¿Cultura libre y diversa?

He terminado de leer estos días el libro Introducción a los estudios culturales de Mattelart y Neveu, editado por Paidós.

Recojo del mismo una cita en su página 160:

• Al desplazarse desde la UNESCO hacia la OMC, los debates sobre la cultura y la legitimidad de las políticas culturales se han inclinado por el área de las negociaciones sobre los “servicios”. La cuestión del estatuto de las mercancías culturales pertenecerá, en lo sucesivo, al ámbito de la geopolítica y de la geoeconomía. Durante este trayecto, la noción de “diversidad cultural” se ha metamorfoseado en pluralidad de ofertas de productos y servicios en un mercado mundial competitivo, técnicamente preparado para producir diversidad en el seno mismo de la estandarización de masas. Esto es lo que le permitió a Jean Marie Messier, el exdirigente de Vivendi Universal, convertirse en 2001, en paladín de la “diversidad cultural” y azote de la excepción cultural.

Y pienso en el falso mensaje de los grandes editores y de algunos pequeños a su sombra que consideran su obra, las que ellos venden y publican el mayor y mejor reflejo de la pluralidad y riqueza cultural, dejando siempre de lado en dicho discurso la vertiente económica y de poder.

Junto a ello se unen interesantes reflexiones en la red sobre la cultura libre y la superación del ’derecho feudal’ de propiedad.

La amistad. La mejor de las artes

Asistí ayer en Bilbao a las ocho de la tarde a la inauguración de la exposición de María Eugenia en la Sala K-Toño del Hotel Indautxu.

Hacía mucho tiempo que no nos veíamos y más, todavía, que no veía a José Luis.

A veces, casi siempre, el tiempo y la distacia en lo afectivo nos hacen distorsionar la realidad. José Luis hizo un gran esfuerzo para asistir y allí se vio rodeado de gente, pero sobre todo de dos personas que hicieron que recordase y volviese a sentir lo que supone la amistad deseinteresada. Acompañado de un amigo de toda la vida, de los del barrio, de los de las trastadas infantiles y correrías juveniles y de un pintor que mostró más sensibilidad o que trasladó la misma del pincel al tacto y a la voz, allí estuvo tranquilo a ratos, nostálgico, en otros, sobre todo cuando salía Daniel en la conversación, excéptico e irónico en los más, pero disfrutando del momento y la compañía.

La lectura y sus valores

He visto hace poco la excelente película “Horas de luz” donde la lectura, amén de otros factores más importantes, parece jugar un importante papel en el proceso de maduración del protagonista para dar el salto de la muerte a la vida.

En Argentina se está llevando adelante un proyecto con jóvenes y adolescentes que pretende, también, a través de la lectura nuevos marcos de referencia. Michèlle Petit ya nos contó su experiencia en el libro Nuevos acercamientos de los jóvenes a la lectura.

Confiemos en que no sean experiencias aisladas y sean elementos tenidos en cuenta en un Plan de Fomento de la Lectura

Librerías y personas

“Hay librerías que son cementerios de palabras, con nichos hasta el techo, parvas en los rincones y paquetes sobre las mesas; (…) algunas crean la ilusión de que buscando vas a encontrar cualquier cosa; en otras, la sensación de que todos los libros son prescindibles. (…) ¿Sabés dónde está la diferencia? En los dueños. Detrás de cada librería hay un hombre responsable de su cara”. (Héctor Yánover)

Libros y tecnología

Una de las opiniones más comunes sobre las funciones que debe cumplir una buena librería es la de admitir que juega un papel clave en acercar y posibilitar el acceso de cualquier libro a los ciudadanos.

Es también sabido que, en España, cada vez se publican más libros, superando ya la cifra de 60.000 al año y la de 250.000 libros vivos, es decir, posibles de solicitar por cualquier ciudadano-lector.

El almacenaje de los mismos es, lógicamente, imposible en la mayoría de las librerías de este País. La tecnología y su correcta aplicación puede ayudar en muchos casos a que el objetivo de posbilitar el acceso pueda ser real.

Todo es cuestión de ponerse manos a la obra y de ser capaz de discernir y separar en algún momento el continente del contenido