, que vulnera la vigente Ley del Libro y pone en peligro el funcionamiento del comercio del libro en España, que como sabes se rige por el precio fijo del libro”, afirma Prieto.

Éste es uno de los muchos temas que preocupan a los libreros. Los responsables de esta colección de bolsillo de Ediciones B han decidido vender, desde el 20 de mayo hasta el 31 de agosto, todos sus libros a cinco euros “independientemente del segmento de precio, seis distintos en la colección”, según los libreros, lo que “vulnera el precio fijo”.

Por la compra de tres libros de Byblos, denuncian los libreros, se regala uno a elegir: la última novela de Patricia Cornwell, la última de John Grisham y un libro inédito de la serie de Mortadelo de Francisco Ibáñez.

Hay preocupación por el futuro de las librerías, aunque estos días los libreros han tenido una pequeña satisfacción: después de perseguirla durante casi un año, por fin les recibirá la ministra de Cultura.

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Ahora parece que todos quieren gratuidad

La Junta de Andalucía ya ha publicado la Nueva Orden relacionada con la gratuidad del libro de texto y, en la medida en que nos vamos acercando al final de curso si seguimos la prensa, basta para ello, por ejemplo, que pongan en funcionamiento la “alarma” de noticias de Google con las palabras “libro de texto” verán como todos los días les irán llegando noticias varias de Ayuntamientos, Diputaciones, Comunidades, sean del signo político que sean que se van subiendo al carro de la gratuidad. Así, quien antes no la defendía se convierte en abanderado, y, quien el año pasado no se atrevió, parece ya lanzarse éste manos a la obra.

El problema es que el modelo de gratuidad no e único ni es gratis en el fondo. Es algo parecido a la Sanidad y entiéndanme. Se dice que la Sanidad es universal y gratuita, pero no es así. Todos sabemos que hay una serie de actos médicos no incluidos y ningún remedio farmacológico (medicina) es gratis para todos. Sólo para algunos. De este asunto se debe tomar nota porque con los libros de texto puede acabar pasando como con los genéricos farmacéuticos. Sobre este matiz no he visto, por ahora, excesiva reflexión, pero se ha de estar atento sobre ello aunque también, en este caso, se habrá de respetar, quizás, el sistema de distribución al uso: farmacias en un caso, librerías (¿?) en otro.

He leído, por encima, la Nueva Orden de la Junta de Andalucía. Intuyo que puede acabar sirviendo de modelo, para bien o para mal, a otras Comunidades.

Indico algunos de los puntos tratados que me han llamado particularmente la atención:

– La gratuidad se acepta. No es obligatoria. Esto tendrá consecuencias claras sobre la calidad del material después del primer año y puede convertirse en un complicado “caballo de batalla”. Me queda también la duda de si la aceptación o no aceptación se renueva año a año. Será interesante seguir la evolución del proceso sobre todo a partir del tercer año ya que no hay duda del progresivo deterioro del material.
– Parece que se respeta el canal “librero” como ámbito de abastecimiento. ¡Qué interesante podría ser plantear en paralelo posibles acciones de Fomento de la lectura!
– Los libros de texto pertenecerán a la Administración Educativa en aquellos casos en que se entre en el programa de gratuidad. Los padres son los que los recogen en las librerías. No me queda claro si todos los cheques son del mismo valor y/o si cubren la totalidad del gasto de los libros de texto.
– Para los Centros supone un trabajo extra importante, sobre todo, por lo que supone de meticulosidad y de “carga” de trabajo puntual en poco espacio de tiempo. Estas son algunas de las acciones a realizar:
o Identificación y etiquetado de todos los libros. ¿Qué pasa con la posible movilidad escolar?
o Grabar informáticamente los datos de los alumnos inscritos en el programa
o Revisar todos los libros de texto que no hayan cumplido los 4 años (Consejo escolar)
o Grabar las necesidades de reposición o de aumento
o Justificar libro a libro si es superior al 10% la solicitud de reposición
o Cumplimentar los cheques-libros
– ¿Con qué criterios se va a intentar objetivar la valoración del deterioro de los libros entre un centro y otro?
– ¿Un cheque supone un único establecimiento de compra?. ¿Cómo pueden reaccionar los padres ante un mal servicio?. Se deberá tener cuidado con la picaresca de algunos y con las posibles ofertas encubiertas para no desprestigiar el buen servicio del resto.
– Parece que las reposiciones por deterioro que las realiza también el Centro se harán a través del canal librero
– ¿Se puede llegar a recibir una ayuda superior al costo de los libros? (Cfr. Art. 13.2)

Seguro que hay más temas que se quedan en el tintero. Iremos, a partir de ahora, recogiendo aquellas informaciones que de ahora en adelante vayan apareciendo en relación a medidas de gratuidad.